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2025

2025

Jueves | 17 de Abril

On Thursday | April 17



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LA PROFECÍA

THE PROPHECY

LECTOR

READER

Proquímeno. Tono 1.

Prokeimenon. Mode 1.

Salmo 82 (83)

Psalm 82 (83).

Sepan que tu nombre es el Señor.

Let the Gentiles know Your name is the Lord.

Oh Dios, ¿quién será semejante a ti? [BASJ]

O God, who can be likened to You? [SAAS]

Lectura de la profecía de Jeremías.

The reading is from the Prophecy of Jeremiah.

SACERDOTE

PRIEST

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

Wisdom. Let us be attentive.

LECTOR

READER

Jr. (11:17-23; 12:1-5, 9-11, 14-15)

Jer 11:17 – 22; 12:1 – 5, 9 – 11, 14 – 15

Yahvé me lo hizo saber, y me enteré de ello. Entonces me descubriste, Yahvé, sus maquinaciones. Y yo que estaba como cordero manso llevado al matadero, sin saber que contra mí tramaban maquinaciones: «Destruyamos el árbol en su vigor; borrémoslo de la tierra de los vivos, y su nombre no vuelva a mentarse.» ¡Oh Yahvé Sebaot, juez de lo justo, que escrutas los riñones y el corazón!, vea yo tu venganza contra ellos, porque a ti he manifestado mi causa. Y en efecto, así dice Yahvé tocante a los de Anatot, que buscan mi muerte diciendo: «No profetices en nombre de Yahvé, y no morirás a nuestras manos». Por eso así dice Yahvé Sebaot: He aquí que yo les voy a visitar. Sus mancebos morirán por la espada, sus hijos e hijas morirán de hambre, y no quedará de ellos ni reliquia cuando yo traiga la desgracia a los de Anatot, el año en que sean visitados. Tú llevas la razón, Yahvé, cuando discuto contigo, no obstante, voy a tratar contigo un punto de justicia. ¿Por qué tienen suerte los malos, y son felices todos los felones? Los plantas, y enseguida arraigan, van a más y dan fruto. Cerca estás tú de sus bocas, pero lejos de sus riñones. En cambio a mí ya me conoces, Yahvé; me has visto y has comprobado que mi corazón está contigo. Llévatelos como ovejas al matadero, y conságralos para el día de la matanza. (¿Hasta cuándo estará de luto la tierra y la hierba de todo el campo estará seca? Por la maldad de los que moran en ella han desaparecido bestias y aves.) Porque han dicho: «No ve Dios nuestros senderos.» - Si con los de a pie corriste y te cansaron, ¿cómo competirás con los de a caballo? Y si en tierra abierta te sientes seguro. ¿Qué harás entre el boscaje del Jordán? ¿Es por ventura un pájaro pinto mi heredad? Las rapaces merodean sobre ella. ¡Anden, júntense, fieras todas del campo: vayan al yantar! Entre muchos pastores destruyeron mi viña, hollaron mi heredad, trocaron mi mejor campo en un yermo desolado. La convirtieron en desolación lamentable, en inculta para mí. Totalmente desolado está todo el país porque no hay allí nadie que lo sienta. Así dice Yahvé: En cuanto a todos los malos vecinos que han tocado la heredad que di en precio a mi pueblo Israel, he aquí que yo los arranco de su solar. (Y a la casa de Judá voy a arrancarla de en medio de ellos.) Pero luego de haberlos arrancado, me volveré y les tendré lástima, y les haré retornar, cada cual a su heredad y a su tierra. [SAOGM]

O Lord, teach me, and I will know. Then I saw their purpose. For I did not know I was like an innocent lamb led to be sacrificed. They plotted an evil device against me, saying, “Come, let us put wood in his bread, and destroy him root and branch from the land of the living, so his name might not be remembered any longer.” But, O Lord, You who judge righteously, who tests minds and hearts, let me see Your vengeance on them, for I have revealed my righteous plea to You. Therefore thus says the Lord against the men of Anathoth, against those who seek my life, and who say, “Do not prophesy in the name of the Lord, lest you die by our hands” – “Behold, I will visit them. The young men shall die by the sword, and their sons and daughters shall die by famine. There shall be no remnant of them, for I will bring calamities on the inhabitants of Anathoth in the year of their visitation.” O Lord, You are righteous, that I may plead my case with You, to speak to You concerning judgments. Why does the way of the ungodly prosper, and all who deal treacherously flourish? You planted them, and they took root. They bear children and are fruitful. You are near in their mouth, but far from their mind. But You, O Lord, know me. You have proven my heart before You. Set them apart for the day of slaughter. How long will the land mourn and the grass of the field wither, because of the vices of those who dwell in it? The cattle and the birds are destroyed, because they said, “God will not see our ways.” “Your feet run and grow weary. Gather together all the wild beasts of the field and let them come to devour her. Many shepherds destroyed My vineyard and defiled My portion. They turned My pleasant portion into an impassable desert. It was made a complete ruin.” For thus says the Lord: “Concerning all the evil neighbors who touch My inheritance, which I divided to My people Israel – behold, I shall draw them away from their land and will cast out Judah from their midst. Then it shall come to pass, after I cast them out, that I will return them and have mercy on them. I will settle them, each in his inheritance and each in his land.” [SAAS]

Proquímeno. Tono 6 (plagal 2).

