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Triodion
Domingo de Ramos - Sábado por el atardecer
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VÍSPERAS
SACERDOTE
Bendito sea nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
CORO: Amén.
Mientras se lee el salmo introductorio (103/104), el sacerdote, con la cabeza descubierta, se coloca frente a la Santa Mesa o frente al icono de Cristo en la solea, y recita en silencio las oraciones del encendido de las lámparas.
LECTOR
Vengan, adoremos y prosternémonos ante Dios nuestro Rey.
Vengan, adoremos y prosternémonos ante Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.
Vengan, adoremos y prosternémonos ante el mismo Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.
Salmo 103 (104)
Bendice, alma mía, al Señor: ¡Dios mío, qué grande eres! Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. Extiendes los cielos como una tienda, construyes tu morada sobre las aguas; las nubes te sirven de carroza, avanzas en las olas del viento; los vientos te sirven de mensajeros; el fuego llameante, de ministro. Asentaste la tierra sobre sus cimientos, y no vacilará jamás; la cubriste con el manto del océano, y las aguas se posaron sobre las montañas; pero a tu bramido huyeron, al fragor de tu trueno se precipitaron, mientras subían los montes y bajaban los valles: cada cual al puesto asignado. Trazaste una frontera que no traspasarán, y no volverán a cubrir la tierra. De los manantiales sacas los ríos, para que fluyan entre los montes; en ellos beben las fieras de los campos, el asno salvaje apaga su sed; junto a ellos habitan las aves del cielo, y entre las frondas se oye su canto. Desde tu morada riegas los montes, y la tierra se sacia de tu acción fecunda; haces brotar hierba para los ganados, y forraje para los que sirven al hombre. Él saca pan de los campos, y vino que le alegra el corazón; y aceite que da brillo a su rostro, y alimento que le da fuerzas. Se llenan de savia los árboles del Señor, los cedros del Líbano que El plantó: allí anidan los pájaros, en su cima pone casa la cigüeña. Los riscos son para las cabras, las peñas son madriguera de erizos. Hiciste la luna con sus fases, el sol conoce su ocaso. Pones las tinieblas y viene la noche, y rondan las fieras de la selva; los cachorros rugen por la presa, reclamando a Dios su comida. Cuando brilla el sol, se retiran, y se tumban en sus guaridas; el hombre sale a sus faenas, a su labranza hasta el atardecer. Cuántas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con sabiduría; la tierra está llena de tus criaturas. Ahí está el mar: ancho y dilatado, en él bullen, sin número, animales pequeños y grandes; lo surcan las naves, y el leviatán que modelaste para que retoce. Todos ellos aguardan a que les eches comida a su tiempo: se la echas, y la atrapan; abres tu mano, y se sacian de bienes; escondes tu rostro, y se espantan; les retiras el aliento, y expiran y vuelven a ser polvo; envías tu aliento, y los creas, y repueblas la faz de la tierra. Gloria a Dios para siempre, goce el Señor con sus obras, cuando Él mira la tierra, ella tiembla; cuando toca los montes, humean. Cantaré al Señor, tocaré para mi Dios mientras exista: que le sea agradable mi poema, y yo me alegraré con el Señor. Que se acaben los pecadores en la tierra, que los malvados no existan más. ¡Bendice, alma mía, al Señor!
El sol, que conoce su ocaso; pones las tinieblas y viene la noche.
Cuántas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con sabiduría. [CA-SAOGM]
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
¡Aleluya, aleluya, aleluya! Gloria a ti, oh Dios. (3 veces)
La esperanza nuestra, oh Señor, gloria a ti.
LETANÍA DE LA PAZ
DIÁCONO
En paz, roguemos al Señor.
CORO (después de cada petición)
Señor, ten piedad.
DIÁCONO
Por la paz de lo alto y por la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.
Por la paz del mundo entero, la estabilidad de las santas Iglesias de Dios y la unión de todos, roguemos al Señor.
Por esta santa morada y por todos los que en ella entran con fe, devoción y temor de Dios, roguemos al Señor.
Por los cristianos piadosos y ortodoxos, roguemos al Señor.
Por nuestro arzobispo (N.), el honorable presbiterado y el diaconado en Cristo; por todo el clero y el pueblo, roguemos al Señor.
Por nuestra piadosa nación, por toda autoridad y poder roguemos al Señor.
