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Triodion - Semana Santa

Gran Jueves Santo

Maitines del Novio, celebrado miércoles por la noche

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Ordinario de Maitines


SACERDOTE

Bendito sea nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

LECTOR: Amén.

SACERDOTE

Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.

Rey Celestial, Consolador, Espíritu de Verdad, que estás en todo lugar y que todo lo llenas, Tesoro de bienes y Dador de la vida, ven y toma tu morada entre nosotros, purifícanos de toda mancha, y salva, Tú que eres bueno, nuestras almas.

LECTOR: Amén.

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

LECTOR: Amén.

Señor, ten piedad. (12 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante Dios nuestro Rey.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante el mismo Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Salmo 19 (20)

Que te escuche el Señor el día del peligro, que te sostenga el nombre del Dios de Jacob; que te envíe auxilio desde el santuario, que te apoye desde el monte Sión. Que se acuerde de todas tus ofrendas, que le agraden tus sacrificios; que cumpla el deseo de tu corazón, que dé éxito a todos tus planes. Que podamos celebrar tu victoria y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes; que el Señor te conceda todo lo que le pides. Ahora reconozco que el Señor da la victoria a su Ungido, que lo ha escuchado desde su santo cielo, con los prodigios de su mano victoriosa. Unos confían en sus carros, otros en su caballería; nosotros invocamos el nombre del Señor, Dios nuestro. Ellos cayeron derribados, nosotros nos mantenemos en pie. Señor, da la victoria al rey y escúchanos cuando te invocamos.

Salmo 20 (21)

Señor, el rey se alegra por tu fuerza, ¡y cuánto goza con tu victoria! Le has concedido el deseo de su corazón, no le has negado lo que pedían sus labios. Te adelantaste a bendecirlo con el éxito, y has puesto en su cabeza una corona de oro fino. Te pidió vida, y se la has concedido, años que se prolongan sin término. Tu victoria ha engrandecido su fama, lo has vestido de honor y majestad. Le concedes bendiciones incesantes, lo colmas de gozo en tu presencia; porque el rey confía en el Señor, y con la gracia del Altísimo no fracasará. Tu mano encontrará a tus adversarios, tu diestra encontrará a los que te odian; los dejarás, en cuanto te presentes, como si estuvieran en un horno. El Señor, en su ira, se los engullirá y un fuego los devorará. Arrancarás de la tierra sus frutos y su semilla de entre los hombres. Si contra ti traman algún mal, o meditan un plan, no se la podrán. Pues tú harás que te den vuelta la espalda y contra ellos dispararás tus flechas. Levántate, Señor, con tu fuerza, y al son de instrumentos cantaremos tu poder.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

LECTOR: Amén.

Salva Señor a tu pueblo y bendice tu heredad; concede la victoria a los cristianos ortodoxos sobre sus adversarios, y preserva a los que te pertenecen, por el poder de tu Cruz.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Tú que, voluntariamente ascendiste a la Cruz, concede tus compasiones, Cristo Dios, al pueblo nuevo que lleva tu nombre. Alegra con tu poder a los cristianos ortodoxos, concediéndoles victorias sobre sus adversarios. Teniendo tu alianza en el combate, tú arma de paz, trofeo invencible.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Buena y alabadísima Theotokos, nuestra temible e infalible protección, no desprecies nuestras súplicas, confirma el vivir de los ortodoxos, salva a tu pueblo y concédele la victoria que proviene de lo alto, Tú que diste a luz a Dios, oh única bendita.

SACERDOTE

Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.

CORO

Señor, ten piedad. (3 veces)

SACERDOTE

También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.

CORO

Señor, ten piedad. (3 veces)

SACERDOTE

También suplicamos por nuestro arzobispo (N.), y por toda nuestra hermandad en Cristo.

CORO

Señor, ten piedad. (3 veces)

SACERDOTE

Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO

Amén. En el nombre del Señor, bendice, Padre.

SACERDOTE

Gloria a la santa, consubstancial, vivificadora e indivisible Trinidad, eternamente, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

CORO

Amén.

LECTOR

Hexasalmos

Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz y buena voluntad a los hombres. (3 veces)

Señor abre mis labios y mi boca proclamará tu alabanza. (2 veces)

Salmo 3

Señor, cuántos son mis enemigos, cuántos se levantan contra mí; cuántos dicen de mí: “ya no lo protege Dios”. Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria, tú mantienes alta mi cabeza. Si grito invocando al Señor, El me escucha desde su monte santo. Puedo acostarme y dormir y despertar: el Señor me sostiene. No temeré al pueblo innumerable que acampa a mí alrededor. Levántate, Señor; sálvame, Dios mío: tú golpeaste a mis enemigos en la mejilla, rompiste los dientes de los malvados. De ti, Señor, viene la salvación y la bendición sobre tu pueblo.

Yo me dormí y tuve profundo sueño y me levanté porque el Señor me protegerá. [CA-SAOGM]

Salmo 37 (38)

Señor, no me corrijas con ira, no me castigues con cólera; tus flechas se me han clavado, tu mano pesa sobre mí; no hay parte ilesa en mi carne a causa de tu furor, no tienen descanso mis huesos a causa de mis pecados; mis culpas sobrepasan mi cabeza, son un peso superior a mis fuerzas; mis llagas están podridas y supuran por causa de mi insensatez; voy encorvado y encogido, todo el día camino sombrío. Tengo las espaldas ardiendo, no hay parte ilesa en mi carne; estoy agotado, deshecho del todo; rujo con más fuerza que un león. Señor mío, todas mis ansias están en tu presencia, no se te ocultan mis gemidos; siento palpitar mi corazón, me abandonan las fuerzas, y me falta hasta la luz de los ojos. Mis amigos y compañeros se alejan de mí, mis parientes se quedan a distancia; me tienden lazos los que atentan contra mí, los que desean mi daño me amenazan de muerte, todo el día murmuran traiciones. Pero yo, como un sordo, no oigo; como un mudo no abro la boca; soy como uno que no oye y no puede replicar. En ti, Señor, espero, y tú me escucharás, Señor, Dios mío; esto pido: que no se alegren por mi causa, que, cuando resbale mí pie, no canten triunfo. Porque yo estoy a punto de caer, y mi pena no se aparta de mí: yo confieso mi culpa, me aflige mi pecado. Mis enemigos mortales son poderosos, son muchos los que me aborrecen sin razón, los que me pagan males por bienes, los que me atacan cuando procuro el bien. No me abandones, Señor; Dios mío, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación.

