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Triodion - Semana Santa

Gran Martes Santo

Maitines del Novio, celebrado lunes por la noche

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Ordinario de Maitines


SACERDOTE

Bendito sea nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

LECTOR: Amén.

SACERDOTE

Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.

Rey Celestial, Consolador, Espíritu de Verdad, que estás en todo lugar y que todo lo llenas, Tesoro de bienes y Dador de la vida, ven y toma tu morada entre nosotros, purifícanos de toda mancha, y salva, Tú que eres bueno, nuestras almas.

LECTOR: Amén.

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

LECTOR: Amén.

Señor, ten piedad. (12 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante Dios nuestro Rey.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Vengan, adoremos y prosternémonos ante el mismo Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Salmo 19 (20)

Que te escuche el Señor el día del peligro, que te sostenga el nombre del Dios de Jacob; que te envíe auxilio desde el santuario, que te apoye desde el monte Sión. Que se acuerde de todas tus ofrendas, que le agraden tus sacrificios; que cumpla el deseo de tu corazón, que dé éxito a todos tus planes. Que podamos celebrar tu victoria y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes; que el Señor te conceda todo lo que le pides. Ahora reconozco que el Señor da la victoria a su Ungido, que lo ha escuchado desde su santo cielo, con los prodigios de su mano victoriosa. Unos confían en sus carros, otros en su caballería; nosotros invocamos el nombre del Señor, Dios nuestro. Ellos cayeron derribados, nosotros nos mantenemos en pie. Señor, da la victoria al rey y escúchanos cuando te invocamos.

Salmo 20 (21)

Señor, el rey se alegra por tu fuerza, ¡y cuánto goza con tu victoria! Le has concedido el deseo de su corazón, no le has negado lo que pedían sus labios. Te adelantaste a bendecirlo con el éxito, y has puesto en su cabeza una corona de oro fino. Te pidió vida, y se la has concedido, años que se prolongan sin término. Tu victoria ha engrandecido su fama, lo has vestido de honor y majestad. Le concedes bendiciones incesantes, lo colmas de gozo en tu presencia; porque el rey confía en el Señor, y con la gracia del Altísimo no fracasará. Tu mano encontrará a tus adversarios, tu diestra encontrará a los que te odian; los dejarás, en cuanto te presentes, como si estuvieran en un horno. El Señor, en su ira, se los engullirá y un fuego los devorará. Arrancarás de la tierra sus frutos y su semilla de entre los hombres. Si contra ti traman algún mal, o meditan un plan, no se la podrán. Pues tú harás que te den vuelta la espalda y contra ellos dispararás tus flechas. Levántate, Señor, con tu fuerza, y al son de instrumentos cantaremos tu poder.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

LECTOR: Amén.

Salva Señor a tu pueblo y bendice tu heredad; concede la victoria a los cristianos ortodoxos sobre sus adversarios, y preserva a los que te pertenecen, por el poder de tu Cruz.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Tú que, voluntariamente ascendiste a la Cruz, concede tus compasiones, Cristo Dios, al pueblo nuevo que lleva tu nombre. Alegra con tu poder a los cristianos ortodoxos, concediéndoles victorias sobre sus adversarios. Teniendo tu alianza en el combate, tú arma de paz, trofeo invencible.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Buena y alabadísima Theotokos, nuestra temible e infalible protección, no desprecies nuestras súplicas, confirma el vivir de los ortodoxos, salva a tu pueblo y concédele la victoria que proviene de lo alto, Tú que diste a luz a Dios, oh única bendita.

SACERDOTE

Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.

CORO

Señor, ten piedad. (3 veces)

SACERDOTE

También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.

CORO

Señor, ten piedad. (3 veces)

SACERDOTE

También suplicamos por nuestro arzobispo (N.), y por toda nuestra hermandad en Cristo.

CORO

Señor, ten piedad. (3 veces)

SACERDOTE

Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO

Amén. En el nombre del Señor, bendice, Padre.

SACERDOTE

Gloria a la santa, consubstancial, vivificadora e indivisible Trinidad, eternamente, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

CORO

Amén.

LECTOR

Hexasalmos

Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz y buena voluntad a los hombres. (3 veces)

Señor abre mis labios y mi boca proclamará tu alabanza. (2 veces)

Salmo 3

Señor, cuántos son mis enemigos, cuántos se levantan contra mí; cuántos dicen de mí: “ya no lo protege Dios”. Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria, tú mantienes alta mi cabeza. Si grito invocando al Señor, El me escucha desde su monte santo. Puedo acostarme y dormir y despertar: el Señor me sostiene. No temeré al pueblo innumerable que acampa a mí alrededor. Levántate, Señor; sálvame, Dios mío: tú golpeaste a mis enemigos en la mejilla, rompiste los dientes de los malvados. De ti, Señor, viene la salvación y la bendición sobre tu pueblo.

