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Triodion - Semana Santa
Gran Lunes Santo
Maitines del Novio, celebrado domingo por la noche
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Ordinario de Maitines
SACERDOTE
Bendito sea nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
LECTOR: Amén.
SACERDOTE
Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.
Rey Celestial, Consolador, Espíritu de Verdad, que estás en todo lugar y que todo lo llenas, Tesoro de bienes y Dador de la vida, ven y toma tu morada entre nosotros, purifícanos de toda mancha, y salva, Tú que eres bueno, nuestras almas.
LECTOR: Amén.
Trisagio.
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
SACERDOTE
Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
LECTOR: Amén.
Señor, ten piedad. (12 veces)
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Vengan, adoremos y prosternémonos ante Dios nuestro Rey.
Vengan, adoremos y prosternémonos ante Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.
Vengan, adoremos y prosternémonos ante el mismo Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.
Salmo 19 (20)
Que el Señor te responda en el día aciago y te proteja el Nombre del Dios de Jacob. Que del Santuario te envíe socorro y desde Sión te venga su auxilio. Que se acuerde de todas tus ofrendas y reciba con agrado tu holocausto. Que te conceda según tus deseos y lleve a buen fin todos tus proyectos. Que podamos celebrar tu victoria y enarbolar el nombre de nuestro Dios. ¡Que el Señor atienda todas tus peticiones! Ahora sé que el Señor salva a su ungido; le respondió desde su santo cielo y le dio la victoria: su diestra hace proezas. Unos en carros, otros a caballo, pero nosotros sólo recurrimos al nombre del Señor, nuestro Dios. Ellos tropiezan y caen, mientras nosotros nos levantamos y nos recuperamos. ¡Oh Señor, salva al rey, atiéndenos, pues hoy a ti clamamos!
Salmo 20 (21)
Señor, tu fuerza regocija al rey: ¡cómo se alegra si tú lo haces triunfar! Le has cumplido sus más caros deseos, no le has negado lo que te pedía. Tú le presentas buenas bendiciones, con oro fino coronas su cabeza. La vida que te pidió, tú se la diste: largos días, muchos y muchos años. Debido a tu favor, será muy famoso, derramas sobre él honor y majestad. Has puesto sobre él bendiciones eternas, tú lo haces feliz con tu presencia. El rey confía en el Señor, el favor del Altísimo lo hace inquebrantable. Tu mano encontrará a tus adversarios, tu diestra encontrará a los que te odian; los dejarás, en cuanto te presentes, como si estuvieran en un horno. El Señor, en su ira, se los engullirá y un fuego los devorará. Arrancarás de la tierra sus frutos y su semilla de entre los hombres. Si contra ti traman algún mal, o meditan un plan, no se la podrán. Pues tú harás que te den vuelta la espalda y contra ellos dispararás tus flechas. ¡Señor, levántate, muestra tu poder y cantaremos con salmos tus proezas!
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Trisagio.
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
SACERDOTE
Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
LECTOR: Amén.
Salva Señor, a tu pueblo, y bendice tu heredad. Concede la victoria a tu iglesia sobre sus adversarios. Y preserva a los que te pertenecen, por el poder tu Cruz.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Tú que, voluntariamente ascendiste a la Cruz, concede tus compasiones, Cristo Dios, al pueblo nuevo que lleva tu nombre. Alegra con tu poder a los cristianos ortodoxos, concediéndoles victorias sobre sus adversarios. Teniendo tu alianza en el combate, Tú, arma de paz, trofeo invencible.
Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Buena y alabadísima Theotokos, nuestra temible e infalible protección, no desprecies nuestras súplicas, confirma el vivir de los ortodoxos, salva a tu pueblo y concédele la victoria que proviene de lo alto, Tú que diste a luz a Dios, oh única bendita.
SACERDOTE
Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.
CORO
Señor, ten piedad. (3 veces)
SACERDOTE
También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.
CORO
Señor, ten piedad. (3 veces)
SACERDOTE
También suplicamos por nuestro arzobispo (N.), y por toda nuestra hermandad en Cristo.
CORO
Señor, ten piedad. (3 veces)
SACERDOTE
Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO
Amén. En el nombre del Señor, bendice, Padre.
SACERDOTE
Gloria a la santa, consubstancial, vivificadora e indivisible Trinidad, eternamente, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
CORO
Amén.
LECTOR
Hexasalmos
Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace. (3 veces)
Señor abre mis labios y mi boca proclamará tu alabanza. (2 veces)
Salmo 3
¡Señor, cuántos son mis adversarios, cuántos los que se alzan contra mí! ¡Cuántos los que me dicen: «Ya no tienes en Dios salvación!» Mas tú, Señor, eres mi escudo, mi gloria, el que levanta mi cabeza. Tan pronto como llamo al Señor, me responde desde su monte santo. Yo me acuesto y me duermo, y me levanto: el Señor me sostiene. No le temo al pueblo que me rodea, que por todas partes me amenaza. ¡Levántate, Señor! ¡Sálvame, oh Dios mío! Tú golpeas en la cara a mis enemigos y a los malvados les rompes los dientes. La salvación viene del Señor, que tu bendición venga sobre tu pueblo.
