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2025

2025

Viernes | 18 de Abril

Τῇ Παρασκευῇ | Τῌ ΙΗʹ ΑΠΡΙΛΙΟΥ



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Lecturas de Vísperas

Τὰ Ἀναγνώσματα τοῦ Ἑσπερινοῦ

LECTOR

ΑΝΑΓΝΩΣΤΗΣ

Lectura del libro del Éxodo.

Τῆς Ἐξόδου τὸ ἀνάγνωσμα.

DIÁCONO

ΔΙΑΚΟΝΟΣ

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

Σοφία. Πρόσχωμεν.

LECTOR

ΑΝΑΓΝΩΣΤΗΣ

Ex. (33:11-23)

Έξ ΛΓʹ 11 – 23

Yahvé hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo. Luego volvía Moisés al campamento, pero su ayudante, el joven Josué, hijo de Nun, no se apartaba del interior de la Tienda. Dijo Moisés a Yahvé: «Mira, tú me dices: Haz subir a este pueblo; pero no me has indicado a quién enviarás conmigo; a pesar de que me has dicho: “Te conozco por tu nombre”, y también: “Has hallado gracia a mis ojos.” Ahora, pues, si realmente he hallado gracia a tus ojos, hazme saber tu camino, para que yo te conozca y halle gracia a tus ojos, y mira que esta gente es tu pueblo.» Respondió él: «Yo mismo iré contigo y te daré descanso.» Le contestó: «Si no vienes tú mismo, no nos hagas partir de aquí. Pues ¿en qué podrá conocerse que he hallado gracia a tus ojos, yo y tu pueblo, sino en eso, en que tú marches con nosotros? Así nos distinguiremos, yo y tu pueblo, de todos los pueblos que hay sobre la tierra.» Respondió Yahvé a Moisés: «Haré también esto que me acabas de pedir, pues has hallado gracia a mis ojos, y yo te conozco por tu nombre.» Entonces dijo Moisés: «Déjame ver, por favor, tu gloria.» Él le contestó: «Yo haré pasar ante tu vista toda mi bondad y pronunciaré delante de ti el nombre de Yahvé; pues hago gracia a quien hago gracia y tengo misericordia con quien tengo misericordia.» Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo; porque no puede verme el hombre y seguir viviendo.» Luego dijo Yahvé: «Mira, hay un lugar junto a mí; tú te colocarás sobre la peña. Y al pasar mi gloria, te pondré en una hendidura de la peña y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. Luego apartaré mi mano, para que veas mis espaldas; pero mi rostro no se puede ver.» [SAOGM]

Ἐλάλησε Κύριος πρὸς Μωϋσῆν, ἐνώπιος ἐνωπίῳ, ὡς εἴ τις λαλήσει πρὸς τὸν ἑαυτοῦ φίλον, καὶ ἀπελύετο εἰς τὴν παρεμβολήν. Ὁ δὲ θεράπων Ἰησοῦς, υἱὸς Ναυῆ νέος, οὐκ ἐξεπορεύετο ἐκ τῆς σκηνῆς. Καὶ εἶπε Μωϋσῆς πρὸς Κύριον· Ἰδοὺ σύ μοι λέγεις· Ἀνάγαγε τὸν λαὸν τοῦτον, σὺ δὲ οὐκ ἐδήλωσάς μοι, ὃν συναποστελεῖς μετ ἐμοῦ. Σὺ δέ μοι εἶπας· Οἶδά σε παρὰ πάντας, καὶ χάριν ἔχεις παρʼ ἐμοί. Εἰ οὖν εὕρηκα χάριν ἐναντίον σου, ἐμφάνισόν μοι σεαυτόν, ἵνα γνωστῶς ἴδω σε, ὅπως ἂν ὦ εὑρηκὼς χάριν ἐνώπιόν σου, καὶ ἵνα γνῶ, ὅτι λαός σου τὸ ἔθνος τὸ μέγα τοῦτο. Καὶ λέγει· Αὐτὸς προπορεύσομαί σου, καὶ καταπαύσω σε, καὶ εἶπε πρὸς αὐτόν· Εἰ μὴ σὺ αὐτὸς συμπορεύσῃ μεθʼ ἡμῶν, μή με ἀναγάγῃς ἐντεῦθεν. Καὶ πῶς γνωστὸν ἔσται ἀληθῶς, ὅτι εὕρηκα χάριν παρὰ σοί, ἐγώ τε καὶ ὁ λαός σου, ἀλλʼ ἢ συμπορευομένου σου μεθʼ ἡμῶν; καὶ ἐνδοξασθήσομαι ἐγώ τε, καὶ ὁ λαός σου παρὰ πάντα τὰ ἔθνη, ὅσα ἐπὶ τῆς γῆς ἐστιν. Εἶπε δὲ Κύριος πρὸς Μωϋσῆν· Καὶ τοῦτόν σοι τὸν λόγον, ὃν εἴρηκας, ποιήσω· εὕρηκας γὰρ χάριν ἐνώπιον ἐμοῦ, καὶ οἶδά σε παρὰ πάντας. Καὶ λέγει Μωϋσῆς· Δείξόν μοι τὴν σεαυτοῦ δόξαν. Καὶ εἶπεν· Ἐγὼ παρελεύσομαι πρότερός σου τῇ δόξῃ μου, καὶ καλέσω τῷ ὀνόματί μου. Κύριος ἐναντίον σου, καὶ ἐλεήσω, ὃν ἂν ἐλεῶ, καὶ οἰκτειρήσω, ὃν ἂν οἰκτείρω. Καὶ εἶπεν· οὐ δυνήσῃ ἰδεῖν τὸ πρόσωπόν μου· οὐ γὰρ μὴ ἴδῃ ἄνθρωπος τὸ πρόσωπόν μου, καὶ ζήσεται. Καὶ εἶπε Κύριος· ἰδοὺ τόπος παρʼ ἐμοί, καὶ στῆθι ἐπὶ τῆς πέτρας, ἡνίκα δʼ ἂν παρέλθῃ ἡ δόξα μου, καὶ θήσω σε εἰς ὀπὴν τῆς πέτρας, καὶ σκεπάσω τῇ χειρί μου ἐπὶ σέ, ἕως ἂν παρέλθω, καὶ ἀφελῶ τὴν χεῖρά μου, καὶ τότε ὄψει τὰ ὀπίσω μου, τὸ δὲ πρόσωπόν μου οὐκ ὀφθήσεταί σοι.

Proquímeno. Tono 4.

Προκείμενον. Ἦχος δʹ.

Salmo 34 (35)

Ψαλμὸς ΛΔʹ (34).

Ataca, Señor, a los que me atacan.

Δίκασον, Κύριε, τοὺς ἀδικοῦντάς με.

Me devolvían mal por bien. [BJ-SAOGM]

Ἀνταπεδίδοσάν μοι πονηρὰ ἀντὶ ἀγαθῶν.

Lectura del libro de Job.

