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Triodion - Semana Santa

Gran Miércoles Santo

Maitines del Novio, celebrado martes por la noche

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Ordinario de Maitines


SACERDOTE

Bendito sea nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

LECTOR: Amén.

SACERDOTE

Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.

Rey Celestial, Consolador, Espíritu de Verdad, que estás en todo lugar y que todo lo llenas, Tesoro de bienes y Dador de la vida, ven y toma tu morada entre nosotros, purifícanos de toda mancha, y salva, Tú que eres bueno, nuestras almas.

LECTOR: Amén.

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

LECTOR: Amén.

Señor, ten piedad. (12 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante Dios nuestro Rey.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante el mismo Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Salmo 19 (20)

Que te escuche el Señor el día del peligro, que te sostenga el nombre del Dios de Jacob; que te envíe auxilio desde el santuario, que te apoye desde el monte Sión. Que se acuerde de todas tus ofrendas, que le agraden tus sacrificios; que cumpla el deseo de tu corazón, que dé éxito a todos tus planes. Que podamos celebrar tu victoria y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes; que el Señor te conceda todo lo que le pides. Ahora reconozco que el Señor da la victoria a su Ungido, que lo ha escuchado desde su santo cielo, con los prodigios de su mano victoriosa. Unos confían en sus carros, otros en su caballería; nosotros invocamos el nombre del Señor, Dios nuestro. Ellos cayeron derribados, nosotros nos mantenemos en pie. Señor, da la victoria al rey y escúchanos cuando te invocamos.

Salmo 20 (21)

Señor, el rey se alegra por tu fuerza, ¡y cuánto goza con tu victoria! Le has concedido el deseo de su corazón, no le has negado lo que pedían sus labios. Te adelantaste a bendecirlo con el éxito, y has puesto en su cabeza una corona de oro fino. Te pidió vida, y se la has concedido, años que se prolongan sin término. Tu victoria ha engrandecido su fama, lo has vestido de honor y majestad. Le concedes bendiciones incesantes, lo colmas de gozo en tu presencia; porque el rey confía en el Señor, y con la gracia del Altísimo no fracasará. Tu mano encontrará a tus adversarios, tu diestra encontrará a los que te odian; los dejarás, en cuanto te presentes, como si estuvieran en un horno. El Señor, en su ira, se los engullirá y un fuego los devorará. Arrancarás de la tierra sus frutos y su semilla de entre los hombres. Si contra ti traman algún mal, o meditan un plan, no se la podrán. Pues tú harás que te den vuelta la espalda y contra ellos dispararás tus flechas. Levántate, Señor, con tu fuerza, y al son de instrumentos cantaremos tu poder.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

LECTOR: Amén.

Salva Señor a tu pueblo y bendice tu heredad; concede la victoria a los cristianos ortodoxos sobre sus adversarios, y preserva a los que te pertenecen, por el poder de tu Cruz.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Tú que, voluntariamente ascendiste a la Cruz, concede tus compasiones, Cristo Dios, al pueblo nuevo que lleva tu nombre. Alegra con tu poder a los cristianos ortodoxos, concediéndoles victorias sobre sus adversarios. Teniendo tu alianza en el combate, tú arma de paz, trofeo invencible.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Buena y alabadísima Theotokos, nuestra temible e infalible protección, no desprecies nuestras súplicas, confirma el vivir de los ortodoxos, salva a tu pueblo y concédele la victoria que proviene de lo alto, Tú que diste a luz a Dios, oh única bendita.

SACERDOTE

Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.

CORO

Señor, ten piedad. (3 veces)

SACERDOTE

También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.

CORO

Señor, ten piedad. (3 veces)

SACERDOTE

También suplicamos por nuestro arzobispo (N.), y por toda nuestra hermandad en Cristo.

CORO

Señor, ten piedad. (3 veces)

SACERDOTE

Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO

Amén. En el nombre del Señor, bendice, Padre.

SACERDOTE

Gloria a la santa, consubstancial, vivificadora e indivisible Trinidad, eternamente, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

CORO

Amén.

LECTOR

Hexasalmos

Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz y buena voluntad a los hombres. (3 veces)

Señor abre mis labios y mi boca proclamará tu alabanza. (2 veces)

Salmo 3

Señor, cuántos son mis enemigos, cuántos se levantan contra mí; cuántos dicen de mí: “ya no lo protege Dios”. Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria, tú mantienes alta mi cabeza. Si grito invocando al Señor, El me escucha desde su monte santo. Puedo acostarme y dormir y despertar: el Señor me sostiene. No temeré al pueblo innumerable que acampa a mí alrededor. Levántate, Señor; sálvame, Dios mío: tú golpeaste a mis enemigos en la mejilla, rompiste los dientes de los malvados. De ti, Señor, viene la salvación y la bendición sobre tu pueblo.

