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Libros - Fuentes

Triodion - Semana Santa

Liturgia de los Dones Presantificados del Miércoles Santo

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LOS DONES PRESANTIFICADOS

Del Triodion - - -

Idiómelon 1. Tono 1.

¡Saca mi alma de prisión, para confesar tu nombre! [SAOGM]

La adultera, cuando conoció que eras Dios, oh Hijo de la Virgen, clamó con lágrimas, habiendo cometido obras que merecían lágrimas, diciendo: Desata mis deudas, como desaté las trenzas de mis cabellos, ama a la que justamente es odiada, para que hable de Ti ante los publicanos, oh bienhechor y amante de la humanidad. [SAOGM]

Idiómelon 2. Tono 1.

Me estarán aguardando los justos, hasta que me hayas recompensado. [SAOGM]

Cuando la adultera mezcló sus lagrimas con el bálsamo de gran precio y lo vertió sobre tus pies purísimos besándolos; inmediatamente la justificaste. Por lo tanto, concédenos el perdón, oh Tú que sufriste por nosotros y nos salvaste. [SAOGM]

Idiómelon 3. Tono 1.

De lo profundo a Ti clamé, Señor; ¡Señor, mi voz escucha! [SAOGM]

Mientras la pecadora derramaba el bálsamo, el discípulo estaba tramando la venta; ella se regocijaba vertiendo el bálsamo de mucho precio, mas este se apresuro a vender a Aquel que es sobre todo precio. Ella conoció al Señor, y este se aparto de Él. Ella se libero y Judas se esclavizo del enemigo. Que mala es la indolencia y que grandiosa es la constricción. Concédenosla oh Salvador, Tú que sufriste por nosotros y sálvanos. [SAOGM]

Idiómelon 4. Tono 1.

¡Que tus oídos estén atentos a la voz de mi plegaria! [SAOGM]

Oh miseria de Judas. Él vio a la adúltera besando las huellas de tus pies, y él meditaba en el beso traidor. Ella desató sus trenzas, y él se ató con ira; y en vez del bálsamo, te ofreció su maldad podrida, porque la envidia no sabe honrar lo que debe. Oh miseria de Judas, de esto oh Dios, salva nuestras almas. [SAOGM]

Idiómelon 5. Tono 2.

Si acechares la iniquidad, Señor; ¿quién Señor, resistiría? más por Ti la propiciación es aceptada. [SAOGM]

La pecadora se apresuró al mercader de aromas, a comprar bálsamo de gran precio, para ungir al Bondadoso. Al vendedor clamó: Dame bálsamo para ungir a Aquel que borró todos mis pecados. [SAOGM]

Idiómelon 6. Tono 6 (plagal 2).

Por amor a tu nombre, Señor, te he aguardado; mi alma ha aguardado tu palabra; mi alma tiene esperanza en el Señor. [SAOGM]

La que estaba sumergida en el pecado, te encontró, Puerto de Salvación, y vertió el bálsamo con sus lágrimas clamando: Mírame, Tú que aceptas el arrepentimiento de los pecadores, y sálvame oh Señor, de la tempestad de mis pecados, por tu gran misericordia. [SAOGM]

Idiómelon 7. Tono 6 (plagal 2).

Desde la vigilia matutina hasta la noche; desde la vigilia matutina, tenga Israel esperanza en el Señor. [SAOGM]

Hoy entró Cristo en la casa del Fariseo; y una mujer pecadora se prosternó a sus pies diciendo: mirad a la sumergida en el pecado, y la desesperada por sus obras; y la que no fue despreciada por tu bondad. Concédeme el perdón de mis maldades y sálvame. [SAOGM]

Idiómelon 8. Tono 6 (plagal 2).

Porque de parte del Señor es la misericordia, y en Él hay abundante redención; y Él redimirá a Israel de todas sus iniquidades. [SAOGM]

Oh Salvador, la adúltera extendió sus cabellos ante Ti, y Judas extendió sus manos a los jueces transgresores de la ley; ella, para obtener perdón, este para recibir dinero. Por lo tanto clamamos a Ti. [SAOGM]

Idiómelon 9. Tono 6 (plagal 2).

