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Triodion - Semana Santa
Gran Lunes Santo
Maitines del Novio, celebrado domingo por la noche
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Ordinario de Maitines
SACERDOTE
Bendito sea nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
LECTOR: Amén.
SACERDOTE
Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.
Rey Celestial, Consolador, Espíritu de Verdad, que estás en todo lugar y que todo lo llenas, Tesoro de bienes y Dador de la vida, ven y toma tu morada entre nosotros, purifícanos de toda mancha, y salva, Tú que eres bueno, nuestras almas.
LECTOR: Amén.
Trisagio.
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
SACERDOTE
Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
LECTOR: Amén.
Señor, ten piedad. (12 veces)
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Vengan, adoremos y prosternémonos ante Dios nuestro Rey.
Vengan, adoremos y prosternémonos ante Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.
Vengan, adoremos y prosternémonos ante el mismo Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.
Salmo 19 (20)
Que te escuche el Señor el día del peligro, que te sostenga el nombre del Dios de Jacob; que te envíe auxilio desde el santuario, que te apoye desde el monte Sión. Que se acuerde de todas tus ofrendas, que le agraden tus sacrificios; que cumpla el deseo de tu corazón, que dé éxito a todos tus planes. Que podamos celebrar tu victoria y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes; que el Señor te conceda todo lo que le pides. Ahora reconozco que el Señor da la victoria a su Ungido, que lo ha escuchado desde su santo cielo, con los prodigios de su mano victoriosa. Unos confían en sus carros, otros en su caballería; nosotros invocamos el nombre del Señor, Dios nuestro. Ellos cayeron derribados, nosotros nos mantenemos en pie. Señor, da la victoria al rey y escúchanos cuando te invocamos.
Salmo 20 (21)
Señor, el rey se alegra por tu fuerza, ¡y cuánto goza con tu victoria! Le has concedido el deseo de su corazón, no le has negado lo que pedían sus labios. Te adelantaste a bendecirlo con el éxito, y has puesto en su cabeza una corona de oro fino. Te pidió vida, y se la has concedido, años que se prolongan sin término. Tu victoria ha engrandecido su fama, lo has vestido de honor y majestad. Le concedes bendiciones incesantes, lo colmas de gozo en tu presencia; porque el rey confía en el Señor, y con la gracia del Altísimo no fracasará. Tu mano encontrará a tus adversarios, tu diestra encontrará a los que te odian; los dejarás, en cuanto te presentes, como si estuvieran en un horno. El Señor, en su ira, se los engullirá y un fuego los devorará. Arrancarás de la tierra sus frutos y su semilla de entre los hombres. Si contra ti traman algún mal, o meditan un plan, no se la podrán. Pues tú harás que te den vuelta la espalda y contra ellos dispararás tus flechas. Levántate, Señor, con tu fuerza, y al son de instrumentos cantaremos tu poder.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Trisagio.
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
SACERDOTE
Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
LECTOR: Amén.
Salva Señor a tu pueblo y bendice tu heredad; concede la victoria a los cristianos ortodoxos sobre sus adversarios, y preserva a los que te pertenecen, por el poder de tu Cruz.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Tú que, voluntariamente ascendiste a la Cruz, concede tus compasiones, Cristo Dios, al pueblo nuevo que lleva tu nombre. Alegra con tu poder a los cristianos ortodoxos, concediéndoles victorias sobre sus adversarios. Teniendo tu alianza en el combate, tú arma de paz, trofeo invencible.
Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Buena y alabadísima Theotokos, nuestra temible e infalible protección, no desprecies nuestras súplicas, confirma el vivir de los ortodoxos, salva a tu pueblo y concédele la victoria que proviene de lo alto, Tú que diste a luz a Dios, oh única bendita.
SACERDOTE
Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.
CORO
Señor, ten piedad. (3 veces)
SACERDOTE
También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.
CORO
Señor, ten piedad. (3 veces)
SACERDOTE
También suplicamos por nuestro arzobispo (N.), y por toda nuestra hermandad en Cristo.
CORO
Señor, ten piedad. (3 veces)
SACERDOTE
Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO
Amén. En el nombre del Señor, bendice, Padre.
SACERDOTE
Gloria a la santa, consubstancial, vivificadora e indivisible Trinidad, eternamente, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
CORO
Amén.
LECTOR
Hexasalmos
Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz y buena voluntad a los hombres. (3 veces)
Señor abre mis labios y mi boca proclamará tu alabanza. (2 veces)
Salmo 3
Señor, cuántos son mis enemigos, cuántos se levantan contra mí; cuántos dicen de mí: “ya no lo protege Dios”. Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria, tú mantienes alta mi cabeza. Si grito invocando al Señor, El me escucha desde su monte santo. Puedo acostarme y dormir y despertar: el Señor me sostiene. No temeré al pueblo innumerable que acampa a mí alrededor. Levántate, Señor; sálvame, Dios mío: tú golpeaste a mis enemigos en la mejilla, rompiste los dientes de los malvados. De ti, Señor, viene la salvación y la bendición sobre tu pueblo.