Yo me dormí y tuve profundo sueño y me levanté porque el Señor me protegerá. [CA-SAOGM]

Salmo 37 (38)

Señor, no me corrijas con ira, no me castigues con cólera; tus flechas se me han clavado, tu mano pesa sobre mí; no hay parte ilesa en mi carne a causa de tu furor, no tienen descanso mis huesos a causa de mis pecados; mis culpas sobrepasan mi cabeza, son un peso superior a mis fuerzas; mis llagas están podridas y supuran por causa de mi insensatez; voy encorvado y encogido, todo el día camino sombrío. Tengo las espaldas ardiendo, no hay parte ilesa en mi carne; estoy agotado, deshecho del todo; rujo con más fuerza que un león. Señor mío, todas mis ansias están en tu presencia, no se te ocultan mis gemidos; siento palpitar mi corazón, me abandonan las fuerzas, y me falta hasta la luz de los ojos. Mis amigos y compañeros se alejan de mí, mis parientes se quedan a distancia; me tienden lazos los que atentan contra mí, los que desean mi daño me amenazan de muerte, todo el día murmuran traiciones. Pero yo, como un sordo, no oigo; como un mudo no abro la boca; soy como uno que no oye y no puede replicar. En ti, Señor, espero, y tú me escucharás, Señor, Dios mío; esto pido: que no se alegren por mi causa, que, cuando resbale mí pie, no canten triunfo. Porque yo estoy a punto de caer, y mi pena no se aparta de mí: yo confieso mi culpa, me aflige mi pecado. Mis enemigos mortales son poderosos, son muchos los que me aborrecen sin razón, los que me pagan males por bienes, los que me atacan cuando procuro el bien. No me abandones, Señor; Dios mío, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación.

No me abandones, Señor; Dios mío, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación. [CA-SAOGM]

Salmo 62 (63)

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. ¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. Pero los que buscan mi perdición bajarán a lo profundo de la tierra; serán entregados a la espada, y echados como pasto a las raposas. Y el rey se alegrará con Dios, se felicitarán los que juran por su nombre, cuando tapen la boca a los traidores.

Velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo. Mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. [CA-SAOGM]

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. (3 veces)

Señor, ten piedad. (3 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 87 (88)

Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; llegue hasta ti mi súplica, inclina mi oído a mi clamor. Porque mi alma está colmada de desdichas, y mi vida está al borde del abismo; ya me cuentan con los que bajan a la fosa, soy como un inválido. Tengo mi cama entre los muertos, como los caídos que yacen en el sepulcro, de los cuales ya no guardas memoria, porque fueron arrancados de tu mano. Me has colocado en lo hondo de la fosa, en las tinieblas del fondo; tú cólera pesa sobre mí, me echas encima todas tus olas. Has alejado de mí a mis conocidos, me has hecho repugnante para ellos: encerrado, no puedo salir, y los ojos se me nublan de pesar. Todo el día te estoy invocando, tendiendo las manos hacia ti. ¿Harás tú maravillas por los muertos? ¿Se alzarán las sombras para darte gracias? ¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia, o tu fidelidad en el reino de la muerte? ¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla, o tu justicia en el país del olvido? Pero yo te pido auxilio, por la mañana irá a tu encuentro mi súplica. ¿Por qué, Señor, me rechazas, y me escondes tu rostro? Desde niño fui desgraciado y enfermo, me doblo bajo el peso de tus terrores, pasó sobre mí tu incendio, tus espantos me han consumido: me rodean como las aguas todo el día, me envuelven todos a una; alejaste de mí amigos y compañeros: mi compañía son las tinieblas.

Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; llegue hasta ti mi súplica, inclina mi oído a mi clamor. [CA-SAOGM]

Salmo 102 (103)

Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. El perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; el rescata tu vida de la fosa, y te colma de gracia y de ternura; el sacia de bienes tus anhelos, y como un águila se renueva tu juventud. El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos; enseñó sus caminos a Moisés y sus hazañas a los hijos de Israel. El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia; no está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo; no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas. Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre sus fieles; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por sus fieles; porque él conoce nuestra masa, se acuerda de que somos barro. Los días del hombre duran lo que la hierba, florecen como flor del campo, que el viento la roza, y ya no existe, su terreno no volverá a verla. Pero la misericordia del Señor dura siempre, su justicia pasa de hijos a nietos: para los que guardan la alianza y recitan y cumplen sus mandatos. El Señor puso en el cielo su trono, su soberanía gobierna el universo. bendecid al Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a la voz de su palabra. Bendecid al Señor, ejércitos suyos, servidores que cumplís sus deseos. Bendecid al Señor, todas sus obras, en todo lugar de su señorío. ¡Bendice, alma mía, al Señor!

