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2025

2025

Sábado | 19 de Abril

Τῷ Σαββάτῳ | Τῌ ΙΘʹ ΑΠΡΙΛΙΟΥ



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Lecturas de Vísperas

Τὰ Ἀναγνώσματα τοῦ Ἑσπερινοῦ

LECTOR

ΑΝΑΓΝΩΣΤΗΣ

Lectura Génesis.

Γενέσεως τὸ ἀνάγνωσμα.

SACERDOTE / DIÁCONO

ΙΕΡΕΥΣ/ΔΙΑΚΟΝΟΣ

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

Σοφία. Πρόσχωμεν.

LECTOR

ΑΝΑΓΝΩΣΤΗΣ

Gn. (1:1-13)

Γεν Αʹ, 1 – 13

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas. Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz. Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad; y llamó Dios a la luz «día», y a la oscuridad la llamó «noche». Y atardeció y amaneció: día primero. Dijo Dios: «Haya un firmamento por en medio de las aguas, que las aparte unas de otras.» E hizo Dios el firmamento; y apartó las aguas de por debajo del firmamento, de las aguas de por encima del firmamento. Y así fue. Y llamó Dios al firmamento «cielos». Y atardeció y amaneció: día segundo. Dijo Dios: «Acumúlense las aguas de por debajo del firmamento en un solo conjunto, y déjese ver lo seco»; y así fue. Y llamó Dios a lo seco «tierra», y al conjunto de las aguas lo llamó «mares»; y vio Dios que estaba bien. Dijo Dios: «Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semillas y árboles frutales que den fruto, de su especie, con su semilla dentro, sobre la tierra.» Y así fue. La tierra produjo vegetación: hierbas que dan semilla, por sus especies, y árboles que dan fruto con la semilla dentro, por sus especies; y vio Dios que estaban bien. Y atardeció y amaneció: día tercero. [SAOGM]

Ἐν ἀρχῇ ἐποίησεν ὁ θεὸς τὸν οὐρανὸν καὶ τὴν γῆν. Ἡ δὲ γῆ ἦν ἀόρατος καὶ ἀκατασκεύαστος, καὶ σκότος ἐπάνω τῆς ἀβύσσου, καὶ πνεῦμα θεοῦ ἐπεφέρετο ἐπάνω τοῦ ὕδατος. καὶ εἶπεν ὁ θεός· Γενηθήτω φῶς. καὶ ἐγένετο φῶς. καὶ εἶδεν ὁ θεὸς τὸ φῶς ὅτι καλόν. καὶ διεχώρισεν ὁ θεὸς ἀνὰ μέσον τοῦ φωτὸς καὶ ἀνὰ μέσον τοῦ σκότους. καὶ ἐκάλεσεν ὁ θεὸς τὸ φῶς ἡμέραν καὶ τὸ σκότος ἐκάλεσεν νύκτα. καὶ ἐγένετο ἑσπέρα καὶ ἐγένετο πρωί, ἡμέρα μία. Καὶ εἶπεν ὁ θεός· Γενηθήτω στερέωμα ἐν μέσῳ τοῦ ὕδατος καὶ ἔστω διαχωρίζον ἀνὰ μέσον ὕδατος καὶ ὕδατος. καὶ ἐγένετο οὕτως. καὶ ἐποίησεν ὁ θεὸς τὸ στερέωμα, καὶ διεχώρισεν ὁ θεὸς ἀνὰ μέσον τοῦ ὕδατος, ὃ ἦν ὑποκάτω τοῦ στερεώματος, καὶ ἀνὰ μέσον τοῦ ὕδατος τοῦ ἐπάνω τοῦ στερεώματος. καὶ ἐκάλεσεν ὁ θεὸς τὸ στερέωμα οὐρανόν. καὶ εἶδεν ὁ θεὸς ὅτι καλόν. καὶ ἐγένετο ἑσπέρα καὶ ἐγένετο πρωί, ἡμέρα δευτέρα. Καὶ εἶπεν ὁ θεός· Συναχθήτω τὸ ὕδωρ τὸ ὑποκάτω τοῦ οὐρανοῦ εἰς συναγωγὴν μίαν, καὶ ὀφθήτω ἡ ξηρά. καὶ ἐγένετο οὕτως. καὶ συνήχθη τὸ ὕδωρ τὸ ὑποκάτω τοῦ οὐρανοῦ εἰς τὰς συναγωγὰς αὐτῶν, καὶ ὤφθη ἡ ξηρά. καὶ ἐκάλεσεν ὁ θεὸς τὴν ξηρὰν γῆν καὶ τὰ συστήματα τῶν ὑδάτων ἐκάλεσεν θαλάσσας. καὶ εἶδεν ὁ θεὸς ὅτι καλόν. καὶ εἶπεν ὁ θεός· Βλαστησάτω ἡ γῆ βοτάνην χόρτου, σπεῖρον σπέρμα κατὰ γένος καὶ καθʼ ὁμοιότητα, καὶ ξύλον κάρπιμον ποιοῦν καρπόν, οὗ τὸ σπέρμα αὐτοῦ ἐν αὐτῷ κατὰ γένος ἐπὶ τῆς γῆς. καὶ ἐγένετο οὕτως. καὶ ἐξήνεγκεν ἡ γῆ βοτάνην χόρτου, σπεῖρον σπέρμα κατὰ γένος καὶ καθʼ ὁμοιότητα, καὶ ξύλον κάρπιμον ποιοῦν καρπόν, οὗ τὸ σπέρμα αὐτοῦ ἐν αὐτῷ κατὰ γένος ἐπὶ τῆς γῆς. καὶ εἶδεν ὁ θεὸς ὅτι καλόν. καὶ ἐγένετο ἑσπέρα καὶ ἐγένετο πρωί, ἡμέρα τρίτη.

LECTOR

ΑΝΑΓΝΩΣΤΗΣ

Lectura de la profecía de Jonás.

Προφητείας Ἰωνᾶ τὸ ἀνάγνωσμα.

SACERDOTE / DIÁCONO

ΙΕΡΕΥΣ/ΔΙΑΚΟΝΟΣ

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

Σοφία. Πρόσχωμεν.

LECTOR

ΑΝΑΓΝΩΣΤΗΣ

Jon. (1-4)

Ιων Αʹ – Δʹ

La palabra de Yahveh fue dirigida a Jonás, hijo de Amittay, en estos términos: «Levántate, vete a Nínive, la gran ciudad, y proclama contra ella que su maldad ha subido hasta mí.» Jonás se levantó para huir a Tarsis, lejos de Yahveh, y bajó a Joppe, donde encontró un barco que salía para Tarsis: pagó su pasaje y se embarcó para ir con ellos a Tarsis, lejos de Yahveh. Pero Yahveh desencadenó un gran viento sobre el mar, y hubo en el mar una borrasca tan violenta que el barco amenazaba romperse. Los marineros tuvieron miedo y se pusieron a invocar cada uno a su dios; luego echaron al mar la carga del barco para aligerarlo. Jonás, mientras tanto, había bajado al fondo del barco, se había acostado y dormía profundamente. El jefe de la tripulación se acercó a él y le dijo: «¿Qué haces aquí dormido? ¡Levántate e invoca a tu Dios! Quizás Dios se preocupe de nosotros y no perezcamos.» Luego se dijeron unos a otros: «Ea, echemos a suertes para saber por culpa de quién nos ha venido este mal.» Echaron a suertes, y la suerte cayó en Jonás. Entonces le dijeron: «Anda, indícanos tú, por quien nos ha venido este mal, cuál es tu oficio y de dónde vienes, cuál es tu país y de qué pueblo eres.» Les respondió: «Soy hebreo y temo a Yahveh, Dios del cielo, que hizo el mar y la tierra.» Aquellos hombres temieron mucho y le dijeron: «¿Por qué has hecho esto?» Pues supieron los hombres que iba huyendo lejos de Yahveh por lo que él había manifestado. Y le preguntaron: «¿Qué hemos de hacer contigo para que el mar se nos calme?» Pues el mar seguía encrespándose. Les respondió: «Agarradme y tiradme al mar, y el mar se os calmará, pues sé que es por mi culpa por lo que os ha sobrevenido esta gran borrasca.» Los hombres se pusieron a remar con ánimo de alcanzar la costa, pero no pudieron, porque el mar seguía encrespándose en torno a ellos. Entonces clamaron a Yahveh, diciendo: «¡Ah, Yahveh, no nos hagas perecer a causa de este hombre, ni pongas sobre nosotros sangre inocente, ya que tú, Yahveh, has obrado conforme a tu beneplácito!» Y, agarrando a Jonás, le tiraron al mar; y el mar calmó su furia. Y aquellos hombres temieron mucho a Yahveh; ofrecieron un sacrificio a Yahveh y le hicieron votos. Dispuso Yahveh un gran pez que se tragase a Jonás, y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches. Jonás oró a Yahveh su Dios desde el vientre del pez. Dijo: Desde mi angustia clamé a Yahveh y él me respondió; desde el seno del seol grité, y tú oíste mi voz. Me habías arrojado en lo más hondo, en el corazón del mar, una corriente me cercaba: todas tus olas y tus crestas pasaban sobre mí. Yo dije: ¡Arrojado estoy de delante de tus ojos! ¿Cómo volveré a contemplar tu santo Templo? Me envolvían las aguas hasta el alma, me cercaba el abismo, un alga se enredaba a mi cabeza. A las raíces de los montes descendí, a un país que echó sus cerrojos tras de mí para siempre, mas de la fosa tú sacaste mi vida, Yahveh, Dios mi oración llegó hasta ti, hasta tu santo Templo. Los que veneran vanos ídolos su propia gracia abandonan. Mas yo con voz de acción de gracias te ofreceré sacrificios, los votos que hice cumpliré. ¡De Yahveh la salvación! Y Yahveh dio orden al pez, que vomitó a Jonás en tierra. Por segunda vez fue dirigida la palabra de Yahveh a Jonás en estos términos: «Levántate, vete a Nínive, la gran ciudad y proclama el mensaje que yo te diga.» Jonás se levantó y fue a Nínive conforme a la palabra de Yahveh. Nínive era una ciudad grandísima, de un recorrido de tres días. Jonás comenzó a adentrarse en la ciudad, e hizo un día de camino proclamando: «Dentro de cuarenta días Nínive será destruida.» Los ninivitas creyeron en Dios: ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal desde el mayor al menor. La palabra llegó hasta el rey de Nínive, que se levantó de su trono, se quitó su manto, se cubrió de sayal y se sentó en la ceniza. Luego mandó pregonar y decir en Nínive: «Por mandato del rey y de sus grandes, que hombres y bestias, ganado mayor y menor, no prueben bocado ni pasten ni beban agua. Que se cubran de sayal y clamen a Dios con fuerza; que cada uno se convierta de su mala conducta y de la violencia que hay en sus manos. ¡Quién sabe! Quizás vuelva Dios y se arrepienta, se vuelva del ardor de su cólera, y no perezcamos.» Vio Dios lo que hacían, cómo se convirtieron de su mala conducta, y se arrepintió Dios del mal que había determinado hacerles, y no lo hizo. Jonás, se disgustó mucho por esto y se irritó; y oró a Yahveh diciendo: «¡Ah, Yahveh!, ¿no es esto lo que yo decía cuando estaba todavía en mi tierra? Fue por eso por lo que me apresuré a huir a Tarsis. Porque bien sabía yo que tú eres un Dios clemente y misericordioso, tardo a la cólera y rico en amor, que se arrepiente del mal. Y ahora, Yahveh, te suplico que me quites la vida, porque mejor me es la muerte que la vida.» Mas Yahveh dijo: «¿Te parece bien irritarte?» Salió Jonás de la ciudad y se sentó al oriente de la ciudad; allí se hizo una cabaña bajo la cual se sentó a la sombra, hasta ver qué sucedía en la ciudad. Entonces Yahveh Dios dispuso una planta de ricino que creciese por encima de Jonás para dar sombra a su cabeza y librarle así de su mal. Jonás se puso muy contento por aquel ricino. Pero al día siguiente, al rayar el alba, Yahveh mandó a un gusano, y el gusano picó al ricino, que se secó. Y al salir el sol, mandó Dios un sofocante viento solano. El sol hirió la cabeza de Jonás, y éste se desvaneció; se deseó la muerte y dijo: «¡Mejor me es la muerte que la vida!» Entonces Dios dijo a Jonás: «¿Te parece bien irritarte por ese ricino?» Respondió: «¡Sí, me parece bien irritarme hasta la muerte!» Y Yahveh dijo: «Tu tienes lástima de un ricino por el que nada te fatigaste, que no hiciste tú crecer, que en el término de una noche fue y en el término de una noche feneció. ¿Y no voy a tener lástima yo de Nínive, la gran ciudad, en la que hay más de ciento veinte mil personas que no distinguen su derecha de su izquierda, y una gran cantidad de animales?» [SAOGM]

Καὶ ἐγένετο λόγος Κυρίου πρὸς Ἰωνᾶν τὸν τοῦ Ἀμαθὶ λέγων· ἀνάστηθι καὶ πορεύθητι εἰς Νινευὴ τὴν πόλιν τὴν μεγάλην καὶ κήρυξον ἐν αὐτῇ, ὅτι ἀνέβη ἡ κραυγὴ τῆς κακίας αὐτῆς πρός με. καὶ ἀνέστη Ἰωνᾶς τοῦ φυγεῖν εἰς Θαρσὶς ἐκ προσώπου Κυρίου καὶ κατέβη εἰς Ἰόππην καὶ εὗρε πλοῖον βαδίζον εἰς Θαρσὶς καὶ ἔδωκε τὸν ναῦλον αὐτοῦ καὶ ἐνέβη εἰς αὐτὸ τοῦ πλεῦσαι μετʼ αὐτῶν εἰς Θαρσὶς ἐκ προσώπου Κυρίου. καὶ Κύριος ἐξήγειρε πνεῦμα μέγα εἰς τὴν θάλασσαν, καὶ ἐγένετο κλύδων μέγας ἐν τῇ θαλάσσῃ, καὶ τὸ πλοῖον ἐκινδύνευε τοῦ συντριβῆναι. καὶ ἐφοβήθησαν οἱ ναυτικοὶ καὶ ἀνεβόησαν ἕκαστος πρὸς τὸ θεὸν αὐτοῦ καὶ ἐκβολὴν ἐποιήσαντο τῶν σκευῶν τῶν ἐν τῷ πλοίῳ εἰς τὴν θάλασσαν τοῦ κουφισθῆναι ἀπʼ αὐτῶν. Ἰωνᾶς δὲ κατέβη εἰς τὴν κοίλην τοῦ πλοίου καὶ ἐκάθευδε καὶ ἔῤῥεγχε. καὶ προσῆλθε πρὸς αὐτὸν ὁ πρωρεὺς καὶ εἶπεν αὐτῷ· τί σὺ ρέγχεις; ἀνάστα καὶ ἐπικαλοῦ τὸν Θεόν σου, ὅπως διασώσῃ ὁ Θεὸς ἡμᾶς καὶ οὐ μὴ ἀπολώμεθα. καὶ εἶπεν ἕκαστος πρὸς τὸν πλησίον αὐτοῦ· δεῦτε βάλωμεν κλήρους καὶ ἐπιγνῶμεν τίνος ἕνεκεν ἡ κακία αὕτη ἐστὶν ἐν ἡμῖν; καὶ ἔβαλον κλήρους, καὶ ἔπεσεν ὁ κλῆρος ἐπὶ Ἰωνᾶν. καὶ εἶπον πρὸς αὐτόν· ἀπάγγειλον ἡμῖν τίνος ἕνεκεν ἡ κακία αὕτη ἐστὶν ἐν ἡμῖν; τίς σου ἡ ἐργασία ἐστί; καὶ πόθεν ἔρχῃ, καὶ τοῦ πορεύῃ, καὶ ἐκ ποίας χώρας καὶ ἐκ ποίου λαοῦ εἶ σύ; καὶ εἶπε πρὸς αὐτούς· δοῦλος Κυρίου εἰμὶ ἐγὼ καὶ τὸν Κύριον Θεὸν τοῦ οὐρανοῦ ἐγὼ σέβομαι, ὃς ἐποίησε τὴν θάλασσαν καὶ τὴν ξηράν. καὶ ἐφοβήθησαν οἱ ἄνδρες φόβον μέγαν καὶ εἶπον πρὸς αὐτόν· τί τοῦτο ἐποίησας; διότι ἔγνωσαν οἱ ἄνδρες, ὅτι ἐκ προσώπου Κυρίου ἦν φεύγων, ὅτι ἀπήγγειλεν αὐτοῖς. καὶ εἶπον πρὸς αὐτόν· τί ποιήσομέν σοι καὶ κοπάσει ἡ θάλασσα ἀφʼ ἡμῶν; ὅτι ἡ θάλασσα ἐπορεύετο καὶ ἐξήγειρε μᾶλλον κλύδωνα. καὶ εἶπεν Ἰωνᾶς πρὸς αὐτούς· ἄρατέ με καὶ ἐμβάλετέ με εἰς τὴν θάλασσαν, καὶ κοπάσει ἡ θάλασσα ἀφʼ ὑμῶν· διότι ἔγνωκα ἐγὼ ὅτι διʼ ἐμὲ ὁ κλύδων ὁ μέγας οὗτος ἐφʼ ὑμᾶς ἐστι. καὶ παρεβιάζοντο οἱ ἄνδρες τοῦ ἐπιστρέψαι πρὸς τὴν γῆν καὶ οὐκ ἠδύναντο, ὅτι ἡ θάλασσα ἐπορεύετο καὶ ἐξηγείρετο μᾶλλον ἐπʼ αὐτούς. καὶ ἀνεβόησαν πρὸς Κύριον καὶ εἶπαν· μηδαμῶς, Κύριε, μὴ ἀπολώμεθα ἕνεκεν τῆς ψυχῆς τοῦ ἀνθρώπου τούτου, καὶ μὴ δῷς ἐφʼ ἡμᾶς αἷμα δίκαιον, διότι σύ, Κύριε, ὃν τρόπον ἐβούλου, πεποίηκας. καὶ ἔλαβον τὸν Ἰωνᾶν καὶ ἐξέβαλον αὐτὸν εἰς τὴν θάλασσαν, καὶ ἔστη ἡ θάλασσα ἐκ τοῦ σάλου αὐτῆς. καὶ ἐφοβήθησαν οἱ ἄνδρες φόβῳ μεγάλῳ τὸν Κύριον καὶ ἔθυσαν θυσίαν τῷ Κυρίῳ καὶ ηὔξαντο τὰς εὐχάς. Καὶ προσέταξε Κύριος κήτει μεγάλῳ καταπιεῖν τὸν Ἰωνᾶν· καὶ ἦν Ἰωνᾶς ἐν τῇ κοιλίᾳ τοῦ κήτους τρεῖς ἡμέρας καὶ τρεῖς νύκτας. καὶ προσηύξατο Ἰωνᾶς πρὸς Κύριον τὸν Θεὸν αὐτοῦ ἐκ τῆς κοιλίας τοῦ κήτους καὶ εἶπεν· Ἐβόησα ἐν θλίψει μου πρὸς Κύριον τὸν Θεόν μου, καὶ εἰσήκουσέ μου· ἐκ κοιλίας ᾅδου κραυγῆς μου ἤκουσας φωνῆς μου. ἀπέῤῥιψάς με εἰς βάθη καρδίας θαλάσσης, καὶ ποταμοὶ ἐκύκλωσάν με· πάντες οἱ μετεωρισμοί σου καὶ τὰ κύματά σου ἐπʼ ἐμὲ διῆλθον. καὶ ἐγὼ εἶπα· ἀπῶσμαι ἐξ ὀφθαλμῶν σου· ἆρα προσθήσω τοῦ ἐπιβλέψαι με πρὸς ναὸν τὸν ἅγιόν σου; περιεχύθη μοι ὕδωρ ἕως ψυχῆς, ἄβυσσος ἐκύκλωσέ με ἐσχάτη, ἔδυ ἡ κεφαλή μου εἰς σχισμὰς ὀρέων. κατέβην εἰς γῆν, ἧς οἱ μοχλοὶ αὐτῆς κάτοχοι αἰώνιοι, καὶ ἀναβήτω ἐκ φθορᾶς ἡ ζωή μου, πρὸς σὲ Κύριε ὁ Θεός μου. ἐν τῷ ἐκλείπειν ἀπʼ ἐμοῦ τὴν ψυχήν μου τοῦ Κυρίου ἐμνήσθην, καὶ ἔλθοι πρὸς σὲ ἡ προσευχή μου εἰς ναὸν τὸ ἅγιόν σου. φυλασσόμενοι μάταια καὶ ψευδῆ ἔλεον αὐτῶν ἐγκατέλιπον. ἐγὼ δὲ μετὰ φωνῆς αἰνέσεως καὶ ἐξομολογήσεως θύσω σοι, ὅσα ηὐξάμην ἀποδώσω σοι εἰς σωτηρίαν μου τῷ Κυρίῳ. Καὶ προσέταξε Κύριος τῷ κήτει, καὶ ἐξέβαλε τὸν Ἰωνᾶν ἐπὶ τὴν ξηράν. Καὶ ἐγένετο λόγος Κυρίου πρὸς Ἰωνᾶν ἐκ δευτέρου λέγων· ἀνάστηθι καὶ πορεύθητι εἰς Νινευὴ τὴν πόλιν τὴν μεγάλην καὶ κήρυξον ἐν αὐτῇ κατὰ τὸ κήρυγμα τὸ ἔμπροσθεν, ὃ ἐγὼ ἐλάλησα πρός σε. καὶ ἀνέστη Ἰωνᾶς καὶ ἐπορεύθη εἰς Νινευή, καθὰ ἐλάλησε Κύριος· ἡ δὲ Νινευὴ ἦν πόλις μεγάλη τῷ Θεῷ ὡσεὶ πορείας ὁδοῦ τριῶν ἡμερῶν. καὶ ἤρξατο Ἰωνᾶς τοῦ εἰσελθεῖν εἰς τὴν πόλιν ὡσεὶ πορείαν ἡμέρας μιᾶς καὶ ἐκήρυξε καὶ εἶπεν· ἔτι τρεῖς ἡμέραι καὶ Νινευὴ καταστραφήσεται. καὶ ἐπίστευσαν οἱ ἄνδρες Νινευὴ τῷ Θεῷ καὶ ἐκήρυξαν νηστείαν καὶ ἐνεδύσαντο σάκκους ἀπὸ μεγάλου αὐτῶν ἕως μικροῦ αὐτῶν. καὶ ἤγγισεν ὁ λόγος πρὸς τὸν βασιλέα τῆς Νινευή, καὶ ἐξανέστη ἀπὸ τοῦ θρόνου αὐτοῦ καὶ περιείλετο τὴν στολὴν αὐτοῦ ἀφʼ ἑαυτοῦ καὶ περιεβάλετο σάκκον καὶ ἐκάθισεν ἐπὶ σποδοῦ. καὶ ἐκηρύχθη καὶ ἐῤῥέθη ἐν τῇ Νινευὴ παρὰ τοῦ βασιλέως καὶ παρὰ τῶν μεγιστάνων αὐτοῦ λέγων· οἱ ἄνθρωποι καὶ τὰ κτήνη καὶ οἱ βόες καὶ τὰ πρόβατα μὴ γευσάσθωσαν μηδὲ νεμέσθωσαν μηδὲ ὕδωρ πιέτωσαν. καὶ περιεβάλλοντο σάκκους οἱ ἄνθρωποι καὶ τὰ κτήνη, καὶ ἀνεβόησαν πρὸς τὸν Θεὸν ἐκτενῶς· καὶ ἀπέστρεψαν ἕκαστος ἀπὸ τῆς ὁδοῦ αὐτῶν τῆς πονηρᾶς καὶ ἀπὸ τῆς ἀδικίας τῆς ἐν χερσὶν αὐτῶν λέγοντες· τίς οἶδεν εἰ μετανοήσει ὁ Θεὸς καὶ ἀποστρέψει ἐξ ὀργῆς θυμοῦ αὐτοῦ καὶ οὐ μὴ ἀπολώμεθα; καὶ εἶδεν ὁ Θεὸς τὰ ἔργα αὐτῶν, ὅτι ἀπέστρεψαν ἀπὸ τῶν ὁδῶν αὐτῶν τῶν πονηρῶν, καὶ μετενόησεν ὁ Θεὸς ἐπὶ τῇ κακίᾳ, ᾗ ἐλάλησε τοῦ ποιῆσαι αὐτοῖς, καὶ οὐκ ἐποίησε. Καὶ ἐλυπήθη Ἰωνᾶς λύπην μεγάλην καὶ συνεχύθη, καὶ προσηύξατο πρὸς Κύριον καὶ εἶπεν· Ὦ Κύριε, οὐχ οὗτοι οἱ λόγοι μου ἔτι ὄντος μου ἐν τῇ γῇ μου; διὰ τοῦτο προέφθασα τοῦ φυγεῖν εἰς Θαρσίς, διότι ἔγνων ὅτι σὺ ἐλεήμων καὶ οἰκτίρμων, μακρόθυμος καὶ πολυέλεος καὶ μετανοῶν ἐπὶ ταῖς κακίαις. καὶ νῦν, δέσποτα Κύριε, λάβε τὴν ψυχήν μου ἀπʼ ἐμοῦ, ὅτι καλὸν τὸ ἀποθανεῖν με μᾶλλον, ἢ ζῆν με. καὶ εἶπε Κύριος πρὸς Ἰωνᾶν· εἰ σφόδρα λελύπησαι σύ; καὶ ἐξῆλθεν Ἰωνᾶς ἐκ τῆς πόλεως καὶ ἐκάθισεν ἀπέναντι τῆς πόλεως· καὶ ἐποίησεν ἑαυτῷ ἐκεῖ σκηνὴν καὶ ἐκάθητο ὑποκάτω αὐτῆς, ἕως οὗ ἀπίδῃ τί ἔσται τῇ πόλει. καὶ προσέταξε Κύριος ὁ Θεὸς κολοκύνθῃ, καὶ ἀνέβη ὑπὲρ κεφαλῆς τοῦ Ἰωνᾶ τοῦ εἶναι σκιὰν ὑπεράνω τῆς κεφαλῆς αὐτοῦ τοῦ σκιάζειν αὐτῷ ἀπὸ τῶν κακῶν αὐτοῦ. καὶ ἐχάρη Ἰωνᾶς ἐπὶ τῇ κολοκύνθῃ χαρὰν μεγάλην. καὶ προσέταξεν ὁ Θεὸς σκώληκι ἑωθινῇ τῇ ἐπαύριον, καὶ ἐπάταξε τὴν κολοκύνθαν, καὶ ἀπεξηράνθη. καὶ ἐγένετο ἅμα τῷ ἀνατεῖλαι τὸν ἥλιον καὶ προσέταξεν ὁ Θεὸς πνεύματι καύσωνι συγκαίοντι, καὶ ἐπάταξεν ὁ ἥλιος ἐπὶ τὴν κεφαλὴν τοῦ Ἰωνᾶ· καὶ ὠλιγοψύχησε καὶ ἐπελέγετο τὴν ψυχὴν αὐτοῦ καὶ εἶπε· καλόν μοι ἀποθανεῖν με ἢ ζῆν. καὶ εἶπεν ὁ Θεὸς πρὸς Ἰωνᾶν· εἰ σφόδρα λελύπησαι σὺ ἐπὶ τῇ κολοκύνθῃ; καὶ εἶπε· σφόδρα λελύπημαι ἐγὼ ἕως θανάτου. καὶ εἶπε Κύριος· σὺ ἐφείσω ὑπὲρ τῆς κολοκύνθης, ὑπὲρ ἧς οὐκ ἐκακοπάθησας ἐπʼ αὐτὴν οὐδὲ ἐξέθρεψας αὐτήν, ἣ ἐγενήθη ὑπὸ νύκτα καὶ ὑπὸ νύκτα ἀπώλετο. ἐγὼ δὲ οὐ φείσομαι ὑπὲρ Νινευὴ τῆς πόλεως τῆς μεγάλης, ἐν ᾗ κατοικοῦσι πλείους ἢ δώδεκα μυριάδες ἀνθρώπων, οἵτινες οὐκ ἔγνωσαν δεξιὰν αὐτῶν ἢ ἀριστερὰν αὐτῶν, καὶ κτήνη πολλά

LECTOR

ΑΝΑΓΝΩΣΤΗΣ

Lectura de la profecía de Daniel.

Προφητείας Δανιὴλ τὸ ἀνάγνωσμα.

SACERDOTE / DIÁCONO

ΙΕΡΕΥΣ/ΔΙΑΚΟΝΟΣ

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

Σοφία. Πρόσχωμεν.

LECTOR

ΑΝΑΓΝΩΣΤΗΣ

Dn. (3:1-56)

Δν Γʹ, 1 – 50

El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro, de sesenta codos de alta por seis de ancha, y la erigió en el llano de Dura, en la provincia de Babilonia. El rey Nabucodonosor mandó a los sátrapas, prefectos, gobernadores, consejeros, tesoreros, juristas y jueces y a todas las autoridades provinciales, que se reunieran y asistieran a la dedicación de la estatua erigida por el rey Nabucodonosor. Se reunieron, pues, los sátrapas, prefectos, gobernadores, consejeros, tesoreros, juristas y jueces y todas las autoridades provinciales para la dedicación de la estatua erigida por el rey Nabucodonosor; todos estaban en pie ante la estatua erigida por el rey Nabucodonosor. El heraldo pregonó con fuerza: «A vosotros, pueblos, naciones y lenguas, se os hace saber: En el momento en que oigáis el cuerno, el pífano, la cítara, la sambuca, el salterio, la zampoña y toda clase de música, os postraréis y adoraréis la estatua de oro que ha erigido el rey Nabucodonosor. Aquél que no se postre y la adore, será inmediatamente arrojado en el horno de fuego ardiente.» Con tal motivo, en cuanto se oyó sonar el cuerno, el pífano, la cítara, la sambuca, el salterio, la zampoña y toda clase de música, todos los pueblos, naciones y lenguas se postraron y adoraron la estatua de oro que había erigido el rey Nabucodonosor. Sin embargo, algunos caldeos se presentaron a denunciar a los judíos. Tomaron la palabra y dijeron al rey Nabucodonosor: «¡Viva el rey eternamente! Tú, oh rey, has ordenado que todo hombre, en cuanto oiga sonar el cuerno, el pífano, la cítara, la sambuca, el salterio, la zampoña y toda clase de música, se postre y adore la estatua de oro, y que aquél que no se postre para adorarla sea arrojado en el horno de fuego ardiente. Pues hay algunos judíos a quienes has encargado de la administración de la provincia de Babilonia: Sadrak, Mesak y Abed Negó, que no te hacen caso, oh rey; no sirven a tu dios ni adoran la estatua de oro que has erigido.» Ebrio de cólera, Nabucodonosor mandó llamar a Sadrak, Mesak y Abed Negó, que fueron introducidos ante el rey. Nabucodonosor tomó la palabra y dijo: «¿Es verdad, Sadrak, Mesak y Abed Negó, que no servís a mis dioses ni adoráis la estatua de oro que yo he erigido? ¿Estáis dispuestos ahora, cuando oigáis sonar el cuerno, el pífano, la cítara, la sambuca, el salterio, la zampoña y toda clase de música, a postraros y adorar la estatua que yo he hecho? Si no la adoráis, seréis inmediatamente arrojados en el horno de fuego ardiente; y ¿qué dios os podrá librar de mis manos?» Sadrak, Mesak y Abed Negó tomaron la palabra y dijeron al rey Nabucodonosor: «No necesitamos darte una respuesta sobre este particular. Si nuestro Dios, a quien servimos, es capaz de librarnos, nos librará del horno de fuego ardiente y de tu mano, oh rey; y si no lo hace, has de saber, oh rey, que nosotros no serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que has erigido.» Entonces el rey Nabucodonosor, lleno de cólera y demudada la expresión de su rostro contra Sadrak, Mesak y Abed Negó, dio orden de que se encendiese el horno siete veces más de lo corriente, y mandó a los hombres más fuertes de su ejército que ataran a Sadrak, Mesak y Abed Negó y los arrojaran al horno de fuego ardiente. Fueron, pues, atados estos hombres, con sus zaragüelles, túnicas, gorros y vestidos, y arrojados al horno de fuego ardiente. Como la orden del rey era perentoria y el horno estaba excesivamente encendido, la llamarada mató a los hombres que habían llevado allá a Sadrak, Mesak y Abed Negó. Y los tres hombres, Sadrak, Mesak y Abed Negó, cayeron, atados, en medio del horno de fuego ardiente.Iban ellos entre las llamas alabando a Dios y bendiciendo al Señor. Y Azarías, de pie, en medio del fuego, tomó la palabro y oró así: “Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padres, digno de loor, y tu nombre sea glorificado eternamente. Por que eres justo en todo lo que nos has hecho, todas tus obras son verdad, rectos todos tus caminos, verdad todos tus juicios. Juicio fiel has en todo lo que a nosotros has traído, y sobre la ciudad santa de nuestros padres, Jerusalén. Pues con verdad y justicia has provocado todo esto, por nuestros pecados. Sí, pecamos, obramos inicuamente alejándonos Ti, sí, mucho en todo pecamos no dimos oído a tus mandamientos, no los observamos, no cumplimos lo que se nos mandaba para nuestro bien. Sí, todo lo que sobre nosotros has traído, todo lo que nos has hecho, con juicio fiel lo has hecho. Nos has entregado en juicio de nuestros enemigos, gentes sin ley, pésimos impíos, en manos de un rey injusto, el más perverso de la tierra toda. Y hoy no podemos abrir nuestra boca, la vergüenza y el oprobio han alcanzado a las que te sirven y te adoran. ¡Oh, no nos abandones para siempre, por amor de tu nombre, no repudies tu alianza, no nos retires tu misericordia, por Abraham tu amado, por Isaac tu siervo, por Israel tu santo, a quienes prometiste multiplicar su linaje como las estrellas del cielo y como la arena de la orilla del mar! Señor, que somos mas pequeños que todas las naciones, que hoy estamos humillados en toda la tierra, por causa de nuestros pecados; Ya o hay en esta hora, príncipe, profeta ni caudillo, holocausto, sacrificio, oblación ni incienso ni lugar donde ofrecerte primicias, Y hallar gracia a tus ojos. Mas con calma contrita y espíritu humillado te seamos aceptos, como con holocaustos de carneros y toros, y con millares de corderos pingües; tal sea hoy nuestro sacrificio ante Ti, y te agrade que plenamente te sigamos, porque no hay confusión para los que en Ti confían. Y ahora te seguimos de todo corazón, te tememos y buscamos tu rostro. No nos dejes en al confusión, trátanos conforme a tu bondad y según la abundancia de tu misericordia. Líbranos según tus maravillas, y da, Señor, gloria a tu nombre. Sean confundidos los que a tus siervos hacen daño, queden cubiertos de vergüenza, privados de todo poder, sea aplastada su fuerza. Y sepan que Tú eres el único Dios y Señor, glorioso por toda la tierra.” Los siervos del rey que los habían arrojado al horno no dejaban de atizar el fuego con nafta, pez, estopa y sarmientos, tanto que la llama se elevaba por encima del horno hasta cuarenta y nueve codos, y al extenderse abrazó a los caldeos que encontró alrededor del horno. Pero el ángel del Señor bajó al horno junto a Azarías y sus compañeros, empujó fuera del horno la llama de fuego, y les sopló, en medio del horno, como un frescor de brisa y de rocío, de suerte que el fuego no los tocó siquiera ni les causó dolor ni molestia. Entonces los tres, a coro, se pusieron a cantar, glorificando y bendiciendo a Dios dentro del horno, y diciendo: “Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padres, loado, exaltado eternamente. Bendito el santo nombre de tu gloria, loado, exaltado eternamente. Bendito seas en el templo de tu santa gloria, cantado, enaltecido eternamente. Bendito seas en el trono de tu reino, cantado exaltado eternamente. Bendito Tú, que sondas los abismos, que te sientas sobre los querubines, loado, exaltado eternamente. Bendito seas en el firmamento del cielo, cantado, glorificado eternamente.” [SAOGM]

Ἔτους ὀκτωκαιδεκάτου Ναβουχοδονόσορ ὁ βασιλεὺς ἐποίησεν εἰκόνα χρυσῆν, ὕψος αὐτῆς πήχεων ἑξήκοντα, εὖρος αὐτῆς πήχεων ἕξ, καὶ ἔστησεν αὐτὴν ἐν πεδίῳ Δεειρᾷ, ἐν χώρᾳ Βαβυλῶνος. καὶ ἀπέστειλε συναγαγεῖν τοὺς ὑπάτους καὶ τοὺς στρατηγοὺς καὶ τοὺς τοπάρχας, ἡγουμένους τε καὶ τυράννους καὶ τοὺς ἐπʼ ἐξουσιῶν καὶ πάντας τοὺς ἄρχοντας τῶν χωρῶν ἐλθεῖν εἰς τὰ ἐγκαίνια τῆς εἰκόνος, ἣν ἔστησε Ναβουχοδονόσορ ὁ βασιλεύς. καὶ συνήχθησαν οἱ τοπάρχαι, ὕπατοι, στρατηγοί, ἡγούμενοι, τύραννοι μεγάλοι, οἱ ἐπʼ ἐξουσιῶν καὶ πάντες οἱ ἄρχοντες τῶν χωρῶν εἰς τὸν ἐγκαινισμὸν τῆς εἰκόνος, ἣν ἔστησε Ναβουχοδονόσορ ὁ βασιλεύς, καὶ εἱστήκεισαν ἐνώπιον τῆς εἰκόνος. Καὶ ὁ κήρυξ ἐβόα ἐν ἰσχύΐ· ὑμῖν λέγεται, λαοί, φυλαί, γλῶσσαι· ᾗ ἂν ὥρᾳ ἀκούσητε τῆς φωνῆς τῆς σάλπιγγος, σύριγγός τε καὶ κιθάρας, σαμβύκης τε καὶ ψαλτηρίου, συμφωνίας καὶ παντὸς γένους μουσικῶν, πίπτοντες προσκυνεῖτε τῇ εἰκόνι τῇ χρυσῇ, ᾗ ἔστησε Ναβουχοδονόσορ ὁ βασιλεύς· καὶ ὃς ἂν μὴ πεσὼν προσκυνήσῃ, αὐτῇ τῇ ὥρᾳ ἐμβληθήσεται εἰς τὴν κάμινον τοῦ πυρὸς τὴν καιομένην. Καὶ ἐγένετο ὅταν ἤκουον οἱ λαοὶ τῆς φωνῆς τῆς σάλπιγγος, σύριγγός τε καὶ κιθάρας, σαμβύκης τε καὶ ψαλτηρίου καὶ συμφωνίας καὶ παντὸς γένους μουσικῶν, πίπτοντες πάντες οἱ λαοί, φυλαί, γλῶσσαι, προσεκύνουν τῇ εἰκόνι τῇ χρυσῇ, ᾗ ἔστησε Ναβουχοδονόσορ ὁ βασιλεύς. Τότε προσήλθοσαν ἄνδρες Χαλδαῖοι καὶ διέβαλον τοὺς Ἰουδαίους τῷ βασιλεῖ Ναβουχοδονόσορ· βασιλεῦ, εἰς τοὺς αἰῶνας ζῆθι. σὺ βασιλεῦ, ἔθηκας δόγμα πάντα ἄνθρωπον, ὃς ἂν ἀκούσῃ τῆς φωνῆς τῆς σάλπιγγος, σύριγγός τε καὶ κιθάρας, σαμβύκης καὶ ψαλτηρίου καὶ συμφωνίας καὶ παντὸς γένους μουσικῶν καὶ μὴ πεσὼν προσκυνήσῃ τῇ εἰκόνι τῇ χρυσῇ, ἐμβληθήσεται εἰς τὴν κάμινον τοῦ πυρὸς τὴν καιομένην. εἰσὶν ἄνδρες Ἰουδαῖοι, οὓς κατέστησας ἐπὶ τὰ ἔργα τῆς χώρας Βαβυλῶνος, Σεδράχ, Μισάχ, Ἀβδεναγώ, οἳ οὐχ ὑπήκουσαν, βασιλεῦ, τῷ δόγματί σου, τοῖς θεοῖς σου οὐ λατρεύουσι, καὶ τῇ εἰκόνι τῇ χρυσῇ, ᾗ ἔστησας, οὐ προσκυνοῦσι. Τότε Ναβουχοδονόσορ ἐν θυμῷ καὶ ὀργῇ εἶπεν ἀγαγεῖν τὸν Σεδράχ, Μισὰχ καὶ Ἀβδεναγώ, καὶ ἤχθησαν ἐνώπιον τοῦ βασιλέως. καὶ ἀπεκρίθη Ναβουχοδονόσορ καὶ εἶπεν αὐτοῖς· εἰ ἀληθῶς Σεδράχ, Μισάχ, Ἀβδεναγώ, τοῖς θεοῖς μου οὐ λατρεύετε καὶ τῇ εἰκόνι τῇ χρυσῇ, ᾗ ἔστησα, οὐ προσκυνεῖτε; νῦν οὖν εἰ ἔχετε ἑτοίμως, ἵνα ὡς ἂν ἀκούσητε τῆς φωνῆς τῆς σάλπιγγος, σύριγγός τε καὶ κιθάρας, σαμβύκης τε καὶ ψαλτηρίου καὶ συμφωνίας καὶ παντὸς γένους μουσικῶν, πεσόντες προσκυνήσητε τῇ εἰκόνι τῇ χρυσῇ, ᾗ ἐποίησα· ἐὰν δὲ μὴ προσκυνήσητε, αὐτῇ τῇ ὥρᾳ ἐμβληθήσεσθε εἰς τὴν κάμινον τοῦ πυρὸς τὴν καιομένην. καὶ τίς ἐστι Θεός, ὃς ἐξελεῖται ὑμᾶς ἐκ τῶν χειρῶν μου; Καὶ ἀπεκρίθησαν Σεδράχ, Μισάχ, Ἀβδεναγὼ λέγοντες τῷ βασιλεῖ Ναβουχοδονόσορ· οὐ χρείαν ἔχομεν ἡμεῖς περὶ τοῦ ρήματος τούτου ἀποκριθῆναί σοι· ἔστι γὰρ Θεὸς ἡμῶν ἐν οὐρανοῖς, ᾧ ἡμεῖς λατρεύομεν, δυνατὸς ἐξελέσθαι ἡμᾶς ἐκ τῆς καμίνου τοῦ πυρὸς τῆς καιομένης, καὶ ἐκ τῶν χειρῶν σου, βασιλεῦ, ρύσεται ἡμᾶς· καὶ ἐὰν μή, γνωστὸν ἔστω σοι, βασιλεῦ, ὅτι τοῖς θεοῖς σου οὐ λατρεύομεν καὶ τῇ εἰκόνι, ᾗ ἔστησας, οὐ προσκυνοῦμεν. Τότε Ναβουχοδονόσορ ἐπλήσθη θυμοῦ, καὶ ἡ ὄψις τοῦ προσώπου αὐτοῦ ἠλλοιώθη ἐπὶ Σεδράχ, Μισὰχ καὶ Ἀβδεναγώ, καὶ εἶπεν ἐκκαῦσαι τὴν κάμινον ἑπταπλασίως, ἕως οὗ εἰς τέλος ἐκκαῇ· καὶ ἄνδρας ἰσχυροὺς ἰσχύϊ εἶπε πεδήσαντας τὸν Σεδράχ, Μισὰχ καὶ Ἀβδεναγὼ ἐμβαλεῖν εἰς τὴν κάμινον τοῦ πυρὸς τὴν καιομένην. τότε οἱ ἄνδρες ἐκεῖνοι ἐπεδήθησαν σὺν τοῖς σαραβάροις αὐτῶν καὶ τιάραις καὶ περικνημίσι καὶ ἐβλήθησαν εἰς τὸ μέσον τῆς καμίνου τοῦ πυρὸς τῆς καιομένης, ἐπεὶ τὸ ρῆμα τοῦ βασιλέως ὑπερίσχυσε καὶ ἡ κάμινος ἐξεκαύθη ἐκ περισσοῦ. καὶ οἱ τρεῖς οὗτοι, Σεδράχ, Μισὰχ καὶ Ἀβδεναγώ, ἔπεσον εἰς μέσον τῆς καμίνου τοῦ πυρὸς τῆς καιομένης πεπεδημένοι. Καὶ περιεπάτουν ἐν μέσῳ τῆς φλογὸς ὑμνοῦντες τὸν Θεὸν καὶ εὐλογοῦντες τὸν Κύριον. Καὶ συστὰς Ἀζαρίας προσύξατο οὕτως καὶ ἀνοίξας τὸ στόμα αὐτοῦ ἐν μέσῳ τοῦ πυρὸς εἶπεν· Εὐλογητὸς εἶ, Κύριε ὁ Θεὸς τῶν πατέρων ἡμῶν, καὶ αἰνετός, καὶ δεδοξασμένον τὸ ὄνομά σου εἰς τοὺς αἰῶνας, ὅτι δίκαιος εἶ ἐπὶ πᾶσιν, οἷς ἐποίησας ἡμῖν, καὶ πάντα τὰ ἔργα σου ἀληθινά, καὶ εὐθεῖαι αἱ ὁδοί σου, καὶ πᾶσαι αἱ κρίσεις σου ἀλήθεια, καὶ κρίματα ἀληθείας ἐποίησας κατὰ πάντα, ἃ ἐπήγαγες ἡμῖν καὶ ἐπὶ τὴν πόλιν τὴν ἁγίαν τὴν τῶν πατέρων ἡμῶν Ἱερουσαλήμ, ὅτι ἐν ἀληθείᾳ καὶ κρίσει ἐπήγαγες ταῦτα πάντα, διὰ τὰς ἁμαρτίας ἡμῶν. Ὅτι ἡμάρτομεν καὶ ἠνομήσαμεν ἀποστῆναι ἀπὸ σοῦ καὶ ἐξημάρτομεν ἐν πᾶσι καὶ τῶν ἐντολῶν σου οὐκ ἠκούσαμεν, οὐδὲ συνετηρήσαμεν οὐδὲ ἐποιήσαμεν καθὼς ἐνετείλω ἡμῖν, ἵνα εὖ ἡμῖν γένηται. καὶ πάντα, ὅσα ἐπήγαγες ἡμῖν καὶ πάντα ὅσα ἐποίησας ἡμῖν, ἐν ἀληθινῇ κρίσει ἐποίησας καὶ παρέδωκας ἡμᾶς εἰς χεῖρας ἐχθρῶν ἀνόμων, ἐχθίστων ἀποστατῶν, καὶ βασιλεῖ ἀδίκῳ καὶ πονηροτάτῳ παρὰ πᾶσαν τὴν γῆν. καὶ νῦν οὐκ ἔστιν ἡμῖν ἀνοῖξαι τὸ στόμα· αἰσχύνη καὶ ὄνειδος ἐγενήθημεν τοῖς δούλοις σου καὶ τοῖς σεβομένοις σε. Μὴ δὴ παραδῴης ἡμᾶς εἰς τέλος διὰ τὸ ὄνομά σου καὶ μὴ διασκεδάσῃς τὴν διαθήκην σου καὶ μὴ ἀποστήσῃς τὸ ἔλεός σου ἀφʼ ἡμῶν διὰ Ἁβραὰμ τὸν ἠγαπημένον ὑπὸ σοῦ καὶ διὰ Ἰσαὰκ τὸν δοῦλόν σου καὶ Ἰσραὴλ τὸν ἅγιόν σου, οἷς ἐλάλησας πληθῦναι τὸ σπέρμα αὐτῶν ὡς τὰ ἄστρα τοῦ οὐρανοῦ καὶ ὡς τὴν ἄμμον τὴν παρὰ τὸ χεῖλος τῆς θαλάσσης. ὅτι, δέσποτα, ἐσμικρύνθημεν παρὰ πάντα τὰ ἔθνη καί ἐσμεν ταπεινοὶ ἐν πάσῃ τῇ γῇ σήμερον διὰ τὰς ἁμαρτίας ἡμῶν, καὶ οὐκ ἔστιν ἐν τῷ καιρῷ τούτῳ ἄρχων καὶ προφήτης καὶ ἡγούμενος, οὐδὲ ὁλοκαύτωσις οὐδὲ θυσία οὐδὲ προσφορὰ οὐδὲ θυμίαμα, οὐ τόπος τοῦ καρπῶσαι ἐνώπιόν σου καὶ εὑρεῖν ἔλεος· Ἀλλʼ ἐν ψυχῇ συντετριμμένῃ καὶ πνεύματι ταπεινώσεως προσδεχθείημεν ὡς ἐν ὁλοκαυτώμασι κριῶν καὶ ταύρων καὶ ὡς ἐν μυριάσιν ἀρνῶν πιόνων, οὕτως γενέσθω ἡ θυσία ἡμῶν ἐνώπιόν σου σήμερον καὶ ἐκτελέσαι ὄπισθέν σου, ὅτι οὐκ ἔσται αἰσχύνη τοῖς πεποιθόσιν ἐπὶ σέ. καὶ νῦν ἐξακολουθοῦμεν ἐν ὅλῃ καρδίᾳ καὶ φοβούμεθά σε καὶ ζητοῦμεν τὸ πρόσωπόν σου, μὴ καταισχύνῃς ἡμᾶς, ἀλλὰ ποίησον μεθʼ ἡμῶν κατὰ τὴν ἐπιείκειάν σου καὶ κατὰ τὸ πλῆθος τοῦ ἐλέους σου καὶ ἐξελοῦ ἡμᾶς κατὰ τὰ θαυμάσιά σου καὶ δὸς δόξαν τῷ ὀνόματί σου, Κύριε. καὶ ἐντραπείησαν πάντες οἱ ἐνδεικνύμενοι τοῖς δούλοις σου κακὰ καὶ καταισχυνθείησαν ἀπὸ πάσης δυναστείας, καὶ ἡ ἰσχὺς αὐτῶν συντριβείη· καὶ γνώτωσαν ὅτι σὺ εἶ Κύριος Θεὸς μόνος καὶ ἔνδοξος ἐφʼ ὅλην τὴν οἰκουμένην. Καὶ οὐ διέλιπον οἱ ἐμβάλλοντες αὐτοὺς ὑπηρέται τοῦ βασιλέως καίοντες τὴν κάμινον νάφθαν καὶ πίσσαν καὶ στυππίον καὶ κληματίδα. καὶ διεχεῖτο ἡ φλὸξ ἐπάνω τῆς καμίνου ἐπὶ πήχεις τεσσαρακονταεννέα. καὶ διώδευσε καὶ ἐνεπύρισεν οὓς εὗρε περὶ τὴν κάμινον τῶν Χαλδαίων. ὁ δὲ ἄγγελος Κυρίου συγκατέβη ἅμα τοῖς περὶ τὸν Ἀζαρίαν εἰς τὴν κάμινον καὶ ἐξετίναξε τὴν φλόγα τοῦ πυρὸς ἐκ τῆς καμίνου καὶ ἐποίησε τὸ μέσον τῆς καμίνου ὡς πνεῦμα δρόσου διασυρίζον, καὶ οὐχ ἥψατο αὐτῶν τὸ καθόλου τὸ πῦρ καὶ οὐκ ἐλύπησεν οὐδὲ παρηνώχλησεν αὐτοῖς. Τότε οἱ τρεῖς ὡς ἐξ ἑνὸς στόματος ὕμνουν καὶ ἐδόξαζον καὶ ηὐλόγουν τὸν Θεὸν ἐν τῇ καμίνῳ λέγοντες· Εὐλογητὸς εἶ, Κύριε ὁ Θεὸς τῶν πατέρων ἡμῶν, καὶ αἰνετὸς καὶ ὑπερυψούμενος εἰς τοὺς αἰῶνας, καὶ εὐλογημένον τὸ ὄνομα τῆς δόξης σου τὸ ἅγιον καὶ ὑπεραινετὸν καὶ ὑπερυψούμενον εἰς πάντας τοὺς αἰῶνας. εὐλογημένος εἶ ἐν τῷ ναῷ τῆς ἁγίας δόξης σου καὶ ὑπερύμνητος καὶ ὑπερένδοξος εἰς τοὺς αἰῶνας. εὐλογημένος εἶ ὁ ἐπιβλέπων ἀβύσσους, καθήμενος ἐπὶ Χερουβὶμ καὶ αἰνετὸς καὶ ὑπερυψούμενος εἰς τοὺς αἰῶνας. εὐλογημένος εἶ ἐπὶ θρόνου τῆς βασιλείας σου καὶ ὑπερύμνητος καὶ ὑπερυψούμενος εἰς τοὺς αἰῶνας. εὐλογημένος εἶ ἐν τῷ στερεώματι τοῦ οὐρανοῦ καὶ ὑμνητὸς καὶ δεδοξασμένος εἰς τοὺς αἰῶνας.

Lectura apostólica

Ὁ Ἀπόστολος

Lectura de la carta de san Pablo a los Romanos.

Πρὸς Ρωμαίους Ἐπιστολῆς Παύλου τὸ ἀνάγνωσμα.

Rm. (6:3-11)

Ρωμ 6:3 – 11

Como ustedes saben, todos nosotros, al ser bautizados en Cristo Jesús, hemos sido sumergidos en su muerte. Por este bautismo en su muerte fuimos sepultados con Cristo, y así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la Gloria del Padre, así también nosotros empezamos una vida nueva. Una representación de su muerte nos injertó en él, pero compartiremos también su resurrección. Como ustedes saben, el hombre viejo que está en nosotros ha sido crucificado con Cristo. Las fuerzas vivas del pecado han sido destruidas para que no sirvamos más al pecado. Hemos muerto, ¿no es cierto? Entonces ya no le debemos nada. Pero si hemos muerto junto a Cristo, debemos creer que también viviremos con él. Sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; desde ahora la muerte no tiene poder sobre él. Así, pues, hay una muerte y es un morir al pecado de una vez para siempre. Y hay un vivir que es vivir para Dios. Así también ustedes deben considerarse a sí mismos muertos para el pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. [SAOGM]

Ἀδελφοί, ὅσοι ἐβαπτίσθημεν εἰς Χριστὸν Ἰησοῦν, εἰς τὸν θάνατον αὐτοῦ ἐβαπτίσθημεν; συνετάφημεν οὖν αὐτῷ διὰ τοῦ βαπτίσματος εἰς τὸν θάνατον, ἵνα ὥσπερ ἠγέρθη Χριστὸς ἐκ νεκρῶν διὰ τῆς δόξης τοῦ πατρός, οὕτω καὶ ἡμεῖς ἐν καινότητι ζωῆς περιπατήσωμεν. εἰ γὰρ σύμφυτοι γεγόναμεν τῷ ὁμοιώματι τοῦ θανάτου αὐτοῦ, ἀλλὰ καὶ τῆς ἀναστάσεως ἐσόμεθα, τοῦτο γινώσκοντες, ὅτι ὁ παλαιὸς ἡμῶν ἄνθρωπος συνεσταυρώθη ἵνα καταργηθῇ τὸ σῶμα τῆς ἁμαρτίας, τοῦ μηκέτι δουλεύειν ἡμᾶς τῇ ἁμαρτίᾳ· ὁ γὰρ ἀποθανὼν δεδικαίωται ἀπὸ τῆς ἁμαρτίας. εἰ δὲ ἀπεθάνομεν σὺν Χριστῷ, πιστεύομεν ὅτι καὶ συζήσομεν αὐτῷ, εἰδότες ὅτι Χριστὸς ἐγερθεὶς ἐκ νεκρῶν οὐκέτι ἀποθνήσκει, θάνατος αὐτοῦ οὐκέτι κυριεύει. ὃ γὰρ ἀπέθανε, τῇ ἁμαρτίᾳ ἀπέθανεν ἐφάπαξ, ὃ δὲ ζῇ, ζῇ τῷ Θεῷ. οὕτω καὶ ὑμεῖς λογίζεσθε ἑαυτοὺς νεκροὺς μὲν εἶναι τῇ ἁμαρτίᾳ, ζῶντας δὲ τῷ Θεῷ ἐν Χριστῷ Ἰησοῦ τῷ Κυρίῳ ἡμῶν.

Evangelio

Τὸ Εὐαγγέλιον

Great and Holy Saturday Morning

Τῷ Ἁγίῳ καὶ Μεγάλῳ Σαββάτῳ

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

Ἐκ τοῦ κατὰ Ματθαῖον ἁγίου Εὐαγγελίου τὸ ἀνάγνωσμα.

(28:1-20)

28:1 – 20

Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro. De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el Ángel del Señor bajó del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella. Su aspecto era como el de un relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos. El Ángel dijo a las mujeres: “No teman, yo sé que ustedes buscan a Jesús, el Crucificado. No está aquí, porque ha resucitado como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba, y vayan en seguida a decir a sus discípulos: ‘Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán’. Esto es lo que tenía que decirles”. Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y corrieron a dar la noticia a los discípulos. De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: “Alégrense”. Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él. Y Jesús les dijo: “No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea y allí me verán”. Mientras ellas se alejaban, algunos guardias fueron a la ciudad para contar a los sumos sacerdotes todo lo que había sucedido. Estos se reunieron con los ancianos y, de común acuerdo, dieron a los soldados una gran cantidad de dinero, con esta consigna: “Digan así: “Sus discípulos vinieron durante la noche y robaron su cuerpo, mientras dormíamos”. Si el asunto llega a oídos del gobernador, nosotros nos encargaremos de apaciguarlo y de evitarles a ustedes cualquier contratiempo”. Ellos recibieron el dinero y cumplieron la consigna. Esta versión se ha difundido entre los judíos hasta el día de hoy. Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron. Acercándose, Jesús les dijo: “Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, entonces, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo. Amén.” [SAOGM]

Ὀψὲ σαββάτων, τῇ ἐπιφωσκούσῃ εἰς μίαν σαββάτων, ἦλθε Μαρία ἡ Μαγδαληνὴ καὶ ἡ ἄλλη Μαρία θεωρῆσαι τὸν τάφον. καὶ ἰδοὺ σεισμὸς ἐγένετο μέγας· ἄγγελος γὰρ Κυρίου καταβὰς ἐξ οὐρανοῦ προσελθὼν ἀπεκύλισε τὸν λίθον ἀπὸ τῆς θύρας καὶ ἐκάθητο ἐπάνω αὐτοῦ. ἦν δὲ ἡ ἰδέα αὐτοῦ ὡς ἀστραπὴ καὶ τὸ ἔνδυμα αὐτοῦ λευκὸν ὡσεὶ χιών. ἀπὸ δὲ τοῦ φόβου αὐτοῦ ἐσείσθησαν οἱ τηροῦντες καὶ ἐγένοντο ὡσεὶ νεκροί. ἀποκριθεὶς δὲ ὁ ἄγγελος εἶπε ταῖς γυναιξί· μὴ φοβεῖσθε ὑμεῖς· οἶδα γὰρ ὅτι Ἰησοῦν τὸν ἐσταυρωμένον ζητεῖτε· οὐκ ἔστιν ὧδε· ἠγέρθη γὰρ καθὼς εἶπε. δεῦτε ἴδετε τὸν τόπον ὅπου ἔκειτο ὁ Κύριος. καὶ ταχὺ πορευθεῖσαι εἴπατε τοῖς μαθηταῖς αὐτοῦ ὅτι ἠγέρθη ἀπὸ τῶν νεκρῶν, καὶ ἰδοὺ προάγει ὑμᾶς εἰς τὴν Γαλιλαίαν· ἐκεῖ αὐτὸν ὄψεσθε· ἰδοὺ εἶπον ὑμῖν. καὶ ἐξελθοῦσαι ταχὺ ἀπὸ τοῦ μνημείου μετὰ φόβου καὶ χαρᾶς μεγάλης ἔδραμον ἀπαγγεῖλαι τοῖς μαθηταῖς αὐτοῦ. ὡς δὲ ἐπορεύοντο ἀπαγγεῖλαι τοῖς μαθηταῖς αὐτοῦ, καὶ ἰδοὺ Ἰησοῦς ἀπήντησεν αὐταῖς λέγων· χαίρετε. αἱ δὲ προσελθοῦσαι ἐκράτησαν αὐτοῦ τοὺς πόδας καὶ προσεκύνησαν αὐτῷ. τότε λέγει αὐταῖς ὁ Ἰησοῦς· μὴ φοβεῖσθε· ὑπάγετε ἀπαγγείλατε τοῖς ἀδελφοῖς μου ἵνα ἀπέλθωσιν εἰς τὴν Γαλιλαίαν, κἀκεῖ με ὄψονται. Πορευομένων δὲ αὐτῶν ἰδού τινες τῆς κουστωδίας ἐλθόντες εἰς τὴν πόλιν ἀπήγγειλαν τοῖς ἀρχιερεῦσιν ἅπαντα τὰ γενόμενα. καὶ συναχθέντες μετὰ τῶν πρεσβυτέρων συμβούλιόν τε λαβόντες ἀργύρια ἱκανὰ ἔδωκαν τοῖς στρατιώταις λέγοντες· εἴπατε ὅτι οἱ μαθηταὶ αὐτοῦ νυκτὸς ἐλθόντες ἔκλεψαν αὐτὸν ἡμῶν κοιμωμένων. καὶ ἐὰν ἀκουσθῇ τοῦτο ἐπὶ τοῦ ἡγεμόνος, ἡμεῖς πείσομεν αὐτὸν καὶ ὑμᾶς ἀμερίμνους ποιήσομεν. οἱ δὲ λαβόντες τὰ ἀργύρια ἐποίησαν ὡς ἐδιδάχθησαν. καὶ διεφημίσθη ὁ λόγος οὗτος παρὰ Ἰουδαίοις μέχρι τῆς σήμερον. Οἱ δὲ ἕνδεκα μαθηταὶ ἐπορεύθησαν εἰς τὴν Γαλιλαίαν, εἰς τὸ ὄρος οὗ ἐτάξατο αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς. καὶ ἰδόντες αὐτὸν προσεκύνησαν αὐτῷ, οἱ δὲ ἐδίστασαν. καὶ προσελθὼν ὁ Ἰησοῦς ἐλάλησεν αὐτοῖς λέγων· ἐδόθη μοι πᾶσα ἐξουσία ἐν οὐρανῷ καὶ ἐπὶ γῆς. πορευθέντες μαθητεύσατε πάντα τὰ ἔθνη, βαπτίζοντες αὐτοὺς εἰς τὸ ὄνομα τοῦ Πατρὸς καὶ τοῦ Υἱοῦ καὶ τοῦ Ἁγίου Πνεύματος, διδάσκοντες αὐτοὺς τηρεῖν πάντα ὅσα ἐνετειλάμην ὑμῖν· καὶ ἰδοὺ ἐγὼ μεθ᾿ ὑμῶν εἰμι πάσας τὰς ἡμέρας ἕως τῆς συντελείας τοῦ αἰῶνος. ἀμήν.



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Ὁ λαὸς ἵσταται διὰ τὴν ἀνάγνωσιν τοῦ Συναξαρίου.

Sinasario

Συναξάριον

Del menaion.

Τοῦ Μηναίου.

El 19 de abril conmemoramos al santo hieromártir Pafnucio.

Τῇ ΙΘʹ τοῦ αὐτοῦ μηνός, μνήμη τοῦ Ἁγίου Ἱερομάρτυρος Παφνουτίου.

Del Triodio.

Τοῦ Τριῳδίου.

En el Santo y Gran Sábado celebramos la santa sepultura del Divino Cuerpo, de nuestro Señor, Dios y Salvador Jesús Cristo y si descenso a los infiernos con el cual redimió nuestra naturaleza de la corrupción y la transplantó a la Vida eterna.

Τῷ ἁγίῳ καὶ μεγάλῳ Σαββάτῳ, τὴν θεόσωμον Ταφήν, καὶ τὴν εἰς ᾍδου Κάθοδον τοῦ Κυρίου καὶ Σωτῆρος ἡμῶν Ἰησοῦ Χριστοῦ ἑορτάζομεν, διʼ ὧν τῆς φθορᾶς τὸ ἡμέτερον γένος ἀνακληθέν, πρὸς αἰωνίαν ζωὴν μεταβέβηκε.

Versos

Στίχοι

En vano guardan la tumba, oh guardias. Ninguna tumba puede contener a Aquel que es la vida.

Μάτην φυλάττεις τὸν τάφον, κουστωδία· Οὐ γὰρ καθέξει τύμβος αὐτοζωΐαν.

Por tu inefable condescendencia, oh Cristo Dios nuestro, ten misericordia de nosotros. Amén.

Τῇ ἀνεκφράστῳ σου συγκαταβάσει, Χριστὲ ὁ Θεὸς ἡμῶν, ἐλέησον ἡμᾶς. Ἀμήν.

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Normas de Ayuno

Κανόνας Νηστείας

Ayuno estricto. Nos abstenemos de consumir todo tipo de carne, pescados, aceite, vino, productos lácteos, y huevos.

Νηστεία.

Es Semana Santa.

Εἶναι ἡ Μ. Ἑβδομάδα.