Ἰώβ τὸ ἀνάγνωσμα.

DIÁCONO

ΔΙΑΚΟΝΟΣ

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

Σοφία. Πρόσχωμεν.

LECTOR

ΑΝΑΓΝΩΣΤΗΣ

Jb. (42:12-17)

Ιωβ ΜΒʹ 12 – 17

El Señor bendijo ahora a Job más que al principio, pues se hizo con catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil burras. Tuvo también siete hijos y tres hijas. A la primera le puso el nombre de “Paloma”, a la segunda “Acacia” y a la tercera “Frasco de perfumes”. No había en todo el país muchachas más hermosas que las hijas de Job. Su padre las hizo herederas junto con sus hermanos. Job vivió después ciento cuarenta años, y conoció a sus hijos, nietos y bisnietos. Job murió anciano tras una larga vida. El mismo habitó en Harran, en las fronteras de Edom y Arabia. Y su nombre era Jobab, más tomó para sí una esposa, una mujer de Arabia, y ella le dio un hijo llamado Hannún. Era el quinto en el descenso de Abraham. Este ha sido hijo descendiente del linaje de Abraham por medio de Zarat hijo Esau y Bosóra. También era escrito que Job resucitará junto a aquéllos quienes nuestro Señor resucitará. [SAOGM]

Εὐλόγησε Κύριος τὰ ἔσχατα τοῦ Ἰὼβ μᾶλλον, ἢ τὰ ἔμπροσθεν, ἦν δὲ τὰ κτήνη αὐτοῦ, πρόβατα μύρια τετρακισχίλια, κάμηλοι ἑξακισχίλιαι, ζεύγη βοῶν χίλια, ὄνοι θήλειαι νομάδες χίλιαι. Γεννῶνται δὲ αὐτῷ υἱοὶ ἑπτά, καὶ θυγατέρες τρεῖς. Καὶ ἐκάλεσε τὴν μὲν πρώτην, Ἡμέραν, τὴν δὲ δευτέραν, Κασσίαν, τὴν δὲ τρίτην, Ἀμαλθαίας κέρας. Καὶ οὐχ εὑρέθησαν κατὰ τὰς θυγατέρας Ἰώβ, βελτίους αὐτῶν ἐν τῇ ὑπʼ οὐρανόν, ἔδωκε δὲ αὐταῖς ὁ πατὴρ κληρονομίαν ἐν τοῖς ἀδελφοῖς. Ἔζησε δὲ Ἰώβ, μετὰ τὴν πληγήν, ἔτη ἑκατὸν ἑβδομήκοντα, τὰ δὲ πάντα ἔτη ἔζησε διακόσια τεσσαράκοντα. Καὶ εἶδεν Ἰὼβ τοὺς υἱοὺς αὐτοῦ, καὶ τοὺς υἱοὺς τῶν υἱῶν αὐτοῦ, τετάρτην γενεάν, καὶ ἐτελεύτησεν Ἰὼβ πρεσβύτερος, καὶ πλήρης ἡμερῶν. Γέγραπται δέ· αὐτὸν πάλιν ἀναστήσεσθαι μεθʼ ὧν ὁ Κύριος ἀνίστησιν. Οὗτος ἑρμηνεύεται ἐκ τῆς Συριακῆς βίβλου, ἐν μὲν γῇ κατοικῶν τῇ Αὐσίτιδι, ἐπὶ τοῖς ὁρίοις τῆς Ἰδουμαίας, καὶ Ἀραβίας· προϋπῆρχε δὲ αὐτῷ ὄνομα, Ἰωβάβ· λαβὼν δὲ γυναίκα Ἀράβισσαν, γεννᾷ υἱόν, ᾧ ὄνομα Ἑνών. Ἦν δὲ αὐτὸς πατρὸς μὲν Ζαρέ, ἐκ τῶν Ἡσαῦ υἱῶν υἱός, μητρὸς δὲ Βοσόῤῥας, ὥστε εἶναι αὐτὸν πέμπτον ἀπὸ Ἀβραάμ.

Lectura de la profecía de Isaías.

Προφητείας Ἠσαΐου τὸ ἀνάγνωσμα.

DIÁCONO

ΔΙΑΚΟΝΟΣ

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

Σοφία. Πρόσχωμεν.

LECTOR

ΑΝΑΓΝΩΣΤΗΣ

Is. (52:13-54:1)

Ησ ΝΒʹ, 13 – ΝΔʹ, 1

Oráculo el Señor: He aquí que prosperará mi Siervo, será enaltecido, levantado y ensalzado sobremanera. Así como se asombraron de él muchos - pues tan desfigurado tenía el aspecto que no parecía hombre, ni su apariencia era humana - otro tanto se admirarán muchas naciones; ante él cerrarán los reyes la boca, pues lo que nunca se les contó verán, y lo que nunca oyeron reconocerán. ¿Quién dio crédito a nuestra noticia? Y el brazo de Yahveh ¿a quién se le reveló? Creció como un retoño delante de él, como raíz de tierra árida. No tenía apariencia ni presencia; (le vimos) y no tenía aspecto que pudiésemos estimar. Despreciable y desecho de hombres, varón de dolores y sabedor de dolencias, como uno ante quien se oculta el rostro, despreciable, y no le tuvimos en cuenta. ¡Y con todo eran nuestras dolencias las que él llevaba y nuestros dolores los que soportaba! Nosotros le tuvimos por azotado, herido de Dios y humillado. El ha sido herido por nuestras rebeldías, molido por nuestras culpas. El soportó el castigo que nos trae la paz, y con sus cardenales hemos sido curados. Todos nosotros como ovejas erramos, cada uno marchó por su camino, y Yahveh descargó sobre él la culpa de todos nosotros. Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la boca. Como un cordero al degüello era llevado, y como oveja que ante los que la trasquilan está muda, tampoco él abrió la boca. Tras arresto y juicio fue arrebatado, y de sus contemporáneos, ¿quién se preocupa? Fue arrancado de la tierra de los vivos; por las rebeldías de su pueblo ha sido herido; y se puso su sepultura entre los malvados y con los ricos su tumba, por más que no hizo atropello ni hubo engaño en su boca. Mas plugo a Yahveh quebrantarle con dolencias. Si se da a sí mismo en expiación, verá descendencia, alargará sus días, y lo que plazca a Yahveh se cumplirá por su mano. Por las fatigas de su alma, verá luz, se saciará. Por su conocimiento justificará mi Siervo a muchos y las culpas de ellos él soportará. Por eso le daré su parte entre los grandes y con poderosos repartirá despojos, ya que indefenso se entregó a la muerte y con los rebeldes fue contado, cuando él llevó el pecado de muchos, e intercedió por los rebeldes. Grita de júbilo, estéril que no das a luz, rompe en gritos de júbilo y alegría, la que no ha tenido los dolores; que más son los hijos de la abandonada, que los hijos de la casada. [SAOGM]

