Libros - Fuentes
Triodion
Sábado antes del Domingo de Ramos - Sábado de Lázaro - Viernes en Vísperas
Sábado antes del Domingo de Ramos: el santo y justo Lázaro
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LITURGIA DE LOS DONES PRESANTIFICADOS
Del Triodio.
Stijeron idiómelon. Tono 8 (plagal 4).
Sácame de la prisión para que dé gracias a tu nombre. [SAOGM]
Como hemos cumplido la Cuaresma útil para el alma, a Ti suplicamos, oh Amante de la humanidad: haznos contemplar la Semana de Tu SantaPasión, para que en ella glorifiquemos Tus maravillas e inefables disposiciones bondadosas para con nosotros, cantando unánimes con fuerza: “Oh Señor, gloria a Ti”. [AA-AR]
Stijeron idiómelon. Tono 8 (plagal 4).
Una ronda harán los justos en torno a mí al saber los favores que me has hecho. [SAOGM]
Como hemos cumplido la Cuaresma útil para el alma, a Ti suplicamos, oh Amante de la humanidad: haznos contemplar la Semana de Tu SantaPasión, para que en ella glorifiquemos Tus maravillas e inefables disposiciones bondadosas para con nosotros, cantando unánimes con fuerza: “Oh Señor, gloria a Ti”. [AA-AR]
Por los mártires.
Tono 8 (plagal 4).
Desde el abismo clamo a Ti, Señor. ¡Señor, escucha mi voz! [SAOGM]
Oh mártires del Señor, rueguen por nosotros a Dios. Suplíquenle que conceda abundante misericordia a nuestras almas y el perdón de nuestras muchas transgresiones. [KAD]
Por Lázaro.
Del Triodion - - -
Idiómelon 1. Tono 6 (plagal 2).
¡Que tus oídos pongan atención al clamor de mis súplicas! [SAOGM]
Tú, que estás por morar voluntariamente en un sepulcro, cuando quisiste ver el sepulcro de Lázaro, oh Señor, preguntaste: “¿Dónde lo han puesto?” Y cuando supiste lo que no te es oculto, llamaste a quien amabas exclamando: “¡Lázaro, sal afuera!” Y aquel que estaba sin aliento, escuchó y obedeció a aquel que le dio aliento; incluso a Ti, oh Salvador de nuestras almas. [AA-AR]
Repetir.
Idiómelon 1. Tono 6 (plagal 2).
Señor, si no Te olvidas de las faltas, ¿quién podrá subsistir? Pero de Ti procede el perdón. [SAOGM]
Tú, que estás por morar voluntariamente en un sepulcro, cuando quisiste ver el sepulcro de Lázaro, oh Señor, preguntaste: “¿Dónde lo han puesto?” Y cuando supiste lo que no te es oculto, llamaste a quien amabas exclamando: “¡Lázaro, sal afuera!” Y aquel que estaba sin aliento, escuchó y obedeció a aquel que le dio aliento; incluso a Ti, oh Salvador de nuestras almas. [AA-AR]
Idiómelon 2. Tono 6 (plagal 2).
Espero, Señor, mi alma espera, confío en tu palabra; mi alma cuenta con el Señor. [SAOGM]
Viniste, oh Señor, al sepulcro del muerto de cuatro días, es decir el sepulcro de Lázaro; derramaste lágrimas sobre tu amigo y resucitaste al muerto por cuatro días, oh espiga de la vida. Tu voz ató la muerte misma, y en seguida las manos desataron las mortajas. Los discípulos, llenos de júbilo, celebraron en asamblea exclamando: “Bendito eres Tú, oh Salvador, ten piedad de nosotros”. [AA-AR]
Repetir.
Idiómelon 2. Tono 6 (plagal 2).
Como confía en la aurora el centinela, así Israel confíe en el Señor. [SAOGM]
Viniste, oh Señor, al sepulcro del muerto de cuatro días, es decir el sepulcro de Lázaro; derramaste lágrimas sobre tu amigo y resucitaste al muerto por cuatro días, oh espiga de la vida. Tu voz ató la muerte misma, y en seguida las manos desataron las mortajas. Los discípulos, llenos de júbilo, celebraron en asamblea exclamando: “Bendito eres Tú, oh Salvador, ten piedad de nosotros”. [AA-AR]
Idiómelon 3. Tono 6 (plagal 2).
Porque junto al Señor está su bondad y la abundancia de sus liberaciones, y Él liberará a Israel de todas sus culpas. [SAOGM]
Oh Señor, tu voz ha destruido el dominio del Hades, y la palabra de tu poder ha levantado de la tumba al que había estado muerto cuatro días; por el cual Lázaro se convirtió en primicia de la transformación salvífica del mundo. Todo es posible para Ti, oh Señor y Rey de todo. Otorga a Tus siervos perdón y gran misericordia. [KAD]
Idiómelon 4. Tono 6 (plagal 2).