Yo me dormí y tuve profundo sueño y me levanté porque el Señor me protegerá. [CA-SAOGM]
Salmo 37 (38)
Señor, no me corrijas con ira, no me castigues con cólera; tus flechas se me han clavado, tu mano pesa sobre mí; no hay parte ilesa en mi carne a causa de tu furor, no tienen descanso mis huesos a causa de mis pecados; mis culpas sobrepasan mi cabeza, son un peso superior a mis fuerzas; mis llagas están podridas y supuran por causa de mi insensatez; voy encorvado y encogido, todo el día camino sombrío. Tengo las espaldas ardiendo, no hay parte ilesa en mi carne; estoy agotado, deshecho del todo; rujo con más fuerza que un león. Señor mío, todas mis ansias están en tu presencia, no se te ocultan mis gemidos; siento palpitar mi corazón, me abandonan las fuerzas, y me falta hasta la luz de los ojos. Mis amigos y compañeros se alejan de mí, mis parientes se quedan a distancia; me tienden lazos los que atentan contra mí, los que desean mi daño me amenazan de muerte, todo el día murmuran traiciones. Pero yo, como un sordo, no oigo; como un mudo no abro la boca; soy como uno que no oye y no puede replicar. En ti, Señor, espero, y tú me escucharás, Señor, Dios mío; esto pido: que no se alegren por mi causa, que, cuando resbale mí pie, no canten triunfo. Porque yo estoy a punto de caer, y mi pena no se aparta de mí: yo confieso mi culpa, me aflige mi pecado. Mis enemigos mortales son poderosos, son muchos los que me aborrecen sin razón, los que me pagan males por bienes, los que me atacan cuando procuro el bien. No me abandones, Señor; Dios mío, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación.
No me abandones, Señor; Dios mío, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación. [CA-SAOGM]
Salmo 62 (63)
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. ¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. Pero los que buscan mi perdición bajarán a lo profundo de la tierra; serán entregados a la espada, y echados como pasto a las raposas. Y el rey se alegrará con Dios, se felicitarán los que juran por su nombre, cuando tapen la boca a los traidores.
Velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo. Mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. [CA-SAOGM]
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. (3 veces)
Señor, ten piedad. (3 veces)
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 87 (88)
Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; llegue hasta ti mi súplica, inclina mi oído a mi clamor. Porque mi alma está colmada de desdichas, y mi vida está al borde del abismo; ya me cuentan con los que bajan a la fosa, soy como un inválido. Tengo mi cama entre los muertos, como los caídos que yacen en el sepulcro, de los cuales ya no guardas memoria, porque fueron arrancados de tu mano. Me has colocado en lo hondo de la fosa, en las tinieblas del fondo; tú cólera pesa sobre mí, me echas encima todas tus olas. Has alejado de mí a mis conocidos, me has hecho repugnante para ellos: encerrado, no puedo salir, y los ojos se me nublan de pesar. Todo el día te estoy invocando, tendiendo las manos hacia ti. ¿Harás tú maravillas por los muertos? ¿Se alzarán las sombras para darte gracias? ¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia, o tu fidelidad en el reino de la muerte? ¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla, o tu justicia en el país del olvido? Pero yo te pido auxilio, por la mañana irá a tu encuentro mi súplica. ¿Por qué, Señor, me rechazas, y me escondes tu rostro? Desde niño fui desgraciado y enfermo, me doblo bajo el peso de tus terrores, pasó sobre mí tu incendio, tus espantos me han consumido: me rodean como las aguas todo el día, me envuelven todos a una; alejaste de mí amigos y compañeros: mi compañía son las tinieblas.
Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; llegue hasta ti mi súplica, inclina mi oído a mi clamor. [CA-SAOGM]
Salmo 102 (103)
Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. El perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; el rescata tu vida de la fosa, y te colma de gracia y de ternura; el sacia de bienes tus anhelos, y como un águila se renueva tu juventud. El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos; enseñó sus caminos a Moisés y sus hazañas a los hijos de Israel. El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia; no está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo; no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas. Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre sus fieles; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por sus fieles; porque él conoce nuestra masa, se acuerda de que somos barro. Los días del hombre duran lo que la hierba, florecen como flor del campo, que el viento la roza, y ya no existe, su terreno no volverá a verla. Pero la misericordia del Señor dura siempre, su justicia pasa de hijos a nietos: para los que guardan la alianza y recitan y cumplen sus mandatos. El Señor puso en el cielo su trono, su soberanía gobierna el universo. bendecid al Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a la voz de su palabra. Bendecid al Señor, ejércitos suyos, servidores que cumplís sus deseos. Bendecid al Señor, todas sus obras, en todo lugar de su señorío. ¡Bendice, alma mía, al Señor!