Por esta ciudad (Monasterio, Pueblo, o Isla), por toda ciudad y país, y por los fieles que en ellos habitan, roguemos al Señor.
Por un clima benéfico, por la abundancia de los frutos de la tierra y por tiempos pacíficos, roguemos al Señor.
Por quienes viajan por mar, tierra o aire, por los enfermos, los afligidos, los cautivos y por su salvación, roguemos al Señor.
Por nuestra liberación de toda tribulación, ira, peligro y necesidad, roguemos al Señor.
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE
Pues a ti se debe toda gloria, honor y adoración: al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
Puede leerse la catisma asignado del Salterio, es decir, la catisma 1. Luego, la letanía pequeña.
CORO
Tono 6 (plagal 2).
Señor, a Ti he clamado, óyeme; óyeme, oh Señor. Señor, a Ti he clamado, óyeme; escucha la voz de mi oración, cuando Te invoque. Óyeme, oh Señor. [SAOGM]
Sea enderezada mi oración como incienso delante de Ti, y mis manos elevadas como sacrificio vespertino. Óyeme, oh Señor. [SAOGM]
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Pon, Señor, una guardia ante mi boca y vigila la puerta de mis labios.
Mi corazón no inclines a obras malas.
Que en negocios oscuros no me meta con los que hacen el mal. ¡No me dejes probar sus deleites!
Que el justo me castigue, será un favor, y que me reprenda será un excelente bálsamo que no me herirá a la cabeza.
Mi oración denunciará siempre sus crímenes. Sus jefes fueron echados desde el peñón.
Comprendieron entonces que hablaba con bondad. Cuando la tierra se abrió a sus pies, sus huesos tapizaron la entrada del infierno.
Por lo tanto, oh Señor, hacia Ti vuelvo mis ojos, en Ti me refugio, no expongas mi vida.
Protégeme del lazo que me han tendido, de las trampas de los que hacen el mal.
Que en sus propias redes caigan los impíos mientras que sólo a mí se me abre paso.
Al Señor le imploro a grandes voces, al Señor le suplico a grandes voces.
En su presencia explayo mi lamento y ante Él relato mi aflicción.
Cuando en mí desfallece mi espíritu, pero Tú, ¿no conoces mi sendero?
En el camino por donde pasaba ocultaron una trampa.
Dirige a la derecha tu mirada y ve cómo ninguno me conoce.
Lejos de mí está cualquier refugio, nadie se preocupa de mi vida.
¡A Ti clamo, Señor, a Ti Te digo: “Tú eres mi esperanza, mi parte en la tierra de los que viven!”
Atiende a mi clamor porque estoy muy decaído.
Ponme a salvo de mis perseguidores, que son más fuertes que yo.
Sácame de la prisión para que dé gracias a tu nombre.
Una ronda harán los justos en torno a mí al saber los favores que me has hecho.
Desde el abismo clamo a Ti, Señor. ¡Señor, escucha mi voz!
¡Que tus oídos pongan atención al clamor de mis súplicas!
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Stijera de la fiesta.
Del Triodion - - -
Idiómelon 1. Tono 6 (plagal 2).
Señor, si no Te olvidas de las faltas, ¿quién podrá subsistir? Pero de Ti procede el perdón. [SAOGM]
Hoy la Gracia del Espíritu Santo nos ha reunido. Y todos nosotros elevamos Tu Cruz diciendo: “Hosanna en las Alturas, Bendito Él que viene en el Nombre del Señor”. [AM]
Repetir.
Idiómelon 1. Tono 6 (plagal 2).
Espero, Señor, mi alma espera, confío en tu palabra; mi alma cuenta con el Señor. [SAOGM]
Hoy la Gracia del Espíritu Santo nos ha reunido. Y todos nosotros elevamos Tu Cruz diciendo: “Hosanna en las Alturas, Bendito Él que viene en el Nombre del Señor”. [AM]
Idiómelon 2. Tono 6 (plagal 2).
Como confía en la aurora el centinela, así Israel confíe en el Señor. [SAOGM]
El Verbo de Dios Padre, quién es el Hijo que le iguala en la eternidad; cuyo trono es el cielo y la tierra estrado de sus pies; se humilló, viniendo hoy a Betania, montando un pollino mudo. Por eso, alabándolo, los varones hebreos, llevando ramos en sus monos, exclamaban: “Hosanna en las Alturas, Bendito Él que viene, el Rey de Israel”. [AM]
Idiómelon 3. Tono 6 (plagal 2).
