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Libros - Fuentes

Hieraticón

Divina Liturgia de S. Juan Crisóstomo

Octóijos - Tono 4.

Domingo por la mañana

Menaion - 25 de Octubre

Memoria de los santos mártires Marciano y Martirio

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LITURGIA DE S. JUAN CRISÓSTOMO

Primera antífona. Tono 2.

Verso 1: Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. [SAOGM]

Por las intercesiones de la Theotokos, Salvador, sálvanos.

Verso 2: Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios.

Por las intercesiones de la Theotokos, Salvador, sálvanos.

Verso 3: El Señor puso en el cielo su trono, su soberanía gobierna el universo.

Por las intercesiones de la Theotokos, Salvador, sálvanos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Por las intercesiones de la Theotokos, Salvador, sálvanos.


Segunda antífona. Tono 2.

Verso 1: Alaba, alma mía, al Señor: alabaré al Señor mientras viva, cantaré para mi Dios mientras exista. [SAOGM]

Sálvanos, Hijo de Dios, el resucitado de entre los muertos. Te cantamos, ¡Aleluya!

Verso 2: Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob, el que espera en el Señor, su Dios.

Sálvanos, Hijo de Dios, el resucitado de entre los muertos. Te cantamos, ¡Aleluya!

Verso 3: El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de edad en edad.

Sálvanos, Hijo de Dios, el resucitado de entre los muertos. Te cantamos, ¡Aleluya!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Hijo Unigénito y Verbo de Dios: tú que eres inmortal; accediste para nuestra salvación, a encarnarte de la santa Theotokos y siempre virgen María, inalterado te hiciste hombre; crucificado, Cristo Dios, con tu muerte a la muerte venciste; eres uno de la santa Trinidad, glorificado con el Padre y el Espíritu Santo: ¡Sálvanos!


Tercera antífona.

Tono 4.

Verso 1: ¡Este es el día que ha hecho el Señor, gocemos y alegrémonos en él! [SAOGM]

Apolitiquio de la Resurrección.

Tono 4.

La alegre proclamación de la Resurrección, aprendieron del ángel las discípulas del Señor; y el rechazo de la sentencia ancestral, con entusiasmo anunciaron a los apóstoles: ¡la muerte ha sido desollada, Cristo nuestro Dios ha resucitado! dando al mundo gran misericordia. [SAOGM]

Verso 2: Que lo aclamen los cielos y la tierra.

La alegre proclamación de la Resurrección, aprendieron del ángel las discípulas del Señor; y el rechazo de la sentencia ancestral, con entusiasmo anunciaron a los apóstoles: ¡la muerte ha sido desollada, Cristo nuestro Dios ha resucitado! dando al mundo gran misericordia. [SAOGM]


Himno de la entrada. Tono 2.

Vengan, adoremos y postrémonos ante Cristo. Sálvanos, Hijo de Dios, el resucitado de entre los muertos. Te cantamos, ¡Aleluya!


Himnos después de la pequeña entrada.

Del Octóijos - - -

Apolitiquio de la Resurrección.

Tono 4.

La alegre proclamación de la Resurrección, aprendieron del ángel las discípulas del Señor; y el rechazo de la sentencia ancestral, con entusiasmo anunciaron a los apóstoles: ¡la muerte ha sido desollada, Cristo nuestro Dios ha resucitado! dando al mundo gran misericordia. [SAOGM]

Por los santos.

Tono 4.

Tus mártires, oh Señor, por sus tribulaciones recibieron de Ti la corona de la incorrupción, oh Dios nuestro; porque por tu poder han derrotado a los tiranos y han vencido las afrentas impotentes de los demonios. Por sus intercesiones, salva nuestras almas. [unES]

Por orden del Metropolita de México, se canta el siguiente apolitquio antes del apolitiquio del templo local.

Por la Protectora de México.

Tono 3.

Θείας πίστεως.

Protectora de México, dulce, bendita y agraciada Madre de Dios, por quien se vive. Nosotros tus siervos, heredad de tu Hijo, te cantamos, suplicando, protege a tu pueblo e intercede ante Él para que salve nuestras almas. [SAOGM]

Se canta el apolitiquio de la comunidad local.

Después:


Condaquio. Tono 2.

Protectora de los cristianos intachable, mediadora ante el creador inmutable. No rechaces los gritos de los pecadores, sino ven a ayudarnos, como tú eres buena, a los fieles que te invocan. Sé pronta en mediar y apresúrate para salvarnos, la que siempre proteges, Theotokos, a los que te honran. [SAOGM]


HIMNO TRISAGIO

Santo Dios, santo Poderoso, santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.