En todos los lugares de su señorío. ¡Bendice, alma mía, al Señor! [CA-SAOGM]
Salmo 142 (143)
Escucha, Señor, mi oración, y presta oído a mi súplica; respóndeme leal, por tu justicia. No entres en pleito con tu siervo, pues no hay ser vivo justo ante ti. Me persigue a muerte el enemigo, aplasta mi vida contra el suelo; me obliga a vivir entre tinieblas, como los que han muerto para siempre. Ya se apaga el aliento en mí, mi corazón por dentro enmudece. Recuerdo los días de antaño, medito todas tus acciones, pondero las obras de tus manos; hacia ti tiendo mis manos, como tierra sedienta de ti. Pausa. ¡Respóndeme pronto, Señor, que ya me falta el aliento; no escondas tu rostro lejos de mí, pues sería como los que bajan a la fosa! Hazme sentir tu amor por la mañana, pues yo cuento contigo; muéstrame el camino que he de seguir, pues estoy pendiente de ti. Líbrame de mis enemigos, Señor, pues busco refugio en ti; enséñame a cumplir tu voluntad, tú, que eres mi Dios; tu espíritu, que es bueno, me guíe por una tierra llana. Por tu nombre, Señor, dame la vida, por tu justicia, líbrame de la angustia; por tu amor, aniquila a mis enemigos. Pierde a todos mis opresores, porque yo soy tu servidor.
Óyeme Señor, en tu verdad y no entres en juicio con tu siervo.
Óyeme Señor, en tu verdad y no entres en juicio con tu siervo.
Tu Espíritu, que es bueno, me guiará a tierra de rectitud. [CA-SAOGM]
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios.
(entonado)
Aleluya, Aleluya, Aleluya. Gloria a ti, Dios. La esperanza nuestra, oh Señor, gloria a ti.
SACERDOTE
En paz, roguemos al Señor.
CORO (después de cada petición)
Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Por la paz de lo alto y por la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.
Por la paz del mundo entero, la estabilidad de las santas Iglesias de Dios y la unión de todos, roguemos al Señor.
Por esta santa morada y por todos los que en ella entran con fe, devoción y temor de Dios, roguemos al Señor.
Por los cristianos piadosos y ortodoxos, roguemos al Señor.
Por nuestro arzobispo (N.), el honorable presbiterado y el diaconado en Cristo; por todo el clero y el pueblo, roguemos al Señor.
Por nuestra piadosa nación, por toda autoridad y poder roguemos al Señor.
Por esta ciudad (Monasterio, Pueblo, o Isla), por toda ciudad y país, y por los fieles que en ellos habitan, roguemos al Señor.
Por un clima benéfico, por la abundancia de los frutos de la tierra y por tiempos pacíficos, roguemos al Señor.
Por quienes viajan por mar, tierra o aire, por los enfermos, los afligidos, los cautivos y por su salvación, roguemos al Señor.
Por nuestra liberación de toda tribulación, ira, peligro y necesidad, roguemos al Señor.
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE
Pues a ti se debe toda gloria, honor y adoración: al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
CORO
Tono 8 (plagal 4).
Verso 1: Desde la noche se levanta a Ti mi alma, oh Dios, porque tus mandamientos son luz sobre la tierra. [CA-SAOGM]
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Verso 2: Aprendan justicia, oh moradores de la tierra.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Verso 3: Tu cólera caerá sobre el pueblo indócil, y el fuego devorará ahora a los enemigos.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Verso 4: Arroja sobre ellos males, Señor, arroja males sobre los soberbios de la tierra.
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Tropario. Tono 8 (plagal 4).
He aquí que el novio viene a medianoche, bienaventurado el siervo que encuentre velando; más indigno es, el que este descuidado. Cuida alma mía, de no caer en el profundo sueño, para no ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Más vela clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por la protección de los incorpóreos, sálvanos. [SAOGM]
Gloria.
He aquí que el novio viene a medianoche, bienaventurado el siervo que encuentre velando; más indigno es, el que este descuidado. Cuida alma mía, de no caer en el profundo sueño, para no ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Más vela clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por las intercesiones de los santos, sálvanos. [SAOGM]
Ahora y siempre.