En todos los lugares de su señorío. ¡Bendice, alma mía, al Señor! [CA-SAOGM]

Salmo 142 (143)

Escucha, Señor, mi oración, y presta oído a mi súplica; respóndeme leal, por tu justicia. No entres en pleito con tu siervo, pues no hay ser vivo justo ante ti. Me persigue a muerte el enemigo, aplasta mi vida contra el suelo; me obliga a vivir entre tinieblas, como los que han muerto para siempre. Ya se apaga el aliento en mí, mi corazón por dentro enmudece. Recuerdo los días de antaño, medito todas tus acciones, pondero las obras de tus manos; hacia ti tiendo mis manos, como tierra sedienta de ti. Pausa. ¡Respóndeme pronto, Señor, que ya me falta el aliento; no escondas tu rostro lejos de mí, pues sería como los que bajan a la fosa! Hazme sentir tu amor por la mañana, pues yo cuento contigo; muéstrame el camino que he de seguir, pues estoy pendiente de ti. Líbrame de mis enemigos, Señor, pues busco refugio en ti; enséñame a cumplir tu voluntad, tú, que eres mi Dios; tu espíritu, que es bueno, me guíe por una tierra llana. Por tu nombre, Señor, dame la vida, por tu justicia, líbrame de la angustia; por tu amor, aniquila a mis enemigos. Pierde a todos mis opresores, porque yo soy tu servidor.

Óyeme Señor, en tu verdad y no entres en juicio con tu siervo.

Óyeme Señor, en tu verdad y no entres en juicio con tu siervo.

Tu Espíritu, que es bueno, me guiará a tierra de rectitud. [CA-SAOGM]

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.

(entonado)

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. La esperanza nuestra, oh Señor, gloria a ti.

SACERDOTE

En paz, roguemos al Señor.

CORO (después de cada petición)

Señor, ten piedad.

SACERDOTE

Por la paz de lo alto y por la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.

Por la paz del mundo entero, la estabilidad de las santas Iglesias de Dios y la unión de todos, roguemos al Señor.

Por esta santa morada y por todos los que en ella entran con fe, devoción y temor de Dios, roguemos al Señor.

Por los cristianos piadosos y ortodoxos, roguemos al Señor.

Por nuestro arzobispo (N.), el honorable presbiterado y el diaconado en Cristo; por todo el clero y el pueblo, roguemos al Señor.

Por nuestra piadosa nación, por toda autoridad y poder roguemos al Señor.

Por esta ciudad (Monasterio, Pueblo, o Isla), por toda ciudad y país, y por los fieles que en ellos habitan, roguemos al Señor.

Por un clima benéfico, por la abundancia de los frutos de la tierra y por tiempos pacíficos, roguemos al Señor.

Por quienes viajan por mar, tierra o aire, por los enfermos, los afligidos, los cautivos y por su salvación, roguemos al Señor.

Por nuestra liberación de toda tribulación, ira, peligro y necesidad, roguemos al Señor.

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE

Pues a ti se debe toda gloria, honor y adoración: al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

CORO

Tono 8 (plagal 4).

Verso 1: Desde la noche se levanta a Ti mi alma, oh Dios, porque tus mandamientos son luz sobre la tierra. [CA-SAOGM]

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Verso 2: Aprendan justicia, oh moradores de la tierra.

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Verso 3: Tu cólera caerá sobre el pueblo indócil, y el fuego devorará ahora a los enemigos.

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Verso 4: Arroja sobre ellos males, Señor, arroja males sobre los soberbios de la tierra.

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Tropario. Tono 8 (plagal 4).

He aquí que viene el Esposo a medianoche, y bienaventurado el siervo que encuentre velando; mas indigno es, el que encuentre negligente. Cuida alma mía, de no dejarte caer en sueño, y ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Sino desembriágate clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por el poder de tu Cruz, sálvanos. [SAOGM]

Gloria.

He aquí que viene el Esposo a medianoche, y bienaventurado el siervo que encuentre velando; mas indigno es, el que encuentre negligente. Cuida alma mía, de no dejarte caer en sueño, y ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Sino desembriágate clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por las intercesiones de los santos, sálvanos. [SAOGM]

Ahora y siempre.

He aquí que viene el Esposo a medianoche, y bienaventurado el siervo que encuentre velando; mas indigno es, el que encuentre negligente. Cuida alma mía, de no dejarte caer en sueño, y ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Sino desembriágate clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por la Theotokos, ten piedad de nosotros. [SAOGM]

SACERDOTE

Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

SACERDOTE

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

CORO: Señor, ten piedad.

SACERDOTE

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE

Porque tuyo es el poder, y tuyos son el reino, la fuerza y la gloria; del Padre y del Hijo y del Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

CORO

Catisma 1.

Del Triodion - - -

Tono 3.

Τὴν ὡραιότητα.

La ramera se acercó a Ti, y derramó mirra sobre Tus pies mezclada con sus lágrimas, oh Amante de la humanidad, y por Tu mandato fue librada del hedor inmundo de sus malas acciones. Pero el discípulo ingrato, aunque respiraba tu gracia, la rechazó y se vistió de inmundicia, por amor al dinero, vendiéndote. Gloria a tu amorosa bondad, oh Cristo. [KAD]

Gloria. Ahora y siempre. Repetir.

La ramera se acercó a Ti, y derramó mirra sobre Tus pies mezclada con sus lágrimas, oh Amante de la humanidad, y por Tu mandato fue librada del hedor inmundo de sus malas acciones. Pero el discípulo ingrato, aunque respiraba tu gracia, la rechazó y se vistió de inmundicia, por amor al dinero, vendiéndote. Gloria a tu amorosa bondad, oh Cristo. [KAD]

Del Triodion - - -

Catisma 2.