Prokeimenon. Mode pl. 2.

Salmo 75 (76)

Psalm 75 (76).

Hagan votos al Señor, su Dios, y cúmplanlos.

Pray and return to the Lord Your God.

Dios es conocido en Judá. [BJ-SAOGM]

In Judah God is known. [SAAS]

Lecturas de Vísperas

The Readings from Vespers

LECTOR

READER

Proquímeno. Tono 1.

Prokeimenon. Mode 1.

Salmo 139 (140)

Psalm 139 (140).

Líbrame, Señor, del hombre malvado.

Deliver me, O Lord, from the evil man.

De los que traman maldades en su interior. [BJ-SAOGM]

Who devised wrongdoing in their heart. [SAAS]

Lectura del libro del Éxodo.

The reading is from the book of Exodus.

DIÁCONO

DEACON

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

Wisdom. Let us be attentive.

LECTOR

READER

Ex. 19:10-19

Ex 19:10 – 19

El Señor dijo a Moisés: “Ve al pueblo y que se purifiquen hoy y mañana; que laven sus vestidos y estén preparados para el tercer día; porque el tercer día descenderá el Señor sobre el monte Sinaí a la vista de todo el pueblo. Señala un límite alrededor del monte, y di: Guardaos de subir al monte o de tocar su falda. Quien toque el monte morirá. Nadie pondrá la mano sobre el culpable; será apedreado o asaeteado, sea hombre o animal; no quedará con vida. Sólo cuando suene el cuerno podrán subir al monte.” Moisés bajó del monte, adonde estaba el pueblo, lo purificó y ellos lavaron sus vestidos. Y dijo al pueblo: “Estad preparados para el tercer día; no os acerquéis a vuestra mujer” El tercer día, al rayar el alba, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte y un fuerte sonido de trompeta. Todo el pueblo, en el campamento, se echó a temblar. Moisés hizo salir al pueblo del campamento, al encuentro de Dios, y se detuvieron al pie del monte. Todo el monte Sinaí humeaba, porque el Señor había descendido sobre él en el fuego. Subía el humo como el de un horno, y todo el monte retemblaba con violencia. El sonar de la trompeta se hacía cada vez más fuerte; Moisés hablaba y Dios le respondía con el trueno. [CA-SAOGM]

Again the Lord said to Moses, “Go down and solemnly charge the people and sanctify them today and tomorrow, and let them wash their clothes. Let them be ready for the third day, for on the third day the Lord will descend upon Mount Sinai in the sight of all the people. You shall set bounds for the people all around, saying, ‘Take heed to yourselves that you do not go up to the mountain or touch its base. Whoever touches the mountain shall surely die, surely be stoned or shot with an arrow; whether man or beast, he shall not live.’ When the thunders, the trumpets, and the cloud depart from the mountain, they shall ascend the mountain.” So Moses went down from the mountain to the people and sanctified them, and they washed their clothes. Then he said to the people, “Be ready for the third day; do not come near your wives.” So it was that on the third day in the morning, there were thunderings and lightnings and a dark cloud on Mount Sinai; and the sound of the trumpet was very loud, and all the people in the camp trembled. And Moses brought the people out of the camp to meet with God, and they stood at the foot of the mountain. Now Mount Sinai was completely enveloped in fire. Its smoke ascended like the smoke of a furnace, and the people were exceedingly amazed. And when the blast of the trumpet sounded long and became louder and louder, Moses spoke, and God answered him by voice. [SAAS]

Proquímeno. Tono 7 (grave).

Prokeimenon. Grave Mode.

Salmo 58 (59)

Psalm 58 (59).

Líbrame de mis enemigos, Dios mío.

Rescue me from my enemies, O God.

Líbrame de los malhechores. [BJ-SAOGM]

Deliver me from the workers of lawlessness. [SAAS]

Lectura del libro de Job.

The reading is from the book of Job.

DIÁCONO

DEACON

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

Wisdom. Let us be attentive.

