LITURGIA DIGITAL — Servicios Litúrgicos de la Iglesia Ortodoxa
×




Libros - Fuentes

Pentecostario

Domingo de Pentecostés - Sábado por el atardecer

__________


VÍSPERAS

SACERDOTE

Bendito sea nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

CORO: Amén.

Mientras se lee el salmo introductorio (103/104), el sacerdote, con la cabeza descubierta, se coloca frente a la Santa Mesa o frente al icono de Cristo en la solea, y recita en silencio las oraciones del encendido de las lámparas.

LECTOR

Vengan, adoremos y prosternémonos ante Dios nuestro Rey.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante el mismo Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Salmo 103 (104)

Bendice, alma mía, al Señor: ¡Dios mío, qué grande eres! Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. Extiendes los cielos como una tienda, construyes tu morada sobre las aguas; las nubes te sirven de carroza, avanzas en las olas del viento; los vientos te sirven de mensajeros; el fuego llameante, de ministro. Asentaste la tierra sobre sus cimientos, y no vacilará jamás; la cubriste con el manto del océano, y las aguas se posaron sobre las montañas; pero a tu bramido huyeron, al fragor de tu trueno se precipitaron, mientras subían los montes y bajaban los valles: cada cual al puesto asignado. Trazaste una frontera que no traspasarán, y no volverán a cubrir la tierra. De los manantiales sacas los ríos, para que fluyan entre los montes; en ellos beben las fieras de los campos, el asno salvaje apaga su sed; junto a ellos habitan las aves del cielo, y entre las frondas se oye su canto. Desde tu morada riegas los montes, y la tierra se sacia de tu acción fecunda; haces brotar hierba para los ganados, y forraje para los que sirven al hombre. Él saca pan de los campos, y vino que le alegra el corazón; y aceite que da brillo a su rostro, y alimento que le da fuerzas. Se llenan de savia los árboles del Señor, los cedros del Líbano que El plantó: allí anidan los pájaros, en su cima pone casa la cigüeña. Los riscos son para las cabras, las peñas son madriguera de erizos. Hiciste la luna con sus fases, el sol conoce su ocaso. Pones las tinieblas y viene la noche, y rondan las fieras de la selva; los cachorros rugen por la presa, reclamando a Dios su comida. Cuando brilla el sol, se retiran, y se tumban en sus guaridas; el hombre sale a sus faenas, a su labranza hasta el atardecer. Cuántas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con sabiduría; la tierra está llena de tus criaturas. Ahí está el mar: ancho y dilatado, en él bullen, sin número, animales pequeños y grandes; lo surcan las naves, y el leviatán que modelaste para que retoce. Todos ellos aguardan a que les eches comida a su tiempo: se la echas, y la atrapan; abres tu mano, y se sacian de bienes; escondes tu rostro, y se espantan; les retiras el aliento, y expiran y vuelven a ser polvo; envías tu aliento, y los creas, y repueblas la faz de la tierra. Gloria a Dios para siempre, goce el Señor con sus obras, cuando Él mira la tierra, ella tiembla; cuando toca los montes, humean. Cantaré al Señor, tocaré para mi Dios mientras exista: que le sea agradable mi poema, y yo me alegraré con el Señor. Que se acaben los pecadores en la tierra, que los malvados no existan más. ¡Bendice, alma mía, al Señor!

El sol, que conoce su ocaso; pones las tinieblas y viene la noche.

Cuántas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con sabiduría. [CA-SAOGM]

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

¡Aleluya, aleluya, aleluya! Gloria a ti, oh Dios. (3 veces)

La esperanza nuestra, oh Señor, gloria a ti.