Tono 4.

Ταχὺ προκατάλαβε.

El engañoso Judas, consumido por su amor al dinero, reflexionó sobre cómo podría Te traiciono, oh Señor, Tesoro de la Vida. Embriagado por esta locura se apresuró hacia los judíos y dijo a los transgresores: "¿Qué me quieren dar, y se lo entregaré para que lo crucifiquen?" [KAD]

Gloria. Ahora y siempre. Repetir.

El engañoso Judas, consumido por su amor al dinero, reflexionó sobre cómo podría Te traiciono, oh Señor, Tesoro de la Vida. Embriagado por esta locura se apresuró hacia los judíos y dijo a los transgresores: "¿Qué me quieren dar, y se lo entregaré para que lo crucifiquen?" [KAD]

Catisma 3.

Del Triodion - - -

Tono 1.

A Ti lamentó la ramera, oh Señor compasivo; limpiando ardientemente tu pies puros con el cabello de su cabeza, y gimiendo desde lo profundo de su corazón diciendo: “No me eches de Ti, oh Dios mío, ni me detestes, sino acéptame en penitencia, y sálvame, porque solo Tú eres el Amante de la Humanidad.” [KAD]

Gloria. Ahora y siempre. Repetir.

A Ti lamentó la ramera, oh Señor compasivo; limpiando ardientemente tu pies puros con el cabello de su cabeza, y gimiendo desde lo profundo de su corazón diciendo: “No me eches de Ti, oh Dios mío, ni me detestes, sino acéptame en penitencia, y sálvame, porque solo Tú eres el Amante de la Humanidad.” [KAD]

DIÁCONO

Y para que nos conceda escuchar dignamente el Santo Evangelio, roguemos al Señor nuestro Dios.

CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)

DIÁCONO

¡Sabiduría! ¡De pie! Escuchemos el santo Evangelio.

SACERDOTE: Paz a todos.

CORO: Y a tu espíritu.

SACERDOTE

Lectura del santo Evangelio según san Juan.

DIÁCONO: ¡Atendamos!

CORO

¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!

SACERDOTE (desde las puertas)

Jn. 12:17-50

En aquel tiempo: la gente que estaba con él cuando llamó a Lázaro de la tumba y le resucitó de entre los muertos, daba testimonio. Por eso también salió la gente a su encuentro, porque habían oído que Él había realizado aquella señal. Entonces los fariseos se dijeron entre sí: « ¿Ven cómo no adelantan nada?, todo el mundo se ha ido tras Él.» Había algunos griegos de los que subían a adorar en la fiesta. Estos se dirigieron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le rogaron: «Señor, queremos ver a Jesús.» Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les respondió: «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo de hombre. En verdad, en verdad les digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará. Ahora mi alma está turbada. Y ¿qué voy a decir? ¡Padre, líbrame de esta hora! Pero ¡si he llegado a esta hora para esto! Padre, glorifica tu Nombre.» Vino entonces una voz del cielo: «Le he glorificado y de nuevo le glorificaré.» La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno. Otros decían: «Le ha hablado un ángel.» Jesús respondió: «No ha venido esta voz por mí, sino por ustedes. Ahora es el juicio de este mundo; ahora el Príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo cuando sea levando de la tierra, atraeré a todos hacia mí.» Decía esto para significar de qué muerte iba a morir. La gente le respondió: «Nosotros sabemos por la Ley que el Cristo permanece para siempre. ¿Cómo dices tú que es preciso que el Hijo del hombre sea levantado? ¿Quién es ese Hijo del hombre?» Jesús les dijo: «Todavía, por un poco de tiempo, está la luz entre ustedes. Caminen mientras tengan la luz, para que no los sorprendan las tinieblas; el que camina en tinieblas, no sabe a dónde va. Mientras tengan la luz, crean en la luz, para que sean hijos de luz.» Dicho esto, se marchó Jesús y se ocultó de ellos. Aunque había realizado tan grandes señales delante de ellos, no creían en Él; para que se cumpliera el oráculo pronunciado por el profeta Isaías: Señor, ¿quién dio crédito a nuestras palabras? Y el brazo del Señor, ¿a quién se le reveló? No podían creer, porque también había dicho Isaías: Ha cegado sus ojos, ha endurecido su corazón; para que no vean con los ojos, ni comprendan con su corazón, ni se conviertan, ni yo los sane. Isaías dijo esto porque vio su gloria y habló de Él. Sin embargo, aun entre los magistrados, muchos creyeron en Él; pero, por los fariseos, no lo confesaban, para no ser excluidos de la sinagoga, porque prefirieron la gloria de los hombres a la gloria de Dios. Jesús gritó y dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; y el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo, la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en las tinieblas. Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien le juzgue: “la Palabra que yo he hablado, ésa le juzgará el último día; porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que el Padre que me ha enviado me ha mandado lo que tengo que decir y hablar, y yo sé que su mandato es vida eterna. Por eso, lo que yo hablo lo hablo como el Padre me lo ha dicho a mí.” [SAOGM]

CORO

¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!