Τάδε λέγει Κύριος· Ἰδοὺ συνήσει ὁ παῖς μου, καὶ ὑψωθήσεται, καὶ δοξασθήσεται, καὶ μετεωρισθήσεται σφόδρα. Ὃν τρόπον ἐκστήσονται ἐπὶ σὲ πολλοί, οὕτως ἀδοξήσει ἀπὸ τῶν ἀνθρώπων τὸ εἶδός σου, καὶ ἡ δόξα σου ἀπὸ υἱῶν ἀνθρώπων. Οὕτω θαυμάσονται ἔθνη πολλὰ ἐπʼ αὐτῷ, καὶ συνέξουσι βασιλεῖς τὸ στόμα αὐτῶν, ὅτι, οἷς οὐκ ἀνηγγέλη περὶ αὐτοῦ, ὄψονται, καὶ οἳ οὐκ ἀκηκόασι, συνήσουσι. Κύριε, τίς ἐπίστευσε τῇ ἀκοῇ ἡμῶν, καὶ ὁ βραχίων Κυρίου τίνι ἀπεκαλύφθη; Ἀνηγγείλαμεν, ὡς παιδίον ἐναντίον αὐτοῦ, ὡς ῥίζα ἐν γῇ διψώσῃ. Οὐκ ἔστιν εἶδος αὐτῷ, οὐδὲ δόξα, καὶ εἴδομεν αὐτόν, καὶ οὐκ εἶχεν εἶδος, οὐδὲ κάλλος, ἀλλὰ τὸ εἶδος αὐτοῦ ἄτιμον, καὶ ἐκλεῖπον παρὰ πάντας τοὺς υἱοὺς τῶν ἀνθρώπων. Ἄνθρωπος ἐν πληγῇ ὤν, καὶ εἰδὼς φέρειν μαλακίαν, ὅτι ἀπέστραπται τὸ πρόσωπον αὐτοῦ, ἠτιμάσθη καὶ οὐκ ἑλογίσθη. Οὗτος τὰς ἁμαρτίας ἡμῶν φέρει, καὶ περὶ ἡμῶν ὀδυνᾶται, καὶ ἡμεῖς ἑλογισάμεθα αὐτὸν εἶναι ἐν πόνῳ, καὶ ἐν πληγῇ ὑπὸ Θεοῦ, καὶ ἐν κακώσει. Αὐτὸς δὲ ἐτραυματίσθη διὰ τὰς ἁμαρτίας ἡμῶν, καὶ μεμαλάκισται διὰ τὰς ἀνομίας ἡμῶν. Παιδεία εἰρήνης ἡμῶν ἐπʼ αὐτόν, τῷ μώλωπι αὐτοῦ ἡμεῖς ἰάθημεν. Πάντες ὡς πρόβατα ἐπλανήθημεν, ἀνθρωπος τῇ ὁδῷ αὐτοῦ ἐπλανήθη. Καὶ Κύριος παρέδωκεν αὐτὸν ταῖς ἁμαρτίαις ἡμῶν, καὶ αὐτὸς διὰ τὸ κεκακῶσθαι, οὐκ ἀνοίγει τὸ στόμα αὐτοῦ. Ὡς πρόβατον ἐπὶ σφαγὴν ἤχθη, καὶ ὡς ἀμνὸς ἐναντίον τοῦ κείροντος ἄφωνος, οὕτως οὐκ ἀνοίγει τὸ στόμα αὐτοῦ. Ἐν τῇ ταπεινώσει αὐτοῦ, ἡ κρίσις αὐτοῦ ἤρθη, τὴν δὲ γενεὰν αὐτοῦ τίς διηγήσεται; ὅτι αἵρεται ἀπὸ τῆς γῆς ἡ ζωὴ αὐτοῦ, ἀπὸ τῶν ἀνομιῶν τοῦ λαοῦ μου ἤχθη εἰς θάνατον. Καὶ δώσω τοὺς πονηρούς, ἀντὶ τῆς ταφῆς αὐτοῦ, καὶ τοὺς πλουσίους, ἀντὶ τοῦ θανάτου αὐτοῦ, ὅτι ἀνομίαν οὐκ ἐποίησεν, οὐδὲ εὑρέθη δόλος ἐν τῷ στόματι αὐτοῦ, καὶ βούλεται Κύριος καθαρίσαι αὐτὸν ἀπὸ τῆς πληγῆς. Ἐὰν δῶτε περὶ ἁμαρτίας, ἡ ψυχὴ ὑμῶν ὄψεται σπέρμα μακρόβιον, καὶ βούλεται Κύριος ἐν χειρὶ αὐτοῦ ἀφελεῖν ἀπὸ τοῦ πόνου τῆς ψυχῆς αὐτοῦ, δεῖξαι αὐτῷ φῶς, καὶ πλάσαι τῇ συνέσει, δικαιῶσαι δίκαιον, εὖ δουλεύοντα πολλοῖς, καὶ τὰς ἁμαρτίας αὐτῶν αὐτὸς ἀνοίσει. Διὰ τοῦτο αὐτὸς κληρονομήσει πολλούς, καὶ τῶν ἰσχυρῶν μεριεῖ σκῦλα· ἀνθʼ ὧν παρεδόθη εἰς θάνατον ἡ ψυχὴ αὐτοῦ, καὶ ἐν τοῖς ἀνόμοις ἑλογίσθη, καὶ αὐτὸς ἁμαρτίας πολλῶν ἀνήνεγκε, καὶ διὰ τὰς ἁμαρτίας αὐτῶν παρεδόθη. Εὐφράνθητι στεῖρα, ἡ οὐ τίκτουσα, ῥῆξον καὶ βόησον ἡ οὐκ ὠδίνουσα, ὅτι πολλὰ τὰ τέκνα τῆς ἐρήμου μᾶλλον, ἢ τῆς ἐχούσης τὸν ἄνδρα.

Lectura apostólica

Ὁ Ἀπόστολος

Lectura de la primera carta de san Pablo a los Corintios.

Πρὸς Κορινθίους Αʹ Ἐπιστολῆς Παύλου τὸ ἀνάγνωσμα.