Yo me acuesto y me duermo, y me levanto: el Señor me sostiene. [SAOGM]
Salmo 37 (38)
Señor, no me reprendas en tu enojo, ni me castigues si estás indignado. Pues tus flechas en mí se han clavado, y tu mano se ha cargado sobre mí. Nada quedó sano en mí por causa de tu ira, nada sano en mis huesos, después de mi pecado. Mis culpas llegan más arriba de mi cabeza, pesan sobre mí más que un fardo pesado. Mis llagas supuran y están fétidas, debido a mi locura. Ando agobiado y encorvado, camino afligido todo el día. Mi espalda arde de fiebre y en mi carne no queda nada sano. Estoy paralizado y hecho pedazos, quisiera que mis quejas fueran rugidos. Señor, ante ti están todos mis deseos, no se te ocultan mis gemidos. Mi corazón palpita, las fuerzas se me van, y hasta me falta la luz de mis ojos. Compañeros y amigos se apartan de mis llagas, mis familiares se quedan a distancia. Los que esperan mi muerte hacen planes, me amenazan los que me desean lo peor, y rumian sus traiciones todo el día. Pero yo, como si fuera sordo, no oigo; soy como un mudo que no abre la boca, como un hombre que no entiende nada y que nada tiene que contestar. Pues en ti, Señor, espero; tú, Señor mi Dios, responderás. Yo dije: «Que no se rían de mí, ni canten victoria si vacilan mis pasos.» Ahora estoy a punto de caer, y mi dolor no se aparta de mí. Sí, quiero confesar mi pecado, pues ando inquieto a causa de mi falta. Son poderosos mis enemigos sin causa, incontables los que me odian sin razón. Me devuelven mal por bien, y me condenan porque busco el bien. ¡Señor, no me abandones, mi Dios, no te alejes de mí! ¡Ven pronto a socorrerme, oh Señor, mi salvador!
¡Señor, no me abandones, mi Dios, no te alejes de mí! ¡Ven pronto a socorrerme, oh Señor, mi salvador! [SAOGM]
Salmo 62 (63)
Oh Dios, tú eres mi Dios, a ti te busco, mi alma tiene sed de ti; en pos de ti mi carne languidece cual tierra seca, sedienta, sin agua. Por eso vine a verte en el santuario para admirar tu gloria y tu poder. Pues tu amor es mejor que la vida, mis labios tu gloria cantarán. Quiero bendecirte mientras viva y las manos en alto invocar tu Nombre. Mi alma está repleta, pingüe y blanda, y te alaba mi boca con labios jubilosos. Cuando estoy en mi cama pienso en ti, y durante la noche en ti medito, pues tú fuiste un refugio para mí y salto de gozo a la sombra de tus alas. Mi alma se estrecha a ti con fuerte abrazo y tu diestra me toma de la mano. Los que en vano quieren perderme irán a parar debajo de tierra. Serán muertos al filo de la espada, servirán de festín a los chacales. El rey se sentirá feliz en Dios, y cuantos juran por él se gloriarán: «Por fin se acalló a los mentirosos.»
Durante la noche en ti medito, pues tú fuiste un refugio para mí y salto de gozo a la sombra de tus alas. Mi alma se estrecha a ti con fuerte abrazo y tu diestra me toma de la mano. [SAOGM]
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. (3 veces)
Señor, ten piedad. (3 veces)
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 87 (88)
Señor, mi Dios, te clamo a ti de día, y de noche me quejo en tu presencia. Que hasta ti llegue mi oración, presta atención a mi clamor. Pues de pruebas mi alma está saturada y mi vida está al borde del abismo. Me cuentan entre los que bajan a la fosa, soy un hombre acabado, que ya tiene su cama entre los muertos, parecido a los cuerpos tirados en la tumba, de los cuales ya no te acuerdas, y que se han sustraído de tu mano. Me arrojaste a las cavernas inferiores, a las tinieblas, a los abismos; tu cólera ha pesado sobre mí y me han arrollado todas tus olas. Alejaste de mí a mis conocidos, hiciste que me miraran con horror. Estoy encerrado y no puedo salir, el sufrimiento mis ojos ha gastado. Señor, a ti clamo todo el día, y mis manos extiendo hacia ti. ¿Harás milagros para los difuntos, se levantarán sus sombras para alabarte? ¿Se hablará de tu bondad entre los muertos, de tu lealtad donde todo está perdido? ¿Admirarán tus maravillas en lo oscuro, y tu justicia en la tierra del olvido? Yo, por mi parte, clamo a ti, Señor, y de mañana sube a ti mi oración. ¿Por qué, Señor, entonces, me rechazas y me escondes tu cara? Soy pobre y enfermizo desde niño, sufrí tus golpes y me quedo sin fuerzas; tus cóleras han pasado sobre mí, tus espantos me han aniquilado. Como las aguas me arrollan todo el día, y me cercan todos de una vez. De mí alejaste amigos y compañeros, y son mi compañía las tinieblas.
