Libros - Fuentes
Hieraticón
Divina Liturgia de S. Juan Crisóstomo
Octóijos - Tono 2.
Domingo por la mañana
Triodion
Domingo del Hijo Pródigo
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LITURGIA DE S. JUAN CRISÓSTOMO
Primera antífona. Tono 2. Salmo 44.
Verso 1: Un bello tema bulle en mi corazón; voy a recitar mi poema para el rey. [BJ-SAOGM]
Por las intercesiones de la Theotokos, Salvador, sálvanos.
Verso 2: Mi lengua es pluma de ágil escriba.
Por las intercesiones de la Theotokos, Salvador, sálvanos.
Verso 3: La gracia se derrama por tus labios.
Por las intercesiones de la Theotokos, Salvador, sálvanos.
Verso 4: Por eso Dios te bendice para siempre.
Por las intercesiones de la Theotokos, Salvador, sálvanos.
Gloria. Ahora y siempre.
Por las intercesiones de la Theotokos, Salvador, sálvanos.
Segunda antífona. Tono 2. Salmo 44.
Verso 1: Ciñe tu espada al costado, valiente. [BJ-SAOGM]
Sálvanos, Hijo de Dios, Tú que fuiste llevado en los brazos del justo Simeón. Te cantamos, ¡Aleluya!
Verso 2: Tensa el arco, marcha felizmente y reina.
Sálvanos, Hijo de Dios, Tú que fuiste llevado en los brazos del justo Simeón. Te cantamos, ¡Aleluya!
Verso 3: Agudas son tus flechas, sometes a los pueblos.
Sálvanos, Hijo de Dios, Tú que fuiste llevado en los brazos del justo Simeón. Te cantamos, ¡Aleluya!
Verso 4: Un cetro de equidad es tu cetro real.
Sálvanos, Hijo de Dios, Tú que fuiste llevado en los brazos del justo Simeón. Te cantamos, ¡Aleluya!
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Hijo Unigénito y Verbo de Dios: tú que eres inmortal; accediste para nuestra salvación, a encarnarte de la santa Theotokos y siempre virgen María, inalterado te hiciste hombre; crucificado, Cristo Dios, con tu muerte a la muerte venciste; eres uno de la santa Trinidad, glorificado con el Padre y el Espíritu Santo: ¡Sálvanos!
Tercera antífona. Tono 1. Salmo 44.
Verso 1: Escucha, hija, mira, presta oído. [BJ-SAOGM]
Verso 2: La gente más rica busca tu favor.
Verso 3: Haré que tu nombre se recuerde por generaciones.
Apolitiquio de la fiesta. Tono 1.
Salve, Virgen Madre de Dios Llena de Gracia, porque de ti apareció brillando el Sol de la Justicia, Cristo nuestro Dios, alumbrando a los que están en las tinieblas. Regocíjate, ¡Justo Anciano!, que recibiste en tus brazos al Redentor de nuestras almas, que nos otorgó la Resurrección. [unES]
Himno de la entrada. Tono 2.
Vengan, adoremos y postrémonos ante Cristo. Sálvanos, Hijo de Dios, el resucitado de entre los muertos. Te cantamos, ¡Aleluya!
Himnos después de la pequeña entrada.
Del Octóijos - - -
Apolitiquio de la Resurrección.
Tono 2.
Cuando descendiste a la muerte, Vida Inmortal, entonces diste muerte al Hades con el esplendor de tu divinidad. Y cuando a los muertos levantaste, de las entrañas de la tierra, todas las potestades celestiales exclamaron: ¡Dador de la Vida, Cristo nuestro Dios, gloria a Ti! [SAOGM]
Apolitiquio de la fiesta.
Del Menaion - - -
Tono 1.
Salve, Virgen Madre de Dios Llena de Gracia, porque de ti apareció brillando el Sol de la Justicia, Cristo nuestro Dios, alumbrando a los que están en las tinieblas. Regocíjate, ¡Justo Anciano!, que recibiste en tus brazos al Redentor de nuestras almas, que nos otorgó la Resurrección. [unES]
Por orden del Metropolita de México, se canta el siguiente apolitquio antes del apolitiquio del templo local.
Por la Protectora de México.
Tono 3.
Θείας πίστεως.
Protectora de México, dulce, bendita y agraciada Madre de Dios, por quien se vive. Nosotros tus siervos, heredad de tu Hijo, te cantamos, suplicando, protege a tu pueblo e intercede ante Él para que salve nuestras almas. [SAOGM]
Se canta el apolitiquio de la comunidad local.
Después:
Condaquio.