1 Co. (1:18-31; 2:1-2)

Αʹ Κορ 1:18 – 31, 2:1 – 2

Hermanos, la predicación de la cruz es una necedad para los que se pierden; mas para los que se salvan - para nosotros - es fuerza de Dios. Porque dice la Escritura: Destruiré la sabiduría de los sabios, e inutilizaré la inteligencia de los inteligentes. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el docto? ¿Dónde el sofista de este mundo? ¿Acaso no entonteció Dios la sabiduría del mundo? De hecho, como el mundo mediante su propia sabiduría no conoció a Dios en su divina sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes mediante la necedad de la predicación. Así, mientras los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría, nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; mas para los llamados, lo mismo judíos que griegos, un Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Porque la necedad divina es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad divina, más fuerte que la fuerza de los hombres. ¡Mirad, hermanos, quiénes habéis sido llamados! No hay muchos sabios según la carne ni muchos poderosos ni muchos de la nobleza. Ha escogido Dios más bien lo necio del mundo para confundir a los sabios. Y ha escogido Dios lo débil del mundo, para confundir lo fuerte. Lo plebeyo y despreciable del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para reducir a la nada lo que es. Para que ningún mortal se gloríe en la presencia de Dios. De él os viene que estéis en Cristo Jesús, al cual hizo Dios para nosotros sabiduría de origen divino, justicia, santificación y redención, a fin de que, como dice la Escritura: El que se gloríe, gloríese en el Señor. Pues yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabiduría a anunciaros el misterio de Dios, pues no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, y éste Crucificado. [SAOGM]

Ἀδελφοί, ὁ λόγος ὁ τοῦ σταυροῦ τοῖς μὲν ἀπολλυμένοις μωρία ἐστί, τοῖς δὲ σῳζομένοις ἡμῖν δύναμις Θεοῦ ἐστι. γέγραπται γάρ· ἀπολῶ τὴν σοφίαν τῶν σοφῶν, καὶ τὴν σύνεσιν τῶν συνετῶν ἀθετήσω. ποῦ σοφός; ποῦ γραμματεύς; ποῦ συζητητὴς τοῦ αἰῶνος τούτου; οὐχὶ ἐμώρανεν ὁ Θεὸς τὴν σοφίαν τοῦ κόσμου τούτου; ἐπειδὴ γὰρ ἐν τῇ σοφίᾳ τοῦ Θεοῦ οὐκ ἔγνω ὁ κόσμος διὰ τῆς σοφίας τὸν Θεόν, εὐδόκησεν ὁ Θεὸς διὰ τῆς μωρίας τοῦ κηρύγματος σῶσαι τοὺς πιστεύοντας. ἐπειδὴ καὶ Ἰουδαῖοι σημεῖον αἰτοῦσι καὶ Ἕλληνες σοφίαν ζητοῦσιν, ἡμεῖς δὲ κηρύσσομεν Χριστὸν ἐσταυρωμένον, Ἰουδαίοις μὲν σκάνδαλον, Ἕλλησι δὲ μωρίαν, αὐτοῖς δὲ τοῖς κλητοῖς, Ἰουδαίοις τε καὶ Ἕλλησι, Χριστὸν Θεοῦ δύναμιν καὶ Θεοῦ σοφίαν· ὅτι τὸ μωρὸν τοῦ Θεοῦ σοφώτερον τῶν ἀνθρώπων ἐστί, καὶ τὸ ἀσθενὲς τοῦ Θεοῦ ἰσχυρότερον τῶν ἀνθρώπων ἐστί. Βλέπετε γὰρ τὴν κλῆσιν ὑμῶν, ἀδελφοί, ὅτι οὐ πολλοὶ σοφοὶ κατὰ σάρκα, οὐ πολλοὶ δυνατοί, οὐ πολλοὶ εὐγενεῖς, ἀλλὰ τὰ μωρὰ τοῦ κόσμου ἐξελέξατο ὁ Θεὸς ἵνα τοὺς σοφοὺς καταισχύνῃ, καὶ τὰ ἀσθενῆ τοῦ κόσμου ἐξελέξατο ὁ Θεὸς ἵνα καταισχύνῃ τὰ ἰσχυρά, καὶ τὰ ἀγενῆ τοῦ κόσμου καὶ τὰ ἐξουθενημένα ἐξελέξατο ὁ Θεός, καὶ τὰ μὴ ὄντα, ἵνα τὰ ὄντα καταργήσῃ, ὅπως μὴ καυχήσηται πᾶσα σὰρξ ἐνώπιον τοῦ Θεοῦ. ἐξ αὐτοῦ δὲ ὑμεῖς ἐστε ἐν Χριστῷ Ἰησοῦ, ὃς ἐγενήθη ἡμῖν σοφία ἀπὸ Θεοῦ, δικαιοσύνη τε καὶ ἁγιασμὸς καὶ ἀπολύτρωσις, ἵνα, καθὼς γέγραπται, ὁ καυχώμενος ἐν Κυρίῳ καυχάσθω. Κἀγὼ ἐλθὼν πρὸς ὑμᾶς, ἀδελφοί, ἦλθον οὐ καθ᾿ ὑπεροχὴν λόγου ἢ σοφίας καταγγέλλων ὑμῖν τὸ μαρτύριον τοῦ Θεοῦ. οὐ γὰρ ἔκρινα τοῦ εἰδέναι τι ἐν ὑμῖν εἰ μὴ Ἰησοῦν Χριστόν, καὶ τοῦτον ἐσταυρωμένον.

Evangelio

Τὸ Εὐαγγέλιον

Great and Holy Friday

Τῇ Ἁγίᾳ καὶ Μεγάλῃ Παρασκευῇ εἰς τὸν Ἑσπερινόν

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

Ἐκ τοῦ κατὰ Ματθαῖον ἁγίου Εὐαγγελίου τὸ ἀνάγνωσμα.

(Matthew 27:1-38, Luke 23:39-43, Matthew 27:39-54, John 19:31-37, Matthew 27:55-61)

Ματθ. 27:1 – 38, Λουκ. 23:39 – 43, Ματθ. 27:39 – 54, Ιω 19:31 – 37, Ματθ. 27:55 – 61