Señor, mi Dios, te clamo a ti de día, y de noche me quejo en tu presencia. Que hasta ti llegue mi oración, presta atención a mi clamor. [SAOGM]
Salmo 102 (103)
Bendice al Señor, alma mía, alabe todo mi ser su santo Nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. El perdona todas tus ofensas y te cura de todas tus dolencias. El rescata tu vida de la tumba, te corona de amor y de ternura. El colma de dicha tu existencia y como el águila se renueva tu juventud. El Señor obra en justicia y a los oprimidos les da lo que es debido. Reveló sus caminos a Moisés y a los hijos de Israel sus proezas. El Señor es ternura y compasión, lento a la cólera y lleno de amor; si se querella, no es para siempre, si guarda rencor, es sólo por un rato. No nos trata según nuestros pecados ni nos paga según nuestras ofensas. Cuanto se alzan los cielos sobre la tierra tan alto es su amor con los que le temen. Como el oriente está lejos del occidente así aleja de nosotros nuestras culpas. Como la ternura de un padre con sus hijos es la ternura del Señor con los que le temen. El sabe de qué fuimos formados, se recuerda que sólo somos polvo. El hombre: sus días son como la hierba, él florece como la flor del campo; un soplo pasa sobre él, y ya no existe y nunca más se sabrá dónde estuvo. Pero el amor del Señor con los que le temen es desde siempre y para siempre; defenderá a los hijos de sus hijos, de aquellos que guardan su alianza y se acuerdan de cumplir sus ordenanzas. El Señor ha fijado su trono en los cielos y su realeza todo lo domina. Bendigan al Señor todos sus ángeles, héroes poderosos, que ejecutan sus órdenes apenas oyen el sonido de su palabra. Bendigan al Señor todos sus ejércitos, sus servidores, para hacer su voluntad. Bendigan al Señor todas sus obras, en todos los lugares de su dominio. ¡Bendice, alma mía, al Señor!
En todos los lugares de su dominio, ¡bendice, alma mía, al Señor! [SAOGM]
Salmo 142 (143)
Señor, escucha mi oración, atiende a mis plegarias, respóndeme tú que eres fiel y justo. No llames a juicio a tu siervo pues no hay quien sea justo en tu presencia. El enemigo corre tras mi vida, me aplasta contra el suelo, y me manda de vuelta a las tinieblas junto a los muertos sin edad ni tiempo. Mi espíritu en mí desfallece, mi corazón se asusta en mi interior. Me acuerdo de los días de otro tiempo, medito en todas tus acciones, en la obra de tus manos reflexiono. Alargo a ti mis manos, mi alma es una tierra sedienta de ti. Apresúrate, Señor, en responderme, porque me estoy quedando sin resuello, no me escondas tu cara, que no sea de los que bajan a la fosa. Hazme sentir tu amor desde la mañana, pues en ti yo confío; haz que sepa el camino que he de seguir, pues levanto a ti mi alma. Líbrame, Señor, de mis enemigos, pues me escondí cerca de ti. Enséñame a que haga tu voluntad ya que tú eres mi Dios; que tu buen espíritu me guíe por un terreno plano. Por el honor de tu nombre, Señor, haz que yo viva, tú que eres justo, sácame del aprieto. Por tu amor aniquila a mis contrarios, y destruye a mis opresores, pues yo soy tu servidor.
Respóndeme tú que eres fiel y justo. No llames a juicio a tu siervo.
Respóndeme tú que eres fiel y justo. No llames a juicio a tu siervo.
Que tu buen espíritu me guíe por un terreno plano. [SAOGM]
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.
(entonado)
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. La esperanza nuestra, oh Señor, gloria a ti.
SACERDOTE
SACERDOTE
En paz, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por la paz de lo alto y por la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por la paz del mundo entero, la estabilidad de las santas Iglesias de Dios y la unión de todos, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por esta santa morada y por todos los que en ella entran con fe, devoción y temor de Dios, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por los cristianos piadosos y ortodoxos, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por nuestro arzobispo (N.), el honorable presbiterado y el diaconado en Cristo; por todo el clero y el pueblo, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por nuestra piadosa nación, por toda autoridad y poder roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por esta ciudad (Monasterio, Pueblo, o Isla), por toda ciudad y país, y por los fieles que en ellos habitan, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por un clima benéfico, por la abundancia de los frutos de la tierra y por tiempos pacíficos, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por quienes viajan por mar, tierra o aire, por los enfermos, los afligidos, los cautivos y por su salvación, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por nuestra liberación de toda tribulación, ira, peligro y necesidad, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE
Pues a ti se debe toda gloria, honor y adoración: al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
CORO
Tono 8 (plagal 4).
