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Triodion - Semana Santa
Gran Sábado Santo
Servicio de Lamentación ante la Tumba, llevado a cabo el viernes por la noche
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Ordinario de Maitines
SACERDOTE
Bendito sea nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
LECTOR: Amén.
SACERDOTE
Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.
Rey Celestial, Consolador, Espíritu de Verdad, que estás en todo lugar y que todo lo llenas, Tesoro de bienes y Dador de la vida, ven y toma tu morada entre nosotros, purifícanos de toda mancha, y salva, Tú que eres bueno, nuestras almas.
LECTOR: Amén.
Trisagio.
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
SACERDOTE
Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
LECTOR: Amén.
Salva Señor a tu pueblo y bendice tu heredad; concede la victoria a los cristianos ortodoxos sobre sus adversarios, y preserva a los que te pertenecen, por el poder de tu Cruz.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Tú que, voluntariamente ascendiste a la Cruz, concede tus compasiones, Cristo Dios, al pueblo nuevo que lleva tu nombre. Alegra con tu poder a los cristianos ortodoxos, concediéndoles victorias sobre sus adversarios. Teniendo tu alianza en el combate, tú arma de paz, trofeo invencible.
Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Buena y alabadísima Theotokos, nuestra temible e infalible protección, no desprecies nuestras súplicas, confirma el vivir de los ortodoxos, salva a tu pueblo y concédele la victoria que proviene de lo alto, Tú que diste a luz a Dios, oh única bendita.
SACERDOTE
Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.
CORO
Señor, ten piedad. (3 veces)
SACERDOTE
También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.
CORO
Señor, ten piedad. (3 veces)
SACERDOTE
También suplicamos por nuestro arzobispo (N.), y por toda nuestra hermandad en Cristo.
CORO
Señor, ten piedad. (3 veces)
SACERDOTE
Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO
Amén. En el nombre del Señor, bendice, Padre.
SACERDOTE
Gloria a la santa, consubstancial, vivificadora e indivisible Trinidad, eternamente, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
CORO
Amén.
LECTOR
Hexasalmos
Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz y buena voluntad a los hombres. (3 veces)
Señor abre mis labios y mi boca proclamará tu alabanza. (2 veces)
Salmo 3
Señor, cuántos son mis enemigos, cuántos se levantan contra mí; cuántos dicen de mí: “ya no lo protege Dios”. Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria, tú mantienes alta mi cabeza. Si grito invocando al Señor, El me escucha desde su monte santo. Puedo acostarme y dormir y despertar: el Señor me sostiene. No temeré al pueblo innumerable que acampa a mí alrededor. Levántate, Señor; sálvame, Dios mío: tú golpeaste a mis enemigos en la mejilla, rompiste los dientes de los malvados. De ti, Señor, viene la salvación y la bendición sobre tu pueblo.
Yo me dormí y tuve profundo sueño y me levanté porque el Señor me protegerá. [CA-SAOGM]
Salmo 37 (38)
Señor, no me corrijas con ira, no me castigues con cólera; tus flechas se me han clavado, tu mano pesa sobre mí; no hay parte ilesa en mi carne a causa de tu furor, no tienen descanso mis huesos a causa de mis pecados; mis culpas sobrepasan mi cabeza, son un peso superior a mis fuerzas; mis llagas están podridas y supuran por causa de mi insensatez; voy encorvado y encogido, todo el día camino sombrío. Tengo las espaldas ardiendo, no hay parte ilesa en mi carne; estoy agotado, deshecho del todo; rujo con más fuerza que un león. Señor mío, todas mis ansias están en tu presencia, no se te ocultan mis gemidos; siento palpitar mi corazón, me abandonan las fuerzas, y me falta hasta la luz de los ojos. Mis amigos y compañeros se alejan de mí, mis parientes se quedan a distancia; me tienden lazos los que atentan contra mí, los que desean mi daño me amenazan de muerte, todo el día murmuran traiciones. Pero yo, como un sordo, no oigo; como un mudo no abro la boca; soy como uno que no oye y no puede replicar. En ti, Señor, espero, y tú me escucharás, Señor, Dios mío; esto pido: que no se alegren por mi causa, que, cuando resbale mí pie, no canten triunfo. Porque yo estoy a punto de caer, y mi pena no se aparta de mí: yo confieso mi culpa, me aflige mi pecado. Mis enemigos mortales son poderosos, son muchos los que me aborrecen sin razón, los que me pagan males por bienes, los que me atacan cuando procuro el bien. No me abandones, Señor; Dios mío, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación.
No me abandones, Señor; Dios mío, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación. [CA-SAOGM]
Salmo 62 (63)
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. ¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. Pero los que buscan mi perdición bajarán a lo profundo de la tierra; serán entregados a la espada, y echados como pasto a las raposas. Y el rey se alegrará con Dios, se felicitarán los que juran por su nombre, cuando tapen la boca a los traidores.
Velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo. Mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. [CA-SAOGM]
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. (3 veces)
Señor, ten piedad. (3 veces)
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 87 (88)
Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; llegue hasta ti mi súplica, inclina mi oído a mi clamor. Porque mi alma está colmada de desdichas, y mi vida está al borde del abismo; ya me cuentan con los que bajan a la fosa, soy como un inválido. Tengo mi cama entre los muertos, como los caídos que yacen en el sepulcro, de los cuales ya no guardas memoria, porque fueron arrancados de tu mano. Me has colocado en lo hondo de la fosa, en las tinieblas del fondo; tú cólera pesa sobre mí, me echas encima todas tus olas. Has alejado de mí a mis conocidos, me has hecho repugnante para ellos: encerrado, no puedo salir, y los ojos se me nublan de pesar. Todo el día te estoy invocando, tendiendo las manos hacia ti. ¿Harás tú maravillas por los muertos? ¿Se alzarán las sombras para darte gracias? ¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia, o tu fidelidad en el reino de la muerte? ¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla, o tu justicia en el país del olvido? Pero yo te pido auxilio, por la mañana irá a tu encuentro mi súplica. ¿Por qué, Señor, me rechazas, y me escondes tu rostro? Desde niño fui desgraciado y enfermo, me doblo bajo el peso de tus terrores, pasó sobre mí tu incendio, tus espantos me han consumido: me rodean como las aguas todo el día, me envuelven todos a una; alejaste de mí amigos y compañeros: mi compañía son las tinieblas.
Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; llegue hasta ti mi súplica, inclina mi oído a mi clamor. [CA-SAOGM]
Salmo 102 (103)
Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. El perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; el rescata tu vida de la fosa, y te colma de gracia y de ternura; el sacia de bienes tus anhelos, y como un águila se renueva tu juventud. El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos; enseñó sus caminos a Moisés y sus hazañas a los hijos de Israel. El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia; no está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo; no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas. Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre sus fieles; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por sus fieles; porque él conoce nuestra masa, se acuerda de que somos barro. Los días del hombre duran lo que la hierba, florecen como flor del campo, que el viento la roza, y ya no existe, su terreno no volverá a verla. Pero la misericordia del Señor dura siempre, su justicia pasa de hijos a nietos: para los que guardan la alianza y recitan y cumplen sus mandatos. El Señor puso en el cielo su trono, su soberanía gobierna el universo. bendecid al Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a la voz de su palabra. Bendecid al Señor, ejércitos suyos, servidores que cumplís sus deseos. Bendecid al Señor, todas sus obras, en todo lugar de su señorío. ¡Bendice, alma mía, al Señor!