Yo me dormí y tuve profundo sueño y me levanté porque el Señor me protegerá. [CA-SAOGM]

Salmo 37 (38)

Señor, no me corrijas con ira, no me castigues con cólera; tus flechas se me han clavado, tu mano pesa sobre mí; no hay parte ilesa en mi carne a causa de tu furor, no tienen descanso mis huesos a causa de mis pecados; mis culpas sobrepasan mi cabeza, son un peso superior a mis fuerzas; mis llagas están podridas y supuran por causa de mi insensatez; voy encorvado y encogido, todo el día camino sombrío. Tengo las espaldas ardiendo, no hay parte ilesa en mi carne; estoy agotado, deshecho del todo; rujo con más fuerza que un león. Señor mío, todas mis ansias están en tu presencia, no se te ocultan mis gemidos; siento palpitar mi corazón, me abandonan las fuerzas, y me falta hasta la luz de los ojos. Mis amigos y compañeros se alejan de mí, mis parientes se quedan a distancia; me tienden lazos los que atentan contra mí, los que desean mi daño me amenazan de muerte, todo el día murmuran traiciones. Pero yo, como un sordo, no oigo; como un mudo no abro la boca; soy como uno que no oye y no puede replicar. En ti, Señor, espero, y tú me escucharás, Señor, Dios mío; esto pido: que no se alegren por mi causa, que, cuando resbale mí pie, no canten triunfo. Porque yo estoy a punto de caer, y mi pena no se aparta de mí: yo confieso mi culpa, me aflige mi pecado. Mis enemigos mortales son poderosos, son muchos los que me aborrecen sin razón, los que me pagan males por bienes, los que me atacan cuando procuro el bien. No me abandones, Señor; Dios mío, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación.

No me abandones, Señor; Dios mío, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación. [CA-SAOGM]

Salmo 62 (63)

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. ¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. Pero los que buscan mi perdición bajarán a lo profundo de la tierra; serán entregados a la espada, y echados como pasto a las raposas. Y el rey se alegrará con Dios, se felicitarán los que juran por su nombre, cuando tapen la boca a los traidores.

Velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo. Mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. [CA-SAOGM]

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. (3 veces)

Señor, ten piedad. (3 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 87 (88)

Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; llegue hasta ti mi súplica, inclina mi oído a mi clamor. Porque mi alma está colmada de desdichas, y mi vida está al borde del abismo; ya me cuentan con los que bajan a la fosa, soy como un inválido. Tengo mi cama entre los muertos, como los caídos que yacen en el sepulcro, de los cuales ya no guardas memoria, porque fueron arrancados de tu mano. Me has colocado en lo hondo de la fosa, en las tinieblas del fondo; tú cólera pesa sobre mí, me echas encima todas tus olas. Has alejado de mí a mis conocidos, me has hecho repugnante para ellos: encerrado, no puedo salir, y los ojos se me nublan de pesar. Todo el día te estoy invocando, tendiendo las manos hacia ti. ¿Harás tú maravillas por los muertos? ¿Se alzarán las sombras para darte gracias? ¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia, o tu fidelidad en el reino de la muerte? ¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla, o tu justicia en el país del olvido? Pero yo te pido auxilio, por la mañana irá a tu encuentro mi súplica. ¿Por qué, Señor, me rechazas, y me escondes tu rostro? Desde niño fui desgraciado y enfermo, me doblo bajo el peso de tus terrores, pasó sobre mí tu incendio, tus espantos me han consumido: me rodean como las aguas todo el día, me envuelven todos a una; alejaste de mí amigos y compañeros: mi compañía son las tinieblas.

Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; llegue hasta ti mi súplica, inclina mi oído a mi clamor. [CA-SAOGM]

Salmo 102 (103)

Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. El perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; el rescata tu vida de la fosa, y te colma de gracia y de ternura; el sacia de bienes tus anhelos, y como un águila se renueva tu juventud. El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos; enseñó sus caminos a Moisés y sus hazañas a los hijos de Israel. El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia; no está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo; no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas. Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre sus fieles; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por sus fieles; porque él conoce nuestra masa, se acuerda de que somos barro. Los días del hombre duran lo que la hierba, florecen como flor del campo, que el viento la roza, y ya no existe, su terreno no volverá a verla. Pero la misericordia del Señor dura siempre, su justicia pasa de hijos a nietos: para los que guardan la alianza y recitan y cumplen sus mandatos. El Señor puso en el cielo su trono, su soberanía gobierna el universo. bendecid al Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a la voz de su palabra. Bendecid al Señor, ejércitos suyos, servidores que cumplís sus deseos. Bendecid al Señor, todas sus obras, en todo lugar de su señorío. ¡Bendice, alma mía, al Señor!