No me abandones, Señor; Dios mío, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación. [CA-SAOGM]

Salmo 62 (63)

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. ¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. Pero los que buscan mi perdición bajarán a lo profundo de la tierra; serán entregados a la espada, y echados como pasto a las raposas. Y el rey se alegrará con Dios, se felicitarán los que juran por su nombre, cuando tapen la boca a los traidores.

Velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo. Mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. [CA-SAOGM]

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. (3 veces)

Señor, ten piedad. (3 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 87 (88)

Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; llegue hasta ti mi súplica, inclina mi oído a mi clamor. Porque mi alma está colmada de desdichas, y mi vida está al borde del abismo; ya me cuentan con los que bajan a la fosa, soy como un inválido. Tengo mi cama entre los muertos, como los caídos que yacen en el sepulcro, de los cuales ya no guardas memoria, porque fueron arrancados de tu mano. Me has colocado en lo hondo de la fosa, en las tinieblas del fondo; tú cólera pesa sobre mí, me echas encima todas tus olas. Has alejado de mí a mis conocidos, me has hecho repugnante para ellos: encerrado, no puedo salir, y los ojos se me nublan de pesar. Todo el día te estoy invocando, tendiendo las manos hacia ti. ¿Harás tú maravillas por los muertos? ¿Se alzarán las sombras para darte gracias? ¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia, o tu fidelidad en el reino de la muerte? ¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla, o tu justicia en el país del olvido? Pero yo te pido auxilio, por la mañana irá a tu encuentro mi súplica. ¿Por qué, Señor, me rechazas, y me escondes tu rostro? Desde niño fui desgraciado y enfermo, me doblo bajo el peso de tus terrores, pasó sobre mí tu incendio, tus espantos me han consumido: me rodean como las aguas todo el día, me envuelven todos a una; alejaste de mí amigos y compañeros: mi compañía son las tinieblas.

Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; llegue hasta ti mi súplica, inclina mi oído a mi clamor. [CA-SAOGM]

Salmo 102 (103)

Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. El perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; el rescata tu vida de la fosa, y te colma de gracia y de ternura; el sacia de bienes tus anhelos, y como un águila se renueva tu juventud. El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos; enseñó sus caminos a Moisés y sus hazañas a los hijos de Israel. El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia; no está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo; no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas. Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre sus fieles; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por sus fieles; porque él conoce nuestra masa, se acuerda de que somos barro. Los días del hombre duran lo que la hierba, florecen como flor del campo, que el viento la roza, y ya no existe, su terreno no volverá a verla. Pero la misericordia del Señor dura siempre, su justicia pasa de hijos a nietos: para los que guardan la alianza y recitan y cumplen sus mandatos. El Señor puso en el cielo su trono, su soberanía gobierna el universo. bendecid al Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a la voz de su palabra. Bendecid al Señor, ejércitos suyos, servidores que cumplís sus deseos. Bendecid al Señor, todas sus obras, en todo lugar de su señorío. ¡Bendice, alma mía, al Señor!

En todos los lugares de su señorío. ¡Bendice, alma mía, al Señor! [CA-SAOGM]

Salmo 142 (143)

Escucha, Señor, mi oración, y presta oído a mi súplica; respóndeme leal, por tu justicia. No entres en pleito con tu siervo, pues no hay ser vivo justo ante ti. Me persigue a muerte el enemigo, aplasta mi vida contra el suelo; me obliga a vivir entre tinieblas, como los que han muerto para siempre. Ya se apaga el aliento en mí, mi corazón por dentro enmudece. Recuerdo los días de antaño, medito todas tus acciones, pondero las obras de tus manos; hacia ti tiendo mis manos, como tierra sedienta de ti. Pausa. ¡Respóndeme pronto, Señor, que ya me falta el aliento; no escondas tu rostro lejos de mí, pues sería como los que bajan a la fosa! Hazme sentir tu amor por la mañana, pues yo cuento contigo; muéstrame el camino que he de seguir, pues estoy pendiente de ti. Líbrame de mis enemigos, Señor, pues busco refugio en ti; enséñame a cumplir tu voluntad, tú, que eres mi Dios; tu espíritu, que es bueno, me guíe por una tierra llana. Por tu nombre, Señor, dame la vida, por tu justicia, líbrame de la angustia; por tu amor, aniquila a mis enemigos. Pierde a todos mis opresores, porque yo soy tu servidor.

Óyeme Señor, en tu verdad y no entres en juicio con tu siervo.

Óyeme Señor, en tu verdad y no entres en juicio con tu siervo.

Tu Espíritu, que es bueno, me guiará a tierra de rectitud. [CA-SAOGM]

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.

(entonado)

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. La esperanza nuestra, oh Señor, gloria a ti.

SACERDOTE

En paz, roguemos al Señor.

CORO (después de cada petición)

Señor, ten piedad.

SACERDOTE

Por la paz de lo alto y por la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.

Por la paz del mundo entero, la estabilidad de las santas Iglesias de Dios y la unión de todos, roguemos al Señor.

Por esta santa morada y por todos los que en ella entran con fe, devoción y temor de Dios, roguemos al Señor.

Por los cristianos piadosos y ortodoxos, roguemos al Señor.

Por nuestro arzobispo (N.), el honorable presbiterado y el diaconado en Cristo; por todo el clero y el pueblo, roguemos al Señor.

Por nuestra piadosa nación, por toda autoridad y poder roguemos al Señor.

Por esta ciudad (Monasterio, Pueblo, o Isla), por toda ciudad y país, y por los fieles que en ellos habitan, roguemos al Señor.

Por un clima benéfico, por la abundancia de los frutos de la tierra y por tiempos pacíficos, roguemos al Señor.