LETANÍA DE LA PAZ

DIÁCONO

En paz, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Por la paz de lo alto y por la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Por la paz del mundo entero, la estabilidad de las santas Iglesias de Dios y la unión de todos, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Por esta santa morada y por todos los que en ella entran con fe, devoción y temor de Dios, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Por los cristianos piadosos y ortodoxos, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Por nuestro arzobispo (N.), el honorable presbiterado y el diaconado en Cristo; por todo el clero y el pueblo, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Por nuestra piadosa nación, por toda autoridad y poder roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Por esta ciudad (Monasterio, Pueblo, o Isla), por toda ciudad y país, y por los fieles que en ellos habitan, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Por un clima benéfico, por la abundancia de los frutos de la tierra y por tiempos pacíficos, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Por quienes viajan por mar, tierra o aire, por los enfermos, los afligidos, los cautivos y por su salvación, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Por nuestra liberación de toda tribulación, ira, peligro y necesidad, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE

Pues a ti se debe toda gloria, honor y adoración: al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

CORO

Tono 1.

Señor, a Ti he clamado, óyeme; óyeme, oh Señor. Señor, a Ti he clamado, óyeme; escucha la voz de mi oración, cuando Te invoque. Óyeme, oh Señor. [SAOGM]

Sea enderezada mi oración como incienso delante de Ti, y mis manos elevadas como sacrificio vespertino. Óyeme, oh Señor. [SAOGM]

Mostrar la estijología

Pon, Señor, una guardia ante mi boca y vigila la puerta de mis labios.

Mi corazón no inclines a obras malas.

Que en negocios oscuros no me meta con los que hacen el mal. ¡No me dejes probar sus deleites!

Que el justo me castigue, será un favor, y que me reprenda será un excelente bálsamo que no me herirá a la cabeza.

Mi oración denunciará siempre sus crímenes. Sus jefes fueron echados desde el peñón.

Comprendieron entonces que hablaba con bondad. Cuando la tierra se abrió a sus pies, sus huesos tapizaron la entrada del infierno.

Por lo tanto, oh Señor, hacia Ti vuelvo mis ojos, en Ti me refugio, no expongas mi vida.

Protégeme del lazo que me han tendido, de las trampas de los que hacen el mal.

Que en sus propias redes caigan los impíos mientras que sólo a mí se me abre paso.

Al Señor le imploro a grandes voces, al Señor le suplico a grandes voces.

En su presencia explayo mi lamento y ante Él relato mi aflicción.

Cuando en mí desfallece mi espíritu, pero Tú, ¿no conoces mi sendero?

En el camino por donde pasaba ocultaron una trampa.

Dirige a la derecha tu mirada y ve cómo ninguno me conoce.

Lejos de mí está cualquier refugio, nadie se preocupa de mi vida.

¡A Ti clamo, Señor, a Ti Te digo: “Tú eres mi esperanza, mi parte en la tierra de los que viven!”

Atiende a mi clamor porque estoy muy decaído.

Ponme a salvo de mis perseguidores, que son más fuertes que yo.

Ocultar la estijología


Idiómela de la fiesta.

Idiómelon. Tono 1.

Del Pentecostario - - -

¡Saca mi alma de prisión, para confesar tu nombre! [SAOGM]

Festejemos Pentecostés y la venida del Espíritu y el cumplimiento de la promesa y la realización de la esperanza y el misterio venerable! ¡Cuán grande y majestuoso! Por eso te aclamamos: ¡Creador del universo, Señor, Gloria a tí! [AM]

Idiómelon. Tono 1.

Me estarán aguardando los justos, hasta que me hayas recompensado. [SAOGM]

Festejemos Pentecostés y la venida del Espíritu y el cumplimiento de la promesa y la realización de la esperanza y el misterio venerable! ¡Cuán grande y majestuoso! Por eso te aclamamos: ¡Creador del universo, Señor, Gloria a tí! [AM]

Idiómelon. Tono 1.

De lo profundo a Ti clamé, Señor; ¡Señor, mi voz escucha! [SAOGM]

Con las lenguas de los extranjeros renuevas, Señor, a tus discípulos, a fin de que, a través de ellas, te proclamen Verbo inmortal y Dios, que da a nuestras almas la gran misericordia. [AM]

Idiómelon. Tono 1.