He aquí que el novio viene a medianoche, bienaventurado el siervo que encuentre velando; más indigno es, el que este descuidado. Cuida alma mía, de no caer en el profundo sueño, para no ser entregada a la muerte y arrojada fuera del Reino. Más vela clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú oh Dios. Por la Theotokos, ten piedad de nosotros. [SAOGM]
SACERDOTE
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
CORO: Señor, ten piedad.
SACERDOTE
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE
Porque tuyo es el poder, y tuyos son el reino, la fuerza y la gloria; del Padre y del Hijo y del Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
CORO
Catisma 1.
Del Triodion - - -
Tono 1.
Τὸν τάφον σου Σωτήρ.
En este día, la Pasión sublime se revela al mundo como luz de salvación. Porque Cristo en su bondad viene a sufrir, y Aquel que tiene todo en la palma de la mano, consiente ser levantado sobre un madero para salvar a la humanidad. [CA-SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre. Repetir.
En este día, la Pasión sublime se revela al mundo como luz de salvación. Porque Cristo en su bondad viene a sufrir, y Aquel que tiene todo en la palma de la mano, consiente ser levantado sobre un madero para salvar a la humanidad. [CA-SAOGM]
Del Triodion - - -
Catisma 2.
Tono 1.
Τὸν τάφον σου Σωτήρ.
Juez invencible, como te mostraste en el cuerpo y viniste a ser muerto por hombres transgresores de la ley; y con Tu Pasión concluiste nuestra causa. Por lo cual alabamos Tu grandeza, oh, Verbo Y con voces unánimes glorificamos Tu poder. [CA-SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre. Repetir.
Juez invencible, como te mostraste en el cuerpo y viniste a ser muerto por hombres transgresores de la ley; y con Tu Pasión concluiste nuestra causa. Por lo cual alabamos Tu grandeza, oh, Verbo Y con voces unánimes glorificamos Tu poder. [CA-SAOGM]
Catisma 3.
Del Triodion - - -
Tono 8 (plagal 4).
En este día se presenta con esplendor las primicias de la Pasión del Señor. Venid fieles, reunámonos con himnos; porque el Creador viene a humillarse hasta la Cruz, a juicio y golpes, y a ser juzgado por Pilatos; y además de ser golpeado en el rostro, por un sirviente, se somete a todo para salvar a la humanidad. Por lo tanto clamemos: Oh, Cristo, Dios misericordioso, Señor nuestro, concede la remisión de los pecados a los que con fe se prosternan ante tu pasión purísima. [CA-SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre. Repetir.
En este día se presenta con esplendor las primicias de la Pasión del Señor. Venid fieles, reunámonos con himnos; porque el Creador viene a humillarse hasta la Cruz, a juicio y golpes, y a ser juzgado por Pilatos; y además de ser golpeado en el rostro, por un sirviente, se somete a todo para salvar a la humanidad. Por lo tanto clamemos: Oh, Cristo, Dios misericordioso, Señor nuestro, concede la remisión de los pecados a los que con fe se prosternan ante tu pasión purísima. [CA-SAOGM]
DIÁCONO
Y para que nos conceda escuchar dignamente el Santo Evangelio, roguemos al Señor nuestro Dios.
CORO: Señor, ten piedad. (3 veces)
DIÁCONO
¡Sabiduría! ¡De pie! Escuchemos el santo Evangelio.
SACERDOTE: Paz a todos.
CORO: Y a tu espíritu.
SACERDOTE
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
DIÁCONO: ¡Atendamos!
CORO
¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!
SACERDOTE (desde las puertas)
Mt. 21:18-43
En aquel tiempo, cuando volvía Jesús a la ciudad, sintió hambre; y viendo una higuera junto al camino, se acercó a ella, pero no encontró en ella más que hojas. Entonces le dice: “¡Que nunca jamás brote fruto de ti!” Y al momento se secó la higuera. Al verlo los Discípulos se maravillaron y decían: “¿Cómo al momento quedó seca la higuera?” Jesús les respondió: “Yo os aseguro: si tenéis fe y no vaciláis, no sólo haréis lo de la higuera, sino que si aun decís a este monte: ‘Quítate y arrójate al mar’, así se hará. Y todo cuanto pidáis con fe en la oración, lo recibiréis”. Llegado al Templo, mientras enseñaba se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo diciendo: “¿Con qué autoridad haces esto? ¿Y quién Te ha dado tal autoridad?” Jesús les respondió: “También yo os voy a preguntar una cosa; si me contestáis a ella, yo os diré a mi vez con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan, ¿de dónde era?, ¿del cielo o de los hombres?” Ellos discurrían entre sí: “Si decimos: ‘Del cielo’, nos dirá: ‘Entonces ¿por qué no le creísteis?’ Y si decimos: ‘De los hombres’, tenemos miedo a la gente, pues todos tienen a Juan por profeta”. Respondieron, pues, a Jesús: “No sabemos. Y Él les replicó asimismo: “Tampoco Yo os digo con qué autoridad hago esto”. Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: ‘Hijo, vete hoy a trabajar en la viña’. Y él respondió: ‘No quiero’, pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: ‘Voy, Señor’, y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?” - “El primero”- le dicen. Les dice Jesús: “En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas llegan antes que vosotros al Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las prostitutas creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él. Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon. De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera. Finalmente les envió a su hijo, diciendo: ‘A mi hijo le respetarán.’ Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: ‘Éste es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia’. Y, agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron. Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?” Dícenle: “A esos miserables les dará una muerte miserable y arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los frutos a su tiempo”. Y Jesús les dice: “¿No habéis leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos? Por eso os digo: Se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos”. [CA-SAOGM]
CORO
¡Gloria a ti, Señor, gloria a ti!