Por quienes viajan por mar, tierra o aire, por los enfermos, los afligidos, los cautivos y por su salvación, roguemos al Señor.

Por nuestra liberación de toda tribulación, ira, peligro y necesidad, roguemos al Señor.

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE

Pues a ti se debe toda gloria, honor y adoración: al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

CORO

Tono 8 (plagal 4).

Verso 1: Desde la noche se levanta a Ti mi alma, oh Dios, porque tus mandamientos son luz sobre la tierra. [CA-SAOGM]

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Verso 2: Aprendan justicia, oh moradores de la tierra.

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Verso 3: Tu cólera caerá sobre el pueblo indócil, y el fuego devorará ahora a los enemigos.

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Verso 4: Arroja sobre ellos males, Señor, arroja males sobre los soberbios de la tierra.

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Tropario. Tono 8 (plagal 4).

Cuando los gloriosos discípulos, en el lavatorio de la Cena, estaban siendo iluminados; entonces Judas el impío, enfermo de avaricia, se entenebrecía. Y a jueces sin Ley, a Ti el justo Juez, te entregaba. Vea bien, amante del dinero, a quien por esto acabó endeudado con la horca. Huye, alma mía insaciable, de atreverte a algo semejante contra el Maestro. Él, quien es bueno para con todos, Señor, gloria a Ti. (3 veces)

DIÁCONO

Y para que nos conceda escuchar dignamente el Santo Evangelio, roguemos al Señor nuestro Dios.

CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)

DIÁCONO

¡Sabiduría! ¡De pie! Escuchemos el santo Evangelio.

SACERDOTE: Paz a todos.

CORO: Y a tu espíritu.

SACERDOTE

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

DIÁCONO: ¡Atendamos!

CORO

¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!

SACERDOTE (desde las puertas)

Lc. (22:1-39)

Se acercaba la fiesta de los Ázimos, llamada Pascua. Los sumos sacerdotes y los escribas buscaban cómo hacerle desaparecer, pues temían al pueblo. Entonces Satanás entró en Judas, llamado Iscariote, que era del número de los Doce; y se fue a tratar con los sumos sacerdotes y los jefes de la guardia del modo de entregárselo. Ellos se alegraron y quedaron con él en darle dinero. El aceptó y andaba buscando una oportunidad para entregarle sin que la gente lo advirtiera. Llegó el día de los Ázimos, en el que se había de sacrificar el cordero de Pascua; y envió a Pedro y a Juan, diciendo: «Vayan y prepárenos la Pascua para que la comamos.» Ellos le dijeron: « ¿Dónde quieres que la preparemos?» Les dijo: «Cuando entren en la ciudad, les saldrá al paso un hombre llevando un cántaro de agua; síganle hasta la casa en que entre, y dirán al dueño de la casa: “El Maestro te dice: ¿Dónde está la sala donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?” Él les enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta; hagan allí los preparativos.» Fueron y lo encontraron tal como les había dicho, y prepararon la Pascua. Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los Apóstoles; y les dijo: «Con ansia he deseado comer esta Pascua con ustedes antes de padecer; porque les digo que ya no la comeré más hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios.» Y recibiendo una copa, dadas las gracias, dijo: «Tomen esto y repártanlo entre ustedes; porque les digo que, a partir de este momento, no beberé del producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.» Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por ustedes; hagan esto en recuerdo mío.» De igual modo, después de cenar, la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por ustedes. «Pero la mano del que me entrega está aquí conmigo sobre la mesa. Porque el Hijo del hombre se marcha según está determinado. Pero, ¡ay de aquel por quien es entregado!» Entonces se pusieron a discutir entre sí quién de ellos sería el que iba a hacer aquello. Entre ellos hubo también un altercado sobre quién de ellos parecía ser el mayor. Él les dijo: «Los reyes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los que ejercen el poder sobre ellas se hacen llamar Bienhechores; pero no así ustedes, sino que el mayor entre ustedes sea como el más joven y el que gobierna como el que sirve. Porque, ¿quién es mayor, el que está a la mesa o el que sirve? ¿No es el que está a la mesa? Pues yo estoy en medio de ustedes como el que sirve. «Ustedes son los que han perseverado conmigo en mis pruebas; yo, por mi parte, dispongo un Reino para ustedes, como mi Padre lo dispuso para mí, para que coman y beban a mi mesa en mi Reino y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. «¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribarlos como trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos.» Él dijo: «Señor, estoy dispuesto a ir contigo hasta la cárcel y la muerte.» Pero él dijo: «Te digo, Pedro: No cantará hoy el gallo antes que hayas negado tres veces que me conoces.» Y les dijo: «Cuando les envié sin bolsa, sin alforja y sin sandalias, ¿Les faltó algo?» Ellos dijeron: «Nada.» Les dijo: «Pues ahora, el que tenga bolsa que la tome y lo mismo alforja, y el que no tenga que venda su manto y compre una espada; porque les digo que es necesario que se cumpla en mí esto que está escrito: “Ha sido contado entre los malhechores.” Porque lo mío toca a su fin.» Ellos dijeron: «Señor, aquí hay dos espadas.» El les dijo: «Basta.» Salió y, como de costumbre, fue al monte de los Olivos, y los discípulos le siguieron. [SAOGM]

CORO

¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!

LECTOR

Salmo 50 (51)

Ten piedad de mí, oh Dios, por tu bondad, por tu inmensa ternura borra mi delito, lávame a fondo de mi culpa, purifícame de mi pecado. Pues yo reconozco mi delito, mi pecado está siempre ante mí; contra ti, contra ti solo pequé, lo malo a tus ojos cometí. Por que seas justo cuando hablas e irreprochable cuando juzgas. Mira que nací culpable, pecador me concibió mi madre. Y tú amas la verdad en lo íntimo del ser, en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con hisopo hasta quedar limpio, lávame hasta blanquear más que la nieve. Devuélveme el son del gozo y la alegría, se alegren los huesos que tú machacaste. Aparta tu vista de mis yerros y borra todas mis culpas. Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un espíritu firme; no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu. Devuélveme el gozo de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso; enseñaré a los rebeldes tus caminos y los pecadores volverán a ti. Líbrame de la sangre, oh Dios, Dios salvador mío, y aclamará mi lengua tu justicia; abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza. Pues no te complaces en sacrificios, si ofrezco un holocausto, no lo aceptas. Dios quiere el sacrificio de un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias. ¡Sé benévolo y favorece a Sión, reconstruye los muros de Jerusalén! Entonces te agradarán los sacrificios legítimos –holocausto y oblación entera–, entonces se ofrecerán novillos en tu altar. [BJ-SAOGM]

CORO

El Canon

Del monje Cosme.