Porque junto al Señor está su bondad y la abundancia de sus liberaciones, y Él liberará a Israel de todas sus culpas. [SAOGM]
Vengan hoy junto a nosotros, oh toda nueva Israel, es decir la Iglesia de los gentiles, exclamemos con el Profeta Zacarías: “¡Exulta sin freno, hija de Sión, grita de alegría, hija de Jerusalén! He aquí, que viene a ti tu rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna.” Celebren festejando pues, como los niños, llevando ramos en sus manos, y alábenle cantando: “Hosanna en las Alturas, Bendito Él que viene, el Rey de Israel”. [AM]
Idiómelon 4. Tono 6 (plagal 2).
¡Alaben al Señor en todas las naciones, y festéjenlo todos los pueblos! [SAOGM]
Tú habías anticipado, oh Cristo bondadoso, y configuraste para nosotros tu venerable resurrección, cuando resucitaste a tu amigo Lázaro, sin aliento por cuatro días estando ya descompuesto. Y simbólicamente, montaste en un asno, como si hubieses sido llevado sobre una carroza, indicando con ello a las naciones. Por lo tanto, tu amado Israel, de la boca de los niños inocentes y los que maman, te ofreció las alabanzas, al verte, oh salvador, entrando a la ciudad santa, seis días antes de la Pascua. [AM]
Idiómelon 5. Tono 6 (plagal 2).
Pues su amor hacia nosotros es muy grande, y la lealtad del Señor es para siempre. [SAOGM]
Seis días antes de la Pascua, vino Jesús a Betania, y se le acercaron sus discípulos, diciéndole: “¡Oh Señor! ¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de la Pascua?” Mas Él, les envió diciéndoles: “Vayan al pueblo que está enfrente de ustedes, pues encontrarán a un hombre llevando un cántaro de agua, síganlo, y díganle al dueño de la casa: ‘El Maestro dice: En tu casa comeré la pascua junto a mis discípulos’.” [AM]
Gloria. Ahora y siempre.
Del Triodion - - -
Tono 6 (plagal 2).
Hoy la Gracia del Espíritu Santo nos ha reunido. Y todos nosotros elevamos Tu Cruz diciendo: “Hosanna en las Alturas, Bendito Él que viene en el Nombre del Señor”. [AM]
DIÁCONO (en voz baja)
Roguemos al Señor.
SACERDOTE (en voz baja)
ORACIÓN DE LA ENTRADA
A la tarde, a la mañana y al medio día, Te alabamos, Te bendecimos, Te damos gracias y te suplicamos, Maestro de todo, Señor amante de la humanidad. Dirige nuestra oración como incienso ante Ti, y no inclines nuestros corazones a palabras o pensamientos de maldad; antes bien, líbranos de todos los que persiguen nuestras almas, pues, Señor, Señor, en Ti están nuestros ojos y en Ti esperamos; no nos dejes avergonzados, Dios nuestro.
DIÁCONO
¡Sabiduría! ¡De pie!
CLERO Y PUEBLO
Tono 2.
Luz apacible de la santa gloria del Padre Inmortal, Celestial, Santo, y Bendito: Jesús Cristo. Al llegar a la puesta del sol, viendo la luz vespertina, cantamos himnos al Padre, Hijo, y Espíritu Santo—Dios. Digno es en todo tiempo cantarte con voces propicios, Hijo de Dios y Dador de Vida, por lo cual el mundo Te glorifica. [SAOGM]
DIÁCONO
¡Proquímeno vespertino!
CORO
Proquímeno. Tono 6 (plagal 2).
Reina el Señor, vestido de majestad. [BJ-SAOGM]
Verso: El Señor, vestido y ceñido de poder.
Reina el Señor, vestido de majestad.
Verso: Y así el orbe está seguro, no vacila.
Reina el Señor, vestido de majestad.
LECTURAS
Del Triodion - - -
LECTOR
Lectura Génesis.
DIÁCONO
¡Sabiduría! ¡Atendamos!