LECTOR
Salmo 50 (51)
Ten piedad de mí, oh Dios, por tu bondad, por tu inmensa ternura borra mi delito, lávame a fondo de mi culpa, purifícame de mi pecado. Pues yo reconozco mi delito, mi pecado está siempre ante mí; contra ti, contra ti solo pequé, lo malo a tus ojos cometí. Por que seas justo cuando hablas e irreprochable cuando juzgas. Mira que nací culpable, pecador me concibió mi madre. Y tú amas la verdad en lo íntimo del ser, en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con hisopo hasta quedar limpio, lávame hasta blanquear más que la nieve. Devuélveme el son del gozo y la alegría, se alegren los huesos que tú machacaste. Aparta tu vista de mis yerros y borra todas mis culpas. Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un espíritu firme; no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu. Devuélveme el gozo de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso; enseñaré a los rebeldes tus caminos y los pecadores volverán a ti. Líbrame de la sangre, oh Dios, Dios salvador mío, y aclamará mi lengua tu justicia; abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza. Pues no te complaces en sacrificios, si ofrezco un holocausto, no lo aceptas. Dios quiere el sacrificio de un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias. ¡Sé benévolo y favorece a Sión, reconstruye los muros de Jerusalén! Entonces te agradarán los sacrificios legítimos –holocausto y oblación entera–, entonces se ofrecerán novillos en tu altar. [BJ-SAOGM]
CORO
El Canon
Del monje Cosme.
Oda primera. Tono 2. Irmos.
Alabemos al Señor que por su mandato divino seco el Mar Rojo, permitiendo al pueblo de Israel cruzarlo a pie, porque gloriosamente se glorificó. (2 veces)
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
La indescriptible condescendencia del Verbo de Dios, es decir Cristo el Mismo, Dios y hombre; siendo Dios tomo forma de Siervo mostrándose así a los discípulos porque gloriosamente se glorificó. (2 veces)
Gloria. Ahora y siempre.
Sí, yo el Creador con la riqueza de mi Divinidad, vine a servir a Adán en su pobreza, y me revestí de su imagen voluntariamente entregando mi vida por su rescate. Yo que por mi Divinidad soy exento del sufrimiento. (2 veces)
Catabasía.
Alabemos al Señor que por su mandato divino seco el Mar Rojo, permitiendo al pueblo de Israel cruzarlo a pie, porque gloriosamente se glorificó. [SAOGM]
DIÁCONO
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
( Señor, ten piedad. )
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
( Señor, ten piedad. )
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
( A ti, Señor. )
SACERDOTE
Porque Tú eres el Rey de la paz y el Salvador de nuestras almas, y a Ti elevamos gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
Del Triodion - - -
LECTOR
Condaquio.
Tono 8 (plagal 4).
Mientras Jacob se lamentaba por la falta de José, este valiente estaba sobre el trono, estimado como rey; porque no se esclavizó a los placeres de Egipto, por lo cual fue glorificado por Dios que ve los corazones de la gente y otorga las coronas incorruptibles. [SAOGM]
Ikos.
Aumentemos los lamentos y derramemos lágrimas con Jacob, por el casto José, el bienaventurado, aquel que esclavizado en el cuerpo, guardo su alma en libertad y fue gobernador de todo Egipto, porque Dios otorga a sus siervos coronas incorruptibles. [SAOGM]
Sinasario
Del menaion.
El 14 de abril conmemoramos a los santos apóstoles de los Setenta, Aristarco, Pudente y Trófimo.
Del Triodio.
El Lunes Santo recordamos a José, el admirable y bienaventurado, y a la higuera condenada por el Señor.
Versos
El casto José se ha vuelto justo gobernador de Egipto y administrador de sus víveres: ¡oh abundante riqueza de bienes!
Por la higuera secada
Cristo asemejó la higuera con la asamblea de los hebreos que se manifestó privada de todo fruto espiritual, y he aquí que la secó. ¡Nosotros huyamos de lo que padeció!