Verso 1: Desde la noche mi espíritu vela ante Ti, oh Dios, porque tus preceptos son luz sobre la tierra. [SAOGM]
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Verso 2: Aprendan la justicia, los que habitan sobre la tierra.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Verso 3: Tu cólera caerá sobre el pueblo indócil, y el fuego devorará ahora a los enemigos.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Verso 4: Arroja sobre ellos males, Señor, arroja males sobre los gloriosos de la tierra.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Tropario. Tono 8 (plagal 4).
He aquí que viene el Esposo a medianoche, y bienaventurado el siervo que encuentre velando; mas indigno es, el que encuentre negligente. Cuida alma mía, de no dejarte caer en sueño, y ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Sino desembriágate clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por la protección de los incorpóreos, sálvanos. [SAOGM]
Gloria.
He aquí que viene el Esposo a medianoche, y bienaventurado el siervo que encuentre velando; mas indigno es, el que encuentre negligente. Cuida alma mía, de no dejarte caer en sueño, y ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Sino desembriágate clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por las intercesiones de los santos, sálvanos. [SAOGM]
Ahora y siempre.
He aquí que viene el Esposo a medianoche, y bienaventurado el siervo que encuentre velando; mas indigno es, el que encuentre negligente. Cuida alma mía, de no dejarte caer en sueño, y ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Sino desembriágate clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por la Theotokos, ten piedad de nosotros. [SAOGM]
SACERDOTE
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE
Porque tuyo es el poder, y tuyos son el reino, la fuerza y la gloria; del Padre y del Hijo y del Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
CORO
Catisma 1.
Del Triodion - - -
Tono 1.
Τὸν τάφον σου Σωτήρ.
En este día, la Pasión sublime se revela al mundo como luz de salvación. Porque Cristo en su bondad viene a sufrir, y Aquel que tiene todo en la palma de la mano, consiente ser levantado sobre un madero para salvar a la humanidad. [SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre. Repetir.
En este día, la Pasión sublime se revela al mundo como luz de salvación. Porque Cristo en su bondad viene a sufrir, y Aquel que tiene todo en la palma de la mano, consiente ser levantado sobre un madero para salvar a la humanidad. [SAOGM]
Del Triodion - - -
Catisma 2.
Tono 1.
Τὸν τάφον σου Σωτήρ.
Juez invisible, como te mostraste en el cuerpo y viniste a ser muerto por hombres transgresores de la ley; y con tu Pasión concluiste nuestra causa. Por lo cual alabamos tu grandeza, ¡oh Verbo ¡Y con voces unánimes glorificamos Tu poder. [SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre. Repetir.
Juez invisible, como te mostraste en el cuerpo y viniste a ser muerto por hombres transgresores de la ley; y con tu Pasión concluiste nuestra causa. Por lo cual alabamos tu grandeza, ¡oh Verbo ¡Y con voces unánimes glorificamos Tu poder. [SAOGM]
Catisma 3.
Del Triodion - - -
Tono 8 (plagal 4).
En este día se presenta con esplendor las primicias de la Pasión del Señor. Vengan fieles, reunámonos con himnos; porque el Creador viene a humillarse hasta la Cruz, a juicio y golpes, y a ser juzgado por Pilatos; y además de ser golpeado en el rostro, por un sirviente, se somete a todo para salvar a la humanidad. Por lo tanto clamemos: «Oh, Cristo, Dios misericordioso, Señor nuestro, concede la remisión de los pecados a los que con fe se prosternan ante tu Pasión purísima.» [SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre. Repetir.
En este día se presenta con esplendor las primicias de la Pasión del Señor. Vengan fieles, reunámonos con himnos; porque el Creador viene a humillarse hasta la Cruz, a juicio y golpes, y a ser juzgado por Pilatos; y además de ser golpeado en el rostro, por un sirviente, se somete a todo para salvar a la humanidad. Por lo tanto clamemos: «Oh, Cristo, Dios misericordioso, Señor nuestro, concede la remisión de los pecados a los que con fe se prosternan ante tu Pasión purísima.» [SAOGM]
DIÁCONO
Y para que nos conceda escuchar dignamente el Santo Evangelio, roguemos al Señor nuestro Dios.
CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)
DIÁCONO
¡Sabiduría! ¡De pie! Escuchemos el santo Evangelio.
SACERDOTE: Paz a todos.
CORO: Y a tu espíritu.
SACERDOTE
Lectura del santo Evangelio según S. Mateo.
DIÁCONO: ¡Atendamos!
CORO
¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!