¡Que tus oídos estén atentos a la voz de mi plegaria! [SAOGM]

Todo lo otorga el Espíritu Santo: inspira las profecías, perfecciona a los sacerdotes y a los iletrados enseña la sabiduría; hace teólogos a simples pescadores y consolida la institución toda de la Iglesia. Consustancial con el Padre y el Hijo y partícipe de un mismo trono, Paráclito: ¡Gloria a ti! [AM]

Idiómelon. Tono 2.

Si acechares la iniquidad, Señor; ¿quién Señor, resistiría? más por Ti la propiciación es aceptada. [SAOGM]

Hemos visto la luz verdadera, hemos recibido el Espíritu celestial, hemos encontrado la verdadera fe, al adorar a la indivisible Trinidad: pues ella nos ha salvado. [AM]

Idiómelon. Tono 2.

Por amor a tu nombre, Señor, te he aguardado; mi alma ha aguardado tu palabra; mi alma tiene esperanza en el Señor. [SAOGM]

Hemos visto la luz verdadera, hemos recibido el Espíritu celestial, hemos encontrado la verdadera fe, al adorar a la indivisible Trinidad: pues ella nos ha salvado. [AM]

Idiómelon. Tono 2.

Desde la vigilia matutina hasta la noche; desde la vigilia matutina, tenga Israel esperanza en el Señor. [SAOGM]

En los profetas nos anunciaste el camino de la salvación y en los Apóstoles ha resplandecido, Salvador Nuestro, la gracia de tu Espíritu. Tu eres Dios antes y después de estas cosasy por los siglos tú eres nuestro Dios. [AM]

Idiómelon. Tono 2.

Porque de parte del Señor es la misericordia, y en Él hay abundante redención; y Él redimirá a Israel de todas sus iniquidades. [SAOGM]

En tus atrios te cantaré, Salvador del mundo, y doblando la rodilla adoraré tu poder invencible: por la tarde y por la mañana, y al mediodía, y en todo tiempo, te bendeciré, Señor. [AM]

Idiómelon. Tono 2.

¡Alaben al Señor, todas las naciones, ensálcenlo, pueblos todos! [SAOGM]

En tus atrios, Señor, los creyentes, doblando la rodilla del alma y del cuerpo, te cantamos, Padre sin principio, Hijo, también sin principio, y coeterno santísimo Espíritu, el que ilumina y santifica nuestras almas. [AM]

Idiómelon. Tono 2.

Porque se ha afirmado su misericordia sobre nosotros; y la verdad del Señor permanecerá eternamente. [SAOGM]

Cantemos a la Trinidad consustancial, al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo; pues así lo proclamaron todos: los profetas y los apóstoles junto con los mártires. [AM]

Gloria. Ahora y siempre.

Del Pentecostario - - -

Tono 8 (plagal 4).

Venid, pueblos, y adoremos a la única Divinidad en tres personas: el Hijo en el Padre con Espíritu Santo. El Padre, pues, engendra intemporalmente al Hijo, coeterno y correinante; y el Espíritu Santo estaba en el Padre, glorificado con el Hijo: un solo poder, una sola sustancia, una sola divinidad, ante quien todos postrándonos, decimos: ¡Santo Dios, que lo creaste todo a través del Hijo, con la cooperación del Espíritu! ¡Santo fuerte, a través de quien conocimos al Padre y el Espíritu Santo descendió al mundo! ¡Santo inmortal, Espíritu consolador, que procede del Padre y reposas en el Hijo! ¡Trinidad santísima, Gloria a ti! [AM]

DIÁCONO (en voz baja)

Roguemos al Señor.

SACERDOTE (en voz baja)

ORACIÓN DE LA ENTRADA

A la tarde, a la mañana y al medio día, Te alabamos, Te bendecimos, Te damos gracias y te suplicamos, Maestro de todo, Señor amante de la humanidad. Dirige nuestra oración como incienso ante Ti, y no inclines nuestros corazones a palabras o pensamientos de maldad; antes bien, líbranos de todos los que persiguen nuestras almas, pues, Señor, Señor, en Ti están nuestros ojos y en Ti esperamos; no nos dejes avergonzados, Dios nuestro.