LECTOR

READER

Jb. 38:1-21; 42:1-5

Job 38:1 – 21; 42:1 – 5

El Señor se dirigió a Job desde la tormenta: ¿Quién es éste que denigra mi designio diciendo tales desatinos? Si eres valiente, cíñete los lomos: te voy a preguntar y tú me instruirás. ¿Dónde estabas cuando cimenté la tierra? Dilo, si tanto sabes y entiendes. ¿Sabes quién fijó sus medidas, o quién la midió a cordel? ¿Dónde se asientan sus bases? ¿Quién puso su piedra angular entre el vocerío de los luceros del alba y las aclamaciones de los Hijos de Dios? ¿Quién cerró el mar con compuertas, cuando escapaba impetuoso de su seno, cuando le ponía nubes por mantillas, nubes tormentosas por pañales, cuando le marcaba las lindes poniendo puertas y cerrojos? Le dije: “Hasta aquí llegarás, no pasarás, aquí se estrellará el orgullo de tus olas”. ¿Alguna vez has mandado a la mañana o asignado su puesto a la aurora, para que agarre a la tierra por los bordes y sacuda de ella a los malvados, para que tome forma como arcilla de sello, y quede coloreada como un vestido, para que niegue a los malvados su luz y quede roto el brazo sublevado? ¿Has entrado hasta las fuentes del mar?, ¿has paseado por el fondo del Abismo? ¿Te han enseñado las puertas de la Muerte?, ¿has visto las puertas del país de las Sombras? ¿Tienes idea de las dimensiones de la tierra? Dilo, si todo lo sabes. ¿Por dónde habita la luz?, ¿dónde viven las tinieblas? ¿Podrías llevarlas a su tierra, indicarles el camino de su casa? Lo sabrás, ¡pues ya habías nacido y tienes tantísimos años! : Job respondió al Señor: Me doy cuenta que todo lo puedes, que eres capaz de cualquier proyecto. Dijiste: “¿Quién es éste que vela mi designio con razones carentes de sentido?”. Sí, hablé sin pensar de maravillas que me superan y que ignoro. (Escucha y déjame hablar, Te voy a preguntar y Tú me instruirás). Sólo de oídas Te conocía, pero ahora Te han visto mis ojos. [CA-SAOGM]

The Lord spoke to Job out of the whirlwind and clouds, saying: “Who is this who hides counsel from Me, and holds words in his heart and thinks to conceal them from Me? Gird your waist like a man; I will question you, and you shall answer Me. Where were you when I laid the foundations of the earth? Tell Me, if you have understanding, who determined its measurements? Surely you know. Or who stretched the line upon it? To what were its foundations fastened, or who laid its cornerstone, when the stars were made and all My angels praised Me in a loud voice? I shut up the sea with doors when it burst forth and issued from the womb. I made the clouds its garment and wrapped it in mist. I fixed My limit for it and set bars and doors. I said, ‘This far you may come, but no further, and here your waves must stop.’ Did I order the morning light in your time, and did the morning star see its appointed place, to lay hold of the ends of the earth and to shake the ungodly out of it? Or did you take clay of the ground and form a living creature, and set it with the power of speech upon the earth? Have you removed light from the ungodly and crushed the arm of the arrogant? Have you come upon the fountain of the sea and walked in the tracks of the deep? Do the gates of death open to you for fear, and did the doorkeepers of Hades quake when they saw you? Have you been instructed in the breadth of the earth under heaven? Tell Me now, what is the extent of it? In what kind of land does the light dwell, and what kind is the place of darkness? If you would bring Me to their boundaries, and also if you understand their paths, then I know you were born at that time, and the number of your years is great.” Then Job answered the Lord and said: “I know You can do all things, and nothing is impossible for You. For who is he who hides counsel from You? Who keeps back his words and thinks to hide them from You? Who will tell me what I knew not, things too great and wonderful, which I did not know? But hear me, O Lord, that I also may speak. I will ask You, and please teach Me. I have heard of You by the hearing of the ear, but now my eye sees You.” [SAAS]

LECTOR

READER

Lectura de la profecía de Isaías.

The reading is from the Prophecy of Isaiah.

DIÁCONO

DEACON

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

Wisdom. Let us be attentive.

LECTOR

READER

Is. 50:4-11

Is 50:4 – 11

El Señor Dios me ha dado lengua dócil, que sabe decir al cansado palabras de aliento. Temprano, temprano despierta mi oído para escuchar, igual que los discípulos. El Señor Dios me ha abierto el oído. Y yo no me resistí, ni me hice atrás. Ofrecí mis espaldas a los que me golpeaban, mis mejillas a los que mesaban mi barba. Mi rostro no hurté a los insultos y salivazos. Pues que el Señor habría de ayudarme para que no fuese insultado, por eso puse mi cara como el pedernal, a sabiendas de que no quedaría avergonzado. Cerca está el que me justifica: ¿quién disputará conmigo? Presentémonos juntos: ¿quién es mi demandante?, ¡que se llegue a mí! He aquí que el Señor Dios me ayuda: ¿quién me condenará? Pues todos ellos como un vestido se gastarán, la polilla se los comerá. El que de entre vosotros tema al Señor oiga la voz de Su Siervo. El que anda a oscuras y carece de claridad confíe en el Nombre del Señor y apóyese en su Dios. ¡Oh vosotros, todos los que encendéis fuego, los que sopláis las brasas! Id a la lumbre de vuestro propio fuego y a las brasas que habéis encendido. Esto os vendrá de mi mano: en tormento yaceréis. [CA-SAOGM]