SACERDOTE (desde las puertas)
Mt. 21:18-43
En aquel tiempo, cuando volvía Jesús a la ciudad, sintió hambre; y viendo una higuera junto al camino, se acercó a ella, pero no encontró en ella más que hojas. Entonces le dice: “¡Que nunca jamás brote fruto de ti!” Y al momento se secó la higuera. Al verlo los Discípulos se maravillaron y decían: “¿Cómo al momento quedó seca la higuera?” Jesús les respondió: “Yo os aseguro: si tenéis fe y no vaciláis, no sólo haréis lo de la higuera, sino que si aun decís a este monte: ‘Quítate y arrójate al mar’, así se hará. Y todo cuanto pidáis con fe en la oración, lo recibiréis”. Llegado al Templo, mientras enseñaba se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo diciendo: “¿Con qué autoridad haces esto? ¿Y quién Te ha dado tal autoridad?” Jesús les respondió: “También yo os voy a preguntar una cosa; si me contestáis a ella, yo os diré a mi vez con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan, ¿de dónde era?, ¿del cielo o de los hombres?” Ellos discurrían entre sí: “Si decimos: ‘Del cielo’, nos dirá: ‘Entonces ¿por qué no le creísteis?’ Y si decimos: ‘De los hombres’, tenemos miedo a la gente, pues todos tienen a Juan por profeta”. Respondieron, pues, a Jesús: “No sabemos. Y Él les replicó asimismo: “Tampoco Yo os digo con qué autoridad hago esto”. Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: ‘Hijo, vete hoy a trabajar en la viña’. Y él respondió: ‘No quiero’, pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: ‘Voy, Señor’, y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?” - “El primero”- le dicen. Les dice Jesús: “En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas llegan antes que vosotros al Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las prostitutas creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él. Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon. De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera. Finalmente les envió a su hijo, diciendo: ‘A mi hijo le respetarán.’ Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: ‘Éste es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia’. Y, agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron. Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?” Dícenle: “A esos miserables les dará una muerte miserable y arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los frutos a su tiempo”. Y Jesús les dice: “¿No habéis leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos? Por eso os digo: Se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos”. [CA-SAOGM]
CORO
¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!
LECTOR
Salmo 50 (51)
Ten piedad de mí, oh Dios, en tu bondad, por tu gran corazón, borra mi falta. Que mi alma quede limpia de malicia, purifícame tú de mi pecado. Pues mi falta yo bien la conozco y mi pecado está siempre ante mí; contra ti, contra ti sólo pequé, lo que es malo a tus ojos yo lo hice. Por eso en tu sentencia tú eres justo, no hay reproche en el juicio de tus labios. Tú ves que malo soy de nacimiento, pecador desde el seno de mi madre. Mas tú quieres rectitud de corazón, y me enseñas en secreto lo que es sabio. Rocíame con agua, y quedaré limpio; lávame y quedaré más blanco que la nieve. Haz que sienta otra vez júbilo y gozo y que bailen los huesos que moliste. Aparta tu semblante de mis faltas, borra en mí todo rastro de malicia. Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un firme espíritu. No me rechaces lejos de tu rostro ni me retires tu espíritu santo. Dame tu salvación que regocija, y que un espíritu noble me dé fuerza. Mostraré tu camino a los que pecan, a ti se volverán los descarriados. Líbrame, oh Dios, de la deuda de sangre, Dios de mi salvación, y aclamará mi lengua tu justicia. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. Un sacrificio no te gustaría, ni querrás si te ofrezco, un holocausto. Mi espíritu quebrantado a Dios ofreceré, pues no desdeñas a un corazón contrito. Favorece a Sión en tu bondad: reedifica las murallas de Jerusalén; entonces te gustarán los sacrificios, ofrendas y holocaustos que se te deben; entonces ofrecerán novillos en tu altar. [SAOGM]
CORO
El Canon
Del monje Cosme.
Oda primera. Tono 2. Irmos.
Alabemos al Señor que por su mandato divino seco el Mar Rojo, permitiendo al pueblo de Israel cruzarlo a pie, porque gloriosamente se glorificó. (2 veces)
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
La indescriptible condescendencia del Verbo de Dios, es decir Cristo el Mismo, Dios y hombre; siendo Dios tomo forma de Siervo mostrándose así a los discípulos porque gloriosamente se glorificó. (2 veces)
Gloria. Ahora y siempre.
Sí, yo el Creador con la riqueza de mi Divinidad, vine a servir a Adán en su pobreza, y me revestí de su imagen voluntariamente entregando mi vida por su rescate. Yo que por mi Divinidad soy exento del sufrimiento. (2 veces)
Catabasía.
Alabemos al Señor que por su mandato divino seco el Mar Rojo, permitiendo al pueblo de Israel cruzarlo a pie, porque gloriosamente se glorificó. [SAOGM]
DIÁCONO
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
( Señor, ten piedad. )
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
( Señor, ten piedad. )
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
( A ti, Señor. )
SACERDOTE
Porque Tú eres el Rey de la paz y el Salvador de nuestras almas, y a Ti elevamos gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
Del Triodion - - -
LECTOR
Condaquio.
Tono 8 (plagal 4).
Mientras Jacob se lamentaba por la falta de José, este valiente estaba sobre el trono, estimado como rey; porque no se esclavizó a los placeres de Egipto, por lo cual fue glorificado por Dios que ve los corazones de la gente y otorga las coronas incorruptibles. [SAOGM]
Ikos.