En todos los lugares de su señorío. ¡Bendice, alma mía, al Señor! [CA-SAOGM]
Salmo 142 (143)
Escucha, Señor, mi oración, y presta oído a mi súplica; respóndeme leal, por tu justicia. No entres en pleito con tu siervo, pues no hay ser vivo justo ante ti. Me persigue a muerte el enemigo, aplasta mi vida contra el suelo; me obliga a vivir entre tinieblas, como los que han muerto para siempre. Ya se apaga el aliento en mí, mi corazón por dentro enmudece. Recuerdo los días de antaño, medito todas tus acciones, pondero las obras de tus manos; hacia ti tiendo mis manos, como tierra sedienta de ti. Pausa. ¡Respóndeme pronto, Señor, que ya me falta el aliento; no escondas tu rostro lejos de mí, pues sería como los que bajan a la fosa! Hazme sentir tu amor por la mañana, pues yo cuento contigo; muéstrame el camino que he de seguir, pues estoy pendiente de ti. Líbrame de mis enemigos, Señor, pues busco refugio en ti; enséñame a cumplir tu voluntad, tú, que eres mi Dios; tu espíritu, que es bueno, me guíe por una tierra llana. Por tu nombre, Señor, dame la vida, por tu justicia, líbrame de la angustia; por tu amor, aniquila a mis enemigos. Pierde a todos mis opresores, porque yo soy tu servidor.
Óyeme Señor, en tu verdad y no entres en juicio con tu siervo.
Óyeme Señor, en tu verdad y no entres en juicio con tu siervo.
Tu Espíritu, que es bueno, me guiará a tierra de rectitud. [CA-SAOGM]
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.
(entonado)
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. La esperanza nuestra, oh Señor, gloria a ti.
SACERDOTE
En paz, roguemos al Señor.
CORO (después de cada petición)
Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por la paz de lo alto y por la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.
Por la paz del mundo entero, la estabilidad de las santas Iglesias de Dios y la unión de todos, roguemos al Señor.
Por esta santa morada y por todos los que en ella entran con fe, devoción y temor de Dios, roguemos al Señor.
Por los cristianos piadosos y ortodoxos, roguemos al Señor.
Por nuestro arzobispo (N.), el honorable presbiterado y el diaconado en Cristo; por todo el clero y el pueblo, roguemos al Señor.
Por nuestra piadosa nación, por toda autoridad y poder roguemos al Señor.
Por esta ciudad (Monasterio, Pueblo, o Isla), por toda ciudad y país, y por los fieles que en ellos habitan, roguemos al Señor.
Por un clima benéfico, por la abundancia de los frutos de la tierra y por tiempos pacíficos, roguemos al Señor.
Por quienes viajan por mar, tierra o aire, por los enfermos, los afligidos, los cautivos y por su salvación, roguemos al Señor.
Por nuestra liberación de toda tribulación, ira, peligro y necesidad, roguemos al Señor.
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE
Pues a ti se debe toda gloria, honor y adoración: al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
CORO
Tono 2.
Dios es el Señor, se nos ha revelado. Bendito él que viene en el nombre del Señor. [SAOGM]
Verso 1: Confiesen al Señor porque es bueno, pues eterna es su misericordia.
Verso 2: Todas las gentes me cercaron y con el nombre de Dios me he defendido de ellos.
Verso 3: Por el Señor ha sido hecho esto y es maravilloso a nuestros ojos.
Apolitiquios. Tono 2.
El noble José, habiendo descendido de la cruz tu cuerpo inmaculado, lo envolvió con un lienzo limpio y lo ungió con preciosos perfumes y lo colocó en un sepulcro nuevo. [SAOGM]
Gloria.
Cuando descendiste a la muerte, Vida Inmortal, entonces diste muerte al Hades con el esplendor de tu divinidad. Y cuando a los muertos levantaste, de las entrañas de la tierra, todas las potestades celestiales exclamaron: ¡Dador de la Vida, Cristo nuestro Dios, gloria a Ti! [SAOGM]
Ahora y siempre.
A las mujeres miróforas que estaban junto al sepulcro, el ángel les clamaba: la mirra es adecuada para los mortales; Cristo sin embargo, se ha mostrado ajeno a la corrupción. [SAOGM]
SACERDOTE
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE
Porque tuyo es el poder, y tuyos son el reino, la fuerza y la gloria; del Padre y del Hijo y del Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
CORO
Catisma 1.
Tono 1.
Con una sábana limpia y con aromas divinos, tu venerable cuerpo fue pedido a Pilatos, perfumado y colocado en una tumba nueva. Entonces muy de temprano las mujeres Miróforas clamaron: muéstranos Cristo, como habías predicho, la resurrección. [SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre.
El coro de los ángeles quedó estupefacto, al ver Aquel que esta sentado en el seno del Padre, puesto en el sepulcro, como muerto, el Inmortal y al que contemplan y glorifican las órdenes de los Ángeles junto a los muertos en los infiernos, al Creador y Señor. [SAOGM]
LECTOR
Salmo 50 (51)
Ten piedad de mí, oh Dios, por tu bondad, por tu inmensa ternura borra mi delito, lávame a fondo de mi culpa, purifícame de mi pecado. Pues yo reconozco mi delito, mi pecado está siempre ante mí; contra ti, contra ti solo pequé, lo malo a tus ojos cometí. Por que seas justo cuando hablas e irreprochable cuando juzgas. Mira que nací culpable, pecador me concibió mi madre. Y tú amas la verdad en lo íntimo del ser, en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con hisopo hasta quedar limpio, lávame hasta blanquear más que la nieve. Devuélveme el son del gozo y la alegría, se alegren los huesos que tú machacaste. Aparta tu vista de mis yerros y borra todas mis culpas. Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un espíritu firme; no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu. Devuélveme el gozo de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso; enseñaré a los rebeldes tus caminos y los pecadores volverán a ti. Líbrame de la sangre, oh Dios, Dios salvador mío, y aclamará mi lengua tu justicia; abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza. Pues no te complaces en sacrificios, si ofrezco un holocausto, no lo aceptas. Dios quiere el sacrificio de un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias. ¡Sé benévolo y favorece a Sión, reconstruye los muros de Jerusalén! Entonces te agradarán los sacrificios legítimos –holocausto y oblación entera–, entonces se ofrecerán novillos en tu altar. [BJ-SAOGM]
CORO
El Canon
Oda primera. Tono 6 (plagal 2). Irmos.