The Lord gives Me the tongue of the learned, so as to know when to speak a word at a fitting time; and He causes My ear to listen each morning. The Lord’s instruction open My ears, and I am not disobedient, nor do I contradict Him. I gave My back to whips, and My cheeks to blows; and I turned not away My face from the shame of spitting. The Lord became My helper; therefore, I was not disgraced. But I made My face like a solid rock and knew I would not be ashamed. For He who pronounces Me righteous draws near. Who is he who judges Me? Let him oppose Me at the same time. Who is he who judges Me? Let him come near Me. Behold, the Lord will help Me. Who will harm Me? Behold, all of you will grow old like a garment, and old age will devour you, as a moth does a garment. Who among you fears the Lord? Let him listen to the voice of His Servant. You who walk in darkness and have not light, trust in the name of the Lord and rely upon God. Behold, all of you kindle a fire and feed a flame. Walk in the light of your fire and the flame you kindled. This happened to you for My sake, and you shall lie down in sorrow. [SAAS]

Lectura apostólica

The Epistle

Lectura de la primera carta de san Pablo a los Corintios.

The reading is from Paul’s First Letter to the Corinthians.

1 Co. 11:23-32

1 Cor. 11:23 – 32

Hermanos, yo recibí del Señor lo que os transmití: que el Señor Jesús, la noche en que era entregado, tomó pan, dando gracias, lo partió y dijo: “Este es mi cuerpo que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía.” Asimismo tomó el cáliz después de cenar, diciendo: “Esta copa es la nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en memoria mía.” Pues cada vez que comáis este pan y bebáis de este cáliz, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga. Por tanto, quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba del cáliz. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propia condena. Por eso hay entre vosotros muchos enfermos y muchos achacosos, y mueren no pocos. Si nos juzgásemos a nosotros mismos, no seríamos castigados. Mas, al ser castigados, somos corregidos por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo. [CA-SAOGM]

Brethren, I received from the Lord what I also delivered to you, that the Lord Jesus on the night when he was betrayed took bread, and when he had given thanks, he broke it, and said, “This is my body which is broken for you. Do this in remembrance of me.” In the same way also the cup, after supper, saying, “This cup is the new covenant in my blood. Do this, as often as you drink it, in remembrance of me.” For as often as you eat this bread and drink the cup, you proclaim the Lord’s death until he comes. Whoever, therefore, eats the bread or drinks the cup of the Lord in an unworthy manner will be guilty of profaning the body and blood of the Lord. Let a man examine himself, and so eat of the bread and drink of the cup. For any one who eats and drinks without discerning the body eats and drinks judgment upon himself. That is why many of you are weak and ill, and some fall asleep. But if we judged ourselves truly, we should not be judged. But when we are judged we are being disciplined by the Lord so that we may not be condemned along with the world. [RSV]

Evangelio

The Gospel

Gran Jueves Santo

Holy and Great Thursday

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

The reading is from the holy Gospel according to Matthew.

(San Mateo 26:1-20; San Juan 13:3-17; San Mateo 26:21-39; San Lucas 22:43-44; San Mateo 26:40-75; 27:1-2)

Mt 26:2 – 20; Jn 13:3 – 17; Mt 26:21 – 39; Lk 22:43 – 44; Mt 26:40 – 75; 27:1 – 2