En todos los lugares de su señorío. ¡Bendice, alma mía, al Señor! [CA-SAOGM]

Salmo 142 (143)

Escucha, Señor, mi oración, y presta oído a mi súplica; respóndeme leal, por tu justicia. No entres en pleito con tu siervo, pues no hay ser vivo justo ante ti. Me persigue a muerte el enemigo, aplasta mi vida contra el suelo; me obliga a vivir entre tinieblas, como los que han muerto para siempre. Ya se apaga el aliento en mí, mi corazón por dentro enmudece. Recuerdo los días de antaño, medito todas tus acciones, pondero las obras de tus manos; hacia ti tiendo mis manos, como tierra sedienta de ti. Pausa. ¡Respóndeme pronto, Señor, que ya me falta el aliento; no escondas tu rostro lejos de mí, pues sería como los que bajan a la fosa! Hazme sentir tu amor por la mañana, pues yo cuento contigo; muéstrame el camino que he de seguir, pues estoy pendiente de ti. Líbrame de mis enemigos, Señor, pues busco refugio en ti; enséñame a cumplir tu voluntad, tú, que eres mi Dios; tu espíritu, que es bueno, me guíe por una tierra llana. Por tu nombre, Señor, dame la vida, por tu justicia, líbrame de la angustia; por tu amor, aniquila a mis enemigos. Pierde a todos mis opresores, porque yo soy tu servidor.

Óyeme Señor, en tu verdad y no entres en juicio con tu siervo.

Óyeme Señor, en tu verdad y no entres en juicio con tu siervo.

Tu Espíritu, que es bueno, me guiará a tierra de rectitud. [CA-SAOGM]

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.

(entonado)

Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. La esperanza nuestra, oh Señor, gloria a ti.

SACERDOTE

En paz, roguemos al Señor.

CORO (después de cada petición)

Señor, ten piedad.

SACERDOTE

Por la paz de lo alto y por la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.

Por la paz del mundo entero, la estabilidad de las santas Iglesias de Dios y la unión de todos, roguemos al Señor.

Por esta santa morada y por todos los que en ella entran con fe, devoción y temor de Dios, roguemos al Señor.

Por los cristianos piadosos y ortodoxos, roguemos al Señor.

Por nuestro arzobispo (N.), el honorable presbiterado y el diaconado en Cristo; por todo el clero y el pueblo, roguemos al Señor.

Por nuestra piadosa nación, por toda autoridad y poder roguemos al Señor.

Por esta ciudad (Monasterio, Pueblo, o Isla), por toda ciudad y país, y por los fieles que en ellos habitan, roguemos al Señor.

Por un clima benéfico, por la abundancia de los frutos de la tierra y por tiempos pacíficos, roguemos al Señor.

Por quienes viajan por mar, tierra o aire, por los enfermos, los afligidos, los cautivos y por su salvación, roguemos al Señor.

Por nuestra liberación de toda tribulación, ira, peligro y necesidad, roguemos al Señor.

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE

Pues a ti se debe toda gloria, honor y adoración: al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

CORO

Tono 8 (plagal 4).

Verso 1: Desde la noche se levanta a Ti mi alma, oh Dios, porque tus mandamientos son luz sobre la tierra. [CA-SAOGM]

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Verso 2: Aprendan justicia, oh moradores de la tierra.

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Verso 3: Tu cólera caerá sobre el pueblo indócil, y el fuego devorará ahora a los enemigos.

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Verso 4: Arroja sobre ellos males, Señor, arroja males sobre los soberbios de la tierra.

¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Tropario. Tono 8 (plagal 4).

He aquí que viene el Esposo a medianoche, y bienaventurado el siervo que encuentre velando; mas indigno es, el que encuentre negligente. Cuida alma mía, de no dejarte caer en sueño, y ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Sino desembriágate clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por las intercesiones del Precursor, sálvanos. [SAOGM]

Gloria.

He aquí que viene el Esposo a medianoche, y bienaventurado el siervo que encuentre velando; mas indigno es, el que encuentre negligente. Cuida alma mía, de no dejarte caer en sueño, y ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Sino desembriágate clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por las intercesiones de los santos, sálvanos. [SAOGM]

Ahora y siempre.

He aquí que viene el Esposo a medianoche, y bienaventurado el siervo que encuentre velando; mas indigno es, el que encuentre negligente. Cuida alma mía, de no dejarte caer en sueño, y ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Sino desembriágate clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por la Theotokos, ten piedad de nosotros. [SAOGM]

SACERDOTE

Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

SACERDOTE

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

CORO: Señor, ten piedad.

SACERDOTE

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE

Porque tuyo es el poder, y tuyos son el reino, la fuerza y la gloria; del Padre y del Hijo y del Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

CORO

Catisma 1.