Por las intercesiones de José el Bienaventurado, oh Cristo Dios, ten piedad de nosotros. Amén.
CORO
Oda octava. Irmos.
El fuego insaciable huyo atemorizado ante el Espíritu puro, y carne incompatible de los Varones piadosos; y cuando las llamas se aminoraron, ellos cantaron un himno inmortal: “Obras todas del Señor, alaben al Señor, alábenle y ensálcenle por todos los siglos”. (2 veces)
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Mientras el Salvador iba a su Pasión, dijo a sus amigos: “Si guardan mis mandamientos entonces todos sabrán que son mis discípulos; queden en paz unos con otros y con todos, y sean humildes para ser elevados, y sepan que soy yo el Señor, alábenme y ensálcenme por todos los siglos”. (2 veces)
Bendigamos al Padre al Hijo y al Espíritu Santo Señor; alabémosle y ensalcémosle por todos los siglos.
Sea con ustedes contrario al orden de los gentiles, en su señorío sobre su pueblo; porque eso es contra mis preceptos; mas, quien de ustedes quisiere ser el primero, sea el servidor de todos; y sepan que Yo soy el Señor, y alábenme y ensálcenme por todos los siglos [SAOGM]
Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Sea con ustedes contrario al orden de los gentiles, en su señorío sobre su pueblo; porque eso es contra mis preceptos; mas, quien de ustedes quisiere ser el primero, sea el servidor de todos; y sepan que Yo soy el Señor, y alábenme y ensálcenme por todos los siglos [SAOGM]
Catabasía.
Alabemos, bendigamos, y nos prosternemos ante el Señor.
El fuego insaciable huyo atemorizado ante el Espíritu puro, y carne incompatible de los Varones piadosos; y cuando las llamas se aminoraron, ellos cantaron un himno inmortal: “Obras todas del Señor, alaben al Señor, alábenle y ensálcenle por todos los siglos”. [SAOGM]
DIÁCONO
A la Theotokos y Madre de la Luz, magnifiquemos con cánticos.
CORO
Oda novena. Irmos.
Oh Cristo creador nuestro, engrandeciste a tu Madre de quien te revestiste de un cuerpo parecido al nuestro, salvándonos de nuestras ignorancias; por lo tanto nosotros todas las generaciones te bendecimos y te ensalzamos. (2 veces)
Troparios.
Gloria a ti, Dios nuestro, gloria a ti.
Tú, la Sabiduría de todos; dijiste a tus discípulos: “alejen de ustedes las impurezas de las pasiones y tomen fortaleza digna del Reino Divino; en el cual serán glorificados, y brillarán más resplandecientes que el sol. (2 veces)
Gloria. Ahora y siempre.
Señor, dijiste a tus discípulos: Mírenme a Mí, y no sean soberbios; mas bien acérquense a los humildes; y beban el Cáliz que yo beberé, porque serán glorificados conmigo en el Reino de mi Padre. (2 veces)
Catabasía.
Oh Cristo creador nuestro, engrandeciste a tu Madre de quien te revestiste de un cuerpo parecido al nuestro, salvándonos de nuestras ignorancias; por lo tanto nosotros todas las generaciones te bendecimos y te ensalzamos. [SAOGM]
DIÁCONO
Una y otra vez en paz, roguemos al Señor.
( Señor, ten piedad. )
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
( Señor, ten piedad. )
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
( A ti, Señor. )
SACERDOTE
Porque te alaban todas las potestades celestiales, y te elevan glorias, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
( Amén. )
Exapostelarios.
Del Triodion - - -
Tono 3. Melodía modelo (aftómelon).
Τὸν νυμφῶνά σου βλέπω.
Veo tu cámara nupcial adornada, oh Salvador, y no puedo en ella entrar, que el atavió no tengo yo. Haz brillar Tú la vestidura de mi alma, oh Dador de luz, y sálvame. [CA-SAOGM] (3 veces)
Alabanzas. Tono 1.
Todo cuanto respira alabe al Señor. Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas. Tú mereces la alabanza, oh Dios. [BJ-SAOGM]
Alábenlo, todos sus ángeles. Todas sus huestes, alábenlo. Tú mereces la alabanza, oh Dios. [BJ-SAOGM]
Del Triodion - - -
Idiómelon. Tono 1.