DIÁCONO

¡Sabiduría! ¡De pie!

CLERO Y PUEBLO

Tono 2.

Luz apacible de la santa gloria del Padre Inmortal, Celestial, Santo, y Bendito: Jesús Cristo. Al llegar a la puesta del sol, viendo la luz vespertina, cantamos himnos al Padre, Hijo, y Espíritu Santo—Dios. Digno es en todo tiempo cantarte con voces propicios, Hijo de Dios y Dador de Vida, por lo cual el mundo Te glorifica. [SAOGM]

DIÁCONO

¡Proquímeno vespertino!

CORO

Proquímeno. Tono 6 (plagal 2).

El Señor ha reinado, de magnificencia se ha vestido. [SAOGM]

Verso: El Señor se ha vestido de poder y se ha ceñido.

El Señor ha reinado, de magnificencia se ha vestido.

Verso: Cimentó, en efecto al mundo, el cual no tambaleará.

El Señor ha reinado, de magnificencia se ha vestido.

LECTURAS

Del Pentecostario - - -

LECTOR

Lectura del libro de Números.

DIÁCONO

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

LECTOR

Nm. 11:16 – 17, 24 – 29

El Señor respondió a Moisés: «Reúneme setenta ancianos de Israel, de los que te consta que son ancianos y escribas del pueblo. Llévalos a la Tienda del Encuentro y que estén allí contigo. Yo bajaré a hablar contigo; tomaré parte del espíritu que hay en ti y lo pondré en ellos, para que lleven contigo la carga del pueblo y no la tengas que llevar tú solo. Salió Moisés y transmitió al pueblo las palabras del Señor. Luego reunió a setenta ancianos del pueblo y los puso alrededor de la Tienda. Bajó el Señor en la Nube y le habló. Luego tomó algo del espíritu que había en él y se lo dio a los setenta ancianos. Y en cuanto reposó sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar, pero ya no volvieron a hacerlo más. Habían quedado en el campamento dos hombres, uno llamado Eldad y el otro Medad. Reposó también sobre ellos el espíritu, ya que, si bien no habían salido a la Tienda, eran de los designados. Y profetizaban en el campamento. Un muchacho corrió a anunciar a Moisés: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento.» Josué, hijo de Nun, que estaba al servicio de Moisés desde su mocedad, tomó la palabra y dijo: «Mi señor Moisés, prohíbeselo.» Le respondió Moisés: «¿Es que estás tú celoso por mí? ¡Ojalá que todo el pueblo del Señor profetizara porque el Señor les daba su espíritu!» [BJ-SAOGM]

LECTOR

Lectura de la profecía de Joel.

DIÁCONO

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

LECTOR

Jl. 2:23 – 3:5

Así dice el Señor: «¡Habitantes de Sión, regocíjense, alégrense en el Señor, su Dios! Porque él les envía la lluvia de otoño en su medida, y hace caer para ustedes los aguaceros de otoño y primavera, como antaño. Las eras se llenarán de trigo, los lagares rebosarán de mosto y aceite. Yo los compensaré de los años en que los devoraron la langosta y el pulgón, el saltamontes y la oruga, el gran ejército, que envié contra ustedes. Comerán en abundancia hasta hartarse, y alabarán el nombre del Señor su Dios, que hizo maravillas con ustedes. (¡Mi pueblo no volverá a ser avergonzado!) Y sabrán ustedes que yo estoy en medio de Israel; ¡que yo soy el Señor, su Dios, y no hay otro! ¡Y mi pueblo no volverá a ser avergonzado! Después de esto yo derramaré mi espíritu sobre todo mortal y profetizarán sus hijos y sus hijas, sus ancianos tendrán sueños, sus jóvenes verán visiones. Y hasta sobre siervos y siervas derramaré mi espíritu en aquellos días. Y realizaré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, fuego y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, ante la llegada del Día del Señor, grande y terrible. Y todos los que invoquen el nombre del Señor se salvarán.» [BJ-SAOGM]

LECTOR

Lectura de la profecía de Ezequiel.