LECTOR
Gn. (49:1-2, 8-12)
Jacob llamó a sus hijos y les dijo: «Reúnanse, que les voy a anunciar lo que sucederá en el futuro. Júntense hijos de Jacob, oigan y escuchen a Israel, su padre. A ti, Judá, te alabarán tus hermanos, tu mano agarrará del cuello a tus enemigos, y tus hermanos se inclinarán ante ti. ¡Judá es cachorro de león! Vuelves, hijo mío, de la caza. Se agazapa o se abalanza cual león, o cual leona, ¿quién lo hará levantar? El cetro no será arrebatado de Judá ni el bastón de mando de entre sus piernas hasta que venga aquél a quien le pertenece y a quien obedecerán los pueblos. Amarra en la vid a su burrito, y a la cepa el hijito de su burra. Lava en el vino su túnica y en la sangre de los racimos su manto. Sus ojos están encandilados de vino y sus dientes más blancos que la leche.» [SAOGM]
LECTOR
Lectura de la profecía de Sofonías.
DIÁCONO
¡Sabiduría! ¡Atendamos!
LECTOR
So. (3:14-19)
¡Grita de gozo, oh hija de Sión, y que se oigan tus aclamaciones, oh gente de Israel! ¡Regocíjate y que tu corazón esté de fiesta, hija de Jerusalén! Pues Yavé ha cambiado su suerte, ha alejado de ti a tus enemigos. No tendrás que temer desgracia alguna, pues en medio de ti está Yavé, rey de Israel. Ese día le dirán a Jerusalén: «¡No tengas ningún miedo, ni te tiemblen las manos! ¡Yavé, tu Dios, está en medio de ti el héroe que te salva! El saltará de gozo al verte a ti y te renovará su amor. Por ti danzará y lanzará gritos de alegría como lo haces tú en el día de la Fiesta.» Apartaré de ti ese mal con el que te amenacé, y ya no serás humillada. Entonces eliminaré a todos tus opresores. Ese día salvaré a la oveja coja y llevaré al corral a la perdida, a ustedes les daré fama y honores en todos los países donde la humillación era su parte. [SAOGM]
LECTOR
Lectura de la profecía de Zacarías.
DIÁCONO
¡Sabiduría! ¡Atendamos!
LECTOR
Za. (9:9-15)
Salta, llena de gozo, oh hija de Sión, lanza gritos de alegría, hija de Jerusalén. Pues tu rey viene hacia ti; él es santo y victorioso, humilde, y va montado sobre un burro, sobre el hijo pequeño de una burra. Destruirá los carros de Efraím y los caballos de Jerusalén. Entonces se podrá romper el arco con flechas, pues él dictará la paz a las naciones. Extenderá su dominio de un mar al otro mar, y desde el Eufrates hasta el fin del mundo. En cuanto a ti, por consideración a tu alianza celebrada con sangre, sacaré a los presos de la cisterna seca en que los guardaban. Hacia ti volverán, oh Sión, los prisioneros que estaban aguardando. Ahora te doy doble bendición para compensar tus días de destierro. Yo estiraré a Judá como un arco y le pondré como flecha a Efraím; lanzaré tus hijos, oh Sión, contra los griegos, y tú serás como la espada de un héroe. Entonces Yavé aparecerá por encima de ellos y lanzará sus flechas como relámpagos. El Señor hará resonar la trompeta y marchará en medio de la tormenta del sur. Yavé de los ejércitos será su escudo. Pisotearán, triunfantes, a los malvados, beberán sangre como si fuera vino y quedarán repletos como la copa del sacrificio o como los cuernos del altar. [SAOGM]
LETANÍA FERVIENTE
DIÁCONO
Digamos con toda el alma, y con todo nuestro entendimiento, digamos:
CORO: Señor, ten piedad.
DIÁCONO
Señor Omnipotente, Dios de nuestros padres, te suplicamos: escúchanos y ten piedad.
CORO: Señor, ten piedad.
DIÁCONO
Ten piedad de nosotros, Dios nuestro, por tu gran misericordia, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.
CORO (después de cada petición)
Señor, ten piedad. (3 veces)
DIÁCONO
También te suplicamos por los piadosos cristianos ortodoxos.
También suplicamos por nuestro arzobispo (N.),
Suplicamos aún por nuestros hermanos los sacerdotes, los hieromonjes, los hierodiáconos, los monjes, y por toda nuestra hermandad en Cristo.