Cuando Jesús terminó todos estos discursos, dijo a sus discípulos: «Ustedes saben que la Pascua cae dentro de dos días, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado.» Por entonces, los jefes de los sacerdotes y las autoridades judías se reunieron en el palacio del sumo sacerdote, que se llamaba Caifás, y se pusieron de acuerdo para detener a Jesús con artimaña y darle muerte. Pero se decían: «No será durante la fiesta, para que el pueblo no se alborote.» Jesús se encontraba en Betania, en casa de Simón el leproso. Se acercó a él una mujer mientras estaba a la mesa, con un frasco de mármol precioso lleno de un perfume muy caro, y se lo derramó en la cabeza. Al ver esto, los discípulos protestaban: «¿Para qué tanto derroche? Este perfume se podía haber vendido muy caro, para ayudar a los pobres.» Jesús se dio cuenta y les dijo: «¿Por qué molestan a esta mujer? Lo que ha hecho conmigo es realmente una buena obra. Siempre tienen a los pobres con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre. Al derramar este perfume sobre mi cuerpo, ella preparaba mi entierro. En verdad les digo: dondequiera que se proclame el Evangelio, en todo el mundo, se contará también su gesto, y será su gloria.» Entonces uno de los Doce, que se llamaba Judas Iscariote, se presentó a los jefes de los sacerdotes y les dijo: «¿Cuánto me darán si se lo entrego?» Ellos prometieron darle treinta monedas de plata. Y a partir de ese momento, Judas andaba buscando una oportunidad para entregárselo. El primer día de la Fiesta en que se comía el pan sin levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Dónde quieres que preparemos la comida de la Pascua?» Jesús contestó: «Vayan a la ciudad, a casa de tal hombre, y díganle: El Maestro te manda decir: Mi hora se acerca y quiero celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa.» Los discípulos hicieron tal como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua. Llegada la tarde, Jesús se sentó a la mesa con los Doce. Jesús dijo, «Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, siendo el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Yo les he dado ejemplo, y ustedes deben hacer como he hecho yo. En verdad les digo: El servidor no es más que su patrón y el enviado no es más que el que lo envía. Pues bien, ustedes ya saben estas cosas: felices si las ponen en práctica.» Y mientras comían, les dijo: «En verdad les digo: uno de ustedes me va a traicionar.» Se sintieron profundamente afligidos, y uno a uno comenzaron a preguntarle: «¿Seré yo, Señor?» El contestó: «El que me va a entregar es uno de los que mojan su pan conmigo en el plato. El Hijo del Hombre se va, como dicen las Escrituras, pero ¡pobre de aquel que entrega al Hijo del Hombre! ¡Sería mejor para él no haber nacido!» Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó también: «¿Seré yo acaso, Maestro?» Jesús respondió: «Tú lo has dicho.» Mientras comían, Jesús tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen y coman; esto es mi cuerpo.» Después tomó una copa, dio gracias y se la pasó diciendo: «Beban todos de ella: esto es mi sangre, la sangre de la Alianza, que es derramada por una muchedumbre, para el perdón de sus pecados. Y les digo que desde ahora no volveré a beber del zumo de cepas, hasta el día en que lo beba nuevo con ustedes en el Reino de mi Padre.» Después de cantar los salmos, partieron para el monte de los Olivos. Entonces Jesús les dijo: «Todos ustedes caerán esta noche: ya no sabrán qué pensar de mí. Pues dice la Escritura: Heriré al Pastor y se dispersarán las ovejas. Pero después de mi resurrección iré delante de ustedes a Galilea.» Pedro empezó a decirle: «Aunque todos tropiecen, yo nunca dudaré de ti.» Jesús le replicó: «Yo te aseguro que esta misma noche, antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces.» Pedro insistió: «Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré». Y los demás discípulos le aseguraban lo mismo. Llegó Jesús con ellos a un lugar llamado Getsemaní y dijo a sus discípulos: «Siéntense aquí, mientras yo voy más allá a orar.» Tomó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y comenzó a sentir tristeza y angustia. Y les dijo: «Siento una tristeza de muerte. Quédense aquí conmigo y permanezcan despiertos.» Fue un poco más adelante y, postrándose hasta tocar la tierra con su cara, oró así: «Padre, si es posible, que esta copa se aleje de mí. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.» Entonces se le apareció un ángel del cielo para animarlo. Entró en agonía y oraba con mayor insistencia. Su sudor se convirtió en gotas de sangre que caían hasta el suelo. Volvió donde sus discípulos, y los halló dormidos; y dijo a Pedro: «¿De modo que no pudieron permanecer despiertos ni una hora conmigo? Estén despiertos y recen para que no caigan en la tentación. El espíritu es animoso, pero la carne es débil.» De nuevo se apartó por segunda vez a orar: «Padre, si esta copa no puede ser apartada de mí sin que yo la beba, que se haga tu voluntad.» Volvió otra vez donde los discípulos y los encontró dormidos, pues se les cerraban los ojos de sueño. Los dejó, pues, y fue de nuevo a orar por tercera vez repitiendo las mismas palabras. Entonces volvió donde los discípulos y les dijo: «¡Ahora pueden dormir y descansar! Ha llegado la hora y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. ¡Levántense, vamos! El traidor ya está por llegar.» Estaba todavía hablando, cuando llegó Judas, uno de los Doce. Iba acompañado de una chusma armada con espadas y garrotes, enviada por los jefes de los sacerdotes y por las autoridades judías. El traidor les había dado esta señal: «Al que yo dé un beso, ése es; arréstenlo.» Se fue directamente donde Jesús y le dijo: «Buenas noches, Maestro.» Y le dio un beso. Jesús le dijo: «Amigo, haz lo que vienes a hacer.» Entonces se acercaron a Jesús y lo arrestaron. Uno de los que estaban con Jesús sacó la espada e hirió al sirviente del sumo sacerdote, cortándole una oreja. Entonces Jesús le dijo: «Vuelve la espada a su sitio, pues quien usa la espada, perecerá por la espada. ¿No sabes que podría invocar a mi Padre y él, al momento, me mandaría más de doce ejércitos de ángeles? Pero así había de suceder, y tienen que cumplirse las Escrituras.» En ese momento, Jesús dijo a la gente: «A lo mejor buscan un ladrón y por eso salieron a detenerme con espadas y palos. Yo sin embargo me sentaba diariamente entre ustedes en el Templo para enseñar, y no me detuvieron. Pero todo ha pasado para que así se cumpliera lo escrito en los Profetas.» Entonces todos los discípulos abandonaron a Jesús y huyeron. Los que tomaron preso a Jesús lo llevaron a casa del sumo sacerdote Caifás, donde se habían reunido los maestros de la Ley y las autoridades judías. Pedro lo iba siguiendo de lejos, hasta llegar al palacio del sumo sacerdote. Entró en el patio y se sentó con los policías del Templo, para ver en qué terminaba todo. Los jefes de los sacerdotes y el Consejo Supremo andaban buscando alguna declaración falsa contra Jesús, para poderlo condenar a muerte. Pero pasaban los falsos testigos y no se encontraba nada. Al fin llegaron dos que declararon: «Este hombre dijo: Yo soy capaz de destruir el Templo de Dios y de reconstruirlo en tres días.» Entonces el sumo sacerdote se puso de pie y preguntó a Jesús: «¿No tienes nada que responder? ¿Qué es esto que declaran en contra tuya?» Pero Jesús se quedó callado. Entonces el sumo sacerdote le dijo: «En el nombre del Dios vivo te ordeno que nos contestes: ¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios?» Jesús le respondió: «Así es, tal como tú lo has dicho. Y yo les digo más: a partir de ahora ustedes contemplarán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Dios Todopoderoso, y lo verán venir sobre las nubes del cielo.» Entonces el sumo sacerdote se rasgó las ropas, diciendo: «¡Ha blasfemado! ¿Para qué necesitamos más testigos? Ustedes mismos acaban de oír estas palabras blasfemas. ¿Qué deciden ustedes?» Ellos contestaron: «¡Merece la muerte!» Luego comenzaron a escupirle en la cara y a darle bofetadas, mientras otros lo golpeaban diciéndole: «Mesías, ¡adivina quién te pegó!» Mientras Pedro estaba sentado fuera, en el patio, se le acercó una sirvienta de la casa y le dijo: «Tú también estabas con Jesús de Galilea.» Pero él lo negó delante de todos, diciendo: «No sé de qué estás hablando.» Y como Pedro se dirigiera hacia la salida, lo vio otra sirvienta, que dijo a los presentes: «Este hombre andaba con Jesús de Nazaret.» Pedro lo negó por segunda vez, jurando: «Yo no conozco a ese hombre.» Un poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: «Sin duda que eres uno de los galileos: se nota por tu modo de hablar.» Entonces Pedro empezó a proferir maldiciones y a afirmar con juramento que no conocía a aquel hombre. Y en aquel mismo momento cantó un gallo. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: «Antes de que cante el gallo me negarás tres veces». Y saliendo fuera, lloró amargamente. Al amanecer, todos los jefes de los sacerdotes y las autoridades judías celebraron una reunión para decidir la manera de hacer morir a Jesús. Luego lo ataron y lo llevaron para entregárselo a Pilato, el gobernador. [SAOGM]