LECTOR

Salmo 50 (51)

Ten piedad de mí, oh Dios, por tu bondad, por tu inmensa ternura borra mi delito, lávame a fondo de mi culpa, purifícame de mi pecado. Pues yo reconozco mi delito, mi pecado está siempre ante mí; contra ti, contra ti solo pequé, lo malo a tus ojos cometí. Por que seas justo cuando hablas e irreprochable cuando juzgas. Mira que nací culpable, pecador me concibió mi madre. Y tú amas la verdad en lo íntimo del ser, en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con hisopo hasta quedar limpio, lávame hasta blanquear más que la nieve. Devuélveme el son del gozo y la alegría, se alegren los huesos que tú machacaste. Aparta tu vista de mis yerros y borra todas mis culpas. Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un espíritu firme; no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu. Devuélveme el gozo de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso; enseñaré a los rebeldes tus caminos y los pecadores volverán a ti. Líbrame de la sangre, oh Dios, Dios salvador mío, y aclamará mi lengua tu justicia; abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza. Pues no te complaces en sacrificios, si ofrezco un holocausto, no lo aceptas. Dios quiere el sacrificio de un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias. ¡Sé benévolo y favorece a Sión, reconstruye los muros de Jerusalén! Entonces te agradarán los sacrificios legítimos –holocausto y oblación entera–, entonces se ofrecerán novillos en tu altar. [BJ-SAOGM]

CORO

El Canon

Del monje Cosme.

Oda tercera. Tono 2. Irmos.

Me afirmaste sobre la roca de la fe; abrí mi boca contra mis enemigos; y mi espíritu se regocija cantando: No hay Santo como nuestro Dios, y no existe justo como Tú, Señor. (2 veces)

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

El concilio de los transgresores de la ley, se reunieron con mala intención para ponerte bajo sentencia ¡oh Cristo Redentor ¡a quien cantamos: Tú eres nuestro Dios y no hay Santo, solo Tú Señor. (2 veces)

Gloria. Ahora y siempre.

El malvado concilio de los transgresores de la ley, siendo malos y enemigos de Dios, acordaron de matar a Cristo el Justo, como injusto, a quien cantamos: Tú eres nuestro Dios, y no hay Santo, solo Tú Señor. (2 veces)

Catabasía.

Me afirmaste sobre la roca de la fe; abrí mi boca contra mis enemigos; y mi espíritu se regocija cantando: No hay Santo como nuestro Dios, y no existe justo como Tú, Señor. [SAOGM]

DIÁCONO

Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.

( Señor, ten piedad. )

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

( Señor, ten piedad. )

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

( A ti, Señor. )

SACERDOTE

Porque Tú eres el Rey de la paz y el Salvador de nuestras almas, y a Ti elevamos gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

( Amén. )

Del Triodion - - -

LECTOR

Condaquio.

Tono 4.

Pequé contra Ti más que la adultera y no te ofrecí arroyos de lágrimas, oh Bondadoso. Mas, muda y silenciosa beso tus pies purísimos con fervor para que borres mis pecados, oh Salvador, pues eres el soberano, clamando a Ti: Líbrame de la maldad de mis obras. [SAOGM]

Ikos.

La mujer que antes fue pródiga, se mostró repentinamente pura, odiando sus actos vergonzosos y placeres carnales. Considero la magnitud de su vergüenza, y el juicio de condenación que espera a los pródigos y adúlteros. De estos en verdad yo soy el primero; permaneciendo en mis malos hábitos. La adultera estuvo aterrorizada; mas al punto vino y clamo al Redentor: Oh amante de la humanidad, líbrame de la maldad de mis obras. [SAOGM]

Sinasario

Del menaion.

El 16 de abril conmemoramos a las santas mártires Ágape, Irene y Quionia.

Del Triodio.

El Miércoles Santo, conforme los divinos Padres han establecido, es celebrada la memoria de la adúltera que ungió al Señor con el bálsamo, previamente a la Pasión salvífica.

Versos

La mujer, al ungir el cuerpo del Señor con bálsamo, se adelantó al embalsamamiento hecho por Nicodemo.

Pero Tú, oh ungido con mirra espiritual, Cristo Dios, líbranos de las abundantes pasiones y apiádate de nosotros, Tú que eres el único santo que amas a la humanidad. Amén.

CORO

Oda octava. Irmos.

Cuando prevalecieron las palabras del tirano, y el horno fue calentado siete veces más de lo debido, los varones piadosos no se quemaron; desobedecieron el decreto del rey y clamaron: Obras todas del Señor, alábenle y ensálcenle por todos los siglos. (2 veces)

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Oh Cristo, la mujer vertió bálsamo precioso sobre tu cabeza Señorial y temible; y tomando tus pies purísimos con sus manos impuras clamó: Obras todas del Señor, alábenle y ensálcenle por todos los siglos. (2 veces)

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

La que estaba bajo la culpa del pecado, lavó los pies del Creador con sus lágrimas y los secó con sus cabellos; por lo cual no fue decepcionada por su salvación, aunque eran muchos los pecados de su vida, y clamó: Obras todas del Señor, alábenle y ensálzenle por todos los siglos. (2 veces)

Bendigamos al Padre al Hijo y al Espíritu Santo Señor; alabémosle y ensalcémosle por todos los siglos.