Los hijos de los que se salvaron en el mar, ocultaron bajo la tierra al Dios que sepultó al tirano con las olas del mar. Pero nosotros como varones piadosos alabamos al Señor que gloriosamente se glorificó.
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Señor, Dios mío, te canto un himno fúnebre y una oda sepulcral, porque con tu sepultura me abriste las puertas de la Vida y con tu muerte diste muerte a la muerte y al infierno. [SAOGM]
Gloria.
Los que estaban en el mundo y bajo la tumba, cuando te vieron en las alturas, mi Salvador, en tu trono. En el sepulcro abajo se estremecieron por tu muerte; a Ti Fuente de Vida te vieron muerto de manera inconcebible. [SAOGM]
Ahora y siempre.
Descendiste a las profundidades de la tierra, para colmar a todos con tu gloria; y mi naturaleza subsistente en Adán no te fue oculta y cuando fuiste sepultado, me renovaste a mi el corrompido. Oh amante de la humanidad. [SAOGM]
Catabasía.
Los hijos de los que se salvaron en el mar, ocultaron bajo la tierra al Dios que sepultó al tirano con las olas del mar. Pero nosotros como varones piadosos alabamos al Señor que gloriosamente se glorificó. [SAOGM]
Oda tercera. Irmos.
Tu que suspendiste la tierra sobre las aguas, al verte la creación colgado en el Gólgota se asombró grandemente y clamó: No hay santo sino solo Tú, Señor.
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Por muchas visiones has revelado los símbolos de tu sepultura. Pero ahora revelaste tu misterio como Dios y Hombre también a los que estaban en el Infierno, oh Soberano, por esto clamaron; No hay santo sino Tú, Señor. [SAOGM]
Gloria.
Extendiste tus manos y reuniste a los dispersos de antaño, y por tu envoltura en el sudario y tu sepultura, libraste a los cautivos que clamaron: No hay santo sino Tú, Señor. [SAOGM]
Ahora y siempre.
Te rodeó un sepulcro sellado, oh Incontenible, pero mostraste tu poder con obras divinas, por esto todos te cantan: No hay santo sino Tú, Señor. [SAOGM]
Catabasía.
Tu que suspendiste la tierra sobre las aguas, al verte la creación colgado en el Gólgota se asombró grandemente y clamó: No hay santo sino solo Tú, Señor. [SAOGM]
DIÁCONO
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
( Señor, ten piedad. )
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
( Señor, ten piedad. )
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
( A ti, Señor. )
SACERDOTE
Porque Tú eres nuestro Dios y Te rendimos gloria: al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
CORO
Catisma 1.
Tono 1. Melodía modelo (aftómelon).
Tu sepultura, oh Salvador, los soldados que custodiaban quedaron como muertos por el resplandor del ángel que apareció anunciando a las mujeres tu resurrección. Te glorificamos porque alejaste de nosotros la corrupción y nos prosternamos ante Ti que resucitaste del sepulcro, nuestro único Dios. [SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre.
Tu sepultura, oh Salvador, los soldados que custodiaban quedaron como muertos por el resplandor del ángel que apareció anunciando a las mujeres tu resurrección. Te glorificamos porque alejaste de nosotros la corrupción y nos prosternamos ante Ti que resucitaste del sepulcro, nuestro único Dios. [SAOGM]
Oda cuarta. Irmos.
Habacuc previó y contempló tu divina humillación hasta la Cruz, oh Bondadoso, y se estremeció clamando: Has derribado el poder de los fuertes cuando apareciste a los que estaban en el infierno, porque eres Todo Poderoso.
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Oh Salvador, santificaste el séptimo día, el cual bendijiste con el descanso de tu labor porque revelaste y renovaste todo devolviendo al sábado su antigua veneración y lo guardaste. [SAOGM]
Gloria.
Habiendo vencido con el poder de más fuerte, tu alma se separó de la carne; y destruiste ambos, los vínculos de la muerte y del infierno, por tu poder, oh Verbo. [SAOGM]
Ahora y siempre.
¡Oh Verbo! Habiendo el Infierno salido a tu encuentro quedó amargado al ver un mortal divinizado llagado y poderoso; por esta visión clamó atemorizado. [SAOGM]
Catabasía.
Habacuc previó y contempló tu divina humillación hasta la Cruz, oh Bondadoso, y se estremeció clamando: Has derribado el poder de los fuertes cuando apareciste a los que estaban en el infierno, porque eres Todo Poderoso. [SAOGM]
Oda quinta. Irmos.
Isaías vio tu compasiva manifestación por nosotros de la luz sin ocaso, se levantó en la noche y exclamó: ¡Resucitarán los muertos, se levantarán los que están en los sepulcros y todos los que están en la tierra se regocijarán.
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Cuando te hiciste terrenal renovaste a los de la tierra. El sudario y el sepulcro revelaron tu inerte misterio, oh Verbo, porque el honorable Consejo realizó el plan de tu Padre por cuyo medio me renovaste con tu majestuoso poder. [SAOGM]
Gloria.
Transformaste la muerte por la muerte, la corrupción con la sepultura. Siendo Dios hiciste inmortal e incorruptible la naturaleza que asumiste y tu cuerpo, oh Soberano, no vio la corrupción y tampoco tu alma no quedó abandonada en el infierno. [SAOGM]
Ahora y siempre.
Naciste de una Virgen que te dio a luz sin dolor, y tu costado fue llagado con un alanza, oh Creador mío, por medio del cual devolviste a Eva cuando te hiciste Adán. Y dormiste vivificando la naturaleza, levantando la Vida de la muerte y la corrupción porque eres Omnipotente. [SAOGM]
Catabasía.
Isaías vio tu compasiva manifestación por nosotros de la luz sin ocaso, se levantó en la noche y exclamó: ¡Resucitarán los muertos, se levantarán los que están en los sepulcros y todos los que están en la tierra se regocijarán. [SAOGM]
Oda sexta. Irmos.
Jonás el profeta fue tomado pero no retenido en el sena de la ballena porque era figura tuya. Tú que sufriste y fuiste entregado al sepulcro, saliste de la ballena como se sale de un tálamo clamando a los guardias: Vosotros que guardáis la vanidad, habéis descuidado la misericordia.
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Sufriste la muerte, oh Verbo, pero no te separaste del cuerpo que tomaste, pues aunque tu templo fue destruido en el tiempo de la pasión, la Persona de tu Divinidad y Humanidad es una sola y en ambas eres el Hijo Unigénito, el Verbo de Dios, Dios y Hombre. [SAOGM]
Gloria.
La ciada de Adán resultó mortal para el hombre, no para Dios, aunque padeció tu cuerpo terrenal, tu Divinidad permaneció impasible trasformando lo corrupto en incorrupto y por tu Resurrección descubriste la Fuente inmortal de la Vida. [SAOGM]
Ahora y siempre.
El infierno reinó sobre la raza humana pero no eternamente porque Tú, oh Poderoso, cuando te pusieron en la tumba rompiste los cerrojos de la muerte con tu mano, primicia de Vida, proclamando a los que ahí yacían desde siglos la redención verdadera, porque Tú, oh Salvador, eres el Primogénito de entre los muertos. [SAOGM]
Catabasía.