Del Triodion - - -

Tono 4.

Ὁ ὑψωθεὶς ἐν τῷ Σταυρῷ.

Amemos hermanos al Esposo; y alumbremos nuestras lámparas con la virtud y la fe firme para que entremos preparados con Él a las bodas, como las vírgenes prudentes; pues el Esposo siendo Dios, otorga a todos las coronas incorruptibles. [SAOGM]

Gloria. Ahora y siempre. Repetir.

Amemos hermanos al Esposo; y alumbremos nuestras lámparas con la virtud y la fe firme para que entremos preparados con Él a las bodas, como las vírgenes prudentes; pues el Esposo siendo Dios, otorga a todos las coronas incorruptibles. [SAOGM]

Del Triodion - - -

Catisma 2.

Tono 4.

Κατεπλάγη Ἰωσήφ.

Oh Salvador, los sacerdotes y los escribas con gran envidia, concentran contra Ti, e incitaron a Judas de entregarte. Fue con audacia y habló a las turbas transgresores de la ley diciendo: “¿Qué me darán y yo lo entregare en sus manos?”. Señor, salva de esta condenación nuestras almas. [SAOGM]

Gloria. Ahora y siempre. Repetir.

Oh Salvador, los sacerdotes y los escribas con gran envidia, concentran contra Ti, e incitaron a Judas de entregarte. Fue con audacia y habló a las turbas transgresores de la ley diciendo: “¿Qué me darán y yo lo entregare en sus manos?”. Señor, salva de esta condenación nuestras almas. [SAOGM]

Catisma 3.

Del Triodion - - -

Tono 8 (plagal 4).

Judas, el traidor impulsado por la fuerza del Amor al dinero, tramo la traición del Maestro, bajo de la Luz y abrazo las tinieblas; concertó la venta y vendió a Aquel que es sobre todo precio. En castigo de su traición, el miserable encontró la horca y la muerte horrenda. Oh Cristo Dios, sálvanos de su condenación, y otorga la remisión de los pecados, a los que con fervor, conmemoran tu Pasión Purísima. [SAOGM]

Gloria. Ahora y siempre. Repetir.

Judas, el traidor impulsado por la fuerza del Amor al dinero, tramo la traición del Maestro, bajo de la Luz y abrazo las tinieblas; concertó la venta y vendió a Aquel que es sobre todo precio. En castigo de su traición, el miserable encontró la horca y la muerte horrenda. Oh Cristo Dios, sálvanos de su condenación, y otorga la remisión de los pecados, a los que con fervor, conmemoran tu Pasión Purísima. [SAOGM]

DIÁCONO

Y para que nos conceda escuchar dignamente el Santo Evangelio, roguemos al Señor nuestro Dios.

CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)

DIÁCONO

¡Sabiduría! ¡De pie! Escuchemos el santo Evangelio.

SACERDOTE: Paz a todos.

CORO: Y a tu espíritu.

SACERDOTE

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

DIÁCONO: ¡Atendamos!

CORO

¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!

SACERDOTE (desde las puertas)