Aumentemos los lamentos y derramemos lágrimas con Jacob, por el casto José, el bienaventurado, aquel que esclavizado en el cuerpo, guardo su alma en libertad y fue gobernador de todo Egipto, porque Dios otorga a sus siervos coronas incorruptibles. [SAOGM]
Sinasario
Del menaion.
El 6 de abril conmemoramos a nuestro santo padre Eutiquio, patriarca de Constantinopla.
Del Triodio.
El Lunes Santo recordamos a José, el admirable y bienaventurado, y a la higuera condenada por el Señor.
Versos
El casto José se ha vuelto justo gobernador de Egipto y administrador de sus víveres: ¡oh abundante riqueza de bienes!
Por la higuera secada
Cristo asemejó la higuera con la asamblea de los hebreos que se manifestó privada de todo fruto espiritual, y he aquí que la secó. ¡Nosotros huyamos de lo que padeció!
Por las intercesiones de José el Bienaventurado, oh Cristo Dios, ten piedad de nosotros. Amén.
CORO
Oda octava. Irmos.
El fuego insaciable huyo atemorizado ante el Espíritu puro, y carne incompatible de los Varones piadosos; y cuando las llamas se aminoraron, ellos cantaron un himno inmortal: “Obras todas del Señor, alaben al Señor, alábenle y ensálcenle por todos los siglos”. (2 veces)
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Mientras el Salvador iba a su Pasión, dijo a sus amigos: “Si guardan mis mandamientos entonces todos sabrán que son mis discípulos; queden en paz unos con otros y con todos, y sean humildes para ser elevados, y sepan que soy yo el Señor, alábenme y ensálcenme por todos los siglos”. (2 veces)
Bendigamos al Padre al Hijo y al Espíritu Santo Señor; alabémosle y ensalcémosle por todos los siglos.
Sea con ustedes contrario al orden de los gentiles, en su señorío sobre su pueblo; porque eso es contra mis preceptos; mas, quien de ustedes quisiere ser el primero, sea el servidor de todos; y sepan que Yo soy el Señor, y alábenme y ensálcenme por todos los siglos [SAOGM]
Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Sea con ustedes contrario al orden de los gentiles, en su señorío sobre su pueblo; porque eso es contra mis preceptos; mas, quien de ustedes quisiere ser el primero, sea el servidor de todos; y sepan que Yo soy el Señor, y alábenme y ensálcenme por todos los siglos [SAOGM]
Catabasía.
Alabemos, bendigamos, y nos prosternemos ante el Señor.
El fuego insaciable huyo atemorizado ante el Espíritu puro, y carne incompatible de los Varones piadosos; y cuando las llamas se aminoraron, ellos cantaron un himno inmortal: “Obras todas del Señor, alaben al Señor, alábenle y ensálcenle por todos los siglos”. [SAOGM]
DIÁCONO
A la Theotokos y Madre de la Luz, magnifiquemos con cánticos.
CORO
Oda novena. Irmos.
Oh Cristo creador nuestro, engrandeciste a tu Madre de quien te revestiste de un cuerpo parecido al nuestro, salvándonos de nuestras ignorancias; por lo tanto nosotros todas las generaciones te bendecimos y te ensalzamos. (2 veces)
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Tú, la Sabiduría de todos; dijiste a tus discípulos: “alejen de ustedes las impurezas de las pasiones y tomen fortaleza digna del Reino Divino; en el cual serán glorificados, y brillarán más resplandecientes que el sol. (2 veces)
Gloria. Ahora y siempre.
Señor, dijiste a tus discípulos: Mírenme a Mí, y no sean soberbios; mas bien acérquense a los humildes; y beban el Cáliz que yo beberé, porque serán glorificados conmigo en el Reino de mi Padre. (2 veces)
Catabasía.
Oh Cristo creador nuestro, engrandeciste a tu Madre de quien te revestiste de un cuerpo parecido al nuestro, salvándonos de nuestras ignorancias; por lo tanto nosotros todas las generaciones te bendecimos y te ensalzamos. [SAOGM]
DIÁCONO
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
( Señor, ten piedad. )
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
( Señor, ten piedad. )
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
( A ti, Señor. )
SACERDOTE
Porque te alaban todas las potestades celestiales, y te elevan glorias, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
Exapostelarios.
Del Triodion - - -
Tono 3. Melodía modelo (aftómelon).
Τὸν νυμφῶνά σου βλέπω.
Veo adornada, Salvador mío, tu cámara nupcial, y no tengo vestimenta para entrar en ella. Limpia la túnica de mi alma, Dador de luz, y sálvame. [SAOGM] (3 veces)
Alabanzas. Tono 1.
Todo lo que tiene aliento alabe al Señor. Alaben al Señor desde los cielos: alábenle en las alturas. A Ti pertenece el himno, oh Dios. [SAOGM]
Alábenle todos sus ángeles; alábenle todas sus potestades. A Ti pertenece un himno, oh Dios. [SAOGM]
Del Triodion - - -
Idiómelon. Tono 1.