Jonás el profeta fue tomado pero no retenido en el sena de la ballena porque era figura tuya. Tú que sufriste y fuiste entregado al sepulcro, saliste de la ballena como se sale de un tálamo clamando a los guardias: Vosotros que guardáis la vanidad, habéis descuidado la misericordia. [SAOGM]
DIÁCONO
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
( Señor, ten piedad. )
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
( Señor, ten piedad. )
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
( A ti, Señor. )
SACERDOTE
Porque Tú eres el Rey de la paz y el Salvador de nuestras almas, y a Ti elevamos gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
Del Triodion - - -
LECTOR
Condaquio.
Tono 2.
El que clausuró el abismo parece muerto envuelto en lino, embalsamado con mirra el Inmortal es puesto en el sepulcro como muerto. Las mujeres vienen a embalsamarle llorando amargamente y clamando: Este es el Sábado bendito en el cual Cristo descansa para resucitar al tercer día. [SAOGM]
Ikos.
El que sostiene todas las cosas ha sido elevado en la Cruz y toda la creación lamenta al verlo suspendido, desnudo sobre el madero. El sol ocultó sus rayos, las estrellas no dieron su luz, la tierra se estremeció con gran temor, el mar huyó y las piedras se partieron, muchos sepulcros se abrieron y cuerpos de hombres santos se levantaron. Abajo el infierno gimió y los judíos tramaron mentiras para ocultar la Resurrección de Cristo. Las mujeres claman: He aquí el benditísimo sábado en el cual Cristo descansa para resucitará al tercer día. [SAOGM]
Sinasario
Del menaion.
El 19 de abril conmemoramos al santo hieromártir Pafnucio.
En el Santo y Gran Sábado celebramos la santa sepultura del Divino Cuerpo, de nuestro Señor, Dios y Salvador Jesús Cristo y si descenso a los infiernos con el cual redimió nuestra naturaleza de la corrupción y la transplantó a la Vida eterna.
Versos
En vano guardan la tumba, oh guardias.
Ninguna tumba puede contener a Aquel que es la vida.
Por tu inefable condescendencia, oh Cristo Dios nuestro, ten misericordia de nosotros. Amén.
CORO
Oda séptima. Irmos.
¡Inefable milagro! Aquel que salvó los justos varones de las llamas del horno, fue puesto en un sepulcro, muerto y exánime por nuestra salvación, cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. (2 veces)
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
El infierno ha sido destruido en su corazón, por el poder del fuego divino al recibir Aquel que fue herido en su costado con un alanza por nuestra salvación, cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. [SAOGM]
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
¡Bendita sepultura! Habiendo al Creador como dormido, manifestaste los divinos tesoros de vida, por nuestra salvación, cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. [SAOGM]
Gloria.
La vida de todos, en acuerdo con la ley de los muertos, se sometió a la sepultura y mostró ser manantial de Resurrección, por nuestra salvación, nosotros que cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. [SAOGM]
Ahora y siempre.
La Divinidad de Cristo era una sola e inseparable, estando en el infierno, en el sepulcro, en el Edén y con el Padre y el Espíritu Santo, por nuestra salvación, nosotros que cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. [SAOGM]
Catabasía.
¡Inefable milagro! Aquel que salvó los justos varones de las llamas del horno, fue puesto en un sepulcro, muerto y exánime por nuestra salvación, cantamos: Bendito eres Tú, oh Dios Redentor. [SAOGM]
Oda octava. Irmos.
Se conmueve maravillado el cielo y se cimbran los cimientos de la tierra. Porque Aquel que habita en las alturas fue contado entre los muertos y en un estrecho sepulcro se hospedó. A Él, varones bendecidle, sacerdotes alabadlo, pueblos ensalzadlo, por todos los siglos.
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Fue disuelto el inmaculado tabernáculo; había caído pero se levantó, porque el segundo Adán que mora en las alturas, descendió hasta el primer Adán, hasta lo mas profundo del infierno. A Él, varones bendecidle, sacerdotes alabadlo, pueblos ensalzadlo, por todos los siglos. [SAOGM]
Bendigamos al Padre al Hijo y al Espíritu Santo Señor; alabémosle y ensalcémosle por todos los siglos.
La audacia de los discípulos se extinguió; superior fué, sin embargo la de José de Arimatea. Viendo a un cuerpo muerto y desnudo, al Dios de todo va y solicita, dándole sepultura y clamando: a Él, varones bendecidle, sacerdotes alabadlo, pueblos ensalzadlo, por todos los siglos. [SAOGM]
Ahora y siempre.
¡Oh maravilla! ¡Bondad infinita! ¡Paciencia inefable! El que habita en las alturas es sellado bajo tierra voluntariamente y Dios es juzgado como impostor. A Él, varones bendecidle, sacerdotes alabadlo, pueblos ensalzadlo, por todos los siglos. [SAOGM]
Catabasía.
Alabemos, bendigamos, y nos prosternemos ante el Señor.
Se conmueve maravillado el cielo y se cimbran los cimientos de la tierra. Porque Aquel que habita en las alturas fue contado entre los muertos y en un estrecho sepulcro se hospedó. A Él, varones bendecidle, sacerdotes alabadlo, pueblos ensalzadlo, por todos los siglos. [SAOGM]
DIÁCONO
A la Theotokos y Madre de la Luz, magnifiquemos con cánticos.
CORO
Oda novena. Irmos.
No lamentes por mí, madre mía, contemplándome postrado en el sepulcro. Soy tu Hijo que concebiste virginalmente en tu seno. Resucitaré y seré glorificado y como Dios exaltaré con gloria a los que fe y deseo te engrandecen.
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Hijo mío eterno. Fui exenta de los dolores en tu nacimiento milagroso y maravillosamente bien aventurada. Pero ahora que te contemplo exánime y muerto, Dios mío, estoy clavada con la espada acerba de la tristeza ¡Levántate para que sea engrandecida por Ti! [SAOGM]
Gloria.
La tierra, oh madre, me cubrió por mi voluntad. Los porteros del infierno temblaron viéndome vestido con la túnica ensangrentada de la venganza, siendo Dios, por la Cruz vencí a los enemigos. Resucitaré y te engrandeceré. [SAOGM]
Ahora y siempre.
Alégrese toda la creación y se regocijen todos los terrenales porque el enemigo, el Hades ha sido despojado. Vengan mujeres con mirra porque rescaté a Adán con Eva y a sus descendientes, y resucitaré al tercer día. [SAOGM]
Catabasía.
No lamentes por mí, madre mía, contemplándome postrado en el sepulcro. Soy tu Hijo que concebiste virginalmente en tu seno. Resucitaré y seré glorificado y como Dios exaltaré con gloria a los que fe y deseo te engrandecen. [SAOGM]
Las Alabanzas (Lamentaciones).
Los clérigos salen del santuario y se paran en frente del epitafio.