¡Alaben al Señor en todas las naciones, y festéjenlo todos los pueblos! [SAOGM]
Cuando quisiste afirmar a Tus discípulos la verdad de Tu resurrección de entre los muertos, viniste al sepulcro de Lázaro; Y cuando lo llamaste, el Hades fue cautivado, y soltó al muerto por cuatro días, exclamándole pues: “¡Oh Salvador, Señor Bendito, Gloria a Ti!” [AA-AR]
Idiómelon 5. Tono 6 (plagal 2).
Pues su amor hacia nosotros es muy grande, y la lealtad del Señor es para siempre. [SAOGM]
Oh Señor, tomando a tus discípulos, viniste a Betania para despertar a Lázaro. Lloraste por él de acuerdo con la ley de la naturaleza humana, pero como Dios levantaste el cadáver de cuatro días, y él clamaba a Ti, oh Salvador: “Oh bendito Señor, gloria a Ti”. [KAD]
Gloria.
Del Triodion - - -
Tono 8 (plagal 4).
¡Oh Salvador nuestro, paraste ante el sepulcro de Lázaro, llamaste al muerto y lo levantaste como de su sueño; Dispersaste, pues, por el Espíritu de la incorruptibilidad, alejando de él la corrupción; Así salió al escuchar Tu palabra, atado con las mortajas. ¡Oh Tú, que todo lo puedes, todos Te adoran y a Ti se somete toda la creación, oh Salvador nuestro, gloria a Ti! [AA-AR]
Ahora y siempre.
Del Triodion - - -
Tono 8 (plagal 4).
Cumplidos los cuarenta días espiritualmente provechosos, clamemos: Alégrate, ciudad de Betania, patria de Lázaro. Alégrate, Marta y María, sus hermanas. Mañana vendrá Cristo, para resucitar por su palabra a tu hermano muerto. Al oír su voz, el amargo e insaciable Hades temblará de miedo y gemirá en voz alta, y soltará a Lázaro, atado en sus vendas. Asombrados por este milagro, una multitud de judíos vendrán a su encuentro con palmas y ramas; aunque sus padres lo mirarán con desprecio, los hijos le cantarán alabanzas: “Bendito el que viene en el Nombre del Señor, Rey de Israel”. [KAD]
DIÁCONO
¡Sabiduría! ¡De pie!
LECTOR
Luz apacible de la santa gloria del Padre Inmortal, Celestial, Santo, y Bendito: Jesús Cristo. Al llegar a la puesta del sol, viendo la luz vespertina, cantamos himnos al Padre, Hijo, y Espíritu Santo—Dios. Digno es en todo tiempo cantarte con voces propicios, Hijo de Dios y Dador de Vida, por lo cual el mundo Te glorifica.
LECTURAS
DIÁCONO
Vespertino...
Del Triodion - - -
LECTOR
Proquímeno. Tono 6 (plagal 2).
Salmo 123 (124)
Nuestra ayuda es el nombre del Señor.
Si el Señor no hubiera estado por nosotros – que lo diga Israel. [BJ-SAOGM]
Lectura del libro de Génesis.
DIÁCONO
¡Sabiduría! ¡Atendamos!