Alábenle por Sus poderíos; alábenle por la multitud de Su grandeza. [SAOGM]
Alábenle al son de la trompeta; alábenle con salterio y cítara. [SAOGM]
Cuando el Señor se iba a su Pasión Voluntaria, dijo en el camino a sus discípulos: “He aquí que vamos a Jerusalén, y será entregado el Hijo del hombre según esta escrito”. Vamos nosotros, oh hermanos, acompañémosle con conciencias puras; y crucifiquémonos con Él, y muramos por Él a los placeres del mundo; para vivir con Él y oírle decir: “No voy a la Jerusalén terrestre a sufrir, sino a mi Padre y su Padre, a mi Dios y a su Dios; y los llevare conmigo a la Jerusalén Celestial en el Reino de los Cielos. [SAOGM]
Idiómelon. Tono 5 (plagal 1).
Alábenle con pandero y coro; alábenle con cuerdas y órgano. [SAOGM]
Alábenle con címbalos sonoros; alábenle con címbalos de júbilo. ¡Todo lo que tiene aliento, alabe al Señor! [SAOGM]
Oh fieles, hemos llegado a la Pasión Redentora de Cristo Dios, Glorifiquemos su paciencia inefable, para que con su compasión nos levante a nosotros muertos por el pecado; porque es bueno y amante de la humanidad. [SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre.
Del Triodion - - -
Tono 5 (plagal 1).
Señor, cuando fuiste a tu Pasión, llevaste aparte a tus Discípulos diciéndoles: ¿Cómo no se acuerdan de las palabras que les dije antes? Y es que todo profeta no será muerto sino en Jerusalén, como está escrito. Y ahora ha llegado el tiempo de que les he dicho. Pues seré entregado al escarnio, en manos de pecadores los que me clavarán en la cruz y me empujarán al sepulcro, y me tomarán por muerto. Mas confíen que resucitare al tercer día, para la alegría de los fieles y su vida eterna. [SAOGM]
JERARCA o LECTOR
Doxología (leer)
A Ti se debe la gloria, Señor Dios nuestro, y Te elevamos la gloria, al Padre, al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
LECTOR: Amén.
JERARCA o LECTOR
Gloria en las alturas a Dios y en la tierra paz; entre los hombres, benevolencia. Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias por tu gran gloria. Señor, Rey, Dios celestial, Padre Todopoderoso; Señor Hijo unigénito, Jesús Cristo; y el Espíritu Santo. Señor, Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Tú que quitas los pecados del mundo. Recibe nuestra oración, Tú que estás sentado a la diestra del Padre, y ten piedad de nosotros. Porque sólo Tú eres santo, sólo Tú eres Señor, Jesús Cristo, en la gloria de Dios Padre. Amén. Cada día te bendeciré, y alabaré tu Nombre para siempre, y por los siglos de los siglos. Señor, te has hecho nuestro refugio de generación en generación. Dije: Señor, ten piedad de mí, sana mi alma, porque he pecado contra ti. Señor, a Ti acudo; enséñame a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios. Porque en Ti está la fuente de la vida; en tu luz veremos la luz. Extiende tu misericordia a quienes te conocen. Concede, Señor, guardarnos este día sin pecado. Bendito eres Señor, Dios de nuestros padres, y alabado y glorificado sea tu Nombre por los siglos. Amén. Sea sobre nosotros tu misericordia, Señor, así como hemos esperado en Ti. Bendito seas, Señor, instrúyeme en tus mandamientos. Bendito seas, Soberano, hazme entender tus mandamientos. Bendito seas, Santo, ilumíname con tus mandamientos. Tu misericordia, Señor, es para siempre, no desprecies las obras de tus manos. Te pertenece la alabanza, te pertenece un himno, te pertenece la gloria, oh Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
LETANÍA COMPLETIVA
DIÁCONO
Completemos nuestra súplica matutina al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
DIÁCONO
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
CORO: Señor, ten piedad.
DIÁCONO
Que el día entero sea perfecto, santo, pacífico, y sin pecado, pidamos al Señor.
CORO: Concédelo, Señor.
DIÁCONO
Un ángel de paz, guía fiel y custodio de nuestras almas y cuerpos, pidamos al Señor.
CORO: Concédelo, Señor.
DIÁCONO
Perdón y remisión de nuestros pecados y transgresiones, pidamos al Señor.
CORO: Concédelo, Señor.
DIÁCONO
Cuanto es bueno y conveniente para nuestras almas, y por la paz del mundo, pidamos al Señor.
CORO: Concédelo, Señor.
DIÁCONO
Que el tiempo restante de nuestra vida se complete en paz y penitencia, pidamos al Señor.
CORO: Concédelo, Señor.
DIÁCONO
Un fin cristiano de nuestra vida, exento de dolor y vergüenza, pacífico, y una buena defensa ante el temible tribunal de Cristo, pidamos al Señor.
CORO: Concédelo, Señor.