The Lord said to his disciples, “You know that after two days the Passover is coming, and the Son of man will be delivered up to be crucified.” Then the chief priests and the elders of the people gathered in the palace of the high priest, who was called Caiaphas, and took counsel together in order to arrest Jesus by stealth and kill him. But they said, “Not during the feast, lest there be a tumult among the people.” Now when Jesus was at Bethany in the house of Simon the leper, a woman came up to him with an alabaster flask of very expensive ointment, and she poured it on his head, as he sat at table. But when the disciples saw it, they were indignant, saying, “Why this waste? For this ointment might have been sold for a large sum, and given to the poor.” But Jesus, aware of this, said to them, “Why do you trouble the woman? For she has done a beautiful thing to me. For you always have the poor with you, but you will not always have me. In pouring this ointment on my body she has done it to prepare me for burial. Truly, I say to you, wherever this gospel is preached in the whole world, what she has done will be told in memory of her.” Then one of the twelve, who was called Judas Iscariot, went to the chief priests and said, “What will you give me if I deliver him to you?” And they paid him thirty pieces of silver. And from that moment he sought an opportunity to betray him. Now on the first day of Unleavened Bread the disciples came to Jesus, saying, “Where will you have us prepare for you to eat the passover?” He said, “Go into the city to a certain one, and say to him, ‘The Teacher says, My time is at hand; I will keep the passover at your house with my disciples.’” And the disciples did as Jesus had directed them, and they prepared the passover. When it was evening, he sat at table with the twelve. Jesus, knowing that the Father had given all things into his hands, and that he had come from God and was going to God, rose from supper, laid aside his garments, and girded himself with a towel. Then he poured water into a basin, and began to wash the disciples’ feet, and to wipe them with the towel with which he was girded. He came to Simon Peter; and Peter said to him, “Lord, do you wash my feet?” Jesus answered him, “What I am doing you do not know now, but afterward you will understand.” Peter said to him, “You shall never wash my feet.” Jesus answered him, “If I do not wash you, you have no part in me.” Simon Peter said to him, “Lord, not my feet only but also my hands and my head!” Jesus said to him, “He who has bathed does not need to wash, except for his feet, but he is clean all over; and you are clean, but not every one of you.” For he knew who was to betray him; that was why he said, “You are not all clean.” When he had washed their feet, and taken his garments, and resumed his place, he said to them, “Do you know what I have done to you? You call me Teacher and Lord; and you are right, for so I am. If I then, your Lord and Teacher, have washed your feet, you also ought to wash one another’s feet. For I have given you an example, that you also should do as I have done to you. Truly, truly, I say to you, a servant is not greater than his master; nor is an apostle greater than he who sent him. If you know these things, blessed are you if you do them.” And as they were eating, he said, “Truly, I say to you, one of you will betray me.” And they were very sorrowful, and began to say to him one after another, “Is it I, Lord?” He answered, “He who has dipped his hand in the dish with me, will betray me. The Son of man goes as it is written of him, but woe to that man by whom the Son of man is betrayed! It would have been better for that man if he had not been born.” Judas, who betrayed him, said, “Is it I, Rabbi?” He said to him, “You have said so.” Now as they were eating, Jesus took bread, and after giving thanks he broke it, and gave it to the disciples and said, “Take, eat; this is my body.” And he took a cup, and when he had given thanks he gave it to them, saying, “Drink of it, all of you; for this is my blood of the new covenant, which is poured out for many for the forgiveness of sins. I tell you I shall not drink again of this fruit of the vine until that day when I drink it new with you in my Father’s kingdom.” And when they had sung a hymn, they went out to the Mount of Olives. Then Jesus said to them, “You will all fall away because of me this night; for it is written, ‘I will strike the shepherd, and the sheep of the flock will be scattered.’ But after I am raised up, I will go before you to Galilee.” Peter declared to him, “Though they all fall away because of you, I will never fall away.” Jesus said to him, “Truly, I say to you, this very night, before the cock crows, you will deny me three times.” Peter said to him, “Even if I must die with you, I will not deny you.” And so said all the disciples. Then Jesus went with them to a place called Gethsemane, and he said to his disciples, “Sit here, while I go yonder and pray.” And taking with him Peter and the two sons of Zebedee, he began to be sorrowful and troubled. Then he said to them, “My soul is very sorrowful, even to death; remain here, and stay awake with me.” And going a little farther he fell on his face and prayed, “My Father, if it be possible, let this cup pass from me; nevertheless, not as I will, but as you will.” And there appeared to him an angel from heaven, strengthening him. And being in an agony he prayed more earnestly; and his sweat became like great drops of blood falling down upon the ground. And when he rose from prayer, he came to the disciples and found them sleeping; and he said to Peter, “So, could you not stay awake with me one hour? Stay awake and pray that you may not enter into temptation; the spirit indeed is willing, but the flesh is weak.” Again, for the second time, he went away and prayed, “My Father, if this cannot pass unless I drink it, your will be done.” And again he came and found them sleeping, for their eyes were heavy. So, leaving them again, he went away and prayed for the third time, saying the same words. Then he came to the disciples and said to them, “Are you still sleeping and taking your rest? Behold, the hour is at hand, and the Son of man is betrayed into the hands of sinners. Rise, let us be going; see, my betrayer is at hand.” While he was still speaking, Judas came, one of the twelve, and with him a great crowd with swords and clubs, from the chief priests and the elders of the people. Now the betrayer had given them a sign, saying, “The one I shall kiss is the man; seize him.” And he came up to Jesus at once and said, “Greetings, Rabbi!” And he kissed him. Jesus said to him, “Friend, do that for which you have come.” Then they came up and laid hands on Jesus and seized him. And behold, one of those who were with Jesus stretched out his hand and drew his sword, and struck the slave of the high priest, and cut off his ear. Then Jesus said to him, “Put your sword back into its place; for all who take the sword will perish by the sword. Do you think that I cannot appeal to my Father, and he will at once send me more than twelve legions of angels? But how then should the scriptures be fulfilled, that it must be so?” At that hour Jesus said to the crowds, “Have you come out as against a robber, with swords and clubs to capture me? Day after day I sat in the temple teaching, and you did not seize me. But all this has taken place, that the scriptures of the prophets might be fulfilled.” Then all the disciples forsook him and fled. Then those who had seized Jesus led him to Caiaphas the high priest, where the scribes and the elders had gathered. But Peter followed him at a distance, as far as the courtyard of the high priest, and going inside he sat with the guards to see the end. Now the chief priests and the whole council sought false testimony against Jesus that they might put him to death, but they found none, though many false witnesses came forward. At last two came forward and said, “This fellow said, ‘I am able to destroy the temple of God, and to build it in three days.’” And the high priest stood up and said, “Have you no answer to make? What is it that these men testify against you?” But Jesus was silent. And the high priest said to him, “I adjure you by the living God, tell us if you are the Christ, the Son of God.” Jesus said to him, “You have said so. But I tell you, hereafter you will see the Son of man seated at the right hand of Power, and coming on the clouds of heaven.” Then the high priest tore his robes, and said, “He has uttered blasphemy. Why do we still need witnesses? You have now heard his blasphemy. What is your judgment?” They answered, “He deserves death.” Then they spat in his face, and struck him; and some slapped him, saying, “Prophesy to us, you Christ! Who is it that struck you?” Now Peter was sitting outside in the courtyard. And a maid came up to him, and said, “You also were with Jesus the Galilean.” But he denied it before them all, saying, “I do not know what you mean.” And when he went out to the porch, another maid saw him, and she said to the bystanders, “This man was with Jesus of Nazareth.” And again he denied it with an oath, “I do not know the man.” After a little while the bystanders came up and said to Peter, “Certainly you are also one of them, for your accent betrays you.” Then he began to invoke a curse on himself and to swear, “I do not know the man.” And immediately the cock crowed. And Peter remembered the saying of Jesus, “Before the cock crows, you will deny me three times.” And he went out and wept bitterly. When morning came, all the chief priests and the elders of the people took counsel against Jesus to put him to death; and they bound him and led him away and delivered him to Pilate the governor. [RSV]