Oda primera. Tono 6 (plagal 2). Irmos.

El Mar Rojo se dividió con la vara y las olas agitadas se secaron, se hizo camino para los desarmados y tumba para los armados. Cantos de alegría a Dios: Cristo nuestro Dios gloriosamente se glorificó.

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

La causa de todo y domadora de vida, la infinita sabiduría de Dios, se construyó una casa, de Madre pura que no conoció hombre, construyendo para sí un templo corporal, Cristo nuestro Dios gloriosamente se glorificó [SAOGM]

Gloria.

Instruyendo sus amigos en los misterios, la verdadera Sabiduría de Dios, preparó una mesa para alimentar las almas, y mezcló para los fieles un cáliz de bebida divina. Acerquémonos con piedad clamando: Cristo nuestro Dios gloriosamente se glorificó. [SAOGM]

Ahora y siempre.

Escuchemos todos los fieles la exaltada proclamación de la Increada y Consubstancial Sabiduría de Dios clamando: ¡Gusten y sepan que buen soy! Y cantemos: ¡Cristo nuestro Dios gloriosamente se glorificó! [SAOGM]

Catabasía.

El Mar Rojo se dividió con la vara y las olas agitadas se secaron, se hizo camino para los desarmados y tumba para los armados. Cantos de alegría a Dios: Cristo nuestro Dios gloriosamente se glorificó. [SAOGM]

Oda tercera. Irmos.

Oh Dios Señor y Creador de todo que te hiciste pobre uniéndote a la naturaleza creada permaneciendo libre de las pasiones. Tú eres la Pascua, te ofreciste por los que ibas a morir clamando: ¡Coman mi Cuerpo y serán firmes en la fe! (2 veces)

Troparios.

Gloria.

Salvación de toda raza humana, oh Bondadoso, diste de beber a tus discípulos la copa con alegría y completaste el servicio divino diciendo: ¡Beban mi Sangre y serán firmes en la fe! [SAOGM]

Ahora y siempre.

Oh Indulgente, te adelantaste y dijiste a tus discípulos: Hay entre ustedes un ignorante traidor que no sabe lo que hace; pero ustedes permanezcan en mí y serán firmes en la fe. [SAOGM]

Catabasía.

Oh Dios Señor y Creador de todo que te hiciste pobre uniéndote a la naturaleza creada permaneciendo libre de las pasiones. Tú eres la Pascua, te ofreciste por los que ibas a morir clamando: ¡Coman mi Cuerpo y serán firmes en la fe! [SAOGM]

DIÁCONO

Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.

( Señor, ten piedad. )

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

( Señor, ten piedad. )

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

( A ti, Señor. )

SACERDOTE

Porque Tú eres nuestro Dios y Te rendimos gloria: al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

( Amén. )

CORO

Catisma 1.

Tono 1.

El que hizo los lagos, manantiales y el mar, con humildad nos enseñó a ceñir con una toalla lavando los pies de los discípulos, por compasión se humilló sin medida y se elevó del abismo de maldad, el único amante de la humanidad. [SAOGM]

Gloria. Tono 3.

Por compasión se humilló a sí mismo lavando los pies de los discípulos y allanó el camino divino. Pedro no aceptó ser lavado pero después acogió el mandato divino y fue lavado clamando a Ti: ¡Concédenos tu gran misericordia! [SAOGM]

Ahora y siempre. Tono 4.

Comiendo con tus discípulos, oh Señor, les revelaste misteriosamente tu Santísima Inmolación por la cual nos liberaste de la corrupción, nosotros honramos tu venerada Pasión. [SAOGM]

Oda cuarta. Irmos.

Oh Cristo, cuando anticipadamente contempló el profeta Habacuc tu misterio inefable, clamó: Has manifestado el poder de tu amor, Padre compasivo en tu Bondadoso y Unigénito Hijo enviado en expiación por los pecados del mundo.

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Oh Cristo cuando fuiste a la Pasión que salva de la pasión toda la posteridad de Adán dijiste a tus amigos: He deseado comer esta Pascua con ustedes porque el Padre me envió a mí, el Unigénito, en expiación por los pecados del mundo. [SAOGM]

Gloria.

Tomando la copa, el Inmortal clamó a sus discípulos: Ya no beberé con ustedes en la vida presente del fruto de la vida. Porque el Padre me envió a mí, el Unigénito, en expiación por los pecados del mundo. [SAOGM]

Ahora y siempre.

En mi Reino, dijiste oh Cristo a tus discípulos, beberé con ustedes una bebida nueva que sobrepasa todo entendimiento, como Dios estaré con ustedes porque soy Dios. El Padre me ha enviado a mí, su Unigénito, en expiación por los pecados del mundo. [SAOGM]

Catabasía.

Oh Cristo, cuando anticipadamente contempló el profeta Habacuc tu misterio inefable, clamó: Has manifestado el poder de tu amor, Padre compasivo en tu Bondadoso y Unigénito Hijo enviado en expiación por los pecados del mundo. [SAOGM]

Oda quinta. Irmos.

Unidos por los lazos del amor y ofreciéndose a Cristo, los Apóstoles con los pies lavados y bellos proclaman la buena nueva de paz. (2 veces)

Troparios.

Gloria.

La sabiduría de Dios que detiene la furia de las aguas que están sobre el firmamento. Aquel que clausura los abismos y pone límites al mar, vertió agua en una jofaina, el Señor, y lavó los pies de los siervos. [SAOGM]

Ahora y siempre.