DIÁCONO

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

LECTOR

Ez. 36:24 – 28

Así dice el Señor: «Los tomaré de entre las naciones, los recogeré de todos los países y los llevaré a su suelo. Los rociaré con agua pura y quedarán purificados; de todas sus impurezas y de todas sus basuras los purificaré. Y les daré un corazón nuevo, infundiré en ustedes un espíritu nuevo, quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Infundiré mi espíritu en ustedes y haré que se conduzcan según mis preceptos y observen y practiquen mis normas. Habitarán la tierra que yo di a sus padres. Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.» [BJ-SAOGM]

LETANÍA FERVIENTE

DIÁCONO

Digamos con toda el alma, y con todo nuestro entendimiento, digamos:

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Señor Omnipotente, Dios de nuestros padres, te suplicamos: escúchanos y ten piedad.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.

CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)

DIÁCONO

También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.

CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)

DIÁCONO

También suplicamos por nuestro arzobispo (N.),

CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)

DIÁCONO

Suplicamos aún por nuestros hermanos los sacerdotes, los hieromonjes, los hierodiáconos, los monjes, y por toda nuestra hermandad en Cristo.

CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)

DIÁCONO

Suplicamos aún por piedad, vida, paz, salud, salvación, visitación, perdón y remisión de los pecados de los servidores de Dios, de todos los piadosos cristianos ortodoxos, de los habitantes y visitantes que están en esta ciudad (o pueblo, o parroquia, o monasterio); de las parroquias, los administradores y bienhechores de esta santa iglesia.

CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)

DIÁCONO

Suplicamos aún por los bienaventurados y siempre recordados fundadores de esta santa iglesia (o monasterio), y por todos nuestros padres y hermanos que nos precedieron y que yacen piadosamente aquí, y por todos los ortodoxos.

CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)

DIÁCONO

Suplicamos aún por los benefactores y bienhechores de este santo y venerable templo, por los que se fatigan trabajando en él, por sus cantores, y por todo el pueblo presente que espera de ti tu grande y copiosa misericordia.

CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)

SACERDOTE

Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

LECTOR

Concede, Señor, guardarnos esta noche sin pecado. Bendito eres Señor, Dios de nuestros padres, y alabado y glorificado sea tu nombre por los siglos. Amén. Sea sobre nosotros tu misericordia, Señor, pues hemos esperado en Ti. Bendito seas, oh Señor, instrúyeme en tus mandamientos. Bendito seas, oh Maestro, hazme entender tus mandamientos. Bendito seas, oh Santo, ilumíname con tus mandamientos. Señor, tu misericordia es eterna, no desprecies la obra de tus manos. A Ti la alabanza, a Ti nuestros cánticos, a Ti la gloria, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. [SAOGM]

CORO: Amén.

LETANÍA COMPLETIVA

DIÁCONO

Completemos nuestra oración vespertina al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Que esta noche entera sea perfecta, santa, pacífica y sin pecado, roguemos al Señor.

CORO: Concédelo, Señor.

DIÁCONO

Un ángel de paz, guía fiel y custodio de nuestras almas y cuerpos, pidamos al Señor.

CORO: Concédelo, Señor.

DIÁCONO

Perdón y remisión de nuestros pecados y transgresiones, pidamos al Señor.

CORO: Concédelo, Señor.

DIÁCONO

Cuanto es bueno y conveniente para nuestras almas, y por la paz del mundo, pidamos al Señor.

CORO: Concédelo, Señor.

DIÁCONO

Que el tiempo restante de nuestra vida se complete en paz y penitencia, pidamos al Señor.

CORO: Concédelo, Señor.

DIÁCONO

Un fin cristiano de nuestra vida, exento de dolor y vergüenza, pacífico, y una buena defensa ante el temible tribunal de Cristo, pidamos al Señor.

CORO: Concédelo, Señor.