Al amanecer, todos los jefes de los sacerdotes y las autoridades judías celebraron una reunión para decidir la manera de hacer morir a Jesús. Luego lo ataron y lo llevaron para entregárselo a Pilato, el gobernador. Cuando Judas, el traidor, supo que Jesús había sido condenado, se llenó de remordimientos y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los jefes judíos. Les dijo: «He pecado: he entregado a la muerte a un inocente.» Ellos le contestaron: «¿Qué nos importa eso a nosotros? Es asunto tuyo.» Entonces él, arrojando las monedas en el Templo, se marchó y fue a ahorcarse. Los jefes de los sacerdotes recogieron las monedas, pero dijeron: «No se puede echar este dinero en el tesoro del Templo, porque es precio de sangre.» Entonces se pusieron de acuerdo para comprar con aquel dinero el Campo del Alfarero y lo destinaron para cementerio de extranjeros. Por eso ese lugar es llamado Campo de Sangre hasta el día de hoy. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Jeremías: Tomaron las treinta monedas de plata, que fue el precio en que lo tasaron los hijos de Israel, y las dieron por el Campo del Alfarero, tal como el Señor me lo ordenó. Jesús compareció ante el gobernador, y éste comenzó a interrogarlo. Le preguntó: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Jesús contestó: «Tú eres el que lo dice.» Los jefes de los sacerdotes y las autoridades judías lo acusaban, pero Jesús no contestó nada. Pilato le dijo: «¿No oyes todos los cargos que presentan contra ti?» Pero Jesús no dijo ni una palabra, de modo que el gobernador se sorprendió mucho. Con ocasión de la Pascua, el gobernador tenía la costumbre de dejar en libertad a un condenado, a elección de la gente. De hecho el pueblo tenía entonces un detenido famoso, llamado Barrabás. Cuando se juntó toda la gente, Pilato les dijo: «¿A quién quieren que deje libre, a Barrabás o a Jesús, llamado el Cristo?» Porque sabía que le habían entregado a Jesús por envidia. Mientras Pilato estaba en el tribunal, su mujer le mandó a decir: «No te metas con ese hombre porque es un santo, y anoche tuve un sueño horrible por causa de él.» Mientras tanto, los jefes de los sacerdotes y los jefes de los judíos persuadieron al gentío a que pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. Cuando el gobernador volvió a preguntarles: «¿A cuál de los dos quieren que les suelte?», ellos contestaron: «A Barrabás.» Pilato les dijo: «¿Y qué hago con Jesús, llamado el Cristo?» Todos contestaron: «¡Crucifícalo!» Pilato insistió: «¿Qué ha hecho de malo?» Pero ellos gritaban cada vez con más fuerza: «¡Que sea crucificado!» Al darse cuenta Pilato de que no conseguía nada, sino que más bien aumentaba el alboroto, pidió agua y se lavó las manos delante del pueblo. Y les dijo: «Ustedes responderán por su sangre, yo no tengo la culpa.» Y todo el pueblo contestó: «¡Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!» Entonces Pilato les soltó a Barrabás. Mandó azotar a Jesús y lo entregó a los que debían crucificarlo. Los soldados romanos llevaron a Jesús al patio del palacio y reunieron a toda la tropa en torno a él. Le quitaron sus vestidos y le pusieron una capa de soldado de color rojo. Después le colocaron en la cabeza una corona que habían trenzado con espinos y en la mano derecha le pusieron una caña. Doblaban la rodilla ante Jesús y se burlaban de él, diciendo: «¡Viva el rey de los judíos!» Le escupían en la cara, y con la caña le golpeaban en la cabeza. Cuando terminaron de burlarse de él, le quitaron la capa de soldado, le pusieron de nuevo sus ropas y lo llevaron a crucificar. Por el camino se encontraron con un hombre de Cirene, llamado Simón, y le obligaron a que cargara con la cruz de Jesús. Cuando llegaron al lugar que se llama Gólgota (o Calvario), o sea, «calavera», le dieron a beber vino mezclado con hiel. Jesús lo probó, pero no lo quiso beber. Allí lo crucificaron y después se repartieron entre ellos la ropa de Jesús, echándola a suertes. Luego se sentaron a vigilarlo. Encima de su cabeza habían puesto un letrero con el motivo de su condena, en el que se leía: «Este es Jesús, el rey de los judíos.» También crucificaron con él a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Uno de los malhechores que estaban crucificados con Jesús lo insultaba: «¿No eres tú el Mesías? ¡Sálvate a ti mismo y también a nosotros.» Pero el otro lo reprendió diciendo: «¿No temes a Dios tú, que estás en el mismo suplicio? Nosotros lo hemos merecido y pagamos por lo que hemos hecho, pero éste no ha hecho nada malo.» Y añadió: «Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu Reino.» Jesús le respondió: «En verdad te digo que hoy mismo estarás conmigo en el paraíso.» Los que pasaban por allí lo insultaban; movían la cabeza y decían: «¡Vaya! ¡Tú que destruyes el Templo y lo levantas de nuevo en tres días! Si eres el Hijo de Dios, líbrate del suplicio y baja de la cruz.» Los jefes de los sacerdotes, los jefes de los judíos y los maestros de la Ley también se burlaban de él. Decían: «¡Ha salvado a otros y no es capaz de salvarse a sí mismo! ¡Que baje de la cruz el Rey de Israel y creeremos en él! Ha puesto su confianza en Dios. Si Dios lo ama, que lo salve, pues él mismo dijo: Soy hijo de Dios.» Hasta los ladrones que habían sido crucificados con él lo insultaban. Desde el mediodía hasta las tres de la tarde todo el país se cubrió de tinieblas. A eso de las tres, Jesús gritó con fuerza: Elí, Elí, lamá sabactani, que quiere decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» Al oírlo, algunos de los presentes decían: «Está llamando a Elías.» Uno de ellos corrió, tomó una esponja, la empapó en vinagre y la puso en la punta de una caña para darle de beber. Los otros le decían: «Déjalo, veamos si viene Elías a salvarlo.» Pero nuevamente Jesús dio un fuerte grito y entregó su espíritu. En ese mismo instante la cortina del Santuario se rasgó de arriba abajo, en dos partes. La tierra tembló, las rocas se partieron, los sepulcros se abrieron y resucitaron varias personas santas que habían llegado ya al descanso. Estas salieron de las sepulturas después de la resurrección de Jesús, fueron a la Ciudad Santa y se aparecieron a mucha gente. El capitán y los soldados que custodiaban a Jesús, al ver el temblor y todo lo que estaba pasando, se llenaron de terror y decían: «Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.» Como era el día de la Preparación de la Pascua, los judíos no querían que los cuerpos quedaran en la cruz durante el sábado, pues aquel sábado era un día muy solemne. Pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas a los crucificados y retiraran los cuerpos. Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas de los dos que habían sido crucificados con Jesús. Pero al llegar a Jesús vieron que ya estaba muerto, y no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le abrió el costado con la lanza, y al instante salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio. Su testimonio es verdadero, y Aquél sabe que dice la verdad. Y da este testimonio para que también ustedes crean. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura que dice: No le quebrarán ni un solo hueso. Y en otro texto dice: Contemplarán al que traspasaron. También estaban allí, observándolo todo, algunas mujeres que desde Galilea habían seguido a Jesús para servirlo. Entre ellas estaban María Magdalena, María, madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo. Siendo ya tarde, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también se había hecho discípulo de Jesús. Se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, y el gobernador ordenó que se lo entregaran. José tomó entonces el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia y lo colocó en el sepulcro nuevo que se había hecho excavar en la roca. Después hizo rodar una gran piedra sobre la entrada del sepulcro y se fue. Mientras tanto, María Magdalena y la otra María estaban allí, sentadas frente al sepulcro. [SAOGM]