El Soberano mostró a los discípulos ejemplo de humildad, Aquel que cubre los cielos con las nubes, se ciñó con un paño, dobló su rodilla para lavar los pies de los siervos. Aquel que tiene en su poder el aliento de todo lo creado. [SAOGM]

Catabasía.

Unidos por los lazos del amor y ofreciéndose a Cristo, los Apóstoles con los pies lavados y bellos proclaman la buena nueva de paz. [SAOGM]

Oda sexta. Irmos.

El abismo del pecado me rodea y encerrado en la tormenta como Jonás clamo al Señor: ¡De la corrupción sálvame! (2 veces)

Troparios.

Gloria.

“Oh discípulos, me llaman Señor y Maestro, y lo soy”, clamaste, oh Salvador. “Sigan,pues, el ejemplo que han visto en Mí”. [KAD]

Ahora y siempre.

Aquel que no está sucio no necesita lavar los pies. Ahora están limpios mis discípulos, pero no todos, uno de ustedes se inclina desequilibradamente en su corazón. [SAOGM]

Catabasía.

El abismo del pecado me rodea y encerrado en la tormenta como Jonás clamo al Señor: ¡De la corrupción sálvame! [SAOGM]

DIÁCONO

Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.

( Señor, ten piedad. )

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

( Señor, ten piedad. )

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

( A ti, Señor. )

SACERDOTE

Porque Tú eres el Rey de la paz y el Salvador de nuestras almas, y a Ti elevamos gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

( Amén. )

Del Triodion - - -

LECTOR

Condaquio.

Tono 2.

El traidor extendió las manos para tomar el pan en sus manos, en secreto las extendió para recibir el precio de Aquel que creó al hombre con sus manos. Judas el siervo y fraudulento quedó réprobo. [SAOGM]

Ikos.

Con temor a la Mesa Mística nos acerquemos todos, y con almas puras recibamos el Pan. Permanezcamos con el Señor y veamos como lava los pies de los discípulos y los seca con una toalla. Tomemos ejemplo lavando los pies unos de otros porque esto es mandato de Cristo a sus discípulos, pero Judas el siervo y fraudulento no escuchó. [SAOGM]

Sinasario

Del menaion.

El 17 de abril conmemoramos al santo hieromártir Simeón, obispo de Persia, y a los que estaban con él: Abdecalas el presbítero, Gotazat, Fusik, y otros 1,150 mártires.

Del Triodio.

En el Santo y Gran Jueves los santos Padres tuvieron por bien ordenar que se den intercambios de la lectura Apostólica y el Santo Evangelio que siga celebrando 4 fiestas; El Santo Lavatorio, La Cena Mística, La Oración Suprema y su Traición.

Stijos del lavatorio de los pies

Por la tarde, lava los pies de sus discípulos Dios cuyos pies pisaron en el Edén de antaño.

Stijos de la cena mística

Doble es la cena: porque es la Pascua de la ley, y es la Nueva Pascua, el Cuerpo y la Sangre del Maestro.

En tu oración, oh maestro, mostraste temor. Y que grandes gotas de sangre caigan de Tu rostro. Aparentemente para evitar la muerte, pero engañando así al enemigo.

Stijos de la traición

¿Qué necesidad tienen de espadas y palos, oh engañadores de los pueblos? ¿Para dar muerte a Aquel que es celoso de redimir al mundo?

Por tu inefable compasión, oh Cristo Dios nuestro, ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén.

CORO

Oda séptima. Irmos.

Los niños de Babilonia no temieron las llamas de la hoguera sino que en medio del fuego se refrescaron con el rocío y cantaron: ¡Bendito sea el Señor, Dios de nuestros padres!

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Judas concibió mala intención, buscó oportunidad para entregar el Juez a la justicia, Aquel que es Señor de todos y Dios de nuestros padres. [SAOGM]

Gloria.

Cristo clamó a los amigos: “Uno de ustedes me entregará”, agonía y alegría perdieron y clamaron: “Dinos quien es, oh Dios de nuestros padres.” [SAOGM]

Ahora y siempre.

“El que moja su mano Conmigo en el plato; hubiera sido mejor para él si nunca hubiera pasado por las puertas de la vida.” Porque él sería revelado como el traidor del Dios de nuestros padres. [KAD]

Catabasía.

Los niños de Babilonia no temieron las llamas de la hoguera sino que en medio del fuego se refrescaron con el rocío y cantaron: ¡Bendito sea el Señor, Dios de nuestros padres! [SAOGM]

Oda octava. Irmos.

Por las leyes de los Padres, los bienaventurados jóvenes de Babilonia, peligrando, rechazaron las órdenes del Rey, y estando unidos en medio del fuego que no los consumía, cantaron alabanzas a Aquel que los fortalecía diciendo: ¡Obras todas del Señor, alábenlo y ensálcenlo por los siglos!

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Los bienaventurados permanecieron en Sión con el Verbo, los Apóstoles siguieron al Pastor como ovejas y estando unidos en Cristo se alimentaron de su Palabra Divina y agradecidos cantaron: ¡Obras todas del Señor, alábenlo y ensálcenlo por los siglos! [SAOGM]

Bendigamos al Padre al Hijo y al Espíritu Santo Señor; alabémosle y ensalcémosle por todos los siglos.

Olvidando la ley de la amistad, el inicuo Iscariote se apresuró a la traición sobre los pies que Tú habías lavado. Comiendo Tu Pan, el Cuerpo divino, levantó contra Ti su calcañar; porque no sabía cómo clamar: “Oh, obras del Señor, alaben al Señor y ensálcenle sobre todas las edades.” [KAD]

Ahora y siempre.

Sin conciencia recibió el Cuerpo que redime del pecado y la Sangre Divina derramada por el mundo y no se avergonzó de beber aquel que vendió con precio, y por su hipocresía no pudo clamar: ¡Obras todas del Señor, alábenlo y ensálcenlo! [SAOGM]

Catabasía.

Alabemos, bendigamos, y nos prosternemos ante el Señor.