DIÁCONO

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE

Porque eres un Dios bondadoso y filántropo, y a ti rendimos gloria; al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

SACERDOTE: Paz a todos.

CORO: Y a tu espíritu.

DIÁCONO

Inclinemos la cabeza ante el Señor.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE (en voz baja)

Señor Dios nuestro, que inclinaste los cielos y descendiste para la salvación del género humano, mira a tus siervos y a tu heredad. Ante Ti, juez temible y amante de la humanidad, han inclinado las cabezas tus siervos y han doblado la cerviz, no esperando auxilio de los hombres, sino confiando en tu misericordia y deseando tu salvación. Guárdalos en todo tiempo, por esta tarde y por la noche venidera, de todo enemigo y de toda operación maligna del diablo y de pensamientos vanos y de fantasías inicuas.

SACERDOTE (en voz alta)

Bendito y glorificado sea el poder de tu reino, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

Apóstija de la fiesta.

Del Pentecostario - - -

Idiómelon 1. Tono 6 (plagal 2).

Ignorando el poder de tu santísimo Espíritu, que vino sobre tus Apóstoles, oh Señor, los paganos pensaron que la diversidad de lenguas era embriaguez. Pero nosotros, que somos establecidos por ellos, hablamos así sin cesar: No quites de nosotros Tu Santo Espíritu, te rogamos, Oh Amante de la Humanidad. [KAD]

Idiómelon 2. Tono 6 (plagal 2).

Verso: Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un espíritu firme. [BJ-SAOGM]

Señor, la efusión, del Espíritu Santo, llenando a tus Apóstoles, les concedió hablar otras lenguas; tal prodigio fue considerado por los incrédulos como embriaguez, mas por los fieles medio de salvación. Haznos dignos también a nosotros de su iluminación, te lo pedimos, a Ti, que amas a la humanidad. [AM]

Idiómelon 3. Tono 6 (plagal 2).

Verso: No me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu. [BJ-SAOGM]

Rey Celestial, Consolador, Espíritu de la verdad, que estás presente en todas partes y que todo lo llenas, tesoro de todo bien y dispensador de la vida, ven y habita en nosotros y límpianos de toda mancha y salva, oh Bondadoso, nuestras almas. [AM]

Gloria. Ahora y siempre.

Del Pentecostario - - -

Tono 8 (plagal 4).

Las lenguas fueron confundidas entonces por la soberbia de los constructores de la torre, las lenguas se llenan ahora de sabiduría por la gloria del conocimiento de Dios. Entonces condenó el Señor por su ofensa a los impíos; hoy iluminó Cristo a los pescadores con el Espíritu. Antiguamente se produjo la disonancia como castigo; ahora se renueva la armonía para la salvación de nuestras almas. [AM]

SACERDOTE

Himno de S. Simeón.

Ahora, Señor, ya puedes dejar que tu servidor muera en paz como le has dicho. Porque mis ojos han visto a tu salvador, que has preparado y ofreces a todos los pueblos, luz que se revelará a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel. [BJ-SAOGM]

TODOS

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

Apolitiquio de la fiesta.

Del Pentecostario - - -

Tono 8 (plagal 4).

Bendito eres Tú, Cristo nuestro Dios, que mostraste a los pescadores sapientísimos enviándoles al Espíritu Santo. Y por ellos al universo pescaste, Filántropo, gloria a Ti. [unES] (3 veces)

DIÁCONO: ¡Sabiduría!

LECTOR: Bendice, soberano.

SACERDOTE

El que es bendito, Cristo nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

JERARCA o LECTOR

Que el Señor Dios afirme la fe santa e irreprochable de los cristianos piadosos y ortodoxos, junto con esta Santa Iglesia y esta ciudad por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

SACERDOTE

Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.

El que envió desde el cielo al santísimo Espíritu en forma de lenguas de fuego sobre sus santos discípulos y apóstoles, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.

Por las oraciones de nuestros santos padres, Señor Jesús Cristo Dios, ten piedad de nosotros y sálvanos.

CORO: Amén.