Τῷ καιρῷ ἐκείνῳ, συμβούλιον ἔλαβον πάντες οἱ ἀρχιερεῖς καὶ οἱ πρεσβύτεροι τοῦ λαοῦ κατὰ τοῦ Ἰησοῦ ὥστε θανατῶσαι αὐτόν· καὶ δήσαντες αὐτὸν ἀπήγαγον καὶ παρέδωκαν αὐτὸν Ποντίῳ Πιλάτῳ τῷ ἡγεμόνι. Τότε ἰδὼν Ἰούδας ὁ παραδιδοὺς αὐτὸν ὅτι κατεκρίθη, μεταμεληθεὶς ἀπέστρεψε τὰ τριάκοντα ἀργύρια τοῖς ἀρχιερεῦσι καὶ τοῖς πρεσβυτέροις λέγων· ἥμαρτον παραδοὺς αἷμα ἀθῷον. οἱ δὲ εἶπον· τί πρὸς ἡμᾶς; σὺ ὄψει. καὶ ῥίψας τὰ ἀργύρια ἐν τῷ ναῷ ἀνεχώρησε, καὶ ἀπελθὼν ἀπήγξατο. οἱ δὲ ἀρχιερεῖς λαβόντες τὰ ἀργύρια εἶπον· οὐκ ἔξεστι βαλεῖν αὐτὰ εἰς τὸν κορβανᾶν, ἐπεὶ τιμὴ αἵματός ἐστι. συμβούλιον δὲ λαβόντες ἠγόρασαν ἐξ αὐτῶν τὸν ἀγρὸν τοῦ κεραμέως εἰς ταφὴν τοῖς ξένοις· διὸ ἐκλήθη ὁ ἀγρὸς ἐκεῖνος ἀγρὸς αἵματος ἕως τῆς σήμερον. τότε ἐπληρώθη τὸ ῥηθὲν διὰ Ἱερεμίου τοῦ προφήτου λέγοντος· καὶ ἔλαβον τὰ τριάκοντα ἀργύρια, τὴν τιμὴν τοῦ τετιμημένου ὃν ἐτιμήσαντο ἀπὸ υἱῶν Ἰσραήλ, καὶ ἔδωκαν αὐτὰ εἰς τὸν ἀγρὸν τοῦ κεραμέως, καθὰ συνέταξέ μοι Κύριος. Ὁ δὲ Ἰησοῦς ἔστη ἔμπροσθεν τοῦ ἡγεμόνος· καὶ ἐπηρώτησεν αὐτὸν ὁ ἡγεμὼν λέγων· σὺ εἶ ὁ βασιλεὺς τῶν Ἰουδαίων; ὁ δὲ Ἰησοῦς ἔφη αὐτῷ· σὺ λέγεις. καὶ ἐν τῷ κατηγορεῖσθαι αὐτὸν ὑπὸ τῶν ἀρχιερέων καὶ τῶν πρεσβυτέρων οὐδὲν ἀπεκρίνατο. τότε λέγει αὐτῷ ὁ Πιλᾶτος· οὐκ ἀκούεις πόσα σου καταμαρτυροῦσι; καὶ οὐκ ἀπεκρίθη αὐτῷ πρὸς οὐδὲ ἓν ρῆμα, ὥστε θαυμάζειν τὸν ἡγεμόνα λίαν. Κατὰ δὲ ἑορτὴν εἰώθει ὁ ἡγεμὼν ἀπολύειν ἕνα τῷ ὄχλῳ δέσμιον, ὃν ἤθελον. εἶχον δὲ τότε δέσμιον ἐπίσημον λεγόμενον Βαραββᾶν. συνηγμένων οὖν αὐτῶν εἶπεν αὐτοῖς ὁ Πιλᾶτος· τίνα θέλετε ἀπολύσω ὑμῖν; Βαραββᾶν ἢ Ἰησοῦν τὸν λεγόμενον Χριστόν; ᾔδει γὰρ ὅτι διὰ φθόνον παρέδωκαν αὐτόν. Καθημένου δὲ αὐτοῦ ἐπὶ τοῦ βήματος ἀπέστειλε πρὸς αὐτὸν ἡ γυνὴ αὐτοῦ λέγουσα· μηδὲν σοὶ καὶ τῷ δικαίῳ ἐκείνῳ· πολλὰ γὰρ ἔπαθον σήμερον κατ᾿ ὄναρ δι᾿ αὐτόν. Οἱ δὲ ἀρχιερεῖς καὶ οἱ πρεσβύτεροι ἔπεισαν τοὺς ὄχλους ἵνα αἰτήσωνται τὸν Βαραββᾶν, τὸν δὲ Ἰησοῦν ἀπολέσωσιν. ἀποκριθεὶς δὲ ὁ ἡγεμὼν εἶπεν αὐτοῖς· τίνα θέλετε ἀπὸ τῶν δύο ἀπολύσω ὑμῖν; οἱ δὲ εἶπον· Βαραββᾶν. λέγει αὐτοῖς ὁ Πιλᾶτος· τί οὖν ποιήσω Ἰησοῦν τὸν λεγόμενον Χριστόν; λέγουσιν αὐτῷ πάντες· σταυρωθήτω. ὁ δὲ ἡγεμὼν ἔφη· τί γὰρ κακὸν ἐποίησεν; οἱ δὲ περισσῶς ἔκραζον λέγοντες· σταυρωθήτω. ἰδὼν δὲ ὁ Πιλᾶτος ὅτι οὐδὲν ὠφελεῖ, ἀλλὰ μᾶλλον θόρυβος γίνεται, λαβὼν ὕδωρ ἀπενίψατο τὰς χεῖρας ἀπέναντι τοῦ ὄχλου λέγων· ἀθῷός εἰμι ἀπὸ τοῦ αἵματος τοῦ δικαίου τούτου· ὑμεῖς ὄψεσθε. καὶ ἀποκριθεὶς πᾶς ὁ λαὸς εἶπε· τὸ αἷμα αὐτοῦ ἐφ᾿ ἡμᾶς καὶ ἐπὶ τὰ τέκνα ἡμῶν. τότε ἀπέλυσεν αὐτοῖς τὸν Βαραββᾶν, τὸν δὲ Ἰησοῦν φραγελλώσας παρέδωκεν ἵνα σταυρωθῇ. Τότε οἱ στρατιῶται τοῦ ἡγεμόνος παραλαβόντες τὸν Ἰησοῦν εἰς τὸ πραιτώριον συνήγαγον ἐπ᾿ αὐτὸν ὅλην τὴν σπεῖραν· καὶ ἐκδύσαντες αὐτὸν περιέθηκαν αὐτῷ χλαμύδα κοκκίνην, καὶ πλέξαντες στέφανον ἐξ ἀκανθῶν ἐπέθηκαν ἐπὶ τὴν κεφαλὴν αὐτοῦ καὶ κάλαμον ἐπὶ τὴν δεξιὰν αὐτοῦ, καὶ γονυπετήσαντες ἔμπροσθεν αὐτοῦ ἐνέπαιζον αὐτῷ λέγοντες· χαῖρε ὁ βασιλεὺς τῶν Ἰουδαίων· καὶ ἐμπτύσαντες εἰς αὐτὸν ἔλαβον τὸν κάλαμον καὶ ἔτυπτον εἰς τὴν κεφαλὴν αὐτοῦ. καὶ ὅτε ἐνέπαιξαν αὐτῷ, ἐξέδυσαν αὐτὸν τὴν χλαμύδα καὶ ἐνέδυσαν αὐτὸν τὰ ἱμάτια αὐτοῦ, καὶ ἀπήγαγον αὐτὸν εἰς τὸ σταυρῶσαι. Ἐξερχόμενοι δὲ εὗρον ἄνθρωπον Κυρηναῖον ὀνόματι Σίμωνα· τοῦτον ἠγγάρευσαν ἵνα ἄρῃ τὸν σταυρὸν αὐτοῦ. Καὶ ἐλθόντες εἰς τόπον λεγόμενον Γολγοθᾶ, ὅ ἐστι λεγόμενος κρανίου τόπος, ἔδωκαν αὐτῷ πιεῖν ὄξος μετὰ χολῆς μεμιγμένον· καὶ γευσάμενος οὐκ ἤθελε πιεῖν. σταυρώσαντες δὲ αὐτὸν διεμερίσαντο τὰ ἱμάτια αὐτοῦ βαλόντες κλῆρον, καὶ καθήμενοι ἐτήρουν αὐτὸν ἐκεῖ. καὶ ἐπέθηκαν ἐπάνω τῆς κεφαλῆς αὐτοῦ τὴν αἰτίαν αὐτοῦ γεγραμμένην· οὗτός