Suplicamos aún por piedad, vida, paz, salud, salvación, visitación, perdón y remisión de los pecados de los servidores de Dios, de todos los piadosos cristianos ortodoxos, de los habitantes y visitantes que están en esta ciudad (o pueblo, o parroquia, o monasterio); de las parroquias, los administradores y bienhechores de esta santa iglesia.
Suplicamos aún por los bienaventurados y siempre recordados fundadores de esta santa iglesia (o monasterio), y por todos nuestros padres y hermanos que nos precedieron y que yacen piadosamente aquí, y por todos los ortodoxos.
Suplicamos aún por los benefactores y bienhechores de este santo y venerable templo, por los que se fatigan trabajando en él, por sus cantores, y por todo el pueblo presente que espera de ti tu grande y copiosa misericordia.
SACERDOTE
Porque eres Dios misericordioso y amante de la humanidad, y rendimos gloria a ti: al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO
Amén.
LECTOR
Concede, Señor, guardarnos esta noche sin pecado. Bendito eres Señor, Dios de nuestros padres, y alabado y glorificado sea tu nombre por los siglos. Amén. Sea sobre nosotros tu misericordia, Señor, pues hemos esperado en Ti. Bendito seas, oh Señor, instrúyeme en tus mandamientos. Bendito seas, oh Maestro, hazme entender tus mandamientos. Bendito seas, oh Santo, ilumíname con tus mandamientos. Señor, tu misericordia es eterna, no desprecies la obra de tus manos. A Ti la alabanza, a Ti nuestros cánticos, a Ti la gloria, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. [SAOGM] ( Amén. )
LETANÍA COMPLETIVA
DIÁCONO
Completemos nuestra oración vespertina al Señor.
CORO: Señor, ten piedad.
DIÁCONO
Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y protégenos, Dios, por tu gracia.
CORO: Señor, ten piedad.
DIÁCONO
Que esta noche entera sea perfecta, santa, pacífica y sin pecado, roguemos al Señor.
CORO (después de cada petición)
Concédelo, Señor.
DIÁCONO
Un ángel de paz, guía fiel y custodio de nuestras almas y cuerpos, pidamos al Señor.
Perdón y remisión de nuestros pecados y transgresiones, pidamos al Señor.
Cuanto es bueno y conveniente para nuestras almas, y por la paz del mundo, pidamos al Señor.
Que el tiempo restante de nuestra vida se complete en paz y penitencia, pidamos al Señor.
Un fin cristiano de nuestra vida, exento de dolor y vergüenza, pacífico, y una buena defensa ante el temible tribunal de Cristo, pidamos al Señor.
Conmemorando a la Santísima, pura, benditísima, y gloriosa doncella nuestra, la Theotokos y siempre Virgen María; con todos los santos, encomendémonos cada uno a sí mismo y unos a otros y nuestra vida entera a Cristo nuestro Dios.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE
Porque eres un Dios bondadoso y filántropo, y a ti rendimos gloria; al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
SACERDOTE: Paz a todos.
CORO: Y a tu espíritu.
DIÁCONO
Inclinemos la cabeza ante el Señor.
CORO: A ti, Señor.
SACERDOTE (en voz baja)
Señor Dios nuestro, que inclinaste los cielos y descendiste para la salvación del género humano, mira a tus siervos y a tu heredad. Ante Ti, juez temible y amante de la humanidad, han inclinado las cabezas tus siervos y han doblado la cerviz, no esperando auxilio de los hombres, sino confiando en tu misericordia y deseando tu salvación. Guárdalos en todo tiempo, por esta tarde y por la noche venidera, de todo enemigo y de toda operación maligna del diablo y de pensamientos vanos y de fantasías inicuas.
SACERDOTE (en voz alta)
Bendito y glorificado sea el poder de tu reino, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
Apóstija
Del Triodion - - -
Idiómelon. Tono 8 (plagal 4).
Alégrate y regocíjate, oh Ciudad de Sión; canta jubilosa, oh Iglesia de Dios; porque he aquí, con justicia, viene tu Rey montando sobre un pollino y alabado por los varones. “¡Hosanna en las alturas! ¡Bendito eres Tú, que posees abundantes misericordias, ten piedad de nosotros!” [AM]
Idiómelon. Tono 8 (plagal 4).