Primera Estasis. Tono 5 (plagal 1).
Oh Cristo Vida, fuiste colocado en un sepulcro, y los ejércitos angelicales se maravillaron glorificando Tu condescendencia. [SAOGM]
Te engrandecemos, oh Jesús Rey, y honramos tu Pasión y Sepultura, por la cual nos libraste de la corrupción.
Oh Jesús, mi Cristo, oh Rey de todos: ¿Qué viniste a buscar en los infiernos, sino a rescatar al género humano?
Oh Cristo Vida, has sido colocado en un sepulcro, y por tu muerte temeraria has destruido la muerte, e hiciste brotar la vida para el mundo.
El más hermoso de todos los mortales y el que embellece a toda naturaleza, se contempla muerto, exánime, aniquilado.
Oh Jesús, mi dulce y salvadora luz ¿Cómo has sido ocultado en un sepulcro oscuro? Oh indescriptible e inefable paciencia.
Cuando fuiste puesto en el sepulcro, oh Jesús Creador, todos los cimientos del infierno se estremecieron y las tumbas de los mortales se abrieron.
Ahora el cuerpo de Dios, es ocultado bajo tierra como una luz bajo el celemín iluminando las tinieblas del infierno.
Bajaste a la tierra para salvar a Adán, y no encontrándolo allí, oh Soberano, descendiste al infierno en la búsqueda.
Tu Madre purísima, clamó con lágrimas: ¿Cómo te colocaré Hijo mío en un sepulcro oscuro, ¡Oh Jesús mío, carísimo!
Oh Salvador, los coros angelicales, al verte muerto por nosotros se deslumbraron y se ocultaron bajo sus alas.
Oh Salvador, gozo de los ángeles, ahora eres la causa de su tristeza contemplándote muerto, exánime.
Cuando fuiste elevado sobre el madero, elevaste a los vivientes, y levantaste a los sepultados sobre la tierra, cuando estuviste en si seno, oh Verbo.
Tu Madre purísima clamó con lágrimas: “¡Ay de mí, oh Luz del mundo, ay de mí, oh Luz mía! ¡Oh Jesús mío, muy amado!”
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Oh Verbo, Dios de todos, te alabamos, con tu Padre y el Espíritu Santo, y glorificamos tu divina sepultura.
Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Te alabamos Purísima Theotokos y honramos fielmente la sepultura de tres días de tu Hijo y Dios nuestro.
(Repetir el primero.)
Oh Cristo Vida, fuiste colocado en un sepulcro, y los ejércitos angelicales se maravillaron glorificando Tu condescendencia.
DIÁCONO
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
( Señor, ten piedad. )
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
( Señor, ten piedad. )
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
( A ti, Señor. )
SACERDOTE
Porque bendito es tu nombre y glorificado tu Reino, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
Segunda Estasis. Tono 5 (plagal 1).
Digno es engrandecerte, ¡oh Dador de la Vida! ¡Que extendiste tus manos sobre la Cruz y quebrantas el poder del enemigo! [SAOGM]
Digno es engrandecerte, ¡Creador de todos, y alabar tu Pasión y sepultura, pues por estas fuimos librados de la corrupción!
Los Serafines temblaron, ¡Oh Salvador! Al verte en las alturas inseparablemente con el Padre, y abajo en la tierra yaciendo muerto.
El velo del Templo se rasgó, por tu crucifixión ¡Oh Verbo! Y los astros se ocultaron, cuando te ocultaste bajo la tierra ¡Oh Sol!
¡Te ocultaste bajo tierra! Tú que creaste al hombre con tus manos: para levantar al mundo de la caída, por tu poder divino.
Venid, cantemos lamentaciones divinas, a la muerte de Cristo, como las mujeres portadoras de bálsamo a fin de escuchar como ellas el anuncio de gozo.
Verdaderamente las mujeres vinieron a Ti con aromas, como para muerto, oh Verbo, para embalsamar tu Cuerpo Divino.
¡Oh Astro de Justicia! Te ocultaste bajo tierra, y levantaste los muertos como de un sueño, y alejaste de nosotros las tinieblas del infierno.
El Grano de Trigo de doble naturaleza es sembrado en este día con lágrimas, en el seno de la tierra: y se alegrarán los postreros cuando crezca.
Adán se atemorizó cuando escuchó los pasos de Dios en el paraíso. Mas ahora se regocijará a su venida a los infiernos, por que será levantado después que había caído.
¡Reverentemente, José te colocó en un sepulcro nuevo, cantando lamentaciones dignas, col llantos, plañidos y sollozos!
¡Verbo de Dios! Clamó con temor José de Arimatea. ¿Cómo cerraré tus labios y tus ojos? ¿Cómo voy a colocarte de manera digna de Ti?
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Oh Dios sin principio, Verbo co-eterno y Espíritu Santo, fortalece la fe de los cristianos ortodoxos contra sus enemigos porque eres muy bueno.
Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Oh pura e inmaculada Virgen, que has dado a luz a nuestra Vida, pon fin a los escándalos de la Iglesia y concédele la paz, oh buena.
(Repetir el primero.)
Digno es engrandecerte, ¡oh Dador de la Vida! ¡Que extendiste tus manos sobre la Cruz y quebrantas el poder del enemigo!
DIÁCONO
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
( Señor, ten piedad. )
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
( Señor, ten piedad. )
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
( A ti, Señor. )
SACERDOTE
Porque eres santo, oh Dios, y descansas sobre un glorioso trono de los Querubines y a Ti elevamos glorias, junto con tu Padre sin principio, y tu santísimo, bondadoso y vivificador Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
Tercera Estasis. Tono 3.
Todas las generaciones ofrecen alabanzas a tu sepultura, oh Cristo. [SAOGM]
Aquél de Arimatea, te descendió del Madero y te colocó en un sepulcro.
Las portadoras del bálsamo te presentaron diligentemente bálsamo, oh Cristo mío.
Oh creación toda, ahora presentemos nuestras lamentaciones al Creador.
José y Nicodemo entierran al Creador, como se hace con los muertos.
Glorificamos Tu Majestad, oh Vivificador y Salvador, que nos concedes la salvación.
Al contemplarte la purísima, yaciendo exánime oh Verbo, se lamentó como Madre.
Oh mi dulce primavera, Hijo mío dulcísimo ¿Dónde se ha ocultado tu hermosura?
Tus verdugos perecieron, oh Verbo e Hijo de Dios ¡Rey de todos!
Oh Creador y Dios mío, Hijo de Dios Rey, ¿Cómo consentiste la Pasión?
Se lamentó la Virgen, viendo al Cordero elevado sobre el Madreo.
La Doncella gritó con lágrimas ardientes, desgarrando las entrañas.
¡Oh Luz de mis ojos! ¡Hijo mío dulcísimo! ¡Cómo te ocultas en un sepulcro!
No te lamentes Madre, porque sufro para salvar a Adán y Eva.
Temblaron de temor los ejércitos Celestiales, cuando te contemplaron muerto.