LECTOR
Gn. 49:33, 50:1-26
Habiendo acabado Jacob de hacer encargos a sus hijos, encogió sus piernas en el lecho, expiró y se reunió con los suyos. José cayó sobre el rostro de su padre, lloró sobre él y lo besó. Luego encargó José a sus servidores médicos que embalsamaran a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel. Emplearon en ello cuarenta días, porque éste es el tiempo que se emplea con los embalsamados. Y los egipcios lo lloraron durante setenta días. Transcurridos los días de luto por él, habló José a la gente del faraón en estos términos: «Si de verdad me aprecian, hagan llegar a oídos del faraón estas palabras: Mi padre me tomó juramento diciendo: ‘Yo me muero. Quiero que me entierres en el sepulcro que me labré en el país de Canaán’. Ahora, pues, permíteme que suba a sepultar a mi padre; volveré después.» Respondió el faraón: «Sube y sepulta a tu padre como él te hizo jurar.» Subió José a enterrar a su padre, y con él subieron todos los cortesanos del faraón, los más viejos de palacio, y todos los ancianos de Egipto, así como toda la familia de José, sus hermanos y la familia de su padre. Tan sólo a sus pequeñuelos, sus rebaños y vacadas, dejaron en el país de Gosen. Subieron con él además carros y aurigas: un cortejo muy considerable. Llegados a Goren Atad, que está allende el Jordán, hicieron un duelo prolongado y solemne, y José lloró a su padre durante siete días. Los cananeos, habitantes del país, vieron el duelo en Goren Atad y dijeron: «Duelo de importancia es ése de los egipcios.» Por eso se llamó el lugar Abel Misráin, que está allende el Jordán. Sus hijos, pues, hicieron por Jacob cuanto él les había mandado; lo llevaron al país de Canaán y lo sepultaron en la cueva del campo de Macpelá, el campo que había comprado Abrahán en propiedad sepulcral a Efrón el hitita, enfrente de Mambré. Regresó José a Egipto con sus hermanos y con todos cuantos habían subido con él a sepultar a su padre. Cuando vieron los hermanos de José que había muerto su padre, se dijeron: «A ver si José nos va a guardar rencor y nos devuelve todo el daño que le hicimos.» Por eso mandaron a José este recado: «Tu padre encargó antes de su muerte: ‘Así dirán a José: Por favor, perdona el crimen de tus hermanos y su pecado. Cierto que te hicieron daño, pero ahora tú perdona el crimen de los siervos del Dios de tu padre’.» José lloró mientras le hablaban. Fueron entonces sus hermanos personalmente y, cayendo delante de él, dijeron: «Aquí nos tienes, somos tus esclavos.» Les contestó José: «No teman, ¿ocupo yo acaso el puesto de Dios? Aunque ustedes pensaron hacerme daño, Dios lo pensó para bien, para hacer sobrevivir, como hoy ocurre, a un pueblo numeroso. Así que no teman; yo los mantendré a ustedes y a sus pequeñuelos.» Y los consoló y les habló con afecto. José permaneció en Egipto junto con la familia de su padre. Alcanzó José la edad de ciento diez años. José vio a los biznietos de Efraín; también los hijos de Maquir, hijo de Manasés, nacieron sobre las rodillas de José. Por último, José dijo a sus hermanos: «Voy a morir, pero Dios se ocupará sin falta de ustedes y los hará subir de este país al país que juró a Abrahán, a Isaac y a Jacob.» José tomó juramento a los hijos de Israel con estas palabras: «Dios los visitará sin falta, y entonces se llevarán mis huesos de aquí.» José murió a la edad de ciento diez años. Lo embalsamaron y lo pusieron en un sarcófago en Egipto. [BJ-SAOGM]
Proquímeno. Tono 4.
Salmo 124 (125)
Los que confían en el Señor son como el monte Sión.
Nunca será conmovido el que habita en Jerusalén. [BASJ]
LECTOR (entonado)
¡Ordena!
SACERDOTE
¡Sabiduría! ¡De pie!
La luz de Cristo ilumina a todos.
LECTOR
Lectura del libro de Proverbios.
DIÁCONO
¡Sabiduría! ¡Atendamos!
LECTOR
Pr. 31:8-31
Habla por el que no puede hablar y defiende la causa de los desvalidos; habla para juzgar con justicia y defiende la causa del humilde y del pobre. ¿Quién encontrará a una mujer ideal? Vale mucho más que las piedras preciosas. Su marido confía plenamente en ella, pues no carecerá de nada. Le da beneficios sin pérdidas todos los días de su vida. Adquiere lana y lino y los trabaja con finas manos. Es como un barco mercante que trae de lejos sus provisiones. Se levanta cuando aún es de noche para dar el sustento a su familia y las órdenes a sus criadas. Examina y compra tierras, y con sus propias ganancias planta viñas. Se arremanga con decisión y trabaja con energía. Comprueba si sus asuntos van bien y ni de noche apaga su lámpara. Echa mano a la rueca y sus dedos manejan el huso. Tiende sus manos al necesitado y ofrece su ayuda al pobre. Su casa no le teme a la nieve, pues todos los suyos llevan vestidos forrados. Se confecciona sus mantas y viste de lino y púrpura. Su marido es reconocido en la plaza, cuando se sienta con los ancianos del lugar. Teje y vende prendas de lino y proporciona cinturones a los comerciantes. Se reviste de fuerza y dignidad y no le preocupa el mañana. Abre su boca con sabiduría y su lengua instruye con cariño. Vigila la marcha de su casa y no come el pan de balde. Sus hijos se apresuran a felicitarla y su marido hace su alabanza: «¡Hay muchas mujeres valiosas, pero tú las superas a todas!» Engañosa es la gracia y fugaz la belleza; sólo la mujer que respeta al Señor es digna de alabanza. Agradézcanle el fruto de su trabajo y que sus obras la alaben en la plaza. [BJ-SAOGM]
SACERDOTE
Paz a todos.
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