Verso: Por boca de niños, los que aún maman, perfeccionaste la alabanza. [BASJ]
El Salvador viene hoy a Jerusalén, a concretar lo que había sido escrito; y todos llevaron palmas en sus manos; y extendieron sus ropajes ante Él, sabiendo que era Él, Quién es nuestro Dios, a Quién los querubines, sin cesar, exclaman: “¡Hosanna en las alturas! ¡Bendito eres Tú, que posees abundantes misericordias, ten piedad de nosotros!” [AM]
Idiómelon. Tono 8 (plagal 4).
Verso: Señor, Señor nuestro, qué glorioso es tu nombre en toda la tierra. [BJ-SAOGM]
¡Oh Tú, que llevas de carroza a los querubines y eres alabado por los serafines! Montaste en un asno, Oh Bondadoso, y con himnos davídicos los varones Te alabaron, como es digno de Dios. Más, con maldad, los judíos blasfemaron contra Ti. Pues el sentar en un asno anticipó y configuró la obstinación de las naciones convertidas de la incredulidad hacia la fe. ¡Gloria a Ti, Oh Cristo, el Único Misericordioso y Amante de la humanidad! [AM]
Gloria. Ahora y siempre.
Del Triodion - - -
Tono 6 (plagal 2).
Hoy la Gracia del Espíritu Santo nos ha reunido. Y todos nosotros elevamos Tu Cruz diciendo: “Hosanna en las Alturas, Bendito Él que viene en el Nombre del Señor”. [AM]
SACERDOTE
Song of Simeon.
Ahora, Señor, dejas en paz a tu siervo, según tu palabra. Porque mis ojos han visto tu salvación, la cual tenías destinada ante la faz de todos los pueblos. Luz que ilumine a las naciones y gloria de tu pueblo Israel. [SAOGM]
TODOS
Trisagio.
Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
SACERDOTE
Porque tuyos son el reino, y el poder, y la gloria: del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
Del Triodion - - -
Apolitiquio. Tono 1.
Asegurando antes de tu pasión la resurrección general, levantaste Cristo Dios, a Lázaro de los muertos. Por lo tanto también nosotros como los niños, llevando el signo de la victoria, Te clamamos a Ti, Vencedor de la muerte: «Hosanna en las alturas. Bendito el que viene en el nombre del Señor.» [SAOGM]
Gloria. Repetir.
Asegurando antes de tu pasión la resurrección general, levantaste Cristo Dios, a Lázaro de los muertos. Por lo tanto también nosotros como los niños, llevando el signo de la victoria, Te clamamos a Ti, Vencedor de la muerte: «Hosanna en las alturas. Bendito el que viene en el nombre del Señor.» [SAOGM]
Ahora y siempre. Tono 4.
Co-sepultados contigo, Cristo nuestro Dios, a través del bautismo, fuimos dignos por tu resurrección, de la vida eterna; y celebrando con cantos clamamos: «Hosanna en las alturas. Bendito el que viene en nombre del Señor.» [SAOGM]
DIÁCONO: ¡Sabiduría!
LECTOR: Bendice, soberano.
SACERDOTE
El que es bendito, Cristo nuestro Dios, eternamente, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
JERARCA o LECTOR
Que el Señor Dios afirme la fe santa e irreprochable de los cristianos piadosos y ortodoxos, junto con esta Santa Iglesia y esta ciudad por los siglos de los siglos.
CORO: Amén.
SACERDOTE
Gloria a ti, Dios nuestro. Gloria a ti.
El que se dignó sentarse sobre un borrico para nuestra salvación, Cristo, verdadero Dios nuestro, por las intercesiones de su purísima e inmaculada Madre, por el poder de la vivificante y preciosa Cruz, la protección de las celestiales potestades incorpóreas, las súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de los santos, gloriosos y alabadísimos apóstoles, de los santos, gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros justos y teóforos padres, (santo patrono del templo local); de los santos y justos familiares del Señor, Joaquín y Ana, y de todos los santos, tenga misericordia de nosotros y sálvanos, pues eres un Dios bondadoso y filántropo.
Por las oraciones de nuestros santos padres, Señor Jesús Cristo Dios, ten piedad de nosotros y sálvanos.
CORO: Amén.