¡Visión temeraria, extraña, oh Verbo! ¡Cómo te oculta la tierra!
Las mentes se atemorizaron, oh Hacedor de la Creación, ante tu extraño sepelio.
El siguiente stijeron se repite varias veces, mientras el sacerdote rocía agua sobre la tumba y a la gente.
Las portadoras del bálsamo, vinieron al sepulcro muy temprano para verter aromas.
¡Por tu Resurrección concede la unión a las Iglesias y paz al mundo!
Verso: Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Oh Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ten misericordia del mundo.
Verso: Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Concede, Virgen, a tos siervos, ver la resurrección de tu Hijo.
(Repetir el primero.)
Todas las generaciones ofrecen alabanzas a tu sepultura, oh Cristo.
DIÁCONO
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
( Señor, ten piedad. )
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
( Señor, ten piedad. )
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
( A ti, Señor. )
SACERDOTE
Porque Tú eres Rey de paz y Salvador de nuestras almas, y a Ti elevamos gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
CORO
Evlogitaria de la Resurrección
Tono 5 (plagal 1).
Bendito eres Señor, enséñame tus mandamientos.
El concilio angelical se asombró al verte contado entre los muertos, Salvador, a Ti, que destruiste el poder de la muerte, levantando contigo a Adán, y liberando a todos del infierno. [SAOGM]
Bendito eres Señor, enséñame tus mandamientos.
El ángel radiante que estaba cerca del sepulcro, dijo a las Miróforas: ¿discípulas: por qué mezcláis el bálsamo con lágrimas de compasión? Contemplad el sepulcro y entiendan, ya que el Salvador resucitó de la tumba. [SAOGM]
Bendito eres Señor, enséñame tus mandamientos.
Las Miróforas muy temprano, lamentándose, fueron presurosas a tu sepulcro; mas el ángel se les presentó diciéndoles: ¡no lloréis! ha pasado el tiempo de los lamentos; anunciad, pues, a los apóstoles la resurrección. [SAOGM]
Bendito eres Señor, enséñame tus mandamientos.
Las mujeres Miróforas, al llegar con miro a tu sepulcro, ¡oh, Salvador! lloraron. Mas les habló el ángel diciendo: Por qué pensáis que el que Vive está entre los muertos? Siendo Dios, ha resucitado del sepulcro. [SAOGM]
Gloria.
Adoremos al Padre y a Su Hijo y al Espíritu Santo, Trinidad Santísima, Una en esencia, clamando con los serafines: Santo, Santo, Santo eres Señor. [SAOGM]
Ahora y siempre.
Habiendo dado a luz al Dador de Vida, ¡oh, Doncella! salvaste a Adán del pecado; cambiaste en júbilo la tristeza de Eva. El Dios y Hombre encarnado de Ti, encaminó hacia la vida a quienes de ella habían caído. [SAOGM]
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. [SAOGM] (3 veces)
DIÁCONO
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
( Señor, ten piedad. )
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
( Señor, ten piedad. )
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
( A ti, Señor. )
SACERDOTE
Porque te alaban todas las potestades celestiales, y te elevan glorias, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
Exapostelario. Tono 2.
Del Triodion - - -
Santo es el Señor nuestro Dios. (3 veces)
Alabanzas. Tono 2.
Todo cuanto respira alabe al Señor. Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas. Tú mereces la alabanza, oh Dios. [BJ-SAOGM]
Alábenlo, todos sus ángeles. Todas sus huestes, alábenlo. Tú mereces la alabanza, oh Dios. [BJ-SAOGM]
Del Triodion - - -
Idiómelon. Tono 2.
Alábenlo por sus grandes hazañas, alábenlo por su inmensa grandeza. [BJ-SAOGM]
El que tiene el universo en sus manos está en el sepulcro y el que cubre los cielos con virtudes lo cubre una piedra. La vida duerme y el infierno tiembla, Adán es liberado de sus cadenas. Gloria a tu dispensación por la cual concluiste todo: Tu santa Resurrección de entre los muertos, regálanos un sábado eterno. [SAOGM]
Idiómelon. Tono 2.
Alábenlo con el toque de cuerno, alábenlo con arpa y con cítara. [BJ-SAOGM]
¿Qué espectáculo es el que se ve? ¿Qué descanso es el presente? El Rey de lo siglos habiendo cumplido los designios por medio de la pasión, observa el Sábado en el sepulcro dándonos un nuevo Sábado. Clamemos a Él: ¡Levántate, oh Dios, y juzga a la tierra porque Tú reinas por los siglos! Tú que tienes sin medida la gran misericordia. [SAOGM]
Idiómelon. Tono 2.
Alábenlo con tambores y danzas, alábenlo con cuerdas y flautas. [BJ-SAOGM]
Venid, contemplemos nuestra Vida yaciente en un sepulcro para vivificar a los yacen en el sepulcro. Venid hoy y clamemos como el profeta al descendiente de Judá, nuestro Dios que duerme. Dormiste como un león ¿Quién te levantará, oh Rey? Resucitas por tu propio poder, Tú que por nosotros te entregaste, ¡oh Señor, gloria a Ti! [SAOGM]
Idiómelon. Tono 6 (plagal 2).
Alábenlo con címbalos sonoros, alábenlo con címbalos y aclamaciones. Todo cuanto respira alabe al Señor. [BJ-SAOGM]
José pidió el cuerpo de Jesús y lo depositó en un sepulcro nuevo. Porque debía levantarse del sepulcro como de bodas. Oh Tú, que quebrantaste el poder de la muerte y abriste las puertas del paraíso a los hombres, gloria a Ti. [SAOGM]
Gloria.
Del Triodion - - -
Tono 6 (plagal 2).
El Gran Moisés anunció místicamente este día diciendo: “Y bendijo Dios el séptimo día”; pues este es el sábado bendito, este es el día de descanso en el que el Hijo Unigénito de Dios descanso de todas sus obras, observando el sábado corporalmente, mediante el cumplimiento el plan que lo llevó a sufrir la muerte, volviendo de nuevo a lo que era por la Resurrección concediéndonos vida eterna. Oh único bondadoso y amante de la humanidad. [SAOGM]
Ahora y siempre. Teotoquio.
Tono 2.
¡Tú excedes todas las bendiciones, oh Virgen Madre de Dios! Por que el infierno fue vencido por Aquél que de ti se encarnó y Adán rehabilitado, la maldición ha sido anulada y Eva liberada, la muerte vencida y nosotros vivificados. Por esto te alabamos clamando: Bendito eres Cristo nuestro Dios, que así te complaciste, gloria a Ti. [SAOGM]
GRAN DOXOLOGÍA
Gloria a ti, quien nos muestras la luz. Gloria en las alturas a Dios y en la tierra paz; entre los hombres, benevolencia. [SAOGM]
Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias por tu gran gloria.
Señor Rey, Dios celestial, Padre todopoderoso; Señor Hijo unigénito, Jesús Cristo; y el Espíritu santo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, tú que quitas los pecados del mundo.