Por la santa acción de la gracia la mujer agradecida fue librada del dolor salvífico y de la fuente de sus lágrimas; limpiada por su confesión, no se avergonzó sino que gritó en voz alta: “¡Oh todas las obras del Señor, alaben al Señor y exáltenlo supremamente por todas las edades!”. [KAD]

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Por la santa acción de la gracia la mujer agradecida fue librada del dolor salvífico y de la fuente de sus lágrimas; limpiada por su confesión, no se avergonzó sino que gritó en voz alta: “¡Oh todas las obras del Señor, alaben al Señor y exáltenlo supremamente por todas las edades!”. [KAD]

Catabasía.

Alabemos, bendigamos, y nos prosternemos ante el Señor.

Cuando prevalecieron las palabras del tirano, y el horno fue calentado siete veces más de lo debido, los varones piadosos no se quemaron; desobedecieron el decreto del rey y clamaron: Obras todas del Señor, alábenle y ensálcenle por todos los siglos. [SAOGM]

DIÁCONO

A la Theotokos y Madre de la Luz, magnifiquemos con cánticos.

CORO

Oda novena. Irmos.

Vengan, ensalcemos con almas y labios puros, la Santísima y Purísima Madre del Emmanuel, clamando por su intercesión a aquel que nació de ella: Apiádate de nuestras almas oh Cristo Dios, y Sálvanos. (2 veces)

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

El perverso y envidioso Judas, se mostró sin discernimiento y de celo malvado, al vencer el Don Divino por medio de quien fueron pagadas las deudas del pecado; y adulteró la gracia concedida por Dios. Apiádate de nuestras almas, oh Cristo Dios y sálvanos. (2 veces)

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Judas fue a los gobernantes transgresores de la ley y dijo: Qué me darán, y yo les entregaré a Cristo; Judas se alejó por amor al dinero. Apiádate de nuestras almas, oh Cristo Dios y sálvanos. (2 veces)

Gloria. Ahora y siempre.

Oh avaricia ciega e implacable, cuyo medio olvidaste lo que habías aprendido; que el mundo entero no equivale a un alma; porqué te desesperaste y te ahorcaste. Apiádate de nuestras almas, oh Cristo Dios y sálvanos. (2 veces)

Catabasía.

Vengan, ensalcemos con almas y labios puros, la Santísima y Purísima Madre del Emmanuel, clamando por su intercesión a aquel que nació de ella: Apiádate de nuestras almas oh Cristo Dios, y Sálvanos. [SAOGM]

DIÁCONO

Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.

( Señor, ten piedad. )

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

( Señor, ten piedad. )

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

( A ti, Señor. )

SACERDOTE

Porque te alaban todas las potestades celestiales, y te elevan glorias, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

( Amén. )

Exapostelarios.

Del Triodion - - -

Tono 3. Melodía modelo (aftómelon).

Τὸν νυμφῶνά σου βλέπω.

Veo adornada, Salvador mío, tu cámara nupcial, y no tengo vestimenta para entrar en ella. Limpia la túnica de mi alma, Dador de luz, y sálvame. [SAOGM] (3 veces)

Alabanzas. Tono 1.

Todo cuanto respira alabe al Señor. Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas. Tú mereces la alabanza, oh Dios. [BJ-SAOGM]

Alábenlo, todos sus ángeles. Todas sus huestes, alábenlo. Tú mereces la alabanza, oh Dios. [BJ-SAOGM]

Del Triodion - - -

Idiómelon. Tono 1.

Alábenlo por sus grandes hazañas, alábenlo por su inmensa grandeza. [BJ-SAOGM]

La adultera, cuando conoció que eras Dios, oh Hijo de la Virgen, clamó con lágrimas, habiendo cometido obras que merecían lágrimas, diciendo: Desata mis deudas, como desaté las trenzas de mis cabellos, ama a la que justamente es odiada, para que hable de Ti ante los publicanos, oh bienhechor y amante de la humanidad. [SAOGM]

Idiómelon. Tono 1.

Alábenlo con el toque de cuerno, alábenlo con arpa y con cítara. [BJ-SAOGM]

Cuando la adultera mezcló sus lagrimas con el bálsamo de gran precio y lo vertió sobre tus pies purísimos besándolos; inmediatamente la justificaste. Por lo tanto, concédenos el perdón, oh Tú que sufriste por nosotros y nos salvaste. [SAOGM]

Idiómelon. Tono 1.

Alábenlo con tambores y danzas, alábenlo con cuerdas y flautas. [BJ-SAOGM]

Mientras la pecadora derramaba el bálsamo, el discípulo estaba tramando la venta; ella se regocijaba vertiendo el bálsamo de mucho precio, mas este se apresuro a vender a Aquel que es sobre todo precio. Ella conoció al Señor, y este se aparto de Él. Ella se libero y Judas se esclavizo del enemigo. Que mala es la indolencia y que grandiosa es la constricción. Concédenosla oh Salvador, Tú que sufriste por nosotros y sálvanos. [SAOGM]

Idiómelon. Tono 1.

