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Oficio antes de la Resurrección el sábado por la noche


SACERDOTE

Bendito sea nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

( Amén. )

Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.

Rey Celestial, Consolador, Espíritu de Verdad, que estás en todo lugar y que todo lo llenas, Tesoro de bienes y Dador de la vida, ven y toma tu morada entre nosotros, purifícanos de toda mancha, y salva, Tú que eres bueno, nuestras almas.

LECTOR

Amén.

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

LECTOR

Amén. Señor, ten piedad. (12 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante Dios nuestro Rey.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante el mismo Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Salmo 50 (51)

Ten piedad de mí, oh Dios, por tu bondad, por tu inmensa ternura borra mi delito, lávame a fondo de mi culpa, purifícame de mi pecado. Pues yo reconozco mi delito, mi pecado está siempre ante mí; contra ti, contra ti solo pequé, lo malo a tus ojos cometí. Por que seas justo cuando hablas e irreprochable cuando juzgas. Mira que nací culpable, pecador me concibió mi madre. Y tú amas la verdad en lo íntimo del ser, en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con hisopo hasta quedar limpio, lávame hasta blanquear más que la nieve. Devuélveme el son del gozo y la alegría, se alegren los huesos que tú machacaste. Aparta tu vista de mis yerros y borra todas mis culpas. Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un espíritu firme; no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu. Devuélveme el gozo de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso; enseñaré a los rebeldes tus caminos y los pecadores volverán a ti. Líbrame de la sangre, oh Dios, Dios salvador mío, y aclamará mi lengua tu justicia; abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza. Pues no te complaces en sacrificios, si ofrezco un holocausto, no lo aceptas. Dios quiere el sacrificio de un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias. ¡Sé benévolo y favorece a Sión, reconstruye los muros de Jerusalén! Entonces te agradarán los sacrificios legítimos –holocausto y oblación entera–, entonces se ofrecerán novillos en tu altar. [BJ-SAOGM]

CORO

El Canon

Oda primera. Tono 6 (plagal 2). Irmos.

Los hijos de los que se salvaron en el mar, ocultaron bajo la tierra al Dios que sepultó al tirano con las olas del mar. Pero nosotros como varones piadosos alabamos al Señor que gloriosamente se glorificó.

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Señor, Dios mío, te canto un himno fúnebre y una oda sepulcral, porque con tu sepultura me abriste las puertas de la Vida y con tu muerte diste muerte a la muerte y al infierno. [SAOGM]

Gloria.

Los que estaban en el mundo y bajo la tumba, cuando te vieron en las alturas, mi Salvador, en tu trono. En el sepulcro abajo se estremecieron por tu muerte; a Ti Fuente de Vida te vieron muerto de manera inconcebible. [SAOGM]

Ahora y siempre.

Descendiste a las profundidades de la tierra, para colmar a todos con tu gloria; y mi naturaleza subsistente en Adán no te fue oculta y cuando fuiste sepultado, me renovaste a mi el corrompido. Oh amante de la humanidad. [SAOGM]

Catabasía.

Los hijos de los que se salvaron en el mar, ocultaron bajo la tierra al Dios que sepultó al tirano con las olas del mar. Pero nosotros como varones piadosos alabamos al Señor que gloriosamente se glorificó. [SAOGM]

Oda tercera. Irmos.

Tu que suspendiste la tierra sobre las aguas, al verte la creación colgado en el Gólgota se asombró grandemente y clamó: No hay santo sino solo Tú, Señor.

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Por muchas visiones has revelado los símbolos de tu sepultura. Pero ahora revelaste tu misterio como Dios y Hombre también a los que estaban en el Infierno, oh Soberano, por esto clamaron; No hay santo sino Tú, Señor. [SAOGM]

Gloria.

Extendiste tus manos y reuniste a los dispersos de antaño, y por tu envoltura en el sudario y tu sepultura, libraste a los cautivos que clamaron: No hay santo sino Tú, Señor. [SAOGM]

Ahora y siempre.

Te rodeó un sepulcro sellado, oh Incontenible, pero mostraste tu poder con obras divinas, por esto todos te cantan: No hay santo sino Tú, Señor. [SAOGM]

Catabasía.