LECTURAS

Proquímeno. Tono 4. Salmo 103.

¡Qué magníficas son tus obras, Señor! Todas las cosas las hiciste con sabiduría. [BASJ]

Verso: Bendice, alma mía, al Señor; te has engrandecido poderosamente. [BASJ]

Lectura apostólica

VIGÉSIMO PRIMER DOMINGO

Lectura de la carta de san Pablo a los Gálatas.

Ga. 2:16-20

Hermanos, saben que el hombre no se justifica por las obras de la ley, sino por la fe en Jesús Cristo, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús. Tratamos así de conseguir la justificación por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley, pues por las obras de la ley nadie será justificado. Ahora bien, si buscando nuestra justificación en Cristo, resulta que también nosotros somos pecadores, ¿está Cristo al servicio del pecado? ¡De ningún modo! Pues si vuelvo a edificar lo que una vez destruí, a mí mismo me declaro transgresor. En efecto, yo por la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Ahora estoy crucificado con Cristo; yo ya no vivo, pero Cristo vive en mí. Todavía vivo en la carne, pero mi vida está afianzada en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó a sí mismo por mí. [BJ-SAOGM]


Aleluya. Tono 4. Salmo 44.

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Verso 1: Extiende tu arco, prospera y reina, en pro de la verdad, la piedad y la justicia. [SAOGM]

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Verso 2: Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad.

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Evangelio

Sexto Domingo de Lucas

Lectura del santo Evangelio según S. Lucas.

Lc. 8:26-39

En aquel tiempo, Jesús arribó a la región de los gerasenos, que está frente a Galilea. Al saltar a tierra, salió del pueblo a su encuentro un hombre poseído por los demonios, que hacía mucho tiempo que no llevaba ropa, ni moraba en una casa, sino entre los sepulcros. Al ver a Jesús, se echó a sus pies y gritó con fuerte voz: «¿Qué tengo yo contigo, Jesús, hijo de Dios Altísimo? Te suplico que no me atormentes.» Lo decía porque Jesús había mandado al espíritu inmundo que saliera de aquel hombre. Y es que en muchas ocasiones se apoderaba de él; y, aunque le sujetaban con cadenas y grillos para custodiarlo, rompía las ligaduras, y el demonio lo empujaba a lugares inhóspitos. Jesús le preguntó: «¿Cómo te llamas?» Él contestó: «Legión» (porque habían entrado en él muchos demonios). Y le suplicaban que no les mandara irse al abismo. Había allí una gran piara de puercos que pacían en el monte. Ellos le suplicaron que les permitiera entrar en ellos. Jesús se lo permitió. Los demonios salieron de aquel hombre y entraron en los puercos. Entonces la piara se arrojó al lago de lo alto del cantil y se ahogó. Cuando los porqueros vieron lo que había pasado, huyeron y lo contaron en el pueblo y por las aldeas. La gente salió entonces a ver lo que había ocurrido. Cuando llegaron donde Jesús y encontraron al hombre del que habían salido los demonios, sentado, vestido y en su sano juicio, a los pies de Jesús, se llenaron de temor. Los que lo habían visto les contaron cómo había sido salvado el endemoniado. Entonces toda la gente del país de los gerasenos le rogaron que se alejara de ellos, porque estaban poseídos de gran temor. Jesús subió a la barca y regresó. El hombre de quien habían salido los demonios le pidió quedarse con él; pero Jesús le despidió, diciendo: «Vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo.» Y recorrió el pueblo proclamando todo lo que Jesús había hecho con él. [BJ-SAOGM]


Himno a la Theotokos.

Digno es, en verdad, aclamarte a ti, Theotokos, la siempre bienaventurada e inmaculada, y Madre de nuestro Dios. A la más honorable que los querubines y más gloriosa, incomparablemente que los serafines; a ti, la que incorruptamente, diste a luz al Verbo de Dios, a la verdaderamente Theotokos, te exaltamos.


Himno de la comunión. Salmo 148.

Alaben al Señor de los cielos. [SAOGM] ¡Aleluya!


Himno después de la comunión.

Tono 2.

Vimos la luz verdadera. Recibimos el Espíritu celestial. Encontramos la verdadera fe, adorando a la Trinidad indivisible, pues ella nos salvó.


DESPEDIDA

Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.

El que resucitó de entre los muertos, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, de los santos y gloriosos mártires y notarios Marciano y Martirio, cuya memoria celebramos; y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.


Normas de Ayuno

Hoy toda clase de comida es permitida.