Mt. 22:15-46, 23:1-39

Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: «Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas. Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?» Mas Jesús, conociendo su malicia, dijo: «Hipócritas, ¿por qué me tientan? Muéstrenme la moneda del tributo.» Ellos le presentaron un denario. Y les dice: « ¿De quién es esta imagen y la inscripción?» Dícenle: «Del César.» Entonces les dice: «Pues lo del César devuélvanlo al César, y lo de Dios a Dios.» Al oír esto, quedaron maravillados, y dejándole, se fueron. Aquel día se le acercaron unos saduceos, esos que niegan que haya resurrección, y le preguntaron: «Maestro, Moisés dijo: Si alguien muere sin tener hijos, su hermano se casará con la mujer de aquél para dar descendencia a su hermano. Ahora bien, había entre nosotros siete hermanos. El primero se casó y murió; y, no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano. Sucedió lo mismo con el segundo, y con el tercero, hasta los siete. Después de todos murió la mujer. En la resurrección, pues, ¿de cuál de los siete será mujer? Porque todos la tuvieron.» Jesús les respondió: «Están en un error, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios. Pues en la resurrección, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en el cielo. Y en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído aquellas palabras de Dios cuando dice: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? No es un Dios de muertos, sino de vivos.» Al oír esto, la gente se maravillaba de su doctrina. Mas los fariseos, al enterarse de que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo, y uno de ellos le preguntó con ánimo de ponerle a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?» Él le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.  De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas.» Estando reunidos los fariseos, les propuso Jesús esta cuestión: « ¿Qué piensan acerca del Cristo? ¿De quién es hijo?» Dícenle: «De David.» Díceles: «Pues ¿cómo David, movido por el Espíritu, le llama Señor, cuando dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies? Si, pues, David le llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?» Nadie era capaz de contestarle nada; y desde ese día ninguno se atrevió ya a hacerle más preguntas. Entonces Jesús se dirigió a la gente y a sus discípulos y les dijo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. Hagan, pues, y observen todo lo que les digan; pero no imiten su conducta, porque dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas. Todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres; se hacen bien anchas las filacterias y bien largas las orlas del manto; quieren el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, que se les salude en las plazas y que la gente les llame “Rabbí”. «Ustedes, en cambio, no se dejen llamar “Rabbí”, porque uno solo es su Maestro; y ustedes son todos hermanos. Ni llamen a nadie “Padre” suyo en la tierra, porque uno solo es su Padre: el del cielo. Ni tampoco se dejen llamar “Directores”, porque uno solo es su Director: el Cristo. El mayor entre ustedes será su servidor. Pues el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado. « ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que cierran a los hombres el Reino de los Cielos! Ustedes ciertamente no entrarán; y a los que están entrando no les dejan entrar. « ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para hacer un prosélito, y, cuando llega a serlo, le hacen hijo de condenación el doble que ustedes! «¡Ay de ustedes, guías ciegos, que dicen: “Si uno jura por el Santuario, eso no es nada; mas si jura por el oro del Santuario, queda obligado!” ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante, el oro, o el Santuario que hace sagrado el oro? Y también: “Si uno jura por el altar, eso no es nada; mas si jura por la ofrenda que está sobre él, queda obligado.” ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda, o el altar que hace sagrada la ofrenda? Quien jura, pues, por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él. Quien jura por el Santuario, jura por él y por Aquel que lo habita. Y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él. « ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidan lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe! Esto es lo que había que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que cuelan el mosquito y se tragan el camello! ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que purifican por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están llenos de rapiña e intemperancia! ¡Fariseo ciego, purifica primero por dentro la copa, para que también por fuera quede pura! ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, pues son semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! Así también ustedes, por fuera aparecen justos ante los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad. ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque edifican los sepulcros de los profetas y adornan los monumentos de los justos, y dicen: “Si nosotros hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!” Con lo cual atestiguan contra ustedes mismos que son hijos de los que mataron a los profetas. ¡Colmen también ustedes la medida de sus padres! ¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo van a escapar a la condenación de la gehenna? Por eso, he aquí que yo envío a ustedes profetas, sabios y escribas: a unos los matarán y los crucificarán, a otros los azotarán en sus sinagogas y los perseguirán de ciudad en ciudad, para que caiga sobre ustedes toda la sangre inocente derramada sobre la tierra, desde la sangre del inocente Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, a quien ustedes mataron entre el Santuario y el altar. Yo les aseguro: todo esto recaerá sobre esta generación. ¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que les son enviados! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina reúne a sus pollos bajo las alas, y no han querido! Pues bien, se les va a dejar desierta su casa. Porque les digo que ya no me volverán a ver hasta que digan: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! [SAOGM]

CORO

¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!

LECTOR

Salmo 50 (51)

Ten piedad de mí, oh Dios, por tu bondad, por tu inmensa ternura borra mi delito, lávame a fondo de mi culpa, purifícame de mi pecado. Pues yo reconozco mi delito, mi pecado está siempre ante mí; contra ti, contra ti solo pequé, lo malo a tus ojos cometí. Por que seas justo cuando hablas e irreprochable cuando juzgas. Mira que nací culpable, pecador me concibió mi madre. Y tú amas la verdad en lo íntimo del ser, en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con hisopo hasta quedar limpio, lávame hasta blanquear más que la nieve. Devuélveme el son del gozo y la alegría, se alegren los huesos que tú machacaste. Aparta tu vista de mis yerros y borra todas mis culpas. Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un espíritu firme; no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu. Devuélveme el gozo de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso; enseñaré a los rebeldes tus caminos y los pecadores volverán a ti. Líbrame de la sangre, oh Dios, Dios salvador mío, y aclamará mi lengua tu justicia; abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza. Pues no te complaces en sacrificios, si ofrezco un holocausto, no lo aceptas. Dios quiere el sacrificio de un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias. ¡Sé benévolo y favorece a Sión, reconstruye los muros de Jerusalén! Entonces te agradarán los sacrificios legítimos –holocausto y oblación entera–, entonces se ofrecerán novillos en tu altar. [BJ-SAOGM]

DIÁCONO

Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.

( Señor, ten piedad. )

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

( Señor, ten piedad. )

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

( A ti, Señor. )

SACERDOTE

Porque Tú eres el Rey de la paz y el Salvador de nuestras almas, y a Ti elevamos gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

( Amén. )

Del Triodion - - -

LECTOR

Condaquio.