Tu que suspendiste la tierra sobre las aguas, al verte la creación colgado en el Gólgota se asombró grandemente y clamó: No hay santo sino solo Tú, Señor. [SAOGM]

Catisma 1.

Tono 1. Melodía modelo (aftómelon).

Tu sepultura, oh Salvador, los soldados que custodiaban quedaron como muertos por el resplandor del ángel que apareció anunciando a las mujeres tu resurrección. Te glorificamos porque alejaste de nosotros la corrupción y nos prosternamos ante Ti que resucitaste del sepulcro, nuestro único Dios. [SAOGM]

Oda cuarta. Irmos.

Habacuc previó y contempló tu divina humillación hasta la Cruz, oh Bondadoso, y se estremeció clamando: Has derribado el poder de los fuertes cuando apareciste a los que estaban en el infierno, porque eres Todo Poderoso.

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Oh Salvador, santificaste el séptimo día, el cual bendijiste con el descanso de tu labor porque revelaste y renovaste todo devolviendo al sábado su antigua veneración y lo guardaste. [SAOGM]

Gloria.

Habiendo vencido con el poder de más fuerte, tu alma se separó de la carne; y destruiste ambos, los vínculos de la muerte y del infierno, por tu poder, oh Verbo. [SAOGM]

Ahora y siempre.

¡Oh Verbo! Habiendo el Infierno salido a tu encuentro quedó amargado al ver un mortal divinizado llagado y poderoso; por esta visión clamó atemorizado. [SAOGM]

Catabasía.

Habacuc previó y contempló tu divina humillación hasta la Cruz, oh Bondadoso, y se estremeció clamando: Has derribado el poder de los fuertes cuando apareciste a los que estaban en el infierno, porque eres Todo Poderoso. [SAOGM]

Oda quinta. Irmos.

Isaías vio tu compasiva manifestación por nosotros de la luz sin ocaso, se levantó en la noche y exclamó: ¡Resucitarán los muertos, se levantarán los que están en los sepulcros y todos los que están en la tierra se regocijarán.

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Cuando te hiciste terrenal renovaste a los de la tierra. El sudario y el sepulcro revelaron tu inerte misterio, oh Verbo, porque el honorable Consejo realizó el plan de tu Padre por cuyo medio me renovaste con tu majestuoso poder. [SAOGM]

Gloria.

Transformaste la muerte por la muerte, la corrupción con la sepultura. Siendo Dios hiciste inmortal e incorruptible la naturaleza que asumiste y tu cuerpo, oh Soberano, no vio la corrupción y tampoco tu alma no quedó abandonada en el infierno. [SAOGM]

Ahora y siempre.

Naciste de una Virgen que te dio a luz sin dolor, y tu costado fue llagado con un alanza, oh Creador mío, por medio del cual devolviste a Eva cuando te hiciste Adán. Y dormiste vivificando la naturaleza, levantando la Vida de la muerte y la corrupción porque eres Omnipotente. [SAOGM]

Catabasía.

Isaías vio tu compasiva manifestación por nosotros de la luz sin ocaso, se levantó en la noche y exclamó: ¡Resucitarán los muertos, se levantarán los que están en los sepulcros y todos los que están en la tierra se regocijarán. [SAOGM]

Oda sexta. Irmos.

Jonás el profeta fue tomado pero no retenido en el sena de la ballena porque era figura tuya. Tú que sufriste y fuiste entregado al sepulcro, saliste de la ballena como se sale de un tálamo clamando a los guardias: Vosotros que guardáis la vanidad, habéis descuidado la misericordia.

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Sufriste la muerte, oh Verbo, pero no te separaste del cuerpo que tomaste, pues aunque tu templo fue destruido en el tiempo de la pasión, la Persona de tu Divinidad y Humanidad es una sola y en ambas eres el Hijo Unigénito, el Verbo de Dios, Dios y Hombre. [SAOGM]

Gloria.

La ciada de Adán resultó mortal para el hombre, no para Dios, aunque padeció tu cuerpo terrenal, tu Divinidad permaneció impasible trasformando lo corrupto en incorrupto y por tu Resurrección descubriste la Fuente inmortal de la Vida. [SAOGM]

Ahora y siempre.