Por las leyes de los Padres, los bienaventurados jóvenes de Babilonia, peligrando, rechazaron las órdenes del Rey, y estando unidos en medio del fuego que no los consumía, cantaron alabanzas a Aquel que los fortalecía diciendo: ¡Obras todas del Señor, alábenlo y ensálcenlo por los siglos! [SAOGM]

DIÁCONO

A la Theotokos y Madre de la Luz, magnifiquemos con cánticos.

CORO

Oda novena. Irmos.

Vengan fieles, gocemos de la invitación del Señor en la mesa eterna en los altos aposentos; aprendamos con mentes elevadas, palabras excelsas del Verbo a quien ensalzamos.

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

El Verbo dijo a sus discípulos: Vayan a preparar la Pascua en un aposento alto con el ázimo de la Sabiduría y la Verdad, donde se iluminarán sus mentes a quienes se reveló el misterio por esta gracia divina. [SAOGM]

Gloria.

Nací del Padre antes de los siglos, Sabiduría y Verbo del Creador, principio de las obras misteriosas, siendo por naturaleza increado, escucho el clamor de los que me pertenecen. [SAOGM]

Ahora y siempre.

Puesto que Yo soy hombre no sólo en apariencia, sino en esencia, la naturaleza humana unida a Mí se vuelve divina. Conóceme, pues, como un solo Cristo, que salva a aquellos entre quienes estoy y de quienes soy. [KAD]

Catabasía.

Vengan fieles, gocemos de la invitación del Señor en la mesa eterna en los altos aposentos; aprendamos con mentes elevadas, palabras excelsas del Verbo a quien ensalzamos. [SAOGM]

DIÁCONO

Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.

( Señor, ten piedad. )

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

( Señor, ten piedad. )

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

( A ti, Señor. )

SACERDOTE

Porque te alaban todas las potestades celestiales, y te elevan glorias, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

( Amén. )

Exapostelarios.

Del Triodion - - -

Tono 3.

Τὸν νυμφῶνά σου βλέπω.

Veo adornada, Salvador mío, tu cámara nupcial, y no tengo vestimenta para entrar en ella. Limpia la túnica de mi alma, Dador de luz, y sálvame. [SAOGM] (3 veces)

Alabanzas. Tono 2.

Todo cuanto respira alabe al Señor. Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas. Tú mereces la alabanza, oh Dios. [BJ-SAOGM]

Alábenlo, todos sus ángeles. Todas sus huestes, alábenlo. Tú mereces la alabanza, oh Dios. [BJ-SAOGM]

Del Triodion - - -

Idiómelon. Tono 2.

Alábenlo por sus grandes hazañas, alábenlo por su inmensa grandeza. [BJ-SAOGM]

Se reunió la asamblea de los judíos para entregar al Creador y Constructor de todo a Pilatos. ¡Oh inicuos! ¡Oh incrédulos! El que viene a juzgar a vivos y muertos les prepara un juicio. El que sana las pasiones a la Pasión les prepara. Señor compasivo, grande es tu misericordia, gloria a Ti. [SAOGM]

Idiómelon. Tono 2.

Alábenlo con el toque de cuerno, alábenlo con arpa y con cítara. [BJ-SAOGM]

Judas el trasgresor, que tiñó su mano en la cena, en la copa contigo, extendió las manos inicuas al crédito de las monedas de plata y que consideró el valor del bálsamo, no temió venderte a Ti Señor, que eres invaluable. El que puso los pies para que los lavaras, te besó falsamente, Soberano, se alejó de la compañía de los Apóstoles y tiró las treinta monedas de plata, no contempló tu Resurrección al tercer día. Ten piedad de nosotros. [SAOGM]

Idiómelon. Tono 2.

Alábenlo con tambores y danzas, alábenlo con cuerdas y flautas. [BJ-SAOGM]

Judas el desgraciado traidor, con un falso beso entregó al Señor y Salvador y vendió al Soberano de todos, como a un esclavo a los transgresores y como oveja fue llevado a la inmolación el Cordero de Dios, el Hijo del Padre, el único infinitamente misericordioso. [SAOGM]

Idiómelon. Tono 2.

Alábenlo con címbalos sonoros, alábenlo con címbalos y aclamaciones. Todo cuanto respira alabe al Señor. [BJ-SAOGM]

Judas el siervo y falso, el discípulo e insidioso, el amigo y falso acusador, fue conocido por sus obras. Siguiendo al Maestro estudiaba como entregarlo. Decía a sí mismo: Lo entrego y gano el dinero prometido. Deseaba el sueldo del bálsamo y a Jesús tomar con astucia. Con un beso entregó a Cristo, que como Cordero fue a la inmolación. Oh, único misericordioso y amante de la humanidad. [SAOGM]

Gloria. Ahora y siempre.

Del Triodion - - -

Tono 2.

El Cordero que Isaías contempló voluntariamente fue a la inmolación, ofreció sus espaldas a los azotes, las mejillas, a las bofetadas. Su rostro no se aparta de la vergüenza y de los esputos. Condenado a muerte horrible, el que es exento de todo pecado, todo soporta voluntariamente para dar a todos la resurrección de los muertos. [SAOGM]

Doxología (leer)

JERARCA o LECTOR

A Ti se debe la gloria, Señor Dios nuestro, y Te elevamos la gloria, al Padre, al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

LECTOR: Amén.