ἐστιν Ἰησοῦς ὁ βασιλεὺς τῶν Ἰουδαίων. Τότε σταυροῦνται σὺν αὐτῷ δύο λῃσταί, εἷς ἐκ δεξιῶν καὶ εἷς ἐξ εὐωνύμων. Εἷς δὲ τῶν κρεμασθέντων κακούργων ἐβλασφήμει αὐτὸν λέγων· εἰ σὺ εἶ ὁ Χριστός, σῶσον σεαυτὸν καὶ ἡμᾶς. ἀποκριθεὶς δὲ ὁ ἕτερος ἐπετίμα αὐτῷ λέγων· οὐδὲ φοβῇ σὺ τὸν Θεόν, ὅτι ἐν τῷ αὐτῷ κρίματι εἶ; καὶ ἡμεῖς μὲν δικαίως· ἄξια γὰρ ὧν ἐπράξαμεν ἀπολαμβάνομεν· οὗτος δὲ οὐδὲν ἄτοπον ἔπραξε. καὶ ἔλεγε τῷ Ἰησοῦ· μνήσθητί μου, Κύριε, ὅταν ἔλθῃς ἐν τῇ βασιλείᾳ σου. καὶ εἶπεν αὐτῷ ὁ Ἰησοῦς· ἀμὴν λέγω σοι, σήμερον μετ᾿ ἐμοῦ ἔσῃ ἐν τῷ παραδείσῳ. Οἱ δὲ παραπορευόμενοι ἐβλασφήμουν αὐτὸν κινοῦντες τὰς κεφαλὰς αὐτῶν καὶ λέγοντες· ὁ καταλύων τὸν ναὸν καὶ ἐν τρισὶν ἡμέραις οἰκοδομῶν! σῶσον σεαυτόν· εἰ υἱὸς εἶ τοῦ Θεοῦ, κατάβηθι ἀπὸ τοῦ σταυροῦ. ὁμοίως δὲ καὶ οἱ ἀρχιερεῖς ἐμπαίζοντες μετὰ τῶν γραμματέων καὶ πρεσβυτέρων καὶ Φαρισαίων ἔλεγον· ἄλλους ἔσωσεν, ἑαυτὸν οὐ δύναται σῶσαι· εἰ βασιλεὺς Ἰσραήλ ἐστι, καταβάτω νῦν ἀπὸ τοῦ σταυροῦ καὶ πιστεύσομεν ἐπ᾿ αὐτῷ· πέποιθεν ἐπὶ τὸν Θεόν, ῥυσάσθω νῦν αὐτόν, εἰ θέλει αὐτόν· εἶπε γὰρ ὅτι Θεοῦ εἰμι υἱός. τὸ δ᾿ αὐτὸ καὶ οἱ λῃσταὶ οἱ συσταυρωθέντες αὐτῷ ὠνείδιζον αὐτόν. Ἀπὸ δὲ ἕκτης ὥρας σκότος ἐγένετο ἐπὶ πᾶσαν τὴν γῆν ἕως ὥρας ἐνάτης. περὶ δὲ τὴν ἐνάτην ὥραν ἀνεβόησεν ὁ Ἰησοῦς φωνῇ μεγάλῃ λέγων· ἠλὶ ἠλί, λιμᾶ σαβαχθανί; τοῦτ᾿ ἔστι, Θεέ μου Θεέ μου, ἱνατί με ἐγκατέλιπες; τινὲς δὲ τῶν ἐκεῖ ἑστώτων ἀκούσαντες ἔλεγον ὅτι Ἠλίαν φωνεῖ οὗτος. καὶ εὐθέως δραμὼν εἷς ἐξ αὐτῶν καὶ λαβὼν σπόγγον πλήσας τε ὄξους καὶ περιθεὶς καλάμῳ ἐπότιζεν αὐτόν. οἱ δὲ λοιποὶ ἔλεγον· ἄφες ἴδωμεν εἰ ἔρχεται Ἠλίας σώσων αὐτόν. ὁ δὲ Ἰησοῦς πάλιν κράξας φωνῇ μεγάλῃ ἀφῆκε τὸ πνεῦμα. Καὶ ἰδοὺ τὸ καταπέτασμα τοῦ ναοῦ ἐσχίσθη εἰς δύο ἀπὸ ἄνωθεν ἕως κάτω, καὶ ἡ γῆ ἐσείσθη καὶ αἱ πέτραι ἐσχίσθησαν, καὶ τὰ μνημεῖα ἀνεῴχθησαν καὶ πολλὰ σώματα τῶν κεκοιμημένων ἁγίων ἠγέρθη, καὶ ἐξελθόντες ἐκ τῶν μνημείων, μετὰ τὴν ἔγερσιν αὐτοῦ εἰσῆλθον εἰς τὴν ἁγίαν πόλιν καὶ ἐνεφανίσθησαν πολλοῖς. Ὁ δὲ ἑκατόνταρχος καὶ οἱ μετ᾿ αὐτοῦ τηροῦντες τὸν Ἰησοῦν, ἰδόντες τὸν σεισμὸν καὶ τὰ γενόμενα ἐφοβήθησαν σφόδρα λέγοντες· ἀληθῶς Θεοῦ υἱὸς ἦν οὗτος. Οἱ οὖν Ἰουδαῖοι, ἵνα μὴ μείνῃ ἐπὶ τοῦ σταυροῦ τὰ σώματα ἐν τῷ σαββάτῳ, ἐπεὶ παρασκευὴ ἦν· ἦν γὰρ μεγάλη ἡ ἡμέρα ἐκείνη τοῦ σαββάτου· ἠρώτησαν τὸν Πιλᾶτον ἵνα κατεαγῶσιν αὐτῶν τὰ σκέλη, καὶ ἀρθῶσιν. ἦλθον οὖν οἱ στρατιῶται, καὶ τοῦ μὲν πρώτου κατέαξαν τὰ σκέλη καὶ τοῦ ἄλλου τοῦ συσταυρωθέντος αὐτῷ· ἐπὶ δὲ τὸν Ἰησοῦν ἐλθόντες ὡς εἶδον αὐτὸν ἤδη τεθνηκότα, οὐ κατέαξαν αὐτοῦ τὰ σκέλη, ἀλλ᾽ εἷς τῶν στρατιωτῶν λόγχῃ αὐτοῦ τὴν πλευρὰν ἔνυξε, καὶ εὐθέως ἐξῆλθεν αἷμα καὶ ὕδωρ. καὶ ὁ ἑωρακὼς μεμαρτύρηκε, καὶ ἀληθινὴ αὐτοῦ ἐστιν ἡ μαρτυρία, κἀκεῖνος οἶδεν ὅτι ἀληθῆ λέγει, ἵνα καὶ ὑμεῖς πιστεύσητε. ἐγένετο γὰρ ταῦτα, ἵνα ἡ γραφὴ πληρωθῇ, ὀστοῦν οὐ συντριβήσεται αὐτοῦ. καὶ πάλιν ἑτέρα γραφὴ λέγει· ὄψονται εἰς ὃν ἐξεκέντησαν. Ἦσαν δὲ ἐκεῖ καὶ γυναῖκες πολλαὶ ἀπὸ μακρόθεν θεωροῦσαι, αἵτινες ἠκολούθησαν τῷ Ἰησοῦ ἀπὸ τῆς Γαλιλαίας διακονοῦσαι αὐτῷ· ἐν αἷς ἦν Μαρία ἡ Μαγδαληνή, καὶ Μαρία ἡ τοῦ Ἰακώβου καὶ Ἰωσῆ μήτηρ, καὶ ἡ μήτηρ τῶν υἱῶν Ζεβεδαίου. Ὀψίας δὲ γενομένης ἦλθεν ἄνθρωπος πλούσιος ἀπὸ Ἀριμαθαίας, τοὔνομα Ἰωσήφ, ὃς καὶ αὐτὸς ἐμαθήτευσε τῷ Ἰησοῦ· οὗτος προσελθὼν τῷ Πιλάτῳ ᾐτήσατο τὸ σῶμα τοῦ Ἰησοῦ. τότε ὁ Πιλᾶτος ἐκέλευσεν ἀποδοθῆναι τὸ σῶμα. καὶ λαβὼν τὸ σῶμα ὁ Ἰωσὴφ ἐνετύλιξεν αὐτὸ σινδόνι καθαρᾷ, καὶ ἔθηκεν αὐτὸ ἐν τῷ καινῷ αὐτοῦ μνημείῳ ὃ ἐλατόμησεν ἐν τῇ πέτρᾳ, καὶ προσκυλίσας λίθον μέγαν τῇ θύρᾳ τοῦ μνημείου ἀπῆλθεν. Ἦν δὲ ἐκεῖ Μαρία ἡ Μαγδαληνὴ καὶ ἡ ἄλλη Μαρία, καθήμεναι ἀπέναντι τοῦ τάφου.