Del Menaion - - -
Tono 1.
¡Oh Cristo Dios!, Tú que por Tu Nacimiento santificaste el vientre virginal y bendijiste, como es digno, las manos de Simeón; y ahora nos alcanzaste y nos salvaste. Conserva en la paz a Tu rebaño durante las guerras y afirma a los que amaste, porque eres el Único Amante de la humanidad. [unES]
HIMNO TRISAGIO
Santo Dios, santo Poderoso, santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.
LECTURAS
Proquímeno. Tono 2. Salmo 117.
Mi fuerza y mi canto es el Señor, él fue mi salvación. [BJ-SAOGM]
Verso: Me castigó, me castigó el Señor, mas a la muerte no me entregó. [BJ-SAOGM]
Lectura apostólica
34o domingo (el hijo pródigo)
Lectura de la primera carta de san Pablo a los Corintios.
1 Co. 6:12-20
Hermanos, «Todo me es lícito», pero no todo me conviene. «Todo me es lícito», ¡pero no me dejaré dominar por nada! También suele decirse: «La comida para el vientre y el vientre para la comida». Pero Dios acabará con lo uno y lo otro. Además el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder. ¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo? Entonces, ¿había de tomar yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de prostituta? ¡De ningún modo! ¿O no saben que quien se une a la prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues está dicho: Los dos se harán una sola carne. Mas el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él. ¡Huyan de la fornicación! Todo pecado que comete una persona queda fuera de su cuerpo; mas el que fornica, peca contra su propio cuerpo. ¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en ustedes y que han recibido de Dios? Así que no se pertenecen; ¡han sido comprados a buen precio! Usen, pues, su cuerpo y su espíritu para honrar a Dios. [BJ-SAOGM]
Aleluya. Tono 2. Salmo 19.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Verso 1: Que te escuche el Señor en el día de la tribulación, y te defienda el nombre del Dios de Jacob. [BASJ]
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Verso 2: Señor, salva al rey y óyenos en el día en que te invocamos.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Evangelio
17o domingo de Lucas (el hijo pródigo)
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
Lc. 15:11-32
Dijo el Señor esta parábola: «Un hombre tenía dos hijos. El menor de ellos dijo al padre: ‘Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.’ Y el padre les repartió la hacienda. Pocos días después, el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano, donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. Cuando se lo había gastado todo, sobrevino una hambruna extrema en aquel país y comenzó a pasar necesidad. Entonces fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. El muchacho deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pues nadie le daba nada. Entonces se puso a reflexionar y pensó: ‘¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me pondré en camino, iré donde mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo; trátame como a uno de tus jornaleros.’ Entonces se avió y partió hacia su padre. Estando él todavía lejos, lo vio su padre y se conmovió; corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: ‘Padre, he pecado contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo.’ Pero el padre dijo a sus siervos: ‘Dense prisa. Traigan el mejor traje y vístanlo; pónganle un anillo en la mano y unas sandalias en los pies. Traigan el novillo cebado, mátenlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío había muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y ha sido hallado.’ Y comenzaron la fiesta. Su hijo mayor estaba en el campo. Al volver, cuando se acercaba a la casa, oyó la música y las danzas. Llamó entonces a uno de los criados y le preguntó qué era aquello. Él respondió: ‘Es que ha vuelto tu hermano, y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano.’ Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre y le rogó que entrase. Pero él replicó a su padre: ‘Hace muchos años que te sirvo y jamás dejé de cumplir una orden tuya. Sin embargo, nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos. Y ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado.’ Pero él replicó: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo. Pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo había muerto y ha vuelto a la vida, se había perdido y ha sido hallado.’» [BJ-SAOGM]
Himno a la Theotokos.
Digno es, en verdad, aclamarte a ti, Theotokos, la siempre bienaventurada e inmaculada, y Madre de nuestro Dios. A la más honorable que los querubines y más gloriosa, incomparablemente que los serafines; a ti, la que incorruptamente, diste a luz al Verbo de Dios, a la verdaderamente Theotokos, te exaltamos.
Himno de la comunión. Salmo 148.
Alaben al Señor de los cielos. [SAOGM] ¡Aleluya!
Himno después de la comunión.
Tono 2.
Vimos la luz verdadera. Recibimos el Espíritu celestial. Encontramos la verdadera fe, adorando a la Trinidad indivisible, pues ella nos salvó.
DESPEDIDA
Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.
El que aceptó ser llevado en los brazos del justo Simeón para nuestra salvación, y que resucitó de entre los muertos, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.
Normas de Ayuno
Hoy toda clase de comida es permitida.