DIÁCONO
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE
Porque Tú eres el Dios de piedad, compasión y amor a la humanidad, y a Ti rendimos gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
SACERDOTE: Paz a todos.
CORO: Y a tu espíritu.
DIÁCONO
Inclinemos la cabeza ante el Señor.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE (en voz baja)
Señor santo, que moras en lo alto y miras a los humildes, y que con tu ojo omnividente miras a toda tu creación, ante Ti hemos inclinado la cerviz de nuestra alma y cuerpo, y Te suplicamos, extiende tu invisible mano desde tu santa morada y bendícenos a todos. Y si en algo hemos pecado, voluntaria o involuntariamente, perdónanos, porque eres Dios bueno y amante de los hombres, otorgándonos tus bienes en este mundo y en el venidero.
SACERDOTE (en voz alta)
Porque a Ti Te corresponde el tener misericordia y salvarnos, Dios nuestro, y Te elevamos gloria, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
Apóstija
Del Triodion - - -
Tono 5 (plagal 1). Idiómelon.
Señor, el inefable misterio de tu dispensación, fue incomprensible a la madre de los hijos de Zebedeo, que pidió el honor de un reino temporal. Mas en su lugar, dijiste a tus amados que beberán el cáliz de la muerte; que Tú mismo lo tomarías por ellos, en expiación de los pecados; por lo tanto clamamos a Ti: ¡Oh salvación de nuestras almas, gloria a Ti! [SAOGM]
Tono 5 (plagal 1). Idiómelon.
Verso: Sácianos de tu amor por la mañana, y gozaremos y cantaremos de por vida. Alégranos por los días que nos humillaste, por los años en que conocimos la desdicha. Que tus siervos vean tu acción, y tus hijos tu esplendor. [BJ-SAOGM]
Señor, que dijiste a tus discípulos: Piensen en lo más perfecto, y no imiten a los gentiles en su señorío sobre los humildes; no será así entre ustedes, discípulos míos, porque Yo me humillaré voluntariamente, mas sea el primero entre ustedes el servidor de todos; y el que manda como el que obedece; y el primero como el último; porque vine a servir a Adán en su pobreza, y entregarme en rescate por los muchos que claman a Mí: ¡Gloria a Ti! [SAOGM]
Tono 8 (plagal 4). Idiómelon.
Verso: La benevolencia del Señor sea con nosotros. Consolida tú la acción de nuestras manos. [BJ-SAOGM]
Hermanos, huyamos de la suerte de la higuera que se secó por falta de frutos de penitencia a Cristo que nos concede la gran misericordia. [SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre.
Del Triodion - - -
Tono 8 (plagal 4).
El dragón encontró en la egipcia, la segunda Eva; y se apresuró a hacer caer a José con adulaciones; mas este dejó su manto y huyó del pecado, y no se avergonzó de la desnudez como las primeras criaturas antes de la desobediencia. Por su intercesión; Oh Cristo ten misericordia de nosotros. [SAOGM]
SACERDOTE
Bueno es alabar al Señor, cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo, celebrando por la mañana, tu misericordia y tu verdad por la noche. [SAOGM]
LECTOR
Trisagio.
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
SACERDOTE
Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
LECTOR
Condaquio.
Mientras Jacob se lamentaba por la falta de José, este valiente estaba sobre el trono, estimado como rey; porque no se esclavizó a los placeres de Egipto, por lo cual fue glorificado por Dios que ve los corazones de la gente y otorga las coronas incorruptibles.
Señor, ten piedad. (40 veces)
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Más honorable que los querubines y más gloriosa incomparablemente que los serafines, tú que sin mancha has engendrado a Dios, el Verbo, verdaderamente Theotokos, te alabamos.
En el nombre del Señor, bendice, Padre.
SACERDOTE
El que es bendito, Cristo nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. ( Amén. )
Rey celestial, consolida a nuestros piadosos gobernantes; afirma la fe; amansa las naciones; apacigua al mundo; preserva bien a esta (o monasterio) y a esta ciudad (o pueblo, o isla); signa a nuestros difuntos padres y hermanos en las habitaciones de los Justos; y a nosotros recíbenos, como bondadoso y amante de la humanidad que eres, en arrepentimiento y confesión. ( Amén. )
Ahora recitamos la oración de S. Efrén y con cada verso hacemos una reverencia o postración.
Oración de S. Efrén
Señor y Dueño de mi vida, el espíritu de ociosidad, de curiosidad, de ambición y de locuacidad, no me lo des.
Mas el espíritu de castidad, de humildad, de paciencia y de amor, concédemelo a mí, tu siervo.
Sí, Señor y Rey, concédeme percibir mis propias faltas y no juzgar a mis hermanos. Porque bendito eres por los siglos de los siglos. Amén.
DESPEDIDA
SACERDOTE
Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.
Acercándose el Señor a su voluntaria pasión por nuestra salvación, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.
Por las oraciones de nuestros santos padres, Señor Jesús Cristo Dios, ten piedad de nosotros y sálvanos.
CORO: Amén.