Tono 2.

Alma miserable, acuérdate de tu última hora, teme ser cortada como la higuera estéril; trabaja y multiplica el talento que se te ha confiado. Se alerta y vela clamando: «No nos quedemos fuera de las bodas de Cristo.» [SAOGM]

Ikos.

Alma miserable, ¿Porqué eres indolente y te ocupas de las cosas vanas, buscando lo temporal? Ha llegado la última hora y deberás separarte de lo que hay aquí; mientras tienes tiempo, levántate y clama: Pequé, Cristo Salvador mío, no me cortes como la higuera estéril, mas como eres misericordioso, ten piedad de mí que clamo con temor: «No nos quedemos fuera de las bodas de Cristo.» [SAOGM]

Sinasario

Del menaion.

El 15 de abril conmemoramos al santo mártir Crescente de Mira en Licia.

Del Triodio.

El Martes Santo recordamos la parábola de las diez vírgenes que el santo Evangelio relata.

Versos

Gran martes que presenta a las diez vírgenes y trae consigo la victoria del justo Soberano.

Oh Cristo Novio, entre las vírgenes prudentes, cuéntanos, a tu grey escogida únenos y ten piedad de nosotros. Amén.

CORO

El Canon

Del monje Cosme.

Oda octava. Tono 2. Irmos.

Los tres varones piadosos no obedecieron la ley del tirano, cuando los arrojo al horno ardiente; mas confesaron a Dios clamando: “Obras todas del Señor, bendigan al Señor”. (2 veces)

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Huyamos de la indolencia para recibir a Cristo, el esposo Inmortal, con lámparas encendidas con virtudes y alabanzas, y clamemos: “Obras todas del Señor, bendigan al Señor”. (2 veces)

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Sea suficiente el aceite del amor fraterno en el vaso de nuestras almas y no gastemos el tiempo de la recompensa consiguiéndolo, mas, cantemos: “Obras todas del Señor, bendigan al Señor”. (2 veces)

Bendigamos al Padre al Hijo y al Espíritu Santo Señor; alabémosle y ensalcémosle por todos los siglos.

Ustedes que han recibido el talento de Dios, auméntenlo con su gracia y canten: “Obras todas del Señor, bendigan al Señor”. [SAOGM]

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Ustedes que han recibido el talento de Dios, auméntenlo con su gracia y canten: “Obras todas del Señor, bendigan al Señor”. [SAOGM]

Catabasía.

Alabemos, bendigamos, y nos prosternemos ante el Señor.

Los tres varones piadosos no obedecieron la ley del tirano, cuando los arrojo al horno ardiente; mas confesaron a Dios clamando: “Obras todas del Señor, bendigan al Señor”. [SAOGM]

DIÁCONO

A la Theotokos y Madre de la Luz, magnifiquemos con cánticos.

CORO

Oda novena. Irmos.

Te alabamos oh Virgen Santísima, Tú que tuviste en tus entrañas a Aquel que todo el orbe no lo puede contener, y engendraste el gozo para el mundo. (2 veces)

Troparios.

Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.

Oh Bondadoso, dijiste a tus discípulos: Velen porque no sabrán la hora en la que vendrá el Señor a remunerar a cada uno. (2 veces)

Gloria. Ahora y siempre.

Oh Señor, en tu segunda venida temible, colócame con los corderos de tu diestra, y perdona mis muchos pecados. (2 veces)

Catabasía.

Te alabamos oh Virgen Santísima, Tú que tuviste en tus entrañas a Aquel que todo el orbe no lo puede contener, y engendraste el gozo para el mundo. [SAOGM]

DIÁCONO

Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.

( Señor, ten piedad. )

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

( Señor, ten piedad. )

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

( A ti, Señor. )

SACERDOTE

Porque te alaban todas las potestades celestiales, y te elevan glorias, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

( Amén. )

Exapostelarios.

Del Triodion - - -

Tono 3. Melodía modelo (aftómelon).

Τὸν νυμφῶνά σου βλέπω.

Veo adornada, Salvador mío, tu cámara nupcial, y no tengo vestimenta para entrar en ella. Limpia la túnica de mi alma, Dador de luz, y sálvame. [SAOGM] (3 veces)

Alabanzas. Tono 1.

Todo cuanto respira alabe al Señor. Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas. Tú mereces la alabanza, oh Dios. [BJ-SAOGM]

Alábenlo, todos sus ángeles. Todas sus huestes, alábenlo. Tú mereces la alabanza, oh Dios. [BJ-SAOGM]

Del Triodion - - -

Idiómelon. Tono 1.