El infierno reinó sobre la raza humana pero no eternamente porque Tú, oh Poderoso, cuando te pusieron en la tumba rompiste los cerrojos de la muerte con tu mano, primicia de Vida, proclamando a los que ahí yacían desde siglos la redención verdadera, porque Tú, oh Salvador, eres el Primogénito de entre los muertos. [SAOGM]

Catabasía.

Jonás el profeta fue tomado pero no retenido en el sena de la ballena porque era figura tuya. Tú que sufriste y fuiste entregado al sepulcro, saliste de la ballena como se sale de un tálamo clamando a los guardias: Vosotros que guardáis la vanidad, habéis descuidado la misericordia. [SAOGM]

LECTOR

Condaquio.

El que clausuró el abismo parece muerto envuelto en lino, embalsamado con mirra el Inmortal es puesto en el sepulcro como muerto. Las mujeres vienen a embalsamarle llorando amargamente y clamando: Este es el Sábado bendito en el cual Cristo descansa para resucitar al tercer día.

Ikos.

El que sostiene todas las cosas ha sido elevado en la Cruz y toda la creación lamenta al verlo suspendido, desnudo sobre el madero. El sol ocultó sus rayos, las estrellas no dieron su luz, la tierra se estremeció con gran temor, el mar huyó y las piedras se partieron, muchos sepulcros se abrieron y cuerpos de hombres santos se levantaron. Abajo el infierno gimió y los judíos tramaron mentiras para ocultar la Resurrección de Cristo. Las mujeres claman: He aquí el benditísimo sábado en el cual Cristo descansa para resucitará al tercer día.

CORO

Oda séptima. Irmos.

¡Inefable milagro! Aquel que salvó los justos varones de las llamas del horno, fue puesto en un sepulcro, muerto y exánime por nuestra salvación, cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. (2 veces)

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

El infierno ha sido destruido en su corazón, por el poder del fuego divino al recibir Aquel que fue herido en su costado con un alanza por nuestra salvación, cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. [SAOGM]

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

¡Bendita sepultura! Habiendo al Creador como dormido, manifestaste los divinos tesoros de vida, por nuestra salvación, cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. [SAOGM]

Gloria.

La vida de todos, en acuerdo con la ley de los muertos, se sometió a la sepultura y mostró ser manantial de Resurrección, por nuestra salvación, nosotros que cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. [SAOGM]

Ahora y siempre.

La Divinidad de Cristo era una sola e inseparable, estando en el infierno, en el sepulcro, en el Edén y con el Padre y el Espíritu Santo, por nuestra salvación, nosotros que cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. [SAOGM]

Catabasía.

¡Inefable milagro! Aquel que salvó los justos varones de las llamas del horno, fue puesto en un sepulcro, muerto y exánime por nuestra salvación, cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. [SAOGM]

Oda octava. Irmos.

Se conmueve maravillado el cielo y se cimbran los cimientos de la tierra. Porque Aquel que habita en las alturas fue contado entre los muertos y en un estrecho sepulcro se hospedó. A Él, varones bendecidle, sacerdotes alabadlo, pueblos ensalzadlo, por todos los siglos.

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Fue disuelto el inmaculado tabernáculo; había caído pero se levantó, porque el segundo Adán que mora en las alturas, descendió hasta el primer Adán, hasta lo mas profundo del infierno. A Él, varones bendecidle, sacerdotes alabadlo, pueblos ensalzadlo, por todos los siglos. [SAOGM]

Bendigamos al Padre al Hijo y al Espíritu Santo Señor; alabémosle y ensalcémosle por todos los siglos.

La audacia de los discípulos se extinguió; superior fué, sin embargo la de José de Arimatea. Viendo a un cuerpo muerto y desnudo, al Dios de todo va y solicita, dándole sepultura y clamando: a Él, varones bendecidle, sacerdotes alabadlo, pueblos ensalzadlo, por todos los siglos. [SAOGM]

Ahora y siempre.