JERARCA o LECTOR

Gloria en las alturas a Dios y en la tierra paz; entre los hombres, benevolencia. Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias por tu gran gloria. Señor, Rey, Dios celestial, Padre Todopoderoso; Señor Hijo unigénito, Jesús Cristo; y el Espíritu Santo. Señor, Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Tú que quitas los pecados del mundo. Recibe nuestra oración, Tú que estás sentado a la diestra del Padre, y ten piedad de nosotros. Porque sólo Tú eres santo, sólo Tú eres Señor, Jesús Cristo, en la gloria de Dios Padre. Amén. Cada día te bendeciré, y alabaré tu Nombre para siempre, y por los siglos de los siglos. Señor, te has hecho nuestro refugio de generación en generación. Dije: Señor, ten piedad de mí, sana mi alma, porque he pecado contra ti. Señor, a Ti acudo; enséñame a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios. Porque en Ti está la fuente de la vida; en tu luz veremos la luz. Extiende tu misericordia a quienes te conocen. Concede, Señor, guardarnos este día sin pecado. Bendito eres Señor, Dios de nuestros padres, y alabado y glorificado sea tu Nombre por los siglos. Amén. Sea sobre nosotros tu misericordia, Señor, así como hemos esperado en Ti. Bendito seas, Señor, instrúyeme en tus mandamientos. Bendito seas, Soberano, hazme entender tus mandamientos. Bendito seas, Santo, ilumíname con tus mandamientos. Tu misericordia, Señor, es para siempre, no desprecies las obras de tus manos. Te pertenece la alabanza, te pertenece un himno, te pertenece la gloria, oh Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

LETANÍA COMPLETIVA

DIÁCONO

Completemos nuestra súplica matutina al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Que el día entero sea perfecto, santo, pacífico, y sin pecado, pidamos al Señor.

CORO (después de cada petición)

Concédelo, Señor.

DIÁCONO

Un ángel de paz, guía fiel y custodio de nuestras almas y cuerpos, pidamos al Señor.

Perdón y remisión de nuestros pecados y transgresiones, pidamos al Señor.

Cuanto es bueno y conveniente para nuestras almas, y por la paz del mundo, pidamos al Señor.

Que el tiempo restante de nuestra vida se complete en paz y penitencia, pidamos al Señor.

Un fin cristiano de nuestra vida, exento de dolor y vergüenza, pacífico, y una buena defensa ante el temible tribunal de Cristo, pidamos al Señor.

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE

Porque Tú eres el Dios de piedad, compasión y amor a la humanidad, y a Ti rendimos gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

SACERDOTE: Paz a todos.

CORO: Y a tu espíritu.

DIÁCONO

Inclinemos la cabeza ante el Señor.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE (en voz baja)

Señor santo, que moras en lo alto y miras a los humildes, y que con tu ojo omnividente miras a toda tu creación, ante Ti hemos inclinado la cerviz de nuestra alma y cuerpo, y Te suplicamos, extiende tu invisible mano desde tu santa morada y bendícenos a todos. Y si en algo hemos pecado, voluntaria o involuntariamente, perdónanos, porque eres Dios bueno y amante de los hombres, otorgándonos tus bienes en este mundo y en el venidero.

SACERDOTE (en voz alta)

Porque a Ti Te corresponde el tener misericordia y salvarnos, Dios nuestro, y Te elevamos gloria, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

Del Triodion - - -

Apóstija

Idiómelon. Tono 8 (plagal 4).

Hoy se reunió el sanedrín inicuo contra Cristo, levantaron falso juicio en su contra, el Inocente es entregado a Pilatos para hacerlo morir. Hoy Judas pone en su cuello la horca del dinero y pierde ambas vidas: la temporal y divina. Hoy Caifás profetiza sin saberlo diciendo: es necesario que uno muera por el pueblo. Él vino a sufrir por nuestros pecados, a librarnos de la esclavitud del enemigo. Oh bondadoso y amigo del hombre. [SAOGM]

Idiómelon. Tono 8 (plagal 4).

Verso: El que comía mi pan, me preparó gran zancadilla. [SAOGM]

Hoy Judas oculta con una máscara el amor a los pobres y descubre el rostro de la codicia. Ya no cuida a los indigentes. Ya no vende el bálsamo de la pecadora, sino el bálsamo celestial para tener así las monedas de plata. Corre a los judíos inicuos diciéndoles: “¿Qué me quieren dar? Yo lo entregaré a ustedes”. ¡Oh amor al dinero del traidor! Rebajó el precio de la venta y regateó sobre Aquel que vendió como los mercaderes. No pidió alto precio por el valor, sino que como esclavo fugitivo lo vendió porque es costumbre de los ladrones no valorar el precio de las cosas preciosas. El discípulo lanzó las cosas santas a los perros, el amor a las monedas lo hizo rabiar con furia contra su Soberano. Huyamos de esta tentación clamando: ¡Señor compasivo, gloria a Ti! [SAOGM]

Idiómelon. Tono 8 (plagal 4).

Verso: Salió fuera y habló de esto; contra Mí murmuraban todos mis enemigos; contra Mí planeaban males. [SAOGM]

Tu camino perverso y malvado, oh Judas trasgresor. Por el amor enfermizo a las monedas ganaste el horror de los hombres. Si amabas las riquezas ¿por qué te hiciste discípulo de Aquel que enseñaba la pobreza? Si amabas a Aquel que es invaluable ¿por qué lo vendiste y lo entregaste en manos inicuas? Tiembla Sol, suspira Tierra y clama llorando: ¡Indulgente Señor, gloria a Ti! [SAOGM]

Idiómelon. Tono 8 (plagal 4).

Verso: Conversación inicua propusieron contra Mí: “No será que el que duerme, no volverá a levantarse”. [SAOGM]

Oh fieles, nadie se acerque profano a la cena del Señor, nadie como Judas con engaño se acerque a la mesa. Tomó el pedazo de pan y se apresuró al mal, en la apariencia era discípulo pero en realidad era asesino. Con los judíos se alegraba pero con los Apóstoles tenía amor y odio. Con un beso vendió al Dios y Salvador de nuestras almas que nos redimió de la maldición. [SAOGM]

Gloria.

Del Triodion - - -

Tono 8 (plagal 4).

Tu camino perverso y malvado, oh Judas trasgresor. Por el amor enfermizo a las monedas ganaste el horror de los hombres. Si amabas las riquezas ¿por qué te hiciste discípulo de Aquel que enseñaba la pobreza? Si amabas a Aquel que es invaluable ¿por qué lo vendiste y lo entregaste en manos inicuas? Tiembla Sol, suspira Tierra y clama llorando: ¡Indulgente Señor, gloria a Ti! [SAOGM]

Ahora y siempre.

Del Triodion - - -

Tono 5 (plagal 1).