Alábenlo por sus grandes hazañas, alábenlo por su inmensa grandeza. [BJ-SAOGM]
Alábenlo con el toque de cuerno, alábenlo con arpa y con cítara. [BJ-SAOGM]
Cuando el Señor se iba a su Pasión Voluntaria, dijo en el camino a sus discípulos: “He aquí que vamos a Jerusalén, y será entregado el Hijo del hombre según esta escrito”. Vamos nosotros, oh hermanos, acompañémosle con conciencias puras; y crucifiquémonos con Él, y muramos por Él a los placeres del mundo; para vivir con Él y oírle decir: “No voy a la Jerusalén terrestre a sufrir, sino a mi Padre y su Padre, a mi Dios y a su Dios; y los llevare conmigo a la Jerusalén Celestial en el Reino de los Cielos. [SAOGM]
Idiómelon. Tono 5 (plagal 1).
Alábenlo con tambores y danzas, alábenlo con cuerdas y flautas. [BJ-SAOGM]
Alábenlo con címbalos sonoros, alábenlo con címbalos y aclamaciones. Todo cuanto respira alabe al Señor. [BJ-SAOGM]
Oh fieles, hemos llegado a la Pasión Redentora de Cristo Dios, Glorifiquemos su paciencia inefable, para que con su compasión nos levante a nosotros muertos por el pecado; porque es bueno y amante de la humanidad. [SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre.
Del Triodion - - -
Tono 5 (plagal 1).
Señor, cuando fuiste a tu Pasión, llevaste aparte a tus Discípulos diciéndoles: ¿Cómo no se acuerdan de las palabras que les dije antes? Y es que todo profeta no será muerto sino en Jerusalén, como está escrito. Y ahora ha llegado el tiempo de que les he dicho. Pues seré entregado al escarnio, en manos de pecadores los que me clavarán en la cruz y me empujarán al sepulcro, y me tomarán por muerto. Mas confíen que resucitare al tercer día, para la alegría de los fieles y su vida eterna. [SAOGM]
Doxología (leer)
JERARCA o LECTOR
A Ti se debe la gloria, Señor Dios nuestro, y Te elevamos la gloria, al Padre, al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
LECTOR: Amén.
JERARCA o LECTOR
Gloria en las alturas a Dios y en la tierra paz; entre los hombres, benevolencia. Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias por tu gran gloria. Señor, Rey, Dios celestial, Padre Todopoderoso; Señor Hijo unigénito, Jesús Cristo; y el Espíritu Santo. Señor, Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Tú que quitas los pecados del mundo. Recibe nuestra oración, Tú que estás sentado a la diestra del Padre, y ten piedad de nosotros. Porque sólo Tú eres santo, sólo Tú eres Señor, Jesús Cristo, en la gloria de Dios Padre. Amén. Cada día te bendeciré, y alabaré tu Nombre para siempre, y por los siglos de los siglos. Señor, te has hecho nuestro refugio de generación en generación. Dije: Señor, ten piedad de mí, sana mi alma, porque he pecado contra ti. Señor, a Ti acudo; enséñame a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios. Porque en Ti está la fuente de la vida; en tu luz veremos la luz. Extiende tu misericordia a quienes te conocen. Concede, Señor, guardarnos este día sin pecado. Bendito eres Señor, Dios de nuestros padres, y alabado y glorificado sea tu Nombre por los siglos. Amén. Sea sobre nosotros tu misericordia, Señor, así como hemos esperado en Ti. Bendito seas, Señor, instrúyeme en tus mandamientos. Bendito seas, Soberano, hazme entender tus mandamientos. Bendito seas, Santo, ilumíname con tus mandamientos. Tu misericordia, Señor, es para siempre, no desprecies las obras de tus manos. Te pertenece la alabanza, te pertenece un himno, te pertenece la gloria, oh Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
LETANÍA COMPLETIVA
DIÁCONO
Completemos nuestra súplica matutina al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
DIÁCONO
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
CORO: Señor, ten piedad.
DIÁCONO
Que el día entero sea perfecto, santo, pacífico, y sin pecado, pidamos al Señor.
CORO (después de cada petición)
Concédelo, Señor.
DIÁCONO
Un ángel de paz, guía fiel y custodio de nuestras almas y cuerpos, pidamos al Señor.
Perdón y remisión de nuestros pecados y transgresiones, pidamos al Señor.
Cuanto es bueno y conveniente para nuestras almas, y por la paz del mundo, pidamos al Señor.
Que el tiempo restante de nuestra vida se complete en paz y penitencia, pidamos al Señor.
Un fin cristiano de nuestra vida, exento de dolor y vergüenza, pacífico, y una buena defensa ante el temible tribunal de Cristo, pidamos al Señor.
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE
Porque Tú eres el Dios de piedad, compasión y amor a la humanidad, y a Ti rendimos gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
SACERDOTE: Paz a todos.
CORO: Y a tu espíritu.