Alábenlo con címbalos sonoros, alábenlo con címbalos y aclamaciones. Todo cuanto respira alabe al Señor. [BJ-SAOGM]

Oh miseria de Judas. Él vio a la adúltera besando las huellas de tus pies, y él meditaba en el beso traidor. Ella desató sus trenzas, y él se ató con ira; y en vez del bálsamo, te ofreció su maldad podrida, porque la envidia no sabe honrar lo que debe. Oh miseria de Judas, de esto oh Dios, salva nuestras almas. [SAOGM]

Gloria.

Del Triodion - - -

Tono 2.

La pecadora se apresuró al mercader de aromas, a comprar bálsamo de gran precio, para ungir al Bondadoso. Al vendedor clamó: Dame bálsamo para ungir a Aquel que borró todos mis pecados. [SAOGM]

Ahora y siempre.

Del Triodion - - -

Tono 6 (plagal 2).

La que estaba sumergida en el pecado, te encontró, Puerto de Salvación, y vertió el bálsamo con sus lágrimas clamando: Mírame, Tú que aceptas el arrepentimiento de los pecadores, y sálvame oh Señor, de la tempestad de mis pecados, por tu gran misericordia. [SAOGM]

Doxología (leer)

JERARCA o LECTOR

A Ti se debe la gloria, Señor Dios nuestro, y Te elevamos la gloria, al Padre, al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

LECTOR: Amén.

JERARCA o LECTOR

Gloria en las alturas a Dios y en la tierra paz; entre los hombres, benevolencia. Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias por tu gran gloria. Señor, Rey, Dios celestial, Padre Todopoderoso; Señor Hijo unigénito, Jesús Cristo; y el Espíritu Santo. Señor, Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Tú que quitas los pecados del mundo. Recibe nuestra oración, Tú que estás sentado a la diestra del Padre, y ten piedad de nosotros. Porque sólo Tú eres santo, sólo Tú eres Señor, Jesús Cristo, en la gloria de Dios Padre. Amén. Cada día te bendeciré, y alabaré tu Nombre para siempre, y por los siglos de los siglos. Señor, te has hecho nuestro refugio de generación en generación. Dije: Señor, ten piedad de mí, sana mi alma, porque he pecado contra ti. Señor, a Ti acudo; enséñame a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios. Porque en Ti está la fuente de la vida; en tu luz veremos la luz. Extiende tu misericordia a quienes te conocen. Concede, Señor, guardarnos este día sin pecado. Bendito eres Señor, Dios de nuestros padres, y alabado y glorificado sea tu Nombre por los siglos. Amén. Sea sobre nosotros tu misericordia, Señor, así como hemos esperado en Ti. Bendito seas, Señor, instrúyeme en tus mandamientos. Bendito seas, Soberano, hazme entender tus mandamientos. Bendito seas, Santo, ilumíname con tus mandamientos. Tu misericordia, Señor, es para siempre, no desprecies las obras de tus manos. Te pertenece la alabanza, te pertenece un himno, te pertenece la gloria, oh Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

LETANÍA COMPLETIVA

DIÁCONO

Completemos nuestra súplica matutina al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Que el día entero sea perfecto, santo, pacífico, y sin pecado, pidamos al Señor.

CORO (después de cada petición)

Concédelo, Señor.

DIÁCONO

Un ángel de paz, guía fiel y custodio de nuestras almas y cuerpos, pidamos al Señor.

Perdón y remisión de nuestros pecados y transgresiones, pidamos al Señor.

Cuanto es bueno y conveniente para nuestras almas, y por la paz del mundo, pidamos al Señor.

Que el tiempo restante de nuestra vida se complete en paz y penitencia, pidamos al Señor.

Un fin cristiano de nuestra vida, exento de dolor y vergüenza, pacífico, y una buena defensa ante el temible tribunal de Cristo, pidamos al Señor.

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE

Porque Tú eres el Dios de piedad, compasión y amor a la humanidad, y a Ti rendimos gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

SACERDOTE: Paz a todos.

CORO: Y a tu espíritu.

DIÁCONO

Inclinemos la cabeza ante el Señor.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE (en voz baja)

Señor santo, que moras en lo alto y miras a los humildes, y que con tu ojo omnividente miras a toda tu creación, ante Ti hemos inclinado la cerviz de nuestra alma y cuerpo, y Te suplicamos, extiende tu invisible mano desde tu santa morada y bendícenos a todos. Y si en algo hemos pecado, voluntaria o involuntariamente, perdónanos, porque eres Dios bueno y amante de los hombres, otorgándonos tus bienes en este mundo y en el venidero.

SACERDOTE (en voz alta)

Porque a Ti Te corresponde el tener misericordia y salvarnos, Dios nuestro, y Te elevamos gloria, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

Del Triodion - - -

Apóstija

Tono 6 (plagal 2). Idiómelon.