Recibe nuestra oración, tú que estás sentado a la diestra del Padre, y ten piedad de nosotros.
Porque sólo tú eres santo, sólo tú eres Señor, Jesús Cristo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
Día tras día te bendigo, y alabo tu nombre para siempre, y por los siglos de los siglos.
Concede, Señor, guardarnos este día sin pecado.
Bendito eres Señor, Dios de nuestros padres, y alabado y glorificado sea tu nombre por los siglos. Amén.
Sea sobre nosotros tu misericordia, Señor, pues hemos esperado en ti.
Bendito eres, Señor, instrúyeme en tus mandatos.
Bendito eres, Señor, instrúyeme en tus mandatos.
Bendito eres, Señor, instrúyeme en tus mandatos.
Señor, te has hecho nuestro refugio de generación en generación. Yo dije; Señor, apiádate de mí, sana mi alma, que te la he pecado.
Señor, en ti me refugio; enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios.
Porque en ti está la fuente de la vida; en tu luz veremos la luz.
Extiende tu misericordia a quienes te conocen.
Santo Dios, santo poderoso, santo inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Santo inmortal, ten piedad de nosotros.
Santo Dios, santo poderoso, santo inmortal, ten piedad de nosotros.
Se da inicio a la procesión con el epitafio.
CORO
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. [SAOGM]
DIÁCONO
Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.
( Señor, ten piedad. (3 veces) )
También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.
Suplicamos también por nuestro arzobispo (N.),
Suplicamos también por nuestro país, el presidente y todos aquellos en el servicio público.
SACERDOTE
Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
CORO
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. [SAOGM]
DIÁCONO
Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.
( Señor, ten piedad. (3 veces) )
Suplicamos aún por piedad, vida, paz, salud, salvación, visitación, perdón y remisión de los pecados de los servidores de Dios, de todos los piadosos cristianos ortodoxos, de los habitantes y visitantes que están en esta ciudad (o pueblo, o parroquia, o monasterio); de las parroquias, los administradores y bienhechores de esta santa iglesia.
SACERDOTE
Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
CORO
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. [SAOGM]
DIÁCONO
Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.
( Señor, ten piedad. (3 veces) )
De nuevo, rogamos por la memoria bendita y el reposo eterno de todos los piadosos cristianos ortodoxos que han fallecido esperando la resurrección de vida eterna, emperadores, patriarcas, obispos, sacerdotes, diáconos, hieromonjes, hierodiáconos, monjes y monjas, padres, ancestros, abuelos, bisabuelos, padres de familia, esposos, hijos, hermanos, y todos nuestros parientes, desde el principio del tiempo y hasta el fin; y por el perdón de sus pecados voluntarios e involuntarios.
SACERDOTE
Porque Tú eres la Resurrección, la vida y el reposo de todos los piadosos cristianos ortodoxos difuntos, Cristo Dios nuestro, y a ti rendimos gloria, con tu Padre, que es sin principio y tu santísimo, bueno y vivificador Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
CORO
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. [SAOGM]
DIÁCONO
Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.
( Señor, ten piedad. (3 veces) )
Suplicamos también por este santo templo, por esta ciudad y por cada ciudad en cualquier país, para que sean protegidos de todo tipo de ira, hambre, peste, terremoto, inundación, fuego, espada, invasión de otro país, conflicto civil, y muerte accidental. Que nuestro Dios filántropo demuestre su misericordia, su gracia, y su favor, al alejar de nosotros toda ira y enfermedad, rescatándonos de su justo castigo, y teniendo piedad de nosotros.
SACERDOTE
Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
SACERDOTE
¡Atendamos! Paz a todos. ¡Sabiduría!
CORO
Apolitiquios. Tono 2.
Cuando descendiste a la muerte, Vida Inmortal, entonces diste muerte al Hades con el esplendor de tu divinidad. Y cuando a los muertos levantaste, de las entrañas de la tierra, todas las potestades celestiales exclamaron: ¡Dador de la Vida, Cristo nuestro Dios, gloria a Ti! [SAOGM]
A las mujeres miróforas que estaban junto al sepulcro, el ángel les clamaba: la mirra es adecuada para los mortales; Cristo sin embargo, se ha mostrado ajeno a la corrupción. [SAOGM]
El noble José, habiendo descendido de la cruz tu cuerpo inmaculado, lo envolvió con un lienzo limpio y lo ungió con preciosos perfumes y lo colocó en un sepulcro nuevo. [SAOGM]
CORO
Tropario de la profecía. Tono 2.
Concediste Cristo, ser contenido en una tumba, Tú que sostienes hasta los extremos del mundo; para pisotear al Hades, liberar a la humanidad, y darnos vida, inmortalizándonos, cual Dios inmortal. [SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre. Repetir.
Del Triodion - - -
LA PROFECÍA
LECTOR
Proquímeno. Tono 4.
Salmo 9 (9-10)
¡Álzate, Señor, extiende tu mano!
Te doy gracias, Señor, de todo corazón. [BJ-SAOGM]
Lectura de la profecía de Ezequiel.
DIÁCONO
¡Sabiduría! ¡Atendamos!
LECTOR
Ez. (37:1-14)
La mano de Yahveh fue sobre mí y, por su espíritu, Yahveh me sacó y me puso en medio de la vega, la cual estaba llena de huesos. Me hizo pasar por entre ellos en todas las direcciones. Los huesos eran muy numerosos por el suelo de la vega, y estaban completamente secos. Me dijo: «Hijo de hombre, ¿podrán vivir estos huesos?» Yo dije: «Señor Yahveh, tú lo sabes.» Entonces me dijo: «Profetiza sobre estos huesos. Les dirás: Huesos secos, escuchad la palabra de Yahveh. Así dice el Señor Yahveh a estos huesos: He aquí que yo voy a hacer entrar el espíritu en vosotros, y viviréis. Os cubriré de nervios, haré crecer sobre vosotros la carne, os cubriré de piel, os infundiré espíritu y viviréis; y sabréis que yo soy Yahveh.» Yo profeticé como se me había ordenado, y mientras yo profetizaba se produjo un ruido. Hubo un estremecimiento, y los huesos se juntaron unos con otros. Miré y vi que estaban recubiertos de nervios, la carne salía y la piel se extendía por encima, pero no había espíritu en ellos. El me dijo: «Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre. Dirás al espíritu: Así dice el Señor Yahveh: Ven, espíritu, de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos para que vivan.» Yo profeticé como se me había ordenado, y el espíritu entró en ellos; revivieron y se incorporaron sobre sus pies: era un enorme, inmenso ejército. Entonces me dijo: «Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos andan diciendo: Se han secado nuestros huesos, se ha desvanecido nuestra esperanza, todo ha acabado para nosotros. Por eso, profetiza. Les dirás: Así dice el Señor Yahveh: He aquí que yo abro vuestras tumbas; os haré salir de vuestras tumbas, pueblo mío, y os llevaré de nuevo al suelo de Israel. Sabréis que yo soy Yahveh cuando abra vuestras tumbas y os haga salir de vuestras tumbas, pueblo mío. Infundiré mi espíritu en vosotros y viviréis; os estableceré en vuestro suelo, y sabréis que yo, Yahveh, lo digo y lo haga, oráculo de Yahveh.» [SAOGM]
Lectura apostólica
DIÁCONO
¡Atendamos!