¡Alaben al Señor, todas las naciones, ensálcenlo, pueblos todos! [SAOGM]

Una mujer impura, vino derramando lágrimas a tus pies oh Salvador, anticipando tu Pasión, y clamando: Como podré elevar mi mirada hacia Ti, oh Soberano. Porque viniste a salvar la adultera; levántate del abismo, a mi que estoy muerta; Tú que levantaste a Lázaro del sepulcro después de cuatro días; y acéptame a mí, la miserable, oh Señor y sálvame. [SAOGM]

Idiómelon 10. Tono 6 (plagal 2).

Porque se ha afirmado su misericordia sobre nosotros; y la verdad del Señor permanecerá eternamente. [SAOGM]

La que estaba desesperada por su conducta, cuyo carácter era conocido, vino a Ti llevando bálsamo y clamando: No me rechaces a mí la adúltera, Tú que naciste de la Virgen; no desprecies mis lágrimas, oh gozo de los Ángeles. Mas acéptame penitente, Señor. Tú que no me rechazaste por mis pecados, según tu gran misericordia. [SAOGM]

Gloria. Ahora y siempre.

Del Triodion - - -

Tono 8 (plagal 4).

Señor, la mujer que sucumbió en muchos pecados, cuando sintió tu Divinidad, tomó el oficio de embalsamadora; ofreciéndote bálsamo antes de la sepultura; y llorando y gimiendo decía: Ay de mí, el amor del adúltero y del pecado me han dado una noche oscura, sin luz; acepta los arroyos de mis lágrimas, Tú que recoges el agua del mar en las nubes, apiádate de los suspiros de mi corazón, Tú que inclinaste los cielos con tu condescendencia incomprensible. Besaré tus pies purísimos, y los secaré con las trenzas de mis cabellos; esos pies cuyos pasos cuando sonaron en los oídos de Eva en el Paraíso se escondió de temor. Quien examinará la multitud de mis pecados y la profundidad de tus juicios. Oh Salvador mío, no me rechaces a mí tu esclava, Tú que tienes infinita misericordia. [SAOGM]

DIÁCONO

¡Sabiduría! ¡De pie!

LECTOR

Luz apacible de la santa gloria del Padre Inmortal, Celestial, Santo, y Bendito: Jesús Cristo. Al llegar a la puesta del sol, viendo la luz vespertina, cantamos himnos al Padre, Hijo, y Espíritu Santo—Dios. Digno es en todo tiempo cantarte con voces propicios, Hijo de Dios y Dador de Vida, por lo cual el mundo Te glorifica.

LECTURAS

DIÁCONO

Vespertino...

Del Triodion - - -

LECTOR

Proquímeno. Tono 4.

Salmo 135 (136)

Den gracias al Dios de los cielos.

Den gracias al Dios de los dioses. [BJ-SAOGM]

Lectura del libro del Éxodo.

DIÁCONO

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

LECTOR

Ex. 2:11-22; 18:4

En aquellos días, cuando Moisés ya fue mayor, fue a visitar a sus hermanos, y comprobó sus penosos trabajos; vio también cómo un egipcio golpeaba a un hebreo, a uno de sus hermanos. Miró a uno y a otro lado, y no viendo a nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena. Salió al día siguiente y vio a dos hebreos que reñían. Y dijo al culpable: « ¿Por qué pegas a tu compañero?» El respondió: « ¿Quién te ha puesto de jefe y juez sobre nosotros? ¿Acaso estás pensando en matarme como mataste al egipcio?» Moisés, lleno de temor, se dijo: «La cosa ciertamente se sabe.» Supo Faraón lo sucedido y buscaba a Moisés para matarle; pero él huyó de la presencia de Faraón, y se fue a vivir al país de Madián. Se sentó junto a un pozo. Tenía un sacerdote de Madián siete hijas, que fueron a sacar agua y llenar los pilones para abrevar las ovejas de su padre. Pero vinieron los pastores y las echaron. Entonces, levantándose Moisés, salió en su defensa y les abrevó el rebaño. Al volver ellas a donde su padre Reuel, éste les dijo: «Cómo es que vienen hoy tan pronto?» Respondieron: «Un egipcio nos libró de las manos de los pastores, y además sacó agua para nosotras y abrevó el rebaño.» Preguntó entonces a sus hijas: « ¿Y dónde está? ¿Cómo así han dejado a ese hombre? Llámenlo para que coma.» Aceptó Moisés morar con aquel hombre, que dio a Moisés su hija Séfora. Esta dio a luz un hijo y llamóle Guersom, pues dijo: «Forastero soy en tierra extraña.» Durante este largo período murió el rey de Egipto; los israelitas, gimiendo bajo la servidumbre, clamaron, y su clamor, que brotaba del fondo de su esclavitud, subió a Dios. Y el otro se llamaba Eliezer, pues dijo Moisés: «El Dios de mi padre es mi protector y me ha librado de la espada de Faraón.» [SAOGM]