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Stand for the reading of the Synaxarion.

Sinasario

Synaxarion

Del menaion.

From the Menaion.

El 17 de abril conmemoramos al santo hieromártir Simeón, obispo de Persia, y a los que estaban con él: Abdecalas el presbítero, Gotazat, Fusik, y otros 1,150 mártires.

On April 17 we commemorate the holy Hieromartyr Symeon, Bishop of Persia, and those with him: Abdechalas the Presbyter, Gothazat, Fusik, and another 1,150 martyrs.

Del Triodio.

From the Triodion.

En el Santo y Gran Jueves los santos Padres tuvieron por bien ordenar que se den intercambios de la lectura Apostólica y el Santo Evangelio que siga celebrando 4 fiestas; El Santo Lavatorio, La Cena Mística, La Oración Suprema y su Traición.

On holy and great Thursday the godly Fathers, who have arranged all things well, received from the divine Apostles and the sacred Gospels and in turn handed down to us, that today we should celebrate four things: the sacred Washing of Feet, the Mystical Supper (that is, the tradition of what we know as the awesome Mysteries of Holy Communion), the High Priestly Prayer, and finally the Betrayal itself.

Stijos del lavatorio de los pies

Verses for the sacred Washing

Por la tarde, lava los pies de sus discípulos Dios cuyos pies pisaron en el Edén de antaño.

In the evening God washed the feet of the Disciples; His own foot once walked before dusk in Eden.

Stijos de la cena mística

For the Mystical Supper

Doble es la cena: porque es la Pascua de la ley, y es la Nueva Pascua, el Cuerpo y la Sangre del Maestro.

Double Supper: it has the Law’s Pascha, The new Pascha also, the Lord’s Blood and Body.

En tu oración, oh maestro, mostraste temor. Y que grandes gotas de sangre caigan de Tu rostro. Aparentemente para evitar la muerte, pero engañando así al enemigo.

You pray: the terrors, the blood on Your forehead, As though You were begging to be spared from dying. O Christ, by this You deceive the deceiver.

Stijos de la traición

For the Betrayal

¿Qué necesidad tienen de espadas y palos, oh engañadores de los pueblos? ¿Para dar muerte a Aquel que es celoso de redimir al mundo?

Why swords and clubs, O deceivers of the people? He is willing to die for the world’s redemption.

Por tu inefable compasión, oh Cristo Dios nuestro, ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén.

By Your ineffable compassion, O Christ our God, have mercy on us. Amen.

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Normas de Ayuno

Fasting Rule

Ayuno estricto. Nos abstenemos de consumir todo tipo de carne, pescados, aceite, vino, productos lácteos, y huevos.

Strict: Refrain from meat, fish, oil, dairy, and eggs.

Es Semana Santa.

It is Holy Week.