Alábenlo por sus grandes hazañas, alábenlo por su inmensa grandeza. [BJ-SAOGM]

Alábenlo con el toque de cuerno, alábenlo con arpa y con cítara. [BJ-SAOGM]

¿Cómo puedo yo, indigno, entrar en el esplendor de Tus Santos? Pues si me atrevo a entrar en la cámara nupcial mis vestidura me denunciará porque no es de bodas, y maniatado los ángeles me echarán. Limpia la inmundicia de mi alma y sálvame, Señor, pues eres filántropo. [SAOGM]

Idiómelon. Tono 2.

Alábenlo con tambores y danzas, alábenlo con cuerdas y flautas. [BJ-SAOGM]

Alábenlo con címbalos sonoros, alábenlo con címbalos y aclamaciones. Todo cuanto respira alabe al Señor. [BJ-SAOGM]

Oh Cristo el Novio; no poseo lámpara encendida de virtudes; porque me adormecí en la negligencia de mi alma, asemejándome a las vírgenes necias descuidando la obra. No me cierres las puertas de tu compasión oh Soberano, mas bien aleja de mi las tinieblas del sueño, y levántame, y hazme entrar a las bodas con las vírgenes prudentes, donde la melodía pura de los que claman a Ti sin cesar: Señor gloria a Ti. [SAOGM]

Gloria. Ahora y siempre.

Del Triodion - - -

Tono 4.

Escuchaste, oh alma, de la condena al que enterró el denario; no ocultes la palabra de Dios, mas proclama sus misterios, para multiplicar el don, y entrar en el gozo de tu Señor. [SAOGM]

Doxología (leer)

JERARCA o LECTOR

A Ti se debe la gloria, Señor Dios nuestro, y Te elevamos la gloria, al Padre, al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

LECTOR: Amén.

JERARCA o LECTOR

Gloria en las alturas a Dios y en la tierra paz; entre los hombres, benevolencia. Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias por tu gran gloria. Señor, Rey, Dios celestial, Padre Todopoderoso; Señor Hijo unigénito, Jesús Cristo; y el Espíritu Santo. Señor, Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Tú que quitas los pecados del mundo. Recibe nuestra oración, Tú que estás sentado a la diestra del Padre, y ten piedad de nosotros. Porque sólo Tú eres santo, sólo Tú eres Señor, Jesús Cristo, en la gloria de Dios Padre. Amén. Cada día te bendeciré, y alabaré tu Nombre para siempre, y por los siglos de los siglos. Señor, te has hecho nuestro refugio de generación en generación. Dije: Señor, ten piedad de mí, sana mi alma, porque he pecado contra ti. Señor, a Ti acudo; enséñame a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios. Porque en Ti está la fuente de la vida; en tu luz veremos la luz. Extiende tu misericordia a quienes te conocen. Concede, Señor, guardarnos este día sin pecado. Bendito eres Señor, Dios de nuestros padres, y alabado y glorificado sea tu Nombre por los siglos. Amén. Sea sobre nosotros tu misericordia, Señor, así como hemos esperado en Ti. Bendito seas, Señor, instrúyeme en tus mandamientos. Bendito seas, Soberano, hazme entender tus mandamientos. Bendito seas, Santo, ilumíname con tus mandamientos. Tu misericordia, Señor, es para siempre, no desprecies las obras de tus manos. Te pertenece la alabanza, te pertenece un himno, te pertenece la gloria, oh Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

LETANÍA COMPLETIVA

DIÁCONO

Completemos nuestra súplica matutina al Señor.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.

CORO: Señor, ten piedad.

DIÁCONO

Que el día entero sea perfecto, santo, pacífico, y sin pecado, pidamos al Señor.

CORO (después de cada petición)

Concédelo, Señor.

DIÁCONO

Un ángel de paz, guía fiel y custodio de nuestras almas y cuerpos, pidamos al Señor.

Perdón y remisión de nuestros pecados y transgresiones, pidamos al Señor.

Cuanto es bueno y conveniente para nuestras almas, y por la paz del mundo, pidamos al Señor.

Que el tiempo restante de nuestra vida se complete en paz y penitencia, pidamos al Señor.

Un fin cristiano de nuestra vida, exento de dolor y vergüenza, pacífico, y una buena defensa ante el temible tribunal de Cristo, pidamos al Señor.

Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE

Porque Tú eres el Dios de piedad, compasión y amor a la humanidad, y a Ti rendimos gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

SACERDOTE: Paz a todos.

CORO: Y a tu espíritu.

DIÁCONO

Inclinemos la cabeza ante el Señor.

CORO: A ti, Señor.

SACERDOTE (en voz baja)

Señor santo, que moras en lo alto y miras a los humildes, y que con tu ojo omnividente miras a toda tu creación, ante Ti hemos inclinado la cerviz de nuestra alma y cuerpo, y Te suplicamos, extiende tu invisible mano desde tu santa morada y bendícenos a todos. Y si en algo hemos pecado, voluntaria o involuntariamente, perdónanos, porque eres Dios bueno y amante de los hombres, otorgándonos tus bienes en este mundo y en el venidero.