DIÁCONO
Inclinemos la cabeza ante el Señor.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE (en voz baja)
Señor santo, que moras en lo alto y miras a los humildes, y que con tu ojo omnividente miras a toda tu creación, ante Ti hemos inclinado la cerviz de nuestra alma y cuerpo, y Te suplicamos, extiende tu invisible mano desde tu santa morada y bendícenos a todos. Y si en algo hemos pecado, voluntaria o involuntariamente, perdónanos, porque eres Dios bueno y amante de los hombres, otorgándonos tus bienes en este mundo y en el venidero.
SACERDOTE (en voz alta)
Porque a Ti Te corresponde el tener misericordia y salvarnos, Dios nuestro, y Te elevamos gloria, a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
Apóstija
Del Triodion - - -
Tono 5 (plagal 1). Idiómelon.
Señor, el inefable misterio de tu dispensación, fue incomprensible a la madre de los hijos de Zebedeo, que pidió el honor de un reino temporal. Mas en su lugar, dijiste a tus amados que beberán el cáliz de la muerte; que Tú mismo lo tomarías por ellos, en expiación de los pecados; por lo tanto clamamos a Ti: ¡Oh salvación de nuestras almas, gloria a Ti! [SAOGM]
Tono 5 (plagal 1). Idiómelon.
Verso: Sácianos de tu amor por la mañana, y gozaremos y cantaremos de por vida. Alégranos por los días que nos humillaste, por los años en que conocimos la desdicha. Que tus siervos vean tu acción, y tus hijos tu esplendor. [BJ-SAOGM]
Señor, que dijiste a tus discípulos: Piensen en lo más perfecto, y no imiten a los gentiles en su señorío sobre los humildes; no será así entre ustedes, discípulos míos, porque Yo me humillaré voluntariamente, mas sea el primero entre ustedes el servidor de todos; y el que manda como el que obedece; y el primero como el último; porque vine a servir a Adán en su pobreza, y entregarme en rescate por los muchos que claman a Mí: ¡Gloria a Ti! [SAOGM]
Tono 8 (plagal 4). Idiómelon.
Verso: La benevolencia del Señor sea con nosotros. Consolida tú la acción de nuestras manos. [BJ-SAOGM]
Hermanos, huyamos de la suerte de la higuera que se secó por falta de frutos de penitencia a Cristo que nos concede la gran misericordia. [SAOGM]
Gloria. Ahora y siempre.
Del Triodion - - -
Tono 8 (plagal 4).
El dragón encontró en la egipcia, la segunda Eva; y se apresuró a hacer caer a José con adulaciones; mas este dejó su manto y huyó del pecado, y no se avergonzó de la desnudez como las primeras criaturas antes de la desobediencia. Por su intercesión; Oh Cristo ten misericordia de nosotros. [SAOGM]
SACERDOTE
Bueno es alabar al Señor, cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo, celebrando por la mañana, tu misericordia y tu verdad por la noche. [SAOGM]
LECTOR
Trisagio.
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
SACERDOTE
Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
LECTOR
Condaquio.
Mientras Jacob se lamentaba por la falta de José, este valiente estaba sobre el trono, estimado como rey; porque no se esclavizó a los placeres de Egipto, por lo cual fue glorificado por Dios que ve los corazones de la gente y otorga las coronas incorruptibles.
Señor, ten piedad. (40 veces)
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Más honorable que los querubines y más gloriosa incomparablemente que los serafines, tú que sin mancha has engendrado a Dios, el Verbo, verdaderamente Theotokos, te alabamos.
En el nombre del Señor, bendice, Padre.
SACERDOTE
El que es bendito, Cristo nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. ( Amén. )
Rey celestial, consolida a nuestros piadosos gobernantes; afirma la fe; amansa las naciones; apacigua al mundo; preserva bien a esta (o monasterio) y a esta ciudad (o pueblo, o isla); signa a nuestros difuntos padres y hermanos en las habitaciones de los Justos; y a nosotros recíbenos, como bondadoso y amante de la humanidad que eres, en arrepentimiento y confesión. ( Amén. )
Ahora recitamos la oración de S. Efrén y con cada verso hacemos una reverencia o postración.
Oración de S. Efrén
Señor y Dueño de mi vida, el espíritu de ociosidad, de curiosidad, de ambición y de locuacidad, no me lo des.
Mas el espíritu de castidad, de humildad, de paciencia y de amor, concédemelo a mí, tu siervo.
Sí, Señor y Rey, concédeme percibir mis propias faltas y no juzgar a mis hermanos. Porque bendito eres por los siglos de los siglos. Amén.
DESPEDIDA
SACERDOTE
Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.
Acercándose el Señor a su voluntaria pasión por nuestra salvación, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.
Por las oraciones de nuestros santos padres, Señor Jesús Cristo Dios, ten piedad de nosotros y sálvanos.
CORO: Amén.