Hoy entró Cristo en la casa del Fariseo; y una mujer pecadora se prosternó a sus pies diciendo: mirad a la sumergida en el pecado, y la desesperada por sus obras; y la que no fue despreciada por tu bondad. Concédeme el perdón de mis maldades y sálvame. [SAOGM]

Tono 6 (plagal 2). Idiómelon.

Verso: Sácianos de tu amor por la mañana, y gozaremos y cantaremos de por vida. [BJ-SAOGM]

Oh Salvador, la adúltera extendió sus cabellos ante Ti, y Judas extendió sus manos a los jueces transgresores de la ley; ella, para obtener perdón, este para recibir dinero. Por lo tanto clamamos a Ti. [SAOGM]

Tono 6 (plagal 2). Idiómelon.

Verso: Alégranos por los días que nos humillaste, por los años en que conocimos la desdicha. ¡Que tus siervos vean tu acción, y tus hijos tu esplendor! [BJ-SAOGM]

Una mujer impura, vino derramando lágrimas a tus pies oh Salvador, anticipando tu Pasión, y clamando: Como podré elevar mi mirada hacia Ti, oh Soberano. Porque viniste a salvar la adultera; levántate del abismo, a mi que estoy muerta; Tú que levantaste a Lázaro del sepulcro después de cuatro días; y acéptame a mí, la miserable, oh Señor y sálvame. [SAOGM]

Tono 6 (plagal 2). Idiómelon.

Verso: La benevolencia del Señor sea con nosotros. Consolida tú la acción de nuestras manos. [BJ-SAOGM]

La que estaba desesperada por su conducta, cuyo carácter era conocido, vino a Ti llevando bálsamo y clamando: No me rechaces a mí la adúltera, Tú que naciste de la Virgen; no desprecies mis lágrimas, oh gozo de los Ángeles. Mas acéptame penitente, Señor. Tú que no me rechazaste por mis pecados, según tu gran misericordia. [SAOGM]

Gloria. Ahora y siempre.

Del Triodion - - -

Tono 8 (plagal 4).

Señor, la mujer que sucumbió en muchos pecados, cuando sintió tu Divinidad, tomó el oficio de embalsamadora; ofreciéndote bálsamo antes de la sepultura; y llorando y gimiendo decía: Ay de mí, el amor del adúltero y del pecado me han dado una noche oscura, sin luz; acepta los arroyos de mis lágrimas, Tú que recoges el agua del mar en las nubes, apiádate de los suspiros de mi corazón, Tú que inclinaste los cielos con tu condescendencia incomprensible. Besaré tus pies purísimos, y los secaré con las trenzas de mis cabellos; esos pies cuyos pasos cuando sonaron en los oídos de Eva en el Paraíso se escondió de temor. Quien examinará la multitud de mis pecados y la profundidad de tus juicios. Oh Salvador mío, no me rechaces a mí tu esclava, Tú que tienes infinita misericordia. [SAOGM]

SACERDOTE

Bueno es alabar al Señor, cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo, celebrando por la mañana, tu misericordia y tu verdad por la noche. [SAOGM]

LECTOR

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

LECTOR

Condaquio.

Pequé contra Ti más que la adultera y no te ofrecí arroyos de lágrimas, oh Bondadoso. Mas, muda y silenciosa beso tus pies purísimos con fervor para que borres mis pecados, oh Salvador, pues eres el soberano, clamando a Ti: Líbrame de la maldad de mis obras.

Señor, ten piedad. (40 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Más honorable que los querubines y más gloriosa incomparablemente que los serafines, tú que sin mancha has engendrado a Dios, el Verbo, verdaderamente Theotokos, te alabamos.

En el nombre del Señor, bendice, Padre.

SACERDOTE

El que es bendito, Cristo nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. ( Amén. )

Rey celestial, consolida a nuestros piadosos gobernantes; afirma la fe; amansa las naciones; apacigua al mundo; preserva bien a esta (o monasterio) y a esta ciudad (o pueblo, o isla); signa a nuestros difuntos padres y hermanos en las habitaciones de los Justos; y a nosotros recíbenos, como bondadoso y amante de la humanidad que eres, en arrepentimiento y confesión. ( Amén. )

Ahora recitamos la oración de S. Efrén y con cada verso hacemos una reverencia o postración.

Oración de S. Efrén

Señor y Dueño de mi vida, el espíritu de ociosidad, de curiosidad, de ambición y de locuacidad, no me lo des.

Mas el espíritu de castidad, de humildad, de paciencia y de amor, concédemelo a mí, tu siervo.

Sí, Señor y Rey, concédeme percibir mis propias faltas y no juzgar a mis hermanos. Porque bendito eres por los siglos de los siglos. Amén.

DESPEDIDA

SACERDOTE

Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.

Acercándose el Señor a su voluntaria pasión por nuestra salvación, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.

Por las oraciones de nuestros santos padres, Señor Jesús Cristo Dios, ten piedad de nosotros y sálvanos.

CORO: Amén.