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Ὁ λαὸς ἵσταται διὰ τὴν ἀνάγνωσιν τοῦ Συναξαρίου.

Sinasario

Συναξάριον

Del menaion.

Τοῦ Μηναίου.

El 18 de abril conmemoramos a nuestro justo padre Juan, discípulo de S. Gregorio del Decapolita.

Τῇ ΙΗʹ τοῦ αὐτοῦ μηνός, μνήμη τοῦ Ὁσίου Πατρὸς ἡμῶν Ἰωάννου, μαθητοῦ τοῦ Ἁγίου Γρηγορίου τοῦ Δεκαπολίτου.

Del Triodio.

Τοῦ Τριῳδίου.

El viernes Santo, conmemoramos la sagrada y temerária Pasión redentora de nuestro Señor y Salvador Jesús Cristo; es decir, los escupitajos, las bofetadas, los cardenales, la ignominia, las mofas, el manto de grama, la caña, la esponja, el vinagre, los clavos, la lanza y en especial la Cruz y la muerte que recibió voluntariamente por nosotros. También celebramos la confesión de salvación del ladrón agradecido que fue crucificado com Él.

Τῇ ἁγίᾳ καὶ μεγάλῃ Παρασκευῇ, τὰ ἅγια καὶ σωτήρια καὶ φρικτὰ Πάθη τοῦ Κυρίου καὶ Θεοῦ καὶ Σωτῆρος ἡμῶν Ἰησοῦ Χριστοῦ ἐπιτελοῦμεν, τοὺς ἐμπτυσμούς, τὰ ῥαπίσματα, τὰ κολαφίσματα, τὰς ὕβρεις, τοὺς γέλωτας, τὴν πορφυρᾶν χλαίναν, τὸν κάλαμον, τὸν σπόγγον, τὸ ὄξος, τοὺς ἥλους, τὴν λόγχην, καὶ πρὸ πάντων, τὸν σταυρόν, καὶ τὸν θάνατον, ἃ διʼ ἡμᾶς ἑκὼν κατεδέξατο, ἔτι δὲ καὶ τὴν τοῦ εὐγνώμονος Λῃστοῦ, τοῦ συσταυρωθέντος αὐτῷ, σωτήριον ἐν τῷ Σταυρῷ ὁμολογίαν.

Stijos de la crucifixión

Στίχοι εἰς τὴν Σταύρωσιν

Tú eres un Dios vivo, aunque estabas sin vida sobre el madero. Oh cadáver desnudo, Tú eres la Palabra del Dios vivo.

Ζῶν εἶ Θεὸς σύ, καὶ νεκρωθεὶς ἐν ξύλῳ, Ὦ νεκρὲ γυμνέ, καὶ Θεοῦ ζῶντος Λόγε.

Stijos del ladrón arrepentido

Ἕτεροι εἰς τὸν εὐγνώμονα Λῃστήν.

El ladrón abrió las puertas cerradas del Edén, con las palabras “Acuérdate de mí”.

Κεκλεισμένας ἤνοιξε τῆς Ἐδὲμ πύλας, Βαλὼν ὁ Λῃστὴς κλεῖδα τό, Μνήσθητί μου.

Por tanto, oh Cristo Dios nuestro, por tu infinita compasión por nosotros; por amor, ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén.

Τῇ ὑπερφυεῖ καὶ περὶ ἡμᾶς παναπείρῳ σου εὐσπλαγχνίᾳ, Χριστὲ ὁ Θεός, ἐλέησον ἡμᾶς. Ἀμήν.

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Normas de Ayuno

Κανόνας Νηστείας

Ayuno estricto. Nos abstenemos de consumir todo tipo de carne, pescados, aceite, vino, productos lácteos, y huevos.

Νηστεία.

Es Semana Santa.

Εἶναι ἡ Μ. Ἑβδομάδα.