LECTOR
Proquímeno. Tono 6 (plagal 2). Salmo 9.
¡Álzate, Señor, extiende tu mano!
Verso: Te doy gracias, Señor, de todo corazón.
DIÁCONO
¡Sabiduría!
LECTOR
Lectura de la primera carta de san Pablo a los Corintios.
DIÁCONO
¡Atendamos!
LECTOR
1 Co. (1 Cor. 5:6-8; Gal. 3:13-14)
Hermanos, ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? Purificaos de la levadura vieja, para ser masa nueva; pues sois ázimos. Porque nuestro cordero pascual, Cristo, ha sido inmolado. Así que, celebremos la fiesta, no con vieja levadura, ni con levadura de malicia e inmoralidad, sino con ázimos de pureza y verdad. Cristo nos rescató de la maldición de la ley, haciéndose él mismo maldición por nosotros, pues dice la Escritura: Maldito todo el que está colgado de un madero, a fin de que llegara a los gentiles, en Cristo Jesús, la bendición de Abraham, y por la fe recibiéramos el Espíritu de la Promesa. [SAOGM]
SACERDOTE
Paz a ti lector.
CORO
Aleluya. Tono 6 (plagal 2). Salmo 67.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Verso 1: Levántese Dios, sean dispersados sus enemigos; huyan de su presencia los que le aborrecen.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Verso 2: Como se desvanece el humo, así se disipan; como se derrite la cera en presencia del fuego.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Verso 3: Así se perderán los pecadores del rostro de Dios.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Santo Evangelio
ORACIÓN DEL SANTO EVANGELIO
SACERDOTE (en voz baja)
Soberano filántropo, haz brillar en nuestros corazones la luz pura de tu conocimiento, y abre los ojos de nuestro entendimiento a la comprensión de tus predicaciones evangélicas; inculca asimismo en nosotros el temor de tus bienaventurados mandamientos a fin de que, habiendo pisoteado todos los deseos carnales, vayamos en busca de un espiritual modo de vida, pensando y obrando cuanto es de tu agrado. Porque tú eres la iluminación de nuestras almas y cuerpos, Cristo Dios, y a ti rendimos gloria junto con tu Padre que no tiene principio y con tu santísimo, bondadoso y vivificador Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
DIÁCONO
¡Sabiduría! ¡De pie! Escuchemos el santo Evangelio.
SACERDOTE: Paz a todos.
CORO: Y a tu espíritu.
SACERDOTE
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
¡Atendamos!
CORO
¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!
SACERDOTE (desde las puertas)
Mt. (27:62-66)
Al otro día, el siguiente a la Preparación, los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilatos y le dijeron: «Señor, recordamos que ese impostor dijo cuando aún vivía: “A los tres días resucitaré.” Manda, pues, que quede asegurado el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, lo roben y digan luego al pueblo: “Resucitó de entre los muertos”, y la última impostura sea peor que la primera.» Pilatos les dijo: «Tenéis una guardia. Id, aseguradlo como sabéis.» Ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia. [SAOGM]
CORO
¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!
LETANÍA FERVIENTE
DIÁCONO
Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.
CORO (después de cada petición)
Señor, ten piedad. (3 veces)
DIÁCONO
También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.
También suplicamos por nuestro arzobispo (N.),
Suplicamos aún por nuestros hermanos los sacerdotes, los hieromonjes, los hierodiáconos, los monjes, y por toda nuestra hermandad en Cristo.
Suplicamos aún por piedad, vida, paz, salud, salvación, visitación, perdón y remisión de los pecados de los servidores de Dios, de todos los piadosos cristianos ortodoxos, de los habitantes y visitantes que están en esta ciudad (o pueblo, o parroquia, o monasterio); de las parroquias, los administradores y bienhechores de esta santa iglesia.
Suplicamos aún por los bienaventurados y siempre recordados fundadores de esta santa iglesia (o monasterio), y por todos nuestros padres y hermanos que nos precedieron y que yacen piadosamente aquí, y por todos los ortodoxos.
Suplicamos aún por los benefactores y bienhechores de este santo y venerable templo, por los que se fatigan trabajando en él, por sus cantores, y por todo el pueblo presente que espera de ti tu grande y copiosa misericordia.
SACERDOTE
Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
LETANÍA COMPLETIVA
DIÁCONO
Completemos nuestra súplica matutina al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
DIÁCONO
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
CORO: Señor, ten piedad.
DIÁCONO
Que el día entero sea perfecto, santo, pacífico, y sin pecado, pidamos al Señor.
CORO (después de cada petición)
Concédelo, Señor.
DIÁCONO
Un ángel de paz, guía fiel y custodio de nuestras almas y cuerpos, pidamos al Señor.
Perdón y remisión de nuestros pecados y transgresiones, pidamos al Señor.
Cuanto es bueno y conveniente para nuestras almas, y por la paz del mundo, pidamos al Señor.
Que el tiempo restante de nuestra vida se complete en paz y penitencia, pidamos al Señor.
Un fin cristiano de nuestra vida, exento de dolor y vergüenza, pacífico, y una buena defensa ante el temible tribunal de Cristo, pidamos al Señor.
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE
Porque Tú eres el Dios de piedad, compasión y amor a la humanidad, y a Ti rendimos gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
SACERDOTE: Paz a todos.
CORO: Y a tu espíritu.
DIÁCONO
Inclinemos la cabeza ante el Señor.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE (en voz baja)
Señor santo, que moras en lo alto y miras a los humildes, y que con tu ojo omnividente miras a toda tu creación, ante Ti hemos inclinado la cerviz de nuestra alma y cuerpo, y Te suplicamos, extiende tu invisible mano desde tu santa morada y bendícenos a todos. Y si en algo hemos pecado, voluntaria o involuntariamente, perdónanos, porque eres Dios bueno y amante de los hombres, otorgándonos tus bienes en este mundo y en el venidero.
SACERDOTE (en voz alta)
Porque a Ti Te corresponde el tener misericordia y salvarnos, Dios nuestro, y Te elevamos gloria, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
SACERDOTE: ¡Sabiduría!
LECTOR: Padre, bendiga.
SACERDOTE
El que es bendito, Cristo nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
JERARCA o LECTOR
Que el Señor Dios afirme la fe santa e irreprochable de los cristianos piadosos y ortodoxos, junto con esta Santa Iglesia y esta ciudad por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
SACERDOTE
Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.
El que soportó la temible Pasión, la vivificadora cruz y la voluntaria sepultura por nuestra salvación, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.
Por las oraciones de nuestros santos padres, Señor Jesús Cristo Dios, ten piedad de nosotros y sálvanos.
CORO: Amén.