SACERDOTE (en voz alta)

Porque a Ti Te corresponde el tener misericordia y salvarnos, Dios nuestro, y Te elevamos gloria, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

Apóstija

Del Triodion - - -

Tono 6 (plagal 2). Idiómelon.

Fieles, obremos ahora diligentemente para el Maestro. Porque Él distribuye sus riquezas a sus siervos. Cada uno de nosotros que multiplique el talento, según su capacidad. Unos que obtengan sabiduría por medio de buenas obras; el piadoso que ilumine con sus palabras a los que están en tinieblas. El otro, que distribuya las riquezas entre los menesterosos; porque así multiplicaremos el préstamo, como administradores fieles de la gracia, para merecer el gozo del Señor. Haznos acreedores de ella oh Cristo Dios, porque amas a la humanidad. [SAOGM]

Tono 6 (plagal 2). Idiómelon.

Verso: Sácianos de tu amor por la mañana, y gozaremos y cantaremos de por vida. Alégranos por los días que nos humillaste, por los años en que conocimos la desdicha. Que tus siervos vean tu acción, y tus hijos tu esplendor. [BJ-SAOGM]

Oh Jesús, cuando vengas lleno de gloria con los ejércitos Celestiales, a sentarte sobre el trono del Juicio; no me alejes de tu diestra ¡oh buen Pastor ¡porque sabes que los caminos de la izquierda son perversos; mas cuéntame con las ovejas de tu diestra, y sálvame, porque eres amante de la humanidad. [SAOGM]

Tono 6 (plagal 2). Idiómelon.

Verso: La benevolencia del Señor sea con nosotros. Consolida tú la acción de nuestras manos. [BJ-SAOGM]

Oh Esposo resplandeciente de belleza. Más hermoso que todos los humanos. Tú que nos llamaste al convite de tus bodas espirituales; arroja de mi la imagen del pecado, haciéndome participe de tu pasión. Adórname con la belleza de tu gloria, hazme un invitado radiante en tu Reino porque eres compasivo. [SAOGM]

Gloria. Ahora y siempre.

Del Triodion - - -

Tono 7 (grave).

Oh alma, he aquí el talento que el Señor te ha confiado. Recibe el don con temor; y presta al Dador y ayuda a los menesterosos. Toma a Dios por amigo, para permanecer a su diestra cuando venga con gloria, para escuchar esta bienaventurada melodía: Entra siervo fiel en el gozo de tu Señor. Oh Salvador hazme digno a mí, el pródigo, por tu gran misericordia. [SAOGM]

SACERDOTE

Bueno es alabar al Señor, cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo, celebrando por la mañana, tu misericordia y tu verdad por la noche. [SAOGM]

LECTOR

Trisagio.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

SACERDOTE

Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

CORO: Amén.

LECTOR

Condaquio.

Alma miserable, acuérdate de tu última hora, teme ser cortada como la higuera estéril; trabaja y multiplica el talento que se te ha confiado. Se alerta y vela clamando: «No nos quedemos fuera de las bodas de Cristo.»

Señor, ten piedad. (40 veces)

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Más honorable que los querubines y más gloriosa incomparablemente que los serafines, tú que sin mancha has engendrado a Dios, el Verbo, verdaderamente Theotokos, te alabamos.

En el nombre del Señor, bendice, Padre.

SACERDOTE

El que es bendito, Cristo nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. ( Amén. )

Rey celestial, consolida a nuestros piadosos gobernantes; afirma la fe; amansa las naciones; apacigua al mundo; preserva bien a esta (o monasterio) y a esta ciudad (o pueblo, o isla); signa a nuestros difuntos padres y hermanos en las habitaciones de los Justos; y a nosotros recíbenos, como bondadoso y amante de la humanidad que eres, en arrepentimiento y confesión. ( Amén. )

Ahora recitamos la oración de S. Efrén y con cada verso hacemos una reverencia o postración.

Oración de S. Efrén

Señor y Dueño de mi vida, el espíritu de ociosidad, de curiosidad, de ambición y de locuacidad, no me lo des.

Mas el espíritu de castidad, de humildad, de paciencia y de amor, concédemelo a mí, tu siervo.

Sí, Señor y Rey, concédeme percibir mis propias faltas y no juzgar a mis hermanos. Porque bendito eres por los siglos de los siglos. Amén.

DESPEDIDA

SACERDOTE

Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.

Acercándose el Señor a su voluntaria pasión por nuestra salvación, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.

Por las oraciones de nuestros santos padres, Señor Jesús Cristo Dios, ten piedad de nosotros y sálvanos.

CORO: Amén.