Proquímeno. Tono 4.

Salmo 137 (138)

Tu amor es eterno, Señor, no abandones la obra de tus manos.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón. [BJ-SAOGM]

LECTOR (entonado)

¡Ordena!

SACERDOTE

¡Sabiduría! ¡De pie!

La luz de Cristo ilumina a todos.

LECTOR

Lectura del libro de Job.

DIÁCONO

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

LECTOR

Jb. 2:1-10

El día en que los Hijos de Dios venían a presentarse ante Yahvé, vino también entre ellos el Satán. Yahvé dijo al Satán: « ¿De dónde vienes?» El Satán respondió a Yahvé: «De recorrer la tierra y pasearme por ella.» Y Yahvé dijo al Satán: « ¿Te has fijado en mi siervo Job? ¡No hay nadie como él en la tierra: es un hombre cabal, recto, que teme a Dios y se aparta del mal! Aún persevera en su entereza, y bien sin razón me has incitado contra él para perderle.» Respondió el Satán a Yahvé: « ¡Piel por piel! ¡Todo lo que el hombre posee lo da por su vida! Pero extiende tu mano y toca sus huesos y su carne; ¡verás si no te maldice a la cara!» Y Yahvé dijo al Satán: «Ahí le tienes en tus manos; pero respeta su vida.» El Satán salió de la presencia de Yahvé, e hirió a Job con una llaga maligna desde la planta de los pies hasta la coronilla de la cabeza. Job tomó una tejoleta para rascarse, y fue a sentarse entre la basura. Entonces su mujer le dijo: « ¿Todavía perseveras en tu entereza? ¡Maldice a Dios y muérete!» Pero él le dijo: «Hablas como una estúpida cualquiera. Si aceptamos de Dios el bien, ¿no aceptaremos el mal?» En todo esto no pecó Job con sus labios. [SAOGM]

SACERDOTE

Paz a todos.

(Consulta ahora el folleto de la Liturgia de los Dones Presantificados. Después de “Sea enderezada mi oración...” encuentra la lectura del Evangelio aquí.)


Evangelio

DIÁCONO

¡Sabiduría! ¡De pie! Escuchemos el santo Evangelio.

SACERDOTE

Paz a todos.

CORO: Y a tu espíritu.

DIÁCONO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

SACERDOTE

¡Atendamos!

CORO: ¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!

DIÁCONO

Mt. (26:6-16)

Hallándose Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, se acercó a Él una mujer que traía un frasco de alabastro, con perfume muy caro, y lo derramó sobre su cabeza mientras estaba a la mesa. Al ver esto los discípulos se indignaron y dijeron: «¿Para qué este despilfarro? Se podía haber vendido a buen precio y habérselo dado a los pobres.» Mas Jesús, dándose cuenta, les dijo: «¿Por qué molestan a esta mujer? Pues una “obra buena” ha hecho conmigo. Porque pobres tendrán siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre. Y al derramar ella este ungüento sobre mi cuerpo, en vista de mi sepultura lo ha hecho. Yo les aseguro: dondequiera que se proclame esta Buena Nueva, en el mundo entero, se hablará también de lo que ésta ha hecho para memoria suya.» Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes, y les dijo: «¿Qué quieren darme, y yo se los entregaré?» Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle. [SAOGM]

SACERDOTE

Paz a ti, evangelizador.

CORO

¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!

(Regresar ahora al libro de la Liturgia de los Dones Presantificados.)


DESPEDIDA

Acercándose el Señor a su voluntaria pasión por nuestra salvación, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.