Enseñaste los Misterios a tus discípulos Señor, diciendo: Amigos, que el temor no los separe de mí. Porque sufro por el mundo; no se escandalicen por causa mía. No vine a ser servido sino a servir y dar mi vida en rescate por el mundo. Si son mis amigos imítenme. El que quiere ser el primero que sea el último, el Señor como el siervo. Permanezcan en Mí para dar frutos, porque yo soy la Vida y la Vid. [SAOGM]

SACERDOTE

Bueno es alabar al Señor, cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo, celebrando por la mañana, tu misericordia y tu verdad por la noche. [SAOGM]

LECTOR

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

CORO

Tropario de la profecía. Tono 3.

Tú que fuiste abofeteado por la raza humana y no te enojaste, libera nuestra vida de la corrupción Señor, y sálvanos. [SAOGM]

Gloria. Ahora y siempre. Repetir.


Del Triodion - - -

LA PROFECÍA

LECTOR

Proquímeno. Tono 1.

Salmo 82 (83)

Sepan que tu nombre es el Señor.

Oh Dios, ¿quién será semejante a ti? [BASJ]

Lectura de la profecía de Jeremías.

SACERDOTE

¡Sabiduría! ¡Atendamos!

LECTOR

Jr. (11:17-23; 12:1-5, 9-11, 14-15)

Yahvé me lo hizo saber, y me enteré de ello. Entonces me descubriste, Yahvé, sus maquinaciones. Y yo que estaba como cordero manso llevado al matadero, sin saber que contra mí tramaban maquinaciones: «Destruyamos el árbol en su vigor; borrémoslo de la tierra de los vivos, y su nombre no vuelva a mentarse.» ¡Oh Yahvé Sebaot, juez de lo justo, que escrutas los riñones y el corazón!, vea yo tu venganza contra ellos, porque a ti he manifestado mi causa. Y en efecto, así dice Yahvé tocante a los de Anatot, que buscan mi muerte diciendo: «No profetices en nombre de Yahvé, y no morirás a nuestras manos». Por eso así dice Yahvé Sebaot: He aquí que yo les voy a visitar. Sus mancebos morirán por la espada, sus hijos e hijas morirán de hambre, y no quedará de ellos ni reliquia cuando yo traiga la desgracia a los de Anatot, el año en que sean visitados. Tú llevas la razón, Yahvé, cuando discuto contigo, no obstante, voy a tratar contigo un punto de justicia. ¿Por qué tienen suerte los malos, y son felices todos los felones? Los plantas, y enseguida arraigan, van a más y dan fruto. Cerca estás tú de sus bocas, pero lejos de sus riñones. En cambio a mí ya me conoces, Yahvé; me has visto y has comprobado que mi corazón está contigo. Llévatelos como ovejas al matadero, y conságralos para el día de la matanza. (¿Hasta cuándo estará de luto la tierra y la hierba de todo el campo estará seca? Por la maldad de los que moran en ella han desaparecido bestias y aves.) Porque han dicho: «No ve Dios nuestros senderos.» - Si con los de a pie corriste y te cansaron, ¿cómo competirás con los de a caballo? Y si en tierra abierta te sientes seguro. ¿Qué harás entre el boscaje del Jordán? ¿Es por ventura un pájaro pinto mi heredad? Las rapaces merodean sobre ella. ¡Anden, júntense, fieras todas del campo: vayan al yantar! Entre muchos pastores destruyeron mi viña, hollaron mi heredad, trocaron mi mejor campo en un yermo desolado. La convirtieron en desolación lamentable, en inculta para mí. Totalmente desolado está todo el país porque no hay allí nadie que lo sienta. Así dice Yahvé: En cuanto a todos los malos vecinos que han tocado la heredad que di en precio a mi pueblo Israel, he aquí que yo los arranco de su solar. (Y a la casa de Judá voy a arrancarla de en medio de ellos.) Pero luego de haberlos arrancado, me volveré y les tendré lástima, y les haré retornar, cada cual a su heredad y a su tierra. [SAOGM]

Proquímeno. Tono 6 (plagal 2).

Salmo 75 (76)

Hagan votos al Señor, su Dios, y cúmplanlos.

Dios es conocido en Judá. [BJ-SAOGM]

LETANÍA FERVIENTE

DIÁCONO

Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.

CORO (después de cada petición)

Señor, ten piedad. (3 veces)

DIÁCONO

También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.

También suplicamos por nuestro arzobispo (N.),

Suplicamos aún por nuestros hermanos los sacerdotes, los hieromonjes, los hierodiáconos, los monjes, y por toda nuestra hermandad en Cristo.

Suplicamos aún por piedad, vida, paz, salud, salvación, visitación, perdón y remisión de los pecados de los servidores de Dios, de todos los piadosos cristianos ortodoxos, de los habitantes y visitantes que están en esta ciudad (o pueblo, o parroquia, o monasterio); de las parroquias, los administradores y bienhechores de esta santa iglesia.

Suplicamos aún por los bienaventurados y siempre recordados fundadores de esta santa iglesia (o monasterio), y por todos nuestros padres y hermanos que nos precedieron y que yacen piadosamente aquí, y por todos los ortodoxos.

Suplicamos aún por los benefactores y bienhechores de este santo y venerable templo, por los que se fatigan trabajando en él, por sus cantores, y por todo el pueblo presente que espera de ti tu grande y copiosa misericordia.

SACERDOTE

Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

SACERDOTE

¡Sabiduría!

( Padre, bendiga. )

El que es bendito, Cristo nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

JERARCA o LECTOR

Que el Señor Dios afirme la fe santa e irreprochable de los cristianos piadosos y ortodoxos, junto con esta Santa Iglesia y esta ciudad por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

Más honorable que los querubines y más gloriosa incomparablemente que los serafines, tú que sin mancha has engendrado a Dios, el Verbo, verdaderamente Theotokos, te alabamos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Señor, ten piedad. (3 veces) Padre, bendiga.

SACERDOTE

El que de excesiva bondad nos mostró el excelente camino de la humildad, al lavar los pies de los discípulos, y se rebajó hasta la cruz y la sepultura, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.

Por las oraciones de nuestros santos padres, Señor Jesús Cristo Dios, ten piedad de nosotros y sálvanos.

PUEBLO: Amén.