¡Oh maravilla! ¡Bondad infinita! ¡Paciencia inefable! El que habita en las alturas es sellado bajo tierra voluntariamente y Dios es juzgado como impostor. A Él, varones bendecidle, sacerdotes alabadlo, pueblos ensalzadlo, por todos los siglos. [SAOGM]

Catabasía.

Alabemos, bendigamos, y nos prosternemos ante el Señor.

Se conmueve maravillado el cielo y se cimbran los cimientos de la tierra. Porque Aquel que habita en las alturas fue contado entre los muertos y en un estrecho sepulcro se hospedó. A Él, varones bendecidle, sacerdotes alabadlo, pueblos ensalzadlo, por todos los siglos. [SAOGM]

Oda novena. Irmos.

No lamentes por mí, madre mía, contemplándome postrado en el sepulcro. Soy tu Hijo que concebiste virginalmente en tu seno. Resucitaré y seré glorificado y como Dios exaltaré con gloria a los que fe y deseo te engrandecen.

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Hijo mío eterno. Fui exenta de los dolores en tu nacimiento milagroso y maravillosamente bien aventurada. Pero ahora que te contemplo exánime y muerto, Dios mío, estoy clavada con la espada acerba de la tristeza ¡Levántate para que sea engrandecida por Ti! [SAOGM]

Gloria.

La tierra, oh madre, me cubrió por mi voluntad. Los porteros del infierno temblaron viéndome vestido con la túnica ensangrentada de la venganza, siendo Dios, por la Cruz vencí a los enemigos. Resucitaré y te engrandeceré. [SAOGM]

Ahora y siempre.

Alégrese toda la creación y se regocijen todos los terrenales porque el enemigo, el Hades ha sido despojado. Vengan mujeres con mirra porque rescaté a Adán con Eva y a sus descendientes, y resucitaré al tercer día. [SAOGM]

Catabasía.

No lamentes por mí, madre mía, contemplándome postrado en el sepulcro. Soy tu Hijo que concebiste virginalmente en tu seno. Resucitaré y seré glorificado y como Dios exaltaré con gloria a los que fe y deseo te engrandecen. [SAOGM]

LECTOR

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

( Amén. )

CORO

Apolitiquio. Tono 2.

Cuando descendiste a la muerte, Vida Inmortal, entonces diste muerte al Hades con el esplendor de tu divinidad. Y cuando a los muertos levantaste, de las entrañas de la tierra, todas las potestades celestiales exclamaron: ¡Dador de la Vida, Cristo nuestro Dios, gloria a Ti! [SAOGM]

LETANÍA FERVIENTE

DIÁCONO

Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.

( Señor, ten piedad. (3 veces) )

También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.

( Señor, ten piedad. (3 veces) )

También suplicamos por nuestro arzobispo (N.),

( Señor, ten piedad. (3 veces) )

Suplicamos aún por nuestros hermanos los sacerdotes, los hieromonjes, los hierodiáconos, los monjes, y por toda nuestra hermandad en Cristo.

( Señor, ten piedad. (3 veces) )

Suplicamos aún por piedad, vida, paz, salud, salvación, visitación, perdón y remisión de los pecados de los servidores de Dios, de todos los piadosos cristianos ortodoxos, de los habitantes y visitantes que están en esta ciudad (o pueblo, o parroquia, o monasterio); de las parroquias, los administradores y bienhechores de esta santa iglesia.

( Señor, ten piedad. (3 veces) )

Suplicamos aún por los bienaventurados y siempre recordados fundadores de esta santa iglesia (o monasterio), y por todos nuestros padres y hermanos que nos precedieron y que yacen piadosamente aquí, y por todos los ortodoxos.

( Señor, ten piedad. (3 veces) )

Suplicamos aún por los benefactores y bienhechores de este santo y venerable templo, por los que se fatigan trabajando en él, por sus cantores, y por todo el pueblo presente que espera de ti tu grande y copiosa misericordia.

( Señor, ten piedad. (3 veces) )

SACERDOTE

Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

( Amén. )

LECTOR

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Santo padre, bendiga.

SACERDOTE

El que resucitó de entre los muertos, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.

Por las oraciones de nuestros santos padres, Señor Jesús Cristo Dios, ten piedad de nosotros y